El bovino humano
La vida en la Sociedad Matrialcal del futuro .
PROTOCOLO: “EL ORDEÑO DEL MACHO” – TAMBO ESTATAL, CERRO CHATO
Lugar: Galpón de hormigón, sector “Reproducción Primaria”. Huele a desinfectante, sudor y leche rancia. Hay máquinas de ordeño vacuno reconvertidas: embudos de succión de vidrio, mangueras de goma, tanques de refrigeración. Las paredes tienen azulejos blancos manchados de amarillento.
Sujeto: “El Reproductor” (antes “esclavo alfa”). Hombre, +25 cm de pija en reposo, huevos grandes y pesados, fértil. Salud física óptima. Edad: 20–35 años. No tiene nombre. Tiene un código de barras tatuado en el cuello y un aro de plástico en el escroto con su número de serie.
Ama a cargo: La Tambera Jefa (o “La Capataz”). Mujer, 40–50 años, botas de goma, overol azul, gorra. En la mano lleva un “chicote” (látigo corto) y un termo de mate colgado del cinturón.
FASE 1: LA EVALUACIÓN Y LA SENTENCIA
El Reproductor está parado, desnudo, en el centro del galpón. La Tambera Jefa camina a su alrededor. Le agarra la pija con una mano enguantada, la mide con una cinta métrica gruesa. Después le palpa los huevos, uno por uno, como si fueran peras en la feria.
La Tambera Jefa (escupiendo al piso)
25 y pico… bien. Pero esta pija es un adorno, ¿viste? Un pedazo de carne colgando. Lo que valés está acá.
(Le aprieta los huevos con fuerza, haciéndolo arquearse.)
– Gordos. Pesados. Llenos de leche. Pero es temporario, macho. Se te van a secar. Ya lo sé.
(Le da una patada baja y seca en los testículos. El hombre cae de rodillas, jadeando.)
– Tu verdadero valor no está en esta porquería.
(Le agarra la cabeza, le mete los dedos en la boca.)
– Está acá… en esta lengua de perro.
(Le pasa la mano por el culo.)
– Y acá… en este orto que todavía no sabe lo que es un buen trabajo.
La Tambera Jefa (gritando a un asistente):
– ¡Llevátelo al sector Beta! ¡A este ya le sacamos toda la leche que tenía en la cabeza! ¡Ahora le toca aprender a ser útil de verdad!
FASE 2: REASIGNACIÓN – “AL TAMBO”
El hombre, ahora degradado a “Esclavo Beta”, es arrastrado al Sector de Ordeño Mecánico. Es una sala con puestos individuales: una especie de cepo de metal donde se sujeta al hombre por el cuello y las muñecas, inclinado hacia adelante. La pija y los huevos quedan colgando, expuestos, sobre un embudo de succión conectado a una máquina.
Procedimiento Diario (“El Ordeñe”):
Limpieza: Un rociador con agua fría y yodo les lava los genitales.
Estimulación: La máquina tiene un “manguito de masaje” que se ajusta alrededor de la pija y los huevos. Comienza a vibrar y a apretar rítmicamente, imitando (de forma tosca) una mamada o una cogida. Es frío, mecánico, impersonal.
Succión: Cuando el pito empieza a pararse (por reflejo, no por deseo), se activa la succión. El embudo se prende a la cabeza del pene y extrae el semen con presión negativa. El hombre no eyacula por placer: es extraído.
Recolección: El semen cae en un tubo de vidrio y se deposita en un tanque refrigerado con su número de serie.
FASE 3: LOS “ESTÍMULOS CORRECTIVOS”
Si el proceso se demora, o si el “Esclavo Beta” no produce suficiente volumen, la Tambera Jefa y sus asistentes intervienen.
“Patadas en los Huevos” (Ajuste de Producción):
– “¿Qué pasa, macho? ¿Se te durmió la fábrica?”
– PATADA PRECISA en los testículos. El dolor es agudo, nauseabundo. A veces, eso solo estimula una eyaculación refleja por dolor. La máquina la captura.
– “Así sí, animal. A veces hay que sacudir el frasco.”
“Se le para” – Castigo por Erección No Autorizada:
Si el tipo se para demasiado, o si mantiene la erección después del ordeñe (signo de “rebeldía hormonal”), se aplica el “baño de realidad”.
– “Mirá este, se cree machito.”
– Una asistente chupa el mate y acerca el termo. le tira un chorro de agua hirviendo en la punta de la garcha.
– CARNE DE PUCHERO El hombre grita, la erección se desvanece al instante, dejando un pene rojo y ampollado.
– “¿Ves? Todo es cuestión de temperatura, boludo.”
– “¡Chupa pija!” – cada vez que la máquina se prende.
– “¡Trolo del orto! ¿Te gusta que te ordeñen, no?” – mientras el manguito vibra.
– “¡Machito lechero! ¡Tu única función es llenar el tanque!” – cuando el semen cae en el tubo.
– “¡Andá, cagón! Tu mujer debe estar recontra orgullosa – cuando lo sueltan, tembloroso y vacío.
FASE 4: HUEVOS SECOS
El proceso se repite 2–3 veces al día, todos los días, durante 2–5 años. Con el tiempo, la producción baja. Las pelotas se vuelven más pequeñas, y duras.
El día que el volumen de semen cae por debajo del estándar mínimo por tercera vez seguida, se declara “SECADO”.
La Tambera Jefa lee el resultado en su tablet, sin levantar la vista:
– “Código 7-8-2-5… Secado confirmado. Programar orquiectomía y reasignación a Clase D: Ex-Toro / Fantasma Dotado.”
Al hombre ya no le dicen nada. Lo sedan, lo llevan a la enfermería quirúrgica, le extirpan los testículos en un procedimiento de 15 minutos. Cuando despierta, ya es un “Fantasma”. Su pija grande queda como un recordatorio grotesco de lo que ya no tiene. Su nueva función será ser un “asiento viviente” o un “consolador de carne” para las matriarcas.
Su vida como “macho” terminó. Ahora es un mueble con memoria
El «chupa concha» es la fase final del proceso. Cuando ya no sirve para producir leche, cuando ya no tiene huevos, cuando ya es un fantasma… su última función es esa: ser un lamedor profesional.
PROTOCOLO: “CHUPA CONCHA” – REASIGNACIÓN DEL EX-TORO (CLASE D)
Contexto: El Ex-Toro (Código 7-8-2-5, por ejemplo) ya pasó por:
El Ordeño hasta el secado.
La Orquiectomía industrial (le sacaron los huevos con una máquina).
La Rehabilitación como Fantasma Dotado (le implantaron una prótesis para mantener la pija erecta y dura, pero insensible).
Ahora está en un Salón de Servicio Personal de una Matriarca de alto nivel. Es un ambiente lujoso, alfombrado, con espejos. El Fantasma está de rodillas, desnudo, su gran pija erecta e inerte apuntando al frente como un poste. Su cabeza está entre las piernas de la Matriarca, quien está sentada en un sillón, con la falda levantada.
La Matriarca (con tono de fastidio y dominio absoluto):
– “Fantasma 7-8-2-5. Tu pija ya no sirve para nada. Es un adorno de carne. Pero tu lengua… tu lengua todavía puede demostrar si aprendiste algo en el tambo.”
– “Abre la boca, putazo.”
EL PROCESO
Inspección: La Matriarca se separa los labios vaginales con dos dedos. Le muestra bien la concha al Fantasma.
– “Mirá. Esto es lo que nunca vas a penetrar. Esto es lo que nunca vas a sentir. Esto es lo que creo a tus hijos, si alguna vez tuviste. Y ahora es tu único propósito.”
Orden:
– “Lame. Chupa. Sorbe. Como si quisieras sacar la última gota de dulce de leche de un frasco. Pero aquí no hay dulce leche. Solo hay mi poder. Y tu sumisión.”
Técnica Exigida:
– No es un acto sexual. Es un acto de servicio.
– La Matriarca no busca placer (podría obtenerlo de un Sirviente Personal o un juguete). Busca dominación absoluta.
– Exige que el Fantasma use la lengua de forma rítmica, precisa, como un instrumento.
– “No seas bruto. No mordas. Haceme sentir como si me estuviera lavando con agua tibia, puto.”
Control del Ritmo:
– Ella dirige. Le dice “Más rápido”, “Más lento”, “Centrate en el clítoris ahora”, “Ahora solo los labios”.
– Si se equivoca, le da un golpe con el pie en la cabeza o le aprieta los pechos con fuerza (a los Fantasmas se les desarrollan pechos pequeños por las hormonas post-castración).
Insultos de Fondo:
– “Chupa concha, putazo. ¿Te gusta? ¿Te gusta tener algo útil finalmente?”
– “Tu pija es un monumento a tu fracaso. Pero esta lengua… esta lengua podría salvarte de ser descartado.”
– “Lame como si fuera el último alimento que vas a tener, trolo.”
– “¿Sentís algo? ¿Sentís mi poder en tu cara? No, no sentís nada. Sos un vacío.”
DESTINO POST-SERVICIO
Cuando la Matriarca considera que el servicio fue “aceptable” (nunca “bueno”), lo despide con un gesto.
– “Basta. Fantasma 7-8-2-5, retirate. Tu próxima asignación será en el Salón de Exhibición: estarás de pie, erecto, como un consolador viviente para que las visitas se sienten encima y se burlen de tu calor.”
El Fantasma se retira, con la boca húmeda, la pija dura e insensible, y el vacío absoluto en el lugar donde antes tenía sus testículos
Su vida ahora es un ciclo
Ser ordeñado hasta el secado.
Ser castrado.
Ser usado como “chupa concha” hasta que la lengua se fatigue.
Ser exhibido como mueble sexual hasta que el cuerpo se degrade.
Ser desmantelado (reciclado para partes orgánicas o eliminado).
El “chupa concha” es el último acto de utilidad biológica que le queda. Después, solo será decoración. Continua



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