Juguete sexual a los 10, iniciada a los 8 1º parte
Mujer cuenta sus vivencias de chica, su iniciación y sumisión en el mundo del sexo.
Hola, hoy tengo 33 años y soy una mujer extremadamente sexual, me encanta, amo el sexo y amo ser cogida y usada, pero todo comenzó cuando era pequeña con mi prima, ella es 10 años mayor que yo y fue siempre mi niñera desde los 4 o 5 años, desde esa época, ella solía meter chicos y chicas a la casa para coger con ellos. Siempre era en las tardes cuando ya nos habíamos bañado, casi siempre estaba desnuda viendo tv mientras ella cogía a mi lado en la cama
Cuando cumplí 7 empecé a tener curiosidad sobre el sexo, el verla tanto tiempo siendo usada por chicos, chicas, a veces eran tres amigas, a veces incluso tipos o mujeres mayores, ver su cara de placer, de como le gustaba todo lo que pasaba, el que pasara al menos 3 veces por semana, me volvía loca de curiosidad y ansias. Durante un año entero la miraba a ella en vez de la tv y sentía mas y mas curiosidad, hasta que un día me llené de valor y empecé a preguntarle. Al principio contestaba con recelo, pero poco a poco se fue volviendo mas abierta, contando que le gustaba, donde era sensible, donde era rico sentir los toques, mordiscos o besos, el porque a pesar de ver que le deban cachetadas o le jalaban el cabello ella tenía esa cara de placer. Recuerdo que luego de unos meses empecé a preguntarle mas y mas, y pedirle que me enseñara, siempre se negó a esta ultima parte. Pasaron meses en los que se negaba, siempre decía que no, que era muy chiquita para experimentar, pero poco a poco lo decía menos convencida, hasta que de tanto insistir aceptó, dijo que lo mejor era empezar por darme besos y que desde ahí veríamos.
Recuerdo que me encantaba, no entendía muy bien lo que pasaba, pero sus labios gruesos, las ansias con las que me besaban, me hacía volver loca. Durante unos 3 meses no pasó de ricos picos y besos, hasta una tarde luego de que salimos de ducharnos su mejor amiga estaba en la cama ya desnuda, me llamó y mi prima me llevó de la mano, me subieron a la cama y entre las dos me besaban y manoseaban, no entendía mucho lo que pasaba, pero me encantaba la sensación de sus manos sobre mi piel, sus dedos pasando por mis nalguitas, comernos la boca con mi prima mientras la mejor amiga besaba mi cuerpo. Luego cambiaban y ahora era la mejor amiga quien me besaba y mi prima quien lamía, besaba, chupaba y tocaba todo mi cuerpo. Así duramos un buen rato, hasta que ella empezaron a coger y yo me acosté a ver tv, pensé que para mi acababa todo, pero luego sentí como la mejor amiga de mi prima me abría las nalgas y empezaba a lamer mi anito. Yo me exalté, pero no me dejó moverme, se sentía extraño, pero la sensación me gustó, recuerdo que solo me acomodé para dejarla lamerme a gusto. La escuchaba gemir mientras me lamía y presionaba con su lengua, luego vi en el espejo que mi prima la cogía con un arnés, claro no entendía bien que pasaba, pero recuerdo vívidamente la imagen el espejo: Yo acostada boca abajo, la mejor amiga hundida entre mis nalguitas y mi prima detrás de ella moviéndose frenéticamente miraba ese dildo rosa iba apareciendo y desapareciendo al ritmo que sentía las lamidas en mi culito.
Después de un buen rato ya podía meter su lengua entera, no entendía bien, pero me encantaba la sensación, no era igual que cagar, era una sensación que cada momento se hacía mas rica y quería sentir mas esa sensación, las embestidas de mi prima las sentía cuando metía su lengua. Luego de otro rato mi prima se sentó sudando, pero la amiga no paraba conmigo. Me lamió y metió su lengua por un largo rato, después mi prima la tomó del cabello y la hizo que cambiaran de posición, ahora quien me comía era mi prima, era un poco mas ruda, me tomaba con mas fuerza, eso me gustó. Al rato cambiaron de posición, mi prima estaba boca arriba con las piernas altas atadas a la cabecera de la cama, yo encima de ella, en su cara, de espalda viendo como la penetraba la mejor amiga, podía ver todo su cuerpo, el rebotar de las tetas de las dos era hipnótico, el ritmo de las tetas grandes de mi prima al ser embestida me hacían perderme, llegó un momento donde yo estaba cansada y quería parar, pero mi prima me tomó del cabello y me dijo: «No perra, querías aprender y ahora vas a aprender, eres nuestra, te vamos a usar hasta estar satisfechas, ahora te aguantas». Sus palabras me asustaron, pero me sentí emocionada, supongo que desde ese momento nació mi adicción a tomar un papel sumiso en el sexo.
Todo siguió en esa posición un rato mas, hasta que estuvieron satisfechas. La mejor amiga soltó a mi prima y las tres nos acostamos desnudas en la cama un rato dándonos besos, volvieron a ser muy cariñosas conmigo, pero mi prima seguía diciendo que era su putita, su esclava sexual, su juguete, esa combinación de cariño y posesión me confundía pero me emocionaba mucho, la mejor amiga también me decía cosas, pero mi prima era mas posesiva, luego de un buen rato nos metimos las tres a bañarnos, nos cambiamos, la mejor amiga se fue y mi prima me dijo que debía ser un gran secreto, que mientras no le dijera a nadie nada de lo que pasaba, podría seguir disfrutando así con ellas, yo asentí y le dije que juraba guardar siempre el secreto. En ese momento me besó y me dijo: «bien, serás mi perrita favorita» a lo que le contesté con orgullo «SÌ» jajaja. debo decir que guardé el secreto hasta hoy que lo cuento en este relato, solo lo supo mi esposo, quien tiene también algunas ricas historias que seguro van a amar.
Al siguiente día, cuando llegamos del colegio, mi prima nos metió a la ducha, durante el baño me manoseaba, besaba, pasaba su lengua por mis pequeños pezones que ya empezaban a sobresalir y coronarían lo que serían mis hermosa y grandes tetas unos años mas adelante jejeje. Esa lengua me encantaba, me hacía vibrar cada vez que las pasaba por mis pezones, cuando me los mordió me hizo estremecer, fue suave, pero sentí un corrientazo desde mi nuca a mi cuquita, sentí cosquillas, ese hormigueo, la necesidad de tocarla, mi prima lo notó y metió sus dedos en medio de mis piernas y comenzó a rozármela, su otra mano me recorrió todo el cuerpo y ella seguía lamiendo y mordiendo mis pezones, me hacía temblar las piernas. Acabamos de bañarnos y me llevo a la cama. mi hizo acostarme boca arriba y se lanzó con ganas a mi cuquita. Su lengua, sus labios me la recorrió todita haciéndome mojar descontroladamente, combinaba con pellizcar mis pezones y yo solo gemía y decía que era muy rico. Me temblaba todo, era una deliciosa tortura que duró una hora, luego de eso me dio un pequeño descanso mientras buscaba el arnés que usó el día anterior con su mejor amiga, lo puso en la cama y me dijo que ahora tenía que aprender a dar mamadas y juntas lo chupamos. Ella me daba indicaciones de como irlo haciendo, y chupaba conmigo sin dejar de manosearme. Luego de un rato otra vez se centró en mi cuquita y mis pezones, para dejarme descansar porque iba a llegar su novio, un chico de 14 años que venía a coger con ella. Fue rico verlos (no participé, mi prima me dijo que no, que aún no podía), acabaron, el chico se corrió en sus tetas hermosas y cuando se fue, ella me hizo lamer el semen. Así pasaron algunos meses mas en los que se unieron un par de amigas de ellas más, el hermano de una de ellas, el novio de mi prima, y algunas otras personas, pero eso será para los siguientes relatos.

Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!