Yo 7 y mi primo 25. Siendo su putita
Después de que mi primo me encontrara con una tanga puesta y mi hiciera su putita. No podía dejar de pensar en esa verga de 22 cm..
Buenas. Gracias a todos por sus comentarios.
Quiero dejarles en claro, que tanto la historia anterior, como todas las que voy a desarrollar acá, son reales. Y que el nene de 7 que recibió la verga de su primo por andar de puta, soy yo.
Gracias por mandarme mensajes, me gustaría que me mandaran fotos de sus vergas si este relato se las puso dura.
SI ESTE RELATO LES PONE LA VERGA DURA MANDEMEN SUS FOTOS, O MENSAJES.
Si aún no has leído el relato anterior, hazlo, no te vas a arrepentir
Después de salir de la habitación de mi primo, con leche en mi colita, con la lengua escupida y su bóxer en mi boca. Mi felicidad era plena.
Pero luego de esa primera vez, volver a encontrarme con mi primo fue difícil, el me esquivaba muchísimo. Debes en cuando quizá como remordimiento me traía un chocolate, solo que me veía comerlo, se quedaba todo el tiempo mientras me comía el chocolate.
El chocolate siempre venia abierto, después me enteré porque.
– Te gusta? – me preguntaba, y yo siempre asentía. ¿A quien no le gusta?
Pero yo ya me había cansado de esta interacción, y yo quería más acción.
En mi habitación tenía mi tanguita (que era de la esposa de mi primo).
Todas las noches jugaba con mis dedo en mi colita, y me imaginaba a mi primo metiendo sus dedos, y diciéndome que yo era su puta.
Una noche cansado de estar jugando con mis dedos, me levante, y me fui decidido a chuparle la pija a mi primo.
Era de madrugada, así que me levante a oscuras, y camine por el pasillo, con mi tanga puesta, solo con esa pequeña tanga, el resto de mi cuero desnudo, de la desesperación no llevaba ni calzado. Iba descalzo, tenía miedo que me encontrara alguien más. Pero rápido fui, y me metí en la habitación, abrí la puerta de forma silenciosa, y lo vi a el, y a su novia.
Ella dormía, con un corpiño negro. Y el directamente dormía en cuero.
Me fui directo hacia el. Me puse en cuatro y gateando llegue al costado de la cama de mi primo. Tenía miedo, me tiritaba todo.
– Quiero verga Mateo – Le susurré al oído.
El ni siquiera se despertó. Solo que se dio vuelta, y ahí estaba mi manjar, las sabanas se corrieron y dejaron ver ese enorme pene flácido.
No lo pensé dos veces, y así como estaba me lo metí a la boca. Y empecé a mamar, y a mamar, y fue ahí que mis ojos se empezaron a iluminar, porque esa verga paso de estar flácida a estar como un palo en menos de pocos minutos.
Era una verga larga, rosada, gorda, y cabezona. Los huevos eran enormes, y le colgaban como pelotas de tenis. Yo trataba de pasar todo esos centímetros hacia mi garganta. Pero era imposible, no tenia la habilidad, así que siempre me hacía falta un empujón. Hasta que sentí una mano pesada en mi nuca, y ahí no hubo marcha atrás, esa verga se me hundio hasta el fondo de mi garganta. Cada uno de esos 22 cm me llegaron hasta el fondo de mi garganta. Levante los ojos, y vi a mi primo despertándose, para darse cuenta que quien estaba chupándole la verga, era yo, su primito de 7.
– Maricón de mierda, te van a ver – Me dijo muy despacio, pero nunca me soltó la nuca, al contrario me hacía mas presión contra su pelvis, sentía esos enormes huevos en mi pera, sentía la fuerza que el hacía para que yo no me despegara de esa verga.
– Algo bien tengo que haber hecho, para que volvieras putito. – Me empezó a dejar salir, y ahí pude tomar aire. Yo era consciente que si hacía ruido, nos descubrían.
– Ya te vas a tu pieza trolito – Me ordeno, y de la misma forma que entre salí, gateando, y ahí mi primo me vio con la tanga puesta, pero yo salí, y dejé esa habitación atrás. Entre a la mía, y me acosté, algo contento, me acosté, dando la espalda y mi culo hacia la puerta cerrada. O sea cualquiera que hubiera entrado hubiera descubierto que yo era una puta.
Sentí el abrir de la puerta, y mi corazón se aceleró. Hasta que sentí una mano encima de mi colita, y un dedo agarrar el hilo de mi tanga, y estirarlo para soltarlo de repente.
– Te traje esto – Me dijo mi primo, me di vuelta más aliviado, era un chocolate abierto también.
– Gracias – empecé a comer, despacio.
– Me lo metí en los huevos, todos estos chocolates que te comiste pasaron por mis huevos sudados. – Ahí entre a comer el chocolate con mas ganas.
Yo seguía acostado, y mi primo parado en medio de la oscuridad, la luz de la ventana lo dejaba ver enorme. À todo esto el seguía jugando con mi tanga.
– aaaaaaaaah – Gemí yo cuando me dejo ir uno de sus dedos adentro mío.
– Te entra todo, ya estuviste jugando con tu conchita? – Me pregunto.
– Hace rato, por eso fui a buscar más verga. – Le respondí ya caliente y arqueando la espalda para sentir todo el dedo dentro mío.
– Y que haces que no me la estas chupando puto. – Me dijo esto mientras me agarraba de los pelos, sacaba su dedos de mientras interior, y me ponía de rolladas frente a el.
– Chúpamelo puto – Me ordenó mientras se bajaba el bóxer hasta los pies y salió saltando ese pedazo de carne. Del mismo salto me pego en la mejilla y quedo en mis labios esa enorme cabeza! No tuve nada más que hacer, que empezar.
Estuve chupando un buen rato, me empezaba a doler un poco la mandíbula. Pero mi primo no me daba tregua.
– Al macho le tenes que chupar la pija mejor. – Me dijo esto para luego agarrar mi cabeza con las dos manos, enterrarme su verga hasta el fondo, y el girar su cuerpo y el mío, sin que yo me desprendiera de esa verga. Así hasta que el se sentó, y me llevo consigo, a todo esto sin dejarme tomar aire.
– Te voy a enseñar como se chupa una pija, puto de mierda – Después de pronunciar eso, empezó a violarme la boca, literal era como si me estuviera cogiendo la garganta, y me daba sin parar, y después hizo lo que más me gustaba, me puso una de sus piernas en mi hombro, y ahí quede atrapado.
– Tu tía no me aguanta así la verga en la garganta, quien iba a decir que tenía un putito para usarlo. – Se me corrian las lagrimas, era mucha la intensidad, y el tamaño de el era enorme. Media 1.93 y yo apenas 1.45.
No podía hacer nada más que dejarme usar, y eso me encantaba.
– Vamos a ver si hice bien el trabajo – Bajo sus piernas, y me agarró de la cara con las dos manos, y me escupió dos veces seguida. Se levantó, y la verga salió del interior de mi boca saltando. En la misma me agarro de los pelos de la nuca, y levantándome me tiro a la cama.
– Es ahora de vaciarme los huevos – Se puso atrás mío, y corriéndome la tanga a un costado, me apoyo la cabeza, me tapó la boca, y sin darme chance de nada. Me hundió la verga hasta el fondo.
Y yo pegue un pequeño alarido, que no se escuchó por que me estaba tapando la boca.
– Viste puto, hice bien el trabajo, esta vez no diste batalla. – Mis piernas estaban vencidas, y fue ahí que sentí todo, mi primo se acostó encima mío, dejándome tapado por su enorme cuerpo, y con su verga bien adentro mío.
Asi sentía todo, podía sentir sus huevos colgando golpeando con el filo el sartén.
Y ahí empezó lo que yo tanto quería, sin levantar su torso de mi, empezó a bombearme mi culito de 7 años. El dolor desapareció, y empecé a ver entrellas. El me estaba violando y yo disfrutando.
– Que puto tan puto, mira como estas arqueando la espalda, de saber te hubiera dado verga de los 5 años. Puto de mierda – mientras decía eso no dejaba de darme verga y a su vez me pegaba unas pequeñas cachetadas en mi cara.
– Siempre que pueda te voy a violar puto de mierda. Te gustaba comerte los chocolates pasados por mis huevos – cruzó su mano por debajo de mi cuello, y me empezó ahorcar, ahí se acabó todo el pequeño cariño que me había mostrado, se volvió un toro, y me empezó a violar, empecé a sentir un poco de dolor.
– basta, basta, basta, basta – Le pedia, pero no me hacía caso.
– nada de basta puto, sos mi putita y así me cojo a mis putas.
Puso sus manos al costado, levantó su torso, y hundió toda la verga en mi interior, para se repente sacarla con todo.
– ya terminaste primo? – le pregunté, y el se empezó a reír. Me agarro me puso en 4 y de la misma forma me hundió la verga.
– AAAAAAH – Grite yo, y el me soltó un cachetón en la cara y otro en la cola.
– Se termina cuando yo digo puto.
No me daba tregua, y me siguió cogiendo en 4 como por 20 minutos, era increíble la resistencia que tenía, no descansaba y así en en 4 yo alce la mirada, y pude ver en el reflejo de mi espejo esa escena. Yo era diminuto, y el enorme. Me estaba partiendo el culo, y no le importaba.
– Solo vas a decir de puta, otro uso no vas a tener Nahu. – Me seguía insultando y diciendo que era una puta.
Me sujeto con ambas manos de mi cadera, y me empezó a violar de forma frenética, se sentía en el habitación el eco de las embestidas que me estaba dando.
– Que puto tan reventado que sos Nahu. – me sacó la verga de repente y yo me vencí solo y me tiré sin querer en la cama.
El me alzó. Me sujeto, en el aire. Y poniéndome contra la pared, me empezó a meter la verga de vuelta.
Me estaba dando parejo, no me dejaba respiro. Empezaba sentir que su verga se estaba inflando. Pero a el parecía no importarle, y me seguía dando, sin descanso. La pared me estaba lastimando un poco.
Se alejó de la pared. Y empezó a cogerme, como si yo fuese una muñeca inflable.
Y ahí estaba yo, suspendido en el aire, con una verga dentro mío como sostén, y el sosteniéndome de mis piernas.
Empecé a sentír que estaba gimiendo más de lo normal, no le faltaba nada para acabar.
Me apoyo de vuelta con la pared, y empezó a cogerme frenéticamente.
– Pedime que te viole puto – Me ordeno.
– Mateo violame porfacor, soy tu puta – le grité yo.
Me seguía dando sin parar.
Hasta que sentí su cuerpo tensarse, y me apoyó con todo en la pared, y empezó a llenarme de se leche. Eran chorros y chorros de leche.
– Vas a quedar bien preñadita putita – decía esto mientras seguía haciendo fuerza para acabar.
El seguía embistiéndome pero más despacio. Hasta que de repente dijo algo que no entendí.
– Cierto que yo venía al baño, pero esta putita me despertó chupándome la pija. – Empecé a sentir el interior de mi colita bien caliente.
– Me estoy orinando adentro tuyo Nahu. – Cuando dijo eso me di cuenta que estaba siendo llenado ahora por su orina.
Cuando termino, me saco la verga de mi interior con todo, y el orín y su semen salieron desprendidos, manche todo el piso.
– Límpiame la pija puto, tengo leche corriendo por mis huevos, límpiame los huevos. – Yo como pude me acerque empecé a lamer esos huevos.
– Para, para, para, mete mis huevos en tu boca. – yo no podía, así que el me forzó la mandíbula y entraron esas semejantes bolas. De esta forma su verga quedo en mi cara.
– Mira putito, mira como te sobresale mi verga de tu cabeza. Si te viera tu papá así, el hijo del militar, recién es violado. – En mi cara sentia ese pedazo de verga. Mi cara quedaba diminuta.
Termine de limpiarle la verga y se la dejé brillosa.
– Mañana te cojo de vuelta después del partido, así que prepara la boquita. Hoy estoy seco, tu tía me vacío las bolas, y vos me dejaste seco.
Ahí me di cuenta que el sabor raro que tenía cuando entré a su habitación a chuparle la verga era porque había estado dentro de la concha de mi tía.
– Nos vemos mañana puto. – Y en la misma me escupió, y me soltó una cachetada. – Limpia lo que hiciste. – Dijo eso refiriéndose a la orina y el semen que había en el piso.
Se puso su bóxer y lo vi irse como si nada hubiera pasado.
Bueno chicos, espero que les guste esta segunda parte.
Quiero dejar en claro que las historias son 100% reales.
El putito de 7 soy yo. Ahora tengo 26.
Se vienen mas historias, de como mi primo virgen de 15 nos encontró a mi y a su hermano. Y se unió a nosotros. También de cuando estuve por primera vez con mi profesor, y de como me violo un camionero, así muchas historias más.
Si les gusto, y les deje la verga dura, manden fotos de su verga a mi telegram.
@nnaunne
Escriban.


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