ARTURO Y SU SOBRINA. UN REGALO DE LA VIDA.
Una historia mas..
ARTURO Y SU SOBRINA. UN REGALO DE LA VIDA.
Arturo estaba cosechando los cinco años trabajando con importantes empresas trasnacionales: recibido a los 21 años como ingeniero en sistemas, de inmediato lo contrataron pagándole muy bien, pues era un hacker de primera, al grado que en todos lados lo contrataban para “trabajos especiales”. Desde estudiante se había dedicado a eso. Sus principales clientes eran desde grandes corporaciones hasta gobiernos de diferentes países A sus 26 años todo le pintaba bien, menos el amor. Estaba maravillado con la bañera con que venía equipado el departamento de lujo recién comprado y disfrutaba unos baños “reponedores” después de días ajetreados, ya tenía una cuenta bancaria en un paraíso fiscal que rondaba los 80 millones de dólares, aparte de su negocio oficial que le servía de tapadera y le dejaba buenas ganancias. De pronto entró una llamada.
-siii.
-¿Arturo? Soy Karina.
Karina, una prima hermana de 27 años y una hija de 6 a las que no veía desde hacía tres años.
-¿Cómo estas prima?
-mal. Bueno, ando apurada y necesito tu ayuda.
-¿y cómo te ayudo?
– necesito abandonar el país en una semana y quisiera dejarte a Sofía.
– a caray, ¿Por cuánto tiempo?
-yo creo que, de tres a cuatro años, tal vez más.
-¿tanto?
-si primo…más vale que no lo sepas, pero estoy amenazada, mi último novio se metió en líos y me vi involucrada. Si me ayudas en cuatro días estoy contigo, estoy sacando los documentos para darte la patria potestad y llevaré todo para inscribirla en una escuela, después me iré, mi boleto es para el viernes.
-bueno Karina, aquí las espero la próxima semana.
Y el miércoles llegaron, inscribieron a la niña en una escuela cercana, encontraron una especie de niñera-sirvienta llamada Juana, que iniciaría a las 12:00 y la recogería a las 14:00 horas, le daría de comer y se iría a las 16:30 horas, preparando comida para él y la niña, además de lavar la ropa de ambos. Él no tenía horario fijo de trabajo, pero le gustaba salir en las mañanas. Todo lo calcularon y Karina quería mandar dinero para la niña, pero él le dijo que no, para no ser rastreada.
-Está bien, más vale que no sepas donde estoy, pero yo me comunicaré contigo.
El viernes la llevaron al aeropuerto y se fue.
Sofia era una niña muy bonita con carita de ángel que al principio puso una cara seria, pero poco a poco fue sonriendo. El segundo día le pidió a Alfredo dormir con él y el acepto.
-Es que tengo miedo- le dijo.
-está bien, no te preocupes. Ya crecerás.
Al tercer día se sentó en sus piernas y lo besó en las mejillas. Poco a poco entraban en confianza y Chofi, como él le decía, se veía feliz, nunca hablaban de su mamá, durante tres semanas se acoplaron bien al grado que surgió una corriente de cariño entre ellos, ella se sentaba en sus piernas mientras él trabajaba, pero un día todo explotó.
Arturo había tenido un mal día, había perdido un trabajo menor y eso no le gustaba. No era grande la pérdida económica, pero él estaba enojado, por eso, cuando llegó a su depa, le pidió a Juana que no le sirviera nada y que se fuera ya. Se veía su enojo y Chofi se escondió por un rato y luego se acercó a él.
-¿estas enojado?
-contigo no mi vida, son cosas del trabajo.
Y entonces sucedió, lo que el jamás imaginó, lo último que esperaba.
-¿quieres que te la chupe?
Arturo se sorprendió, pues pensó que no entendía lo que ella decía.
-¿Qué dijiste?
-que si quieres te la chupo.
-¿chuparme qué?
-tu “cosa”, tu pipi.
-¿ya lo has hecho?
-si, una vez con el novio de mi mamá.
-¿y ella lo sabe?
-no, cuando llegó detuvimos todo antes de que nos viera, él me dijo que no le dijera nunca a nadie, ni a mi mamá y que la siguiente vez me iba a dar en la boca un líquido, una lechita. Pero ese mismo día fueron por él.
-¿y porque me lo dices a mí?
-porque él también estaba enojado ese día y me dijo que si se la chupaba se le quitaría.
Arturo no sabía que pensar, si decirle a Karina o quedarse callado, decidió la segundo pues no sabía dónde estaba, pero interrogó a Chofi.
-¿Cuántas veces se lo hiciste?
-solo una.
-¿el que te hizo, te toqueteo, te metió algo en tu rajita o tu colita?
-no, nada.
-¿Por qué no se lo dijiste a tu mamá?
-él me dijo que si decía algo a alguien lo meterían a la cárcel y yo no quería eso, era bueno conmigo, como tú.
Y de pronto le salió una pregunta que él no pensaba hacer y se sorprendió a sí mismo.
-¿y si me la chupas le dirías a alguien?
-no, nunca, ya te quiero mucho, pues eres muy bueno.
Mientras decía esto se trazaba un plan mental para disfrutar a la niña, la volvería su juguete sexual, como lo había hecho con otras mujeres. Cambio de platica y empezó a planear como lograrlo. Al otro día la llevó a la escuela y se regresó a su depa para explorar páginas de porno infantil, lo que vio lo sorprendió. A sus 26 años solo había visto porno adulto, lo que vio lo sorprendió tremendamente: niñas de la edad de Chofi o menores mamando vergas de adultos, algunas siendo penetradas tanto vaginal cono analmente, haciendo guarruada y media, le extrañó que muchas se veían que lo disfrutaban y muy pocas obligadas. Grabó varios videos para usarlos y continúo trabajando. A la hora de costumbre Juana fue por la niña y regresó con ella para comer, después de esto levantó la cocina y se fue, quedándose solos. Él no sabía cómo iniciar el asedio y dejó pasar unas horas; serían las cinco de la tarde cuando estaba en su oficina sacando información de una industria que le habían solicitado, cuando la niña entró y se colocó a su lado, aun traía su faldita corta y su camisa de la escuela y al apoyarse sobre el escritorio paró las nalguitas lo que excitó a Arturo y le dijo.
-¿te gustaría aprender a manejarla?
-si, tiito.
La sentó sobre si para enseñarle a manejar el ratón y algunas cosas más, no pudio evitar que se le pusiera dura la verga y decidió pararla de nuevo, pero ella se quedó a su lado apoyada en el escritorio, y entonces sucedió. Llevó su mano a las nalguitas de ella, que al sentirla solo volteo a verlo…y sonrió.
-¿te gusta?
-si.
Entonces levantó la falda y le bajó un poco el calzón para que sintiera su piel y ella sonrió más, si, le gustaba y estaba dispuesta, entonces le dijo.
-¿quieres ver un video de adultos?
Chofi no disimulo su alegría y le dijo que sí. Entonces puso el video que grabó. La primera parte era una niña que hasta hablaba y veía a la cámara diciendo cosas como “me gusta mucho mamarle la verga a papito” “me encanta su lechita” o “me gusta que me la meta por el culito” todo esto mientras hacían lo que ella decía. De pronto Chofi preguntó.
-¿me la vas a meter?
-por ahora no mi vida, todo será a su tiempo y cuando tú quieras.
Comenzó a acariciarla y ella se revolvía placenteramente, el llevo su mano a su pierna y la subido hasta llegara su rajita, la que acarició sobre la pantaleta, ella por reacción abrió sus piernitas y el ya no soportó más.
-¿quieres chupármela?
-si.
Entonces Arturo tuvo un momento titubeante, la levantó y la paró frente a si, diciéndole.
-mira Chofi, tú no tienes que hacer nada que no te guste, en los pocos días que tienes conmigo ya aprendí a quererte y siempre serás como una hija para mí, nunca te faltará nada mientras estes a mi lado y yo pueda dártelo, si hacemos algo será porque tú lo quieres, que lo deseas, no por solo complacerme, ahora dime, ¿quieres hacerlo por propia voluntad?
siiii, casi grito la niña,
-¿Por qué?
-es que…es que…donde vivía tengo una amiga que me contaba lo que hacía con su papá y ella lo disfrutaba mucho, además lo que vi en los videos me gustó mucho.
-bueno, entonces lo haremos. Nos vamos a desnudar y yo te voy a guiar, no se trata solo de que me la chupes, se trata de que debemos disfrutar, cuando algo no te guste dímelo, nada debe causarte un dolor que no soportes.
Y entonces la desnudó; se quedó extasiado viendo el cuerpecito de la niña. Era muy delgada al grado que se le marcaban las costillas, por lo tanto, sus tetillas eran como de un niño de su edad, su tronco era largo y sus nalguitas muy redonditas…su vulva grande y él pensó como la penetraría, se desnudó también y Chofi abrió los ojos sorprendida cuando vio su verga y no pudo evitar decir.
-¡qué grande es!
-tranquila mi vida, no pasa nada. Nunca te causaré dolor, cuando algo te moleste y no lo soportes, tu solo dímelo sin temor, a partir de hoy eres mi princesita.
La sentó sobre sus piernas y el contacto con su piel fue deliciosos, ella abrió sus piernitas mientras él le enseñaba a besar llevando su mano a su vulva acariciándola y ella comenzó a mojarse. La niña se retorcía de placer y atrapó su mano con sus piernas no dejándolo maniobrar. El decidió continuar y se detuvo parándola frente a sí.
-mira mi amor, vas a hacer lo que vistes en los videos, ten cuidado con tus dientes del frente pues me puedes lastimar, con una mano vas a sobar el cuerpo, mientras te metes la cabeza en la boca para chuparla y acariciarla con tu lengua, cuando sientas que me sale la leche con tu otra mano me acaricias los huevos y te la tragas toda, pues eso me hará gozar más, será como si tragaras un yogurt amargo.
En su oficina-estudio tenía dos sillones de los llamados orejones con cojines, puso uno de ellos en el piso e hizo que Chofi se hincara sobre él y la dejo que “explorara” su verga, al agarrarla con sus manitas la niña exclamó.
-¡que suave piel!
Entonces el con su mano guio su cabeza hacia su verga y ella se la metió en la boca. Fue el momento más sublime de la vida para él. Claro que no era la primera vez que le mamaban la verga, por lo general cada vez que tenía sexo lo hacían sus parejas, pero esto era totalmente diferente. La calidez, la ternura, la inocencia y hasta podríamos decir el amor que se sentía en esa boca eran extraordinarios. Se notaba su inexperiencia, pero hacia todo lo posible por complacerlo. Sobaba el cuerpo de la verga y su boquita hacia maravillas. ¿Cuánto duró dentro de esa boquita? Nunca lo supo, tal vez 5,10 o15 minutos, pero poco a poco sintió como desde sus huevos surgía la lava que explotaría dentro de la cavidad vocal infantil, y así fue. Chofi se dio cuenta lo que sucedía y llevó su otra manita a sus huevos acariciándolos y ya Arturo no aguantó y se vacío poco a poco, ante su sorpresa la niña se fue tragando todo lo que salía y siguió mamándosela durante un rato más, pues él le sostenía la cabeza, hasta que el, en el paroxismo de la locura, la detuvo. Fue el orgasmo de su vida. Ella se incorporó diciendo.
-esta caliente
y quiso besarlo en la mejilla, pero él la besó en la boca. Ella se subió en el sillón de frente a él y mientras se besaban se sentó en la verga que aún estaba dura, para ella fue una gran sensación, sentía como si una franela de terciopelo acariciara su coñito y no pudo evitar moverse sobre ella, Arturo le metió la lengua en la boquita y la niña se excitó mucho, tallando más su coñito sobre su verga, entonces él se levantó sosteniéndola ya que casi no pesaba nada para él, caminó con ella rumbo a su recamara sosteniéndola sobre su verga y ella abrazada a él, era excitante ver un hombre joven cargando a una niña, los dos totalmente desnudos; la colocó sobre la cama, entonces le abrió las piernitas y vio su húmedo coñito y no se pudo detener, lógico que no era el primer coño que mamaba, pero nunca uno virgen y tan delicioso como este, se hinco ante ella y llevó su boca a su rajita. La reacción de Chofi fue inmediata, cerró sus piernas alrededor de su cabeza y al sentir la lengua las apretó. Era algo delicioso para él, la acides y la viscosidad de sus jugos lo excitaban al grado que su verga, que no había dejado de estar dura, estuvo a punto de estallar: la niña se revolvía de placer dando pequeñas exclamaciones y pidiendo más lengua, abrió los grifos de su feminidad en la boca de Arturo, que sorbia como becerro, para él era como degustar una miel deliciosa, duraron unos cinco minutos que agotaron a la niña quedando desmadejada sobre la cama con los ojos en blanco, entonces el no aguantó más. Se incorporó y sobre ella se masturbó hasta que expulsó su semen, que baño la carita, el cuello y el pecho de la niña. A ella no le importó y hasta sonrió complacida. El quedó derrumbado junto a ella reponiéndose mientras ella lo empezaba a acariciar tiernamente. Después de unos minutos se levantaron y se metieron al baño para asearse, en todo esto les dieron las seis y media de la tarde y el decidido salir a comprar comida. Ella era feliz y se notaba, pues sonreía ante todo y miraba a su tío con mucho amor, regresaron y a las ocho ya habían cenado, se pusieron a ver en pijama una película de Disney que ella disfrutó como lo que era, una niña.
Pensó que esa noche no habría más acción y a las nueve se fueron juntos a la cama, mientras ella veía la película el leía, pero de pronto sintió su manita colándose por la portañuela de su pijama buscando agarrar el pene, lo logró y empezó a sobarlo, la erección fue inmediata. Él pensó que ya estaría cansada y satisfecha, pero parecía que no, de pronto ella se agacho sobre su bajo vientre, liberó su pene y comenzó a mamársela. Él había tenido sesiones se sexuales hasta de cuatro orgasmos, pero en mayor tiempo, ahora serian tres en menos de cuatro horas.
De inmediato notó como Chofi había desarrollado una técnica y un instinto con solo mamársela una vez, era la segunda vez y lo hacía gozar como una experta, nunca había llegado a estos niveles de placer y poco a poco creció dentro de él la sensación de orgasmo, ella se dio cuenta y bajó su mano para acariciarle los huevos y eso bastó para que el inundara su boquita con su semen, el cual ella tragó todo nuevamente sin separar su cabeza, hasta que él se la levantó. A continuación, pasaron unos deliciosos y placenteros momentos llenos de ternura, de amor: ella se deslizó hacia arriba buscando besarlo y él le correspondió besándola en la boca y metiendo su lengua dentro de ella, se acariciaron, se besaron y en un instante ella le dijo.
-tío, ¿te puedo pedir algo?
-lo que tú quieras mi vida, yo te lo cumplo.
-¿te puedo decir…papá?
Arturo sintió una deliciosa sensación, esto demostraba que ella era feliz y estaba dispuesta a complacerlo, que lo amaba.
-si mi amor, me puedes decir como tú quieras, y para mi serás mi querida hijita, mi princesita. Vamos a disfrutar mucho y nos vamos a amar también.
Chofi sonrío llena de felicidad y se quedó dormida, Arturo se quedó pensando en la situación. “Que pasará ahora, hasta donde llegaremos, ella parece estar dispuesta a todo y darme todo el placer que quiera…si, pronto la voy a penetrar, pero primero será por su culito…que es delicioso”
Y se quedó dormido.



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