Puta desde nenita pt 1
En casa o en la escuela siempre tenia el mismo rol….
Me llamo Mariana, actualmente tengo 32 años, soy bajita, morena, de cabello rizado con pechos copa D y un buen culo ya que durante toda mi niñez, adolescencia y juventud me la pasaba haciendo deportes y ejercicios.
Todas mis anécdotas y vivencias se remontan al primer recuerdo que tengo de la infancia: la verga dura de mi papá en mi cara
—»Chupalo otra vez mi amor, como le hiciste ahorita»
No recuerdo cómo empezó…cómo empecé a mamar verga, fue como si un día hubiera tomado conciencia con el pene de mi papá en la boca mientras él me decía como mamar: «pasale tu lengua alrededor», «metetelo todo, hasta el fondo», «ya viene tu lechita princesa, tragalo todo mi amor» eran algunas de las frases que más se repitieron en mi niñez, la cual si bien estuvo llena de abusos no la cambiaría por nada incluso si pudiera.
Yo vivía con mi papá y dos hermanos mayores, nunca conocí a mi madre porque se había divorciado de mi padre y mudado lejos para ya no saber nada de él y aunque mis hermanos me contaron no puedo confirmar que ella intentó pelear por mi custodia pero al no tener los fondos como mi pa si los tenia pues no me ganó.
Mi padre se llamaba Antonio, era un hombre alto, de casi 1.80, con tez morena y ojos verdes, cosas que sí heredé de él. Mis hermanos mayores se llaman Javier y Aaron, ellos eran más parecidos a mi madre: piel blanca, ojos cafés y cabello lacio.
Recuerdo como eran los días a mis 6 años, donde en la primaria, antes de siquiera saber leer bien o escribir yo ya sabia recibir verga por la boquita. Al despertarme antes de haber salido el sol, mi papá se sacaba la vergota larga y gruesa que tenía para darme de desayunar. Yo tenia cuarto propio, un cuarto bonito y lleno de colores amarillos ya que era mi color favorito, pero a pesar de esto mi papi me hacia dormir con el en su cuarto para estarme tocando y usando cuando el quisiera, cosa que yo no veía mal ya que era algo que pasaba casi a diario y yo bien acostumbradota a tener una verga presionada sobre el culo por las noches, hasta me gustaba el «cariño» que mi papi me daba.
A los 8 años fue cuanto la mayoría de cosas comenzaron a pasar en mi vida: me cogieron por primera vez, mis hermanos se sumaron a usarme, algunos maestros descubrieron lo que mi papi me hacía…pero vayamos por orden cronológico.
Javier, el hermano mayor de la familia es mayor que yo por 8 años y Aaron por 5, o sea, que para cuando yo tenía 8 ellos tenían 16 y 13 respectivamente. Una noche en la que sí me dormí en mi cuarto, siento como alguien me toca la carita y me agita suavecito y yo abro los ojitos como puedo para encontrar a Javier al lado de mi cama
—»Mari despierta, necesito tu ayuda»
Susurraba Javi y yo me senté en la cama y me sobé los ojitos por el cansancio y sueño
—»¿Qué paso?»
Pregunté aun medio dormida mirándolo en la poca luz que había en la habitación gracias a una lámpara de noche que siempre tenía prendida por miedo a la oscuridad
—»Es que…necesito que me ayudes porque me duele mucho, pero no le vayas a decir a papá o me va a regañar»
Al decir esto, se saca la verga ya dura y claramente con pre-semen en ella, la luz me daba la iluminación perfecta para verla frente a mi cara, no tan grande como la de mi papá pero para mi tamaño si tenia lo suyo
—»Necesito que lo chupes Mari, nomás así me puedo curar»
Yo sabía bien lo que era mamar una verga, aunque igual por mi inocencia realmente pensé que le dolía por algo y como mi papi me había dicho que cuando se la chupaba se siente rico quizá funcionaba como un remedio
—»¿Qué te pasó?»
Pregunté realmente curiosa y preocupada por él, aunque este solo puso su mano en mi pelo y me jaló hacia él
—»Me pegué, ahora chupalo porfa»
Era claro que él estaba muy necesitado y cualquier excusa le hacía bien en ese momento, yo sin mucho problema abrí mis labios y empecé a chuparle la cabeza del pene y a pasarle la lengua por la misma. Al notar que yo tenía experiencia y que de cierta forma sabía lo que hacía él me agarró con ambas manos y me empezó a empujar casi hasta el fondo y aunque mi papi chocaba con el fondo de mi garganta casi siempre y me daban muchas ganas de vomitar cuando el lo hacia así, con Javier solo algunas veces sentía ganas FEAS de vomitar y era cuando yo giraba la cabeza para que sacara la verga y poder respirar…aunque las demás las podía aguantar y tomar como una buena niña.
—»No mames…papá de seguro ya te cogió toda, puto viejo verde…pero que rico mamas cabrona»
Mi papi siempre me trató bonito, me decía «princesa», «Mi amor», «Mi niña» pero nunca me habían insultado…y Javier tenía un fetiche con eso
—»Eso! uuuuy que rico hija de puta, sigue chupando putita ohhhh te los voy a tirar adentro así que tragatelos todos pinche puta»
Tal y como él dijo, después de unas embestidas mas me empujó hasta que mi nariz chocara con su vello pubico y su verga llegaba hasta mi garganta donde se vació completamente provocándome arcadas infernales y que mis ojos lloraran por falta de aire e incomodidad mientras intentaba mover la cabeza o empujarlo lejos pero solo podía recibir chorro tras chorro de su semen en mi garganta.
Cuando me la sacó por fin, sí regresé bastante semen sobre su verga mientras la retiraba pero mayormente sobre el suelo al lado de la cama donde tosía y vomitaba el semen caliente de mi hermano.
—»Mariana no mames! ya hiciste un desastre…»
—Perdón…
Decía yo con la poca voz que tenía y lágrimas saliendo de mis ojos. Javier fue al baño por papel para recoger todo y una vez limpio el cuarto me dijo
—»Perdón si fui muy brusco Mari, pero no le puedes decir a nadie oíste? va a ser nuestro secreto»
Que bien, ahora tenía que guardar el secreto de mi papi y hermano follándome la boca. Simplemente asentí y él se fue para dejarme dormir. Al día siguiente que mi papi me despertó y me quiso dar verga de desayuno le dije que me dolía la garganta y al preguntarme porque y decirle que me sentía mal el no pudo notar algo raro y tras algunas preguntas más logró sacarme la verdad
—”No te preocupes mi amor, voy a hablar con Javi para que ya no sea así contigo ¿okey? Te dejaré faltar a la escuela hoy y descansar”
Y yo, pensé que me iba a meter en problemas con Javi, pero no, al parecer mi papi le dijo que era algo “normal” pero que tenía que tener cuidado de no ser descubierto ni de lastimarme demasiado aunque sin saberlo, mi hermano había despertado un pequeño fuego en mi que tarde o temprano evolucionaría para hacerme disfrutar el ser maltratada.
Voy a dejar aquí la historia para no alargarla mucho y ver que si les guste para subir las siguientes partes mas largas, espero que les gusten mis vivencias y que dejen comentarios de que opinan al respecto, amo leer los comentarios en relatos así que no se limiten ;).

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