Visita inesperada
Nos mudamos hacia Santiago de Chile en primavera. Y en las fiestas hubo reunión con toda la familia. Con mi prima, que había cumplido sus dulces 18 unos dias atras, no dejaba de sacarme los ojos de encima. Había algo entre nosotros, unos primos lejanos..
Era la mañana de un viernes de enero cuanda Ruth, mi prima vino a nuestra casa. Yo estaba solo, navegando por la deep web como era de costumbre.
Mis padres volverian al anochecer. Asi que deje que mi perversion por ver «porno teen japones» se hiciera presente.
Tocan el timbre, y al ver por las cámaras de seguridad, era ella, mi prima hermosa. Tenía un yeans corto ajustado y un top que apenas llegaba a su ombligo. Apenas se notaban sus tetitas pequeñas, y sus pezoncitos se notaban disimuladamente.
La hice pasar, tomamos refrescos. Nos reiamos complices. Y quiso ir a conocer mi cuerto. Se rió de mi al ver lo que veia en mi notebook, que habia olvidado cerrar. -«eso te gusta…? Te estas pajeando por esa japonesita»? Me pregunto sonrriente.
Como no supe que contestar, ella se acerco a mi, me abrazo. Apoyo sus lindos pechos sobre mi pecho y me pregunto: «Quieres que sea tu japonesita…ahora»?
No respondi, pero al instante sus piernas rodearon mi cintura mientras la sostenia con mis dos manos de su culito hermoso. Nos besabamos tan ardientemente, que nuestran lenguas parecian fucionarse. La lleve a mi cama y comenzamos a desnudarnos. Y enseguida nuestras manos recorrian cada parte de nuestros cuerpos.
Cuando mi boca llego a sus pezoncitos, al instante se endurecierón. Tanto que ella gimio y comenzó a respirar agitada. Despues de chupar y chupar, mi boca y mi lengua se desluzaron hacia abajo, lamiendo y besando su vientre, su ombligo, hasta llegar a su clitoris rozado.
Su vagina era suave, sin bellos, parecia virgen. Comence a morder con mis labios su clitoris mientras ella se contorcionaba. Cada tanto, metia mi lenguita dentro de su vagina. No tardo tanto, en que pude probar su lluvia dorada. Sus dedos de enttelazaban en mi cabello, y yo no quería dejar de chupar su delicia.
Le chupe y la mastubé por casi 15′ gloriosos. Ella temblaba de placer. Ella solo disfrutaba.
Al minuto, subi sus piernas sobre mi pecho, quedando unidas y me subi encima. Su vagina parecia cerrada. Asi la penetré. Su grito de dolor fue complaciente. Me pidio por favor que siguiera. Comence a coger y ella me rogaba que no parase.
La cogi por casi 2 horas. En distintas posiciones. Aunque se quejo cuando despues de lamer y chupar su ano le penetre por alli, como estaba entregada y resignada, acepto mi vaivén.
Varias veces le acabe adentro, y dos veces fue en su cara.
Despues de esas dos horas, nos bañamos y fuimos juntos a una cada de comidas.
Ya pasaron unos meses sin vernos. Pero el sexo siguió virtualmente cada noche. Creo que pronto podremos, encontrarnos nuevamente, y cogernos hasta que nos duela.

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