Mis fantasias
De cómo te tome del cuello mientras tus labios se mojaron hasta chorrear tus rodillas.
Iniciemos aclarando, este es mi primer relato acá, todo lo publicado en este perfil es fantasía y queda a tu imaginación como lector darle forma dentro de tu mundo. Ya aclarado, avancemos.
Vivo en un país europeo aunque soy de origen latino, todo nombre usado es inventado y las situaciones son productos de mi imaginación y deseos, por tanto si hablo de Carla, Andrea o Rosa, deben entender que solo viven en mi mente.
Cuando tenía cerca de 32 años tuve una relación larga con una chica, ella tenía 2 cosas: mi edad y una hija 13, la cual descubrí se trataba de una chica muy caliente y bisexual, adicta al hentai pero que mantenía una imagen ante el mundo de la niña inocente y perfecta.
Está chica se dió muy bien conmigo, en cierto punto y ahorrando parte de la historia su mamá y yo nos mudamos juntos al poco tiempo y vivimos muy felices, los 3 teníamos una buena familia, la niña creció un año más y descubrió que en su nuevo hogar tenía más tiempo libre, lo que la llevo a masturbarse muy seguido y perderse entre gemidos del Yaoi y el Yuri, mientras sus dedos se perdían dentro de su propio cuerpo.
En varias ocasiones y por causas de trabajo, tuve que regresar a casa en horarios no fijos, su mamá tenía horario de oficina pero yo no, y muchas veces la conseguí de piernas separadas frente al tv frotando su clítoris perdida en la pantalla y en sus auriculares, yo no la interrumpía, al estar dentro de su habitación la mayor parte de las veces ni siquiera noto mi presencia hasta que un día me quedé observándola con mucha calentura y me vio parado en la puerta, lejos de molestarse me vio con ganas Pero cerró las piernas, saco su mano y me preguntó si diría algo, yo le dije que no, que siguiera que ya debía irme nuevamente y cerré su puerta, desde entonces comenzó a dejar la puerta abierta de par en pan y yo comencé a regresar mas seguido a casa en busca de cualquier cosa y comencé a disfrutar más seguido del show, incluso llegó a quedarse viendo mis ojos mientras seguía frotandose, como regalandome un mini show por mi complicidad, yo a cambio no la molestaba y la deja ser son criticarla.
Una tarde regrese a casa y la conseguí en plena faena pero está vez algo era diferente, estaba junto a ella una de sus amigas, también inocente, en la misma posición frente a frente, como si buscarán estimular su vista mutuamente mientras sus estimulaban sus cuerpos, su amiga al verme brinco y se tapo, yo me quedé impactado pero caliente y ese día todo cambio…
Dependiendo de su apoyo continuo con la segunda parte, gracias por leer hasta acá, por cierto su amiga se llamaba Andrea…



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