MI HERMANO MENOR, EL AMOR DE MI VIDA IV (FINAL)
Enrique continúa contándome su historia de amor con su hermano de 12 años, Daniel ¿qué paso tras la noche en la que le reventó el culo por primera vez?.
Madre universal, creada por un maestro lejano en Mercurio que vino a traer descubrimiento personal a un terricola abandonado por su Dios ¿todos listos para la revolución sexual?
Enrique continúa contándome su historia de amor con su hermano de 12 años, Daniel ¿qué paso tras la noche en la que le reventó el culo por primera vez?.
Cada mensaje de Enrique hacía que mi sangre hirviera y que mi verga soltara precum a más no poder, el imaginarme en el lugar de alguno de los dos hermanos me ponía cada vez más caliente..
Enrique continua con su historia mediante mensajes en mi Telegram.
(Relato de lector) Mi nombre es Enrique, soy el segundo de 3 hermanos y mi hermano menor de 15 años es el amor de mi vida..
Me llamo Carlos, esta historia sucedió cuando tenía 9 años durante un viaje que hice a Acapulco con mi abuela y algunas de sus amigas, fue ahí donde conocí a Manuel, el primer hombre que me lleno las entrañas con su esperma..
Soy Carlos, a los 9 años hice un viaje a Acapulco con mi abuela y algunas de sus amigas (todas ancianas), el primer día, me pierdo en un club de playa donde me topo con Manuel de 45 años, quien me masturba analmente mostrándome un nuevo tipo de placer..
[Este relato esta basado en hechos reales] Una familia se encuentra en un viaje de placer por las playas de Acapulco, Guerrero en México cuando de la nada un niño de 9 años se desaparece de la vista preocupando a la gente con la que iba..
Mi nombre es Mercury y mientras vivía en las costas de Oaxaca un grupo de militares me hacen pasar una de esas noches de terror que se convierten en placer..
Desde que tengo memoria siempre he sido un niño extremadamente caliente y conforme fue pasando el tiempo me di cuenta de cuál iba a ser mi perdición..
Tras años de teniendo la misma fantasía, finalmente puedo lograr llevarla a cabo con un resultado inesperado..
