Niñas de la calle
Sin querer me encontré con dos hermosas niñas que alegrarían mi noche, hermanas de 9 y 6.
A los días de haber tenido a la flaca en mi cama y habiendo despertado mi libido por la nenas, salia a buscar niñas por la calle, con ganas de volver a sentir otra vaginita lampiña en mi boca, dispuesta a recibir mi pene dentro de ella.
Salí varias veces sin suerte , mientras navegaba por la Dark web, viendo algunas cosas que me hacían aumentar la calentura, miraba algunas nenas por la calle, en shorts, en mini faldas, fui a varios lados que tenían juegos infantiles y me alimentaba o aumentaba mi calentura, viendo a varias niñas mostrando su calzón, vi de varios colores y diseños, de niñas flacas o gordas, blancas o negras, pero todas unas ricuras.
Una noche como a las 10:30 de la noche que regresaba a casa (de andar de caza), me pare en una gasolinera a echar combustible y al frente de mi en la tienda de conveniencia, vi sentadas a dos niñas en la calle, cerca del pasillo que llevaba al baño, se veía que eran niñas de la calle, cargue el combustible, y entre a la tienda, estacionando en un angulo desde donde podía verlas, era una pequeña como de 5 o 6 años, que llevaba un vestido y pude ver en un momento que no llevaba calzón por debajo y la otra beba, tendría unos 8 o 9 años, lleva un short bien corto, casi metido entre el culo.
Yo disfrutaba viéndolas desde mi vehículo, vi que pedían dinero y como la mayoría de los que andaban por ahí, estaban bebiendo, nadie les hacían caso, como me puse cerca de la pared del fondo, las llame y les pregunte si ya había comido, quedándome sentado con la puerta abierta, dijeron que no y saque un billete de 100 pesos y le dije que fuera a comprar lo que quisiera, para que sintieran que tenía confianza, la grandecita me vio y dijo: Que compro? Le conteste lo que tu querrás por eso te doy el dinero; mientras hablaba con la grandecita, la pequeña se sentó en la banqueta y me abrió las piernas para mostrar su hermoso peluche (claro que no lo hizo intencional o si?).
La grande vio que mis ojos se me salían por la escena mostrada, pero tampoco le dijo nada a la pequeña, simplemente le pregunto que quería de comer y la pequeña le dijo, yo quiero hamburguesa de Mc Donalds. La grande se ríe y le dice acá no hay eso, la pequeña me dice: Y tu puedes llevarnos a comer a Mc, la grandecita le dio un codazo, mencionando: No seas abusada, eso no se dice.
Me quede viéndolas y les dije: Si a ustedes no les importa, las llevo a Mc Donalds a comer, no había terminado de decir, cuando la pequeña ya se estaba subiendo, la grandecita si dijo permiso, les pregunte si alguna se quería ir adelante conmigo, la pequeña se salto de atrás al frente, levantandosele la faldita y la grande le dijo a la pequeña: todo el culo estas mostrando; la pequeña solo se rió.
Solo estuve seguro que nadie estuviera observando en esta dirección o que no hubieran cámaras apuntando hacía donde yo estaba y era un punto muerto, así que partí para el restaurante el cual quedaba a mas o menos unos 15 minutos de la gasolinera.
La chiquita iba feliz adelante, abría y cerraba las piernas, se paraba y se sentaba, la grandecita le dijo que se estuviera quieta y luego me dice: mi mamá dice que ella es bien caliente, me le quede viendo y sin pelos en la lengua: y tu también eres caliente? Ella se me quedo viendo y se sonrió y me dijo: un poco.
Le pregunte a las niñas porque los papás las dejaban andar en la calle de noche y me dijeron que ellos salían todas la noches a tomar o llegaban sus amigos y ellas tenían que salir a buscar dinero a la calle, mientras la nena me contaba los detalles de su familia, como donde vivían, cuantos eran de la familia, etc., empecé a sobar la pierna de la pequeña, trataba de subir más a cada instante, la chiquita se acomodaba acercando más su vulva a mis manos, pregunte su nombre, la grandecita se llama Estefania (9) y la pequeña Rocío (6).
Me contó Estefania que se han cambiado varias veces de casa, porque sus papás han hecho problemas en muchos lugares por causa del licor y las drogas.
Entre palabritas, dichas sin decirlo directo, me contó que a su hermanita la cogen los tíos y los amigos de los papás desde que tiene 3 años y a ella desde que tenía 6; ya con esa información que me daban ya tenía por donde entrar, a parte que la verga ya la tenia a mil.
Estábamos a unas cuadras de llegar a la venta de hamburguesas y les pregunte si querían pedir las cosas para llevar y que fuéramos a mi casa a comer, la grade me vio y dijo: Es que tenemos que regresar a conseguir dinero para llevar, le pregunte cuanto juntaban en una noche, me dijo que alrededor de 20 dolares, así que le dije que yo les daría 30 dolares y que fuéramos a mi casa, ambas sonrieron y dijeron que si.
No quise entrar al área de pedidos para llevar, sino estacione en el estacionamiento en el lugar más alejado y le dije a la grandecita que fuera ella a traer las cosas, mientras la pequeña y yo nos quedábamos en el auto.
La pequeña Rocío, se recostó en la puerta de auto con las piernas abiertas, mostrando en toda su plenitud y pude ver que estaba bien mojada, incluso el asiento del auto estaba mojado, me saque la verga sin decir nada y ella se me quedo viendo y sin decir nada se echo sobre su cuerpo y su cara quedo frente a frente con mi verga, metiéndola en su boca.
Ella empezó a chupar de una manera maravillosa, sobando mis pelotas con su manita, ella pasaba su lengua en la cabeza de mi pija, sobre el tronco, hasta llegar a los huevo y subir de nuevo para meterla casi por completo en su boquita infantil, mientras ella chupaba yo insertaba mis dedos entre la linea que iniciaba en sus caderas y culminaba en su vulva, yo sobaba sus nalgas, jugaba mi dedo dentro de su canal, tocando el culito, como la entrada a su vagina, mientras que ella paraba su culito como buscando que mis dedos penetraran en ella.
Vi a lo lejos salir a Estefania, y le dije que se compusiera que su hermana, venía y mejor que no viera (al menos por ahora), ella abrió la puerta del carro y sin duda, debe de haberse dado cuenta del olor (que ya se había disipado en el vehículo; vi una pequeña expresión a que reconoció el olor, pero no dijo nada, solo indico que había bastante gente en el restaurante y que se tardaría un rato, más.
Volvió a salir del vehículo y solo dijo, me esperan a mi por favor en un tono casi imperceptible, me volví a sacar la verga, mientras que la pequeña Rocío, se quito toda la falda y su blusa, quedando totalmente desnuda, se acostó en el asiento y empezó a bajar mi short hasta las rodillas, y se bajo por el lado de los pedales y empezó a pasar la lengua desde abajo hasta arriba, pidiéndome que le diera mi leche, ella aceleraba con su boquita y luego la saco empezándome a masturbarme, haciéndome que me corriera en su boca y en su pecho (sin tetas), estaba bien cargado, pues andaba como perro en brama desde de unos días de haber estado con la flaca.
Mi miembro aun seguía parado, por lo que ella se subió y se clavo en él, acabando en un orgasmo potente y húmedo, mientras que yo le besaba la boca, aun con rastro de mi semen en su boca y pasando mi lengua en sus chichitas, las cuales le ayudaron a llegar a ese orgasmo.
Justo nos estábamos vistiendo cuando Estefanía, ya venia con la comida, me baje a ayudarla y cuando llegamos al carro le dijo a su hermana, ahora te toca ir atrás, la pequeña se sentó atrás sin haberse puesto su blusa.
Ella se sentó con la espalda en la puerta, poniendo sus pies en mis piernas y muy honesta, me dijo cuanto había gastado y que había comprado, luego recogió las piernas dejándolas abiertas frente a mi, se notaban sus labios, bien carnudos, ricos e hinchados.
Así sin más ni menos me dijo y que hicieron con mi hermana, me le quede viendo y dije devolviendo la pregunta; que pensas que estábamos haciendo? Y me dijo: si pero solo a ella y a mi no me dan nada, viéndome con cara de picara y haciendo pucheros (en juego).
Yo le conteste, también tengo para ti, mi niña, sobando su pierna sin decirle nada, le di dos jalones a su short el cual aun estaba abotonado y subido en ella, más sin embargo ella entendió mi seña, bajando sólita su short, del cual no llevaba calzón por debajo, yo tome su short y lo lleve a mi nariz, para olor ese olor, fuerte a orines, ángel, fluidos propios y no se si el semen de alguien más; pude sentir que estaban bien mojados, ese olor a perrita me prendió, pues sabía que ella necesitaba una verga dentro de ella.
Ella movió sus pies hasta toparlos con mi puerta, mientras yo jugaba con mi mano su vulva, su clítoris, y toda su rayita en a plenitud, ella jadeaba con sus ojos cerrados y empezaba a gemir; su pequeña ranita empezaba a mojarse como que se hubiera abierto una llave de agua, yo saque mi verga de mi short y la hice que se sentara sobre ella como le estaba enseñando a manejar, al momento pude sentir un olor de hembra en brama, deseosa de verga, ese olor imperdible de como las niñas huelen cuando son sexualmente activas y que sienten que la chochita les quema por el deseo de un hombre que las haga llegar a un clímax profundo.
Ella sólita se penetra mientras conducíamos hacía mi casa, sentí sus fluidos vaginales caer sobre mis huevos, mientras ella absorta disfrutaba de tener mi palo dentro de ella, esta niña de 9 años disfrutaba del mismo instrumento que su hermanita había tenido en su boca, minutos antes.
El sonido era el mismo, como cuando caminas en agua estancada, era difícil conducir y poder disfrutar al mismo tiempo, aunque lo que más me interesaba era que ellas gozaran mientras llegaba mi turno de poder comerme a las dos niñas.
Llegamos a mi casa, levante la puerta eléctrica, dejando que cerrara detrás de nosotras, para que ningún vecino chismoso pudiera ver, baje a Estefania de mi verga, y le dije que me ayudara a bajar la comida, mientras tome un par de bolsas y cargue a la pequeña Rocío y la cargue, haciéndola que me tomara del cuello con sus brazos y sentándola en mi verga sin decirle, agua va.
Ella iba feliz, con mi miembro adentro, mientras caminábamos para la sala de mi casa, le dije a Estefanía, que sirviera la comida, mientra ponía en cuatro a Rocío, estudiando la argolla de su culito, me dedique a meter mi cara en su culito y peinar su vagina con mi lengua, ella movía su cadera de arriba a abajo, Estefanía servía la comida y podía ver como su pepita destilaba fluidos hasta sus piernas, pero no se metía.
Cuando termino de servir, nos sentamos, todos desnudo y creo que ya sin hambre (al menos yo) por la calentura que ya los 3 teníamos, me levante y fui a buscar un dildo y otros juguetes que tenia bajo llave y a meterme una raya del polvo mágico que servia igual o mejor que una pastilla azul, pues esto apenas empezaba, además saque las gotas de las que le di a la flaca, pues quería que estas niñas se pusieran en mucho más de lo que estaban.
Las eche en un vasito pequeño con jugo y se los lleve indicando que se lo tomaran, pues nos íbamos para la habitación a coger, tome las manitas de ambas y nos fuimos a mi cama y me acosté al medio de las dos y les dije que me la chuparan entre las dos, eso fue como darle de comer a un león hambriento, pues ambas se lanzaron para tomar mi miembro y mientras Estefanía metía mi verga en su boca, Rocío se fue por mis pelotas, tome el dildo y lo metí dentro de Estefanía y a Rocío le metí una bala de tamaño medio en su culo y los puse a funcionar, al mismo tiempo las gotas empezaron a hacer efecto, pues notaba como su cuerpo se ponía totalmente colorado y empezaron a sudar a mil, ambas ya gemían, pujaban, gritaban y empezaban a decir cosas como: que rico, quiero más, me encanta, etc.
Saque un arnés que había comprado en Holanda en uno de mis viajes, el cual tiene 2 vergas, en teoría uno para la vagina y uno para el culo al mismo tiempo, me lo puse y tome a Rocío, y empecé a empujar en ambos agujeros (era la primera vez que lo usaba con una niña, aunque no sería la última), ella se agarraba a las sabanas, gemía, lloraba, gritaba, pues era la primera vez que le hacían una penetración doble penetrada, aunque ya le habían dado por el culo, a este punto la niña llevaba ya 4 corridas, la cama estaba ya bien mojada, hasta que la puse encima de mi que llego aun potente orgasmo con un delicioso Squirt.
Luego seguí con Estefanía, le saque el dildo y luego procedí a empujarle los penes en sus orificios, al empezar a ingresar por sus dos cavidades, empezó a hacer caras, no se si de dolor o de placer, pero yo con el efecto que tenia de la coca me valía verga, se las deje ir hasta el fondo y luego tome ritmo para empezar a darle duro, pronto ella ya gritaba, pero de placer y chorros de fluidos salían de su vagina, mientras empezaba a convulsionar en diferentes orgasmos, se retorcía de placer y entre sus palabras de que quería más, dejaba soltar un ya no aguanto.
Después de unos 4 o 5 orgasmos me saque el arnés y le empecé a dar directo con la verga a ella y a la pequeña Sofy, hasta que ya no aguante más y me corrí dentro de Estefanía, soltando potentes chorros de semen dentro de ella y sacándola para que la pequeña me limpiara con su boquita.
Caímos en la cama, empapados en sudor, respirando fuertemente y los tres con una sonrisa en los labios, me comentaron que jamás las habían cogido de esa manera, que no saben porque están aun esa calentura.
Fui a la oficina a echarme otra mi linea y regrese por la pequeña Sofy, le iba a dedicar un su rato, así que empezamos con un 69 delicioso y luego empecé a darle por su vagina en las poses de: zócalos, el toro sentado, la recompensa del pirata y mi favorita, pile driver. Había estado leyendo el Kama Sutra hacia unos días y me dio perversión de probarlas con una niña como ella; cabe mencionar que en esta ultima ella resulto bien bañada por la manera en que se venía, pues la verga le llego sin duda hasta el corazón (hipotéticamente).
Fue una noche intensa entre una y otra, donde cogimos hasta la madrugada, como perros en celo (que pedófilo perdería el tiempo teniendo estos regalos de vez en cuando), ambas se quedaron dormidas en mi cama, tanto ellas, la cama como yo sobre la cama mojada.
Al día siguiente me desperté como a las 9 de la mañana y vi el culo rico de Estefanía apuntando hacía mi lado, abrí sus nalgas y se la deje ir, cuando despertó era porque ya sólita se estaba maniendo, me encantaba la hediondez a sexo que manaba de ellas, nos besamos bien rico, le chupe por donde quise, me la chupo como ella quiso, hasta que me corrí en un rico mañanero. Les dije que se vistieran y que nos iríamos a desayunar, no deje que se bañaran.
Desayunamos y les di 100 dólares a cada una, no sin antes decirles que tenía familia, por lo que no podía buscarlas en un buen tiempo o a lo mejor las buscaba de nuevo antes de que mi familia regresara de viaje, no lo sabía aún.
Nos despedimos y vi a la distancia desaparecer los dos pequeños cuerpos que fueron míos por una noche completa. Solo me quede con las ganas de saber sobre unas primas que me conto que tenían, una de 7 y 11…quien sabe si pase después y le pregunte.

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