Un niño perdido en Acapulco III
Me llamo Carlos, esta historia sucedió cuando tenía 9 años durante un viaje que hice a Acapulco con mi abuela y algunas de sus amigas, fue ahí donde conocí a Manuel, el primer hombre que me lleno las entrañas con su esperma..
Tras la noche en la que compartí cama con Marina (amiga de mi abuela, 50 años y la primera mujer en darme placer sexual) desperté completamente solo y desnudo recordando todo lo que había pasado anoche con ella y con el Dr. Manuel en la alberca, sentía algo diferente en mí desde que abrí los ojos ya que por primera vez me di cuenta de que tenía mi pequeño miembro tan duro como una piedra y con la sensación que había dejado mi sorpresivo encuentro con aquella mujer que me había hecho suyo. Tras pasar unos minutos acostado despabilándome y esperando a que mi erección bajara, finalmente me levante de la cama y me asome para ver quienes estaban en el departamento dándome cuenta de que estaba solo por lo que salí del cuarto tal cual estaba, eran alrededor de las 12:30pm cuando salí por lo que comencé a buscar a mi abuela por el departamento pero lo único que encontré fue una pequeña hoja de papel pegada en el refrigerador con un mensaje “Mi nieto adorado, mis amigas y yo fuimos a un bar y regresaremos entrada la tarde, recuerda desayunar y, si necesitas algo, vas al departamento de Manuel, el estará pendiente”.
Justo cuando estaba terminando de leer la nota escuché que tocaron el timbre y así desnudo como me encontraba me acerqué a ver mirar quien era a través de la mirilla de la puerta, al ver que era Manuel no dude ni un segundo en abrirla dejándole ver mi cuerpo desnudo, el llevaba solo una playera de tirantes y un short holgado que hacía notar el bulto de su pene al verme así note que sonrió de manera lujuriosa y podía sentir su mirada recorriendo mi pequeño cuerpo desnudo de pies a cabeza mientras que poco a poco se comenzó a notar como su miembro iba creciendo
M- Buenos días, canijo, tu abuela salió con sus amigas y me pidió que te cuidara hasta que regresaran- dijo pasándose al departamento y cerrando la puerta detrás de él -venia a invitarte a que bajaras a mi departamento ya que ahí tengo una consola, pero viéndote así creo que es mejor que nos quedemos aquí- mencionó sonriendo, yo estaba de pie frente a él completamente sonrojado, pero sonriendo también. Manuel se acercó a mi y me cargó tomándome de mis pequeñas nalgas, yo por inercia me abracé a su cadera con mis piernas, supongo que eso alimentó su confianza ya que comenzó a apretar mis glúteos con suaves masajes y, de la nada, me dio un sensual beso en los labios metiendo su lengua en mi boca, pero a diferencia de nuestros encuentros anteriores, esta vez mi lengua también le dio batalla invadiendo su boca tanto como podía, tras uno 3-5 minutos besándonos el se separó de mi -que rico beso, putito- me dijo sonriendo mientras sus manos habían pasado de masajear mis nalguitas a comenzar a rozar mi ano tratando de dilatarlo -te voy a ser honesto, quiero terminar lo que tenemos pendiente y desvirgarte ¿te gustaría que te rompa tu culito y te lo llene de leche?-
Yo estaba dudoso ya que las dos veces anteriores solo había podido meter su glande y el dolor había sido demasiado, pero, por otro lado, la sensación de placer que me había provocado cuando su cipote rozaba mi próstata me provocaba el deseo de que terminara su trabajo, así que me decidí a que pasara lo que tuviera que pasar
C: Es que me da miedo, Doc, las otras dos veces me dolió mucho- le dije temeroso, Manuel nuevamente me comenzó a besar y me llevó cargando al sillón dejándome caer con cuidado, sin decir una sola palabra me tomo de los tobillo para acomodarme y comenzar a hacerme una deliciosa mamada que iba de mi pequeña verguita, a mis huevos y luego fue directo a comerse mi ano aun virgen -Ahhhh, Manuel, mmmmmh- le decía gimiendo por las sensaciones que me estaba provocando, estuvo haciéndome sexo oral y beso negro como por 10 minutos durante los cuales comenzó a dilatar mi culo con sus gruesos dedos, primero fue uno y sin darme cuenta ya había logrado meterme tres dedos los cuales metía y sacaba suavemente mientras aplastaba mi pequeña próstata haciendo que me retorciera de placer -Espera doctor- le dije tomándolo de la muñeca, el me miro confundido -¿me prometes que no me va a doler?-
M: Te voy a ser honesto peque, al principio te dolerá, pero cuando menos te lo esperes vas a estar pidiéndome más- me dijo mirándome a los ojos mientras retomaba el movimiento de sus dedos -ahorita tienes 3 de mis dedos dentro de tu culito, pero hagamos algo, vamos a mi departamento, ahí tengo algunas cosas que pueden ayudar a que el dolor no dure tanto-
Yo acepte su propuesta pensando que me sacaría sus dedos para darme oportunidad de ponerme ropa, pero pasó todo lo contrario, cuando le dije que si a su propuesta volvió a cargarme tomándome de las nalgas manteniendo sus dedos dentro de mi esfínter continuando su masaje en mi próstata infantil, yo nuevamente me abracé a su cadera con mis piernas mientras el, sin hacer ningún esfuerzo, caminó y bajó escalones cargándome totalmente desnudo hasta que llegamos a su departamento y me llevo en brazos hasta su habitación, fue ahí donde me saco los dedos para dejarme caer en su cama, él se quedó de pie mirándome de pies a cabeza mientras que yo no pude evitar la curiosidad y lleve mis dedos a mi culito y pude sentir lo abierto que había quedado, poco a poco eso me llevó a continuar el trabajo que Manuel había hecho en el departamento, de golpe me metí dos dedos buscando ese punto mágico que aquel doctor apretaba para volverme loco, todo ante la vista de aquel hombre de 45 años que solo se relamía los labios mientras masajeaba su enorme bulto el cual, gracias a lo holgado de su short, se notaba perfectamente.
M: Que delicia- dijo mientras tomaba de su buro la misma cámara digital que había usado cuando nos conocimos para sacarme una foto mientras yo continuaba la búsqueda de mi próstata, pero no conseguía descubrir donde estaba, lo cual, honestamente, me empezó a frustrar bastante, algo que Manuel notó -¿quieres que te ayude peque? Veo que se te dificulta darte placer- yo aun tenía miedo de lo que ese mástil que aun ocultaba en su short me iba a hacer, pero por alguna razón mi cuerpo me pedía tener esa verga abriendo mis entrañas
C: Sí, Manuel- le dije mirándole a los ojos -nunca me habían hecho sentir tan rico, quiero que sigas, solo te pido que vallas lento- Manuel se sentó en la cama a mi lado mientras yo estaba con mis piernas abiertas metiendo y sacando mis dedos de mi culito
M: No te preocupes, Charly- me dijo con cariño mientras acariciaba suavemente mi cabeza -tu relájate, respira profundo y concéntrate en sentir rico- me tomó de la muñeca deteniendo mi jugueteo y saque mis dedos de mi culito el cual estaba sumamente abierto, él tomó un bote de plástico (muy similar a los rojos que se usan para la cátsup) que tenía un liquido extraño y viscoso -esta belleza hará que pueda meter mi verga completa sin que te duela tanto- puso la punta del bote dentro de mi ano y apretó, sentí como esa sustancia viscosa llenaba mis entrañas para luego meter 3 dedos de golpe en mi pequeño ano haciéndome soltar un grito de sorpresa debido a que sus dedotes aplastaron mi próstata, incluso solté un chorrito de orina mojando mi pecho -si quieres mi verga dentro de ti tienes que lubricarla- me dijo, yo me acomode para quedar cerca de su pene el cual comencé a lamer y mamar por encima de su short mientras el continuaba jugueteando con sus dedos en mi ano.
Mientras sentía los dedos de Manuel moverse dentro de mi esfínter, el olor y sabor de su verga me provoco sacarla de aquella prisión de tela recibiendo un suave golpe de ese trozo de carne moreno de 20cm, grueso y con varias venas que sobresaltaban, no tuvo que decir nada cuando yo ya estaba lamiendo esa cabecita rosa llena de precum, lamí su tronco y pasee mi lengua por toda la zona para luego metérmela a la boca y comenzar a mamarla, el doctor me tomo de la nuca y, como en la alberca, comenzó a cogerme suavemente metiendo todo su miembro hasta el fondo de mi garganta, yo estaba disfrutando de todo lo que estaba pasando mientras escuchaba los gemidos de Manuel
M: Pfffff, que delicia de boca tienes, peque, se nota que eres todo un putito- decía el doctor -esta noche te voy a romper tu culito y te lo voy a llenar de leche, ya tengo listo tu culito- saco su verga de mi boca y sus dedos de mi culito, me tomo de la cadera y me acomodo para quedar en posición de misionero, sentía como restregaba su glande en mi culito tentado a meterlo en cualquier momento -espero que estes listo peque, porque cuando te la meta no me voy a detener hasta llenarte de mí leche- me dijo
C: Ve lento al inicio, quiero que me hagas tuyo- le dije nervioso, él sonrió mientras acomodaba la cabeza de su verga, podía sentir la presión que hacía en mi culito, pero a diferencia de las otras dos veces que lo había hecho, ahora el dolor no era tanto -Ahhhhh- el sentir como mi culito recibía por tercera vez aquella cabeza rosita que coronaba su miembro, pero ahora no se salió, se quedó quieto unos minutos
M: Respira peque, respira profundo- me dijo y sentí como su verga comenzaba a avanzar lentamente, podía sentir como se abría paso aplastando mis entrañas -que delicia, estas bien apretadito cabron, hoy te vas a ir con tu culito lleno de leche- yo pujaba y me retorcía ya que, aunque era doloroso sentir como mis pliegues se estiraban para darle paso, el sentir como aplastaba mi próstata con cada centímetro que entraba -¿te gusta, putito?-
C: Ahhhhh, se… siente… raro…- le dije entre gimiendo y quejándome, eran muchas sensaciones al mismo tiempo, quise llevar mi mano para ver cuanta verga me había metido y llevaba ya más de la mitad, lo cual me dejo sorprendido, tome a Manuel de la cara y lo bese -quiero más-
M: Tu lo pediste- me susurro al oído y de golpe sentí como entro el resto de sus 20cm de verga, sentí que se me salió el aire y me quede como en shock -que culito tan apretado, esta delicioso y pensar que soy el primero que lo rompe, ufffff- dijo comenzando a moverse lentamente -te voy a hacer mio- Manuel comenzó a besarme mientras movía sus caderas en círculos con su verga adulta hasta el fondo de mi culito infantil, me sentía lleno, roto, profanado, pero no quería que parara
C: Ahhhh… si, papi… soy tuyo- le decía gimiendo -quiero que me llenes de tu semen-
Eso fue suficiente para que el doctor comenzara a mover sus caderas metiendo y sacando toda su hombría haciéndome gemir, poco a poco la fuerza y la velocidad de sus embestidas fue aumentando hasta que ya era una buena cogida, no había dolor, solo placer, yo tenía los ojos cerrados por la sensación pero notaba flashazos de vez en cuando. Ambos gemíamos y nos besábamos y tuve al doctor dándome verga por un buen rato de misionero, pero de la nada me tomo de las nalgas y me cargo dejando que mi propio peso hiciera más fácil sus embestidas, luego de unos 5 minutos así se acostó conmigo encima dejándome cabalgarlo, podía sentir su glande aplastando mi próstata mientras brincaba sobre su pelvis dándole sentones, no dejamos de besarnos en ningún momento sobre todo el que trataba de callar mis gritos de placer, poco a poco comencé a sentir como su verga se ensanchaba y mientras yo continuaba montándolo el me tomo de la cadera para empezar a penetrarme más rápido y profundo
M: Ya me voy a venir ¿lo hago dentro?
C: Si, lléname de semen quiero ser tuyo- le dije, el me tomo del cuello y, mientras me embestía cada vez más rápido, me besaba suavemente y de la nada me dio una última clavada la cual llegó hasta lo más profundo de mis entrañas
M: Felicidades, ahora serás mi putito- me susurro al oído y sentí una explosión dentro de mi culito, un chorro tras otro disparado tan fuerte como su verga le permitía, en total fueron 7 chorros de espesa leche los que me llenaron las entrañas, mientras su verga tenía espasmos los cuales sentía en los mas profundo de mi culito recién desvirgado, fue una sensación tan deliciosa que me provoco un orgasmo haciendo que me meara para luego dejarme caer sobre su cuerpo aun con su miembro dentro de mi
No se cuánto tiempo estuvimos así, pero poco a poco fui sintiendo como su enorme verga iba perdiendo dureza hasta que salió sola de mi ano el cual quedó abierto, Manuel me quito de sobre su cuerpo y me pidió que abriera mis piernas, eso lo dejó ver como había quedado mi culito tras que lo desvirgara y preñara
M: Que delicia- dijo, tomó su cámara digital y fotografió mi culo abierto el cual poco a poco iba sacando todo el esperma que había dejado dentro de mí, podía sentir como esa sustancia viscosa que una noche antes había llenado mi boca salía poco a poco -esto no se puede desperdiciar- dijo el doctor antes de comenzar nuevamente a lamer mi culito para poder sacar su leche de mi interior y recolectarla en su boca para luego compartirla conmigo en un beso dejándome saborear nuevamente su esperma.
Mi cansancio fue tanto que caí dormido a los pocos minutos, desperté solo en aquella cama King size mientras que Manuel estaba en su computadora, comimos desnudos en su cama mientras me preguntaba si me había gustado lo que me hizo
C: La verdad es que al principio me dolió bastante cuando ya tuve toda tu verga dentro y todo lo que sentí me dejo muy confundido- le dije nervioso
M: Es normal, peque, al ser tu primera vez tu culito tiene que adaptarse y abrirse por eso duele- me explico mientras que de uno de sus cajones sacó una especie de pomada -si llegas a tener molestias ponte esto en tu culito, te ayudara que no te duela- me dio la crema mientras me decía paso por paso como lo debía de hacer
C: ¿Me puedes mostrar cómo?- le pedí con voz nerviosa lo cual fue respondido por la misma sonrisa que hizo cuando me vio desnudo, me pidió que me pusiera en posición de perrito dejando mis nalguitas completamente abiertas y mi pequeño ano recién desflorado ante su mirada. Sentí un poco de dolor al inicio ya que pasaba sus gruesos dedos por mi entrada esparciendo aquella crema y en menos de lo que pensaba toda molestia había desaparecido, solo volví a sentir como si algo me llenara ya que sus dedos habían vuelto a invadir mi interior para estimular nuevamente mi pequeña próstata haciendo que me mordiera los labios para evitar que mis gemidos salieran
Manuel continuo con su masaje en mi ano hasta que, sin esperarlo, sus dedos fueron remplazados por algo que poco a poco iba abriendo nuevamente mi interior de forma lenta y constante, como estaba en 4 no podía ver que era lo que ingresaba en mí, así que lleve mis manos a esa zona para descubrir que sus 20cm habían vuelto a entrar completamente en mi culo, pero ya no había dolor, solo la sensación de placer que me provocaba el tener ese largo y grueso miembro en mi interior aplastando mi próstata y cuando comenzó el mete y saca fue aún mejor, yo gemía su nombre cada vez que su verga llegaba hasta el fondo de mis entrañas y, de la nada, mi cadera comenzó a moverse sola, cosa que sorprendió al hombre
M: Pero bueno, peque, se nota que te encanto mi verga- dijo mientras veía como yo solo guiaba el ritmo de esa segunda cogida, yo me movía para meter y sacar su miembro -tienes mis 20cm de verga entrando y saliendo y tu culito sigue apretadísimo, eres una delicia-
C: nunca imaginé que tener una verga dentro fuera tan delicioso- dije gimiendo mientras seguía moviendo mi cadera sintiendo su verga recorrer mi interior, estimulando mi próstata a su paso -puedo sentir hasta tus venas mientras entras y sales de mi culito, me encanta-
M: disfrútala, peque, mi verga es tuya cuando lo desees- dijo el doctor mientras, con cámara en mano, grababa como tenía a un pequeño de 9 años a cuatro patas en su cama moviéndose solo. recibiendo sus 20cm de carne en aquel pequeño ano que acababa de desvirgar
Estuve disfrutando de aquella segunda cogida como por 20 minutos hasta que Manuel me tomo nuevamente de la cintura tomando el control de sus penetraciones para que fueran más rápidas y profundas provocándome aun más placer, mis gemidos pasaron de ser silenciosos y discretos a gritos en los cuales le pedía que continuara cogiéndome hasta que nuevamente sentí como se ensanchaba hasta explotar en mi interior con otra venida que me dejo temblando de placer, nuevamente Manuel me estaba llenando de su leche de hombre hasta lo más profundo de mis entrañas mientras que yo llegaba a un segundo orgasmo seco donde mi pequeño pene completamente duro.
Sacó su miembro aun duro para tener una ultima toma en la que se veía mi pequeño agujero abierto, palpitante y lleno de su esperma. Yo me deje caer nuevamente por el cansancio, sintiendo como mi pequeño agujero se iba cerrando poco a poco, fue en ese momento donde escuchamos que alguien tocaba la puerta, Manuel se puso nuevamente su short con prisas y salió a atender a quien lo buscaba dejándome en su cuarto con la puerta cerrada, regresó tras un par de minutos para pedirme que me vistiera ya que Marina había venido a buscarme, me vestí un poco temeroso ya que pensaba que habíamos sido descubiertos, pero estaba totalmente equivocado.
Me acompaño a la puerta y dentro estaban mi abuela, Marina, María y Corina platicando con varias botellas de cerveza vacías y un tequila a la mitad, ellas me recibieron preguntando como la había pasado hoy con Manuel, yo les respondí que había estado todo el día en la alberca hasta que Manuel me invito a su departamento a comer y jugar videojuegos, pero después de un rato me quede dormido. Mi abuela le agradeció bastante el cuidarme todo ese día sin sospechar que ese hombre había aprovechado aquel favor para desvirgarme y cogerme hasta llenar mis entrañas con su semen él cual podía sentir recorriendo mis muslos mientras salía de mí culo.
Al día siguiente fue cuando tomamos nuevamente la carretera para regresar a la Ciudad de México dando por concluido el viaje, regrese cambiado por aquella experiencia que había tenido con Manuel deseando volver a experimentar esas sensaciones que su verga me había provocado a tal grado que cada que me masturbaba lo hacía jugueteando con mi culo metiendo y sacando mis pequeños dedos mientras que mi otra mano estimulaba mi penecito hasta llegar al orgasmo. Pocos días después recibí un email (me había creado una cuenta por un tema escolar) que estaba titulado “así te recuerdo”, la cuenta de la que venía me resultaba desconocida, pero al abrirlo supe al instante quien lo había mandado provocándome un escalofrío que recorrió mi espalda hasta llegar a mi culito que palpitaba de excitación.
Aquel correo tenía varias fotos mías completamente desnudo y un par que solo se enfocaban en mi pequeño culito el cual se veía rojo y abierto, luego abrí el video y pude verme en posición de perrito con mi cadera levantada y mis manos abriendo mis glúteos moviéndome suavemente para meter y sacar una hermosa verga morena la cual disfrutaba, podía escucharme gimiendo y pidiendo más, el correo cerraba con un “espero con ansias el poder volver a verte para seguir disfrutando de tu culito”. Después de esa pequeña aventura en Acapulco aprendí muchas cosas que hicieron más divertidos algunos de mis encuentros incestuosos, pero nunca olvide a quien me enseño todo lo que ahora sabía.
Espero que hayan disfrutado este nuevo relato, quiero agradecerles a todas las personas que me han contactado por Telegram (@MMMercury) diciéndome lo mucho que disfrutan leyendo mis relatos, pero quiero dejar en claro que, aunque mis relatos son basados en cosas que viví durante mi infancia algunos de los hechos están exagerados con el objetivo de volverlos más interesantes porque si no serían muy aburridos jeje. Recuerden mandarme sus comentarios que disfruto mucho leerlos, un beso a todos.



(6 votos)
Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!