Mi vida incestuosa
La vida dentro del incesto debe legal, .
Aunque para muchos, el incesto es una aberración, una depravación que solo los desviados mentalmente pueden disfrutar, para mi es algo que debería ser completamente normal y bien visto. Quizás tengan razón y solo soy un degenerado pero, sin entrar en una discusión religiosa, si nos paramos en el comienzo de todo, cuando Dios creo a Adán y a Eva, ellos tuvieron dos hijos varones (Caín y Abel) solo para seguir reproduciéndose y ser los millones que somos hoy, los hijos se tuvieron que coger a la madre….por lo que el incesto era parte de la vida cotidiana… no lo sé, quizás es verdad lo que muchos me dicen y solo soy un depravado, degenerado y misógino, pero jamás me podrán decir que tengo una falsa moral, como mucho/as.
Esa es otra palabra que tiene muy mala fama, Misógino, si, lo soy, porque el misógino no odia a las mujeres, solo las educa para que sean lo que tienen que ser, que sepan cuál es su lugar, que entiendan que solo están en este mundo para uso de los hombres, por supuesto que cuando a algunas les hacen creer que tienen derechos hay que ser mucho más estricto con la educación y se debe recurrir a la fuerza.
Tuve la suerte de criarme en una casa donde el patriarcado era un culto y las mujeres de la familia habían sido educadas y lograron entender su lugar, así es como, desde muy chico recibía los mimos bucales de mi mamá cuando me bañaba, me vestía o simplemente cada vez que mi padre se lo ordenaba.
Ella era una mujer no muy alta de cabellos rubios, ojos café y un hermoso par de tetas que mi padre había pagado, era delgada ya que debía cuidar su físico al extremo ya que en más de una oportunidad se descuidó y subió unos kilos y mi padre la tuvo que someter a la más estricta de las enseñanzas, la desnudo y la golpeo por casi 20 minutos hasta que quedó desmayada en el suelo mientras le gritaba “ahí estás ensangrentada como el pedazo de carne que sos” luego de eso la llevó al sótano y la dejo atada por tres días. Lección que aprendió ya que no pudo comer por casi una semana nada sólido y por supuesto recuperó su peso.
Mi hermana, un año mayor que yo (5 años) era quién debía ocupar el lugar de mi madre en su cama cuando, por alguna actitud fuera de lugar, mi madre debía ser confinada al sótano, lugar que también conocía mi hermana.
Casi siempre cuando mi padre se cogía a mi hermana yo los miraba y alentaba a mi papá a someterla más duramente y casi siempre ella salía lastimada, cosa que me gustaba mucho ver.
Y de ahí nace mi amor por el uso de nenas chiquitas.
Así paso mi infancia, rodeado de sexo y enseñanzas que me ayudaron a ser un hombre que ama a las mujeres que saben para lo que están en este mundo y gracias a eso tuve la oportunidad de tener mi propia familia.
Gracias a mi trabajo como contratista, conocí a Sofía una chica muy joven (siempre me justaron pendejas y nenas chicas, siempre que pude compre nenitas de familias necesitadas para usarlas a mi antojo y devolverlas completamente rotas), de una familia acomodada y por sobre todo muy religiosa y que después supe que también con mucha falsa moral de la que hablé anteriormente, Sofía con 16 años, no sé por qué se fijó en mí que ya tenía 45 pero no me molestó en absoluto, mientras yo daba las órdenes a los trabajadores ella me conversaba de temas varios sin importancia.
Como mi estilo de vida era muy diferente al de ella la escuchaba pero sin prestarle mucha atención hasta que me dijo que quería que saliéramos a comer algo algún día, cosa que me sorprendió mucho. Mi primer pensamiento fue el de “aprovecho y la rompo” pero si la violaba como quería hacer no podía volver a terminar mi trabajo, a lo cual acepte sin demasiadas ganas diciéndole que ella me indique cuando quería y que debía ir sola ya que era menor.
Ese fin de semana me llegó un mensaje de Sofía que había reservado en un lugar en el centro y que me esperaba a las 21 hs. Al llegar la vi sentada en una mesa reservado del fondo y su vestimenta era completamente anti sexy, tenía un vestido si escote y largo hasta los tobillos, arriba llevaba una camperita liviana de gabardina, y sus zapatos eran tipo Guillermina con algo de taco. Para lo que yo espero de una mujer era un desastre.
Igualmente me senté y cenamos, charlamos de varios temas sin importancia, antes de pedir el postre, le pregunté por qué me había invitado? Si yo no pertenezco a su mundo y soy mucho mayor que ella.
Sofía me contestó que sus padres no la dejaban salir y no tenía muchos amigos y que yo le parecía interesante así que le dijo que iba a casa de su tía y a su tía que iba a lo de su amiga. Mi respuesta fue inmediata y le dije:
– “Te agradezco lo que me decís pero yo no puedo ser tu amigo”, ella me cortó y me dijo
-“yo no quiero ser amiga, quiero que seas mi novio”
Inmediatamente y sin pensarlo largue una carcajada a la cual ella reaccionó con mucha sorpresa, al ver su cara le dije
-“No lo tomes a mal, no fue mi intención, lo que pasa es que no me conoces, yo tengo algunos gustos particulares”
Ella me miraba sin entender demasiado y preguntó:
-“Que gustos?
-“Para mí las mujeres deben ser muy sumisas y obedientes a cualquier cosa que les pida”
-“Yo soy obediente” me dijo con vos muy suave y casi de nena.
-“Seguro que sí, pero no de la forma que vos sabes”
-“Como sería entonces” me preguntó de forma muy ingenua.
Ya mi cabeza volaba y luchaba con mi cuerpo para sacarla de ahí y violarla de tal manera que la única forma que encontrase para poder superarlo sea suicidándose.
-“A ver, (ya sin importarme mucho lo que pensara, le dije) si yo te dijera que sentada como estás, te saques la bombacha que tienes puesta y te la metas en la boca, lo tendrías que hacer, a eso me refiero con obedecer”
Por supuesto que no se esperaba algo así y se ruborizó por completo y su asombro no pasó inadvertido.
-“Ves, vos no sos lo obediente que yo espero y eso traería consecuencia para ti que no quieres saber, mejor búscate un chico de la iglesia, vos no sos una mujer de verdad, todavía crees en la igualdad entre el hombre y la mujer”
Pagué la cuenta y me fui dejándola sentada ahí sola sin saber que decir.
Los días pasaron, y nunca a partir de ese día me volvió a hablar, cosa que no me importaba realmente porque la consideraba un mojigata estúpida , yo terminé el trabajo en su casa, pero a las dos semanas suena mi celular y era ella.
-“Hola, no sé si te acordas de mí?”
-“Si, claro que me acuerdo” le conteste con algo de fastidio.
-“Me gustaría que nos volvamos a encontrar, si queres”
-“Ok, en el mismo lugar a la misma hora?”
-“Si”
Cuando llegué y la ví, pensé en darme vuelta e irme, estaba vestida de la misma forma que vez anterior y encima ahora llevaba el pelo recogido.
Sin rodeo alguno le dije:
-“Y ahora qué queres?”
-“Estuve pensando mucho en lo que me dijiste y hasta me excité de solo pensarlo y me masturbé”
De solo decirlo se ponía colorada y a mí la pija se me paraba de solo imaginarme a la pendeja pajeándose. Acto seguido se sacó, para mi sorpresa, una tanga y se la metió toda en la boca, se la hice mantener adentro hasta que ordené la cena, solo estirando mi brazo hice que me escupiera en mi mano, la olí y se la devolví y le dije que la dejara sobre la mesa, cuando el mozo vino con la cena la vio y la miró a ella, a mí y se retiró.
-“Veo que queres saber más de mí”
Ella solo asintió con su cabeza sin decir una palabra.
-“Para mí las mujeres son cosas propiedad de los hombres, sin voz ni voto, son solo carne para usar y abusar, depósitos de semen, y sacos de boxeo para descargar el stress, son esclavas que deben obedecer sin pensar y perras reproductoras de nenas incestuosas para complacer a sus padres”
Ella escuchaba mis palabras sin pronunciar ninguna, solo miraba y sus ojos se empezaron a poner vidriosos como entendiendo que se había involucrado con depravado sin saber cómo salir de esa situación.
Al ver su cara de terror ante mis palabras, le dije:
-“No te asustes que primero tenés que aceptar ser mía”
Ella sonrió nerviosa, y se veía el terror que empezaba a tenerme.
-“Ahora quiero que hables vos, que me cuentes de tu vida y que me digas que te excita”?
Con la voz temblorosa y los ojos llorosos, empezó:
-“Pensé que eras diferente”
En ese momento tuve ganas de reírme diciendo te lo dije pero Sofía continuó.
-“Mi papá nos pega a mi mamá y a mí si no hacemos lo que quiere”
Al escuchar eso pensé “necesito ser amigo de ese hombre” y sonreí.
Ella continuó –“Pero dice que está mal, que está enfermo y por eso no hace ir a la iglesia”
Mi risa ya era descarada, pensaba, es un pobre tipo que, seguramente por la educación de su madre, no pudo ejercer como hombre y tenía ésta lucha interior.
Las palabras de la pendeja despertaron mi morbo y le pregunté:
-“Tu papá las viola vos y a tu mamá?
-“Si” me contestó ya llorando abiertamente.
-“Como ves, todos somos así y si las viola es porque solo existen para eso y las está educando, asique, sécate las lágrimas y no llores delante de mí porque bien te lo tenes merecido puta, ella me miro sin saber que hacer, me acerqué la tome del pelo y con fuerte tirón la traje hacia mí y la escupí.
-“Ahí tenes puta esto es lo que te mereces por estar llorando y quejándote de la educación que te da tu viejo, ahora sos mía, vas a sufrir, te vas a emputecer, te vas a prostituir, vas a preñarte y a parir y te voy a hacer abortar si no son nenas.
Salimos del restaurante y la llevé a mi auto, fuimos a los bosques de Palermo y en una zona oscura donde andan los travestis paré, la agarre del pelo y la samarrié, me encanta verla llorar y ya lo hacía del miedo y el dolor, la hice desnudar, y le propicié algunos golpes y la escupí varias veces en su cara, le violé la boca un buen rato casi sin dejarla respirar, cada vez que se la sacaba intentaba dar una gran bocanada de aire pero el tiempo era muy poco no le quedaba otra que ahogarse y toser, recliné los asientos y la viole, obviamente no era virgen por su papá pero no estaba mojada por lo que cuando la penetré fuerte y de un solo golpe, el roce de las pieles junto con sus pelos de concha le generó un fuerte dolor que hizo que gritará que por favor pare y seguido un fuerte llanto y eso hizo que se me ponga aún más dura, la bombé un rato hasta que le llene de leche la concha la cual hice que se la saque con los dedos y se los chupe y luego limpiar mi pija con la lengua.
Dolorida y llena de semen como estaba la baje de mi auto y la abandoné ahí.
Seguimos hablando por teléfono e IT y a las semanas me presentó a sus padres, obviamente no les gustó para nada mi presencia como pareja de su hijita y en la primera oportunidad el padre me alejó de donde estaban ellas y me que no me quería cerca de su hija, mi respuesta fue una risa amplia y le dije que sabía lo que les hacía, me miró con cierta incredulidad pero le día algunos detalles incluso de cuando violaba a su hija.
-“Mira, yo soy igual que vos, si te callas la boca y aceptas que tu hija esté conmigo la vas a poder seguir cogiendo y haciéndole lo que quieras, es más, yo te la voy a ser más puta aún para que no tengas que ir a misa para lavar tus culpas, pero si me rompes las pelotas te mando en cana”
Su papá (Raúl) nunca se esperó eso y se quedó sin poder hablar, volvimos a la mesa y comenzó un relación familiar muy íntima.



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