CUANDO LA PENETRACIÓN NO BASTA… QUIERES ALGO MÁS HOT. Por JuanaLaLoca
Ser penetrada o culiada, como les guste màs a mis ávidos lectores de porno gay, ya no es suficiente entonces busca cómo añadir salsa a la decaída lujuria para reavivar el fuego que arde en tu orificio deseoso y ardinte.
Como recordarán el último relato en que me confieso maricona pervertida y lujuriosa, toqué ya todas las teclas del deseo sexual, carnal…Probé semen y orina por todos mi orificios. Tragué ansiosa el semen que brotaba de mi culo chorreado por orina y leche viril.
Pero de pronto ya no me excitaba el ser culiada por machos humanos o animales, estaba saciada y ya mi líbido no se encendía como antes cuando recién era iniciado por la verga del cura o por las sucesivas 54 vergas que siguieron a la que me abrió el culo por primera vez y me dejó sangrando y sin poder cagar sin dolor durante una semana. Fue el precio que pagué por ese pecado deseado y anhelado: ser una putita en brazos del cura al que seduje con mis pantalones cortos que dejaban ver mis nalgas.
Sus manos las recorrían y aún me excito cuando alguien empieza a recorrer ese sendero y despierta las ansias de ser sometido y culiado como la puta en que me he convertido.
Con razón cuando Mike me vio vestida como hetaira moderna con tacones altos, medias de encaje, colaless y brasier, me endosó el apelativo de loca o sea me hizo ser Juana, la loca. Desde la pequeña Pirucha, putita del cura hasta ahora la loca por la verga y por usada como una sucia mujerzuela con pene…
Pero eso es la historia pasada para llegar al deseo actual…
Empezó cuando descubrí que existía un mundo proveniente de la sexualidad femenina de cremas,y otras deliciosas experiencias sensoriales.
Se me ocurrió que los besos eran más deliciosos con aquellos elixires y suavizantes labiales y eso me llevó a hacer la comparación con mi abertura anal.
si los besos eran más deliciosos con esas cremas labiales, en el culo seria genial para recibir el besomás excitante que puede existir: el beso negro…
Incitado a llevar a la práctica mi idea, adquirí todo tipo de lápices labiales y empecé a probar su sabor. Luego me froté con ellos la abertura de mi ano.
Una deliciosa sensación me inundó por completo y de nuevo sentí el fuego del morbo que se había vuelto a encender. Quería probar si era posible compartirlo con una pareja que me acompañara en este nuevo sendero del placer homosexual. Es sabido que el sexo gay es cien veces más excitante y caliente que el heterosexual. Los maricones tenemos ese don de hacer arder el sexo a puntos menos que paroxísticos.
Llamé a Claude mi compañero sexual que me apaña en todas mis locuras de maraca caliente y pervertida. Vendría a la hora de siempre. Bajé a hacerlo pasar por el camino secreto que lleva a mi alcoba de maraco que le gusta el pene.
Saqué el lápiz labial y lo pasé por sus labios, luego lo pasé por los mío. Me miró extrañado. Acto seguido lo abracé y besé su boca y mi lengua se adentró en su interior donde estaba esa lengua…
Me metí un dedo en el culo y le dije que ese labial estaba en mi culo deseoso de ser besado… Me miró un tanto extrañado. Llevé mi dedo a sus labios y le dije que ese sabor también estaba ahí y que mi culo esperaba ansioso ser besado…
Nos besamos ardientemente. Se desprendió de su ropa y yo también. En eso estaba cuando siento que la punta de su lengua está tocando mis labios anales. Mi culo empezó a latir y a abrirse y cerrarse sintiendo como era besado con el ápice primero y luego con lengua y labios… El placer que recibía solo lo pueden entender quienes han probado el oral anal. Estaba en éxtasis.
Cuando se detuvo lo primero que hice pue besar esos labios y esa lengua que me había llevado a ese paraiso. Sentir en sus labios el sabor de mi culo me impulso a dirigirme a su erecta y dura verga y me la tragué literalmente. Luego subí a besar sus labios y se unieron los sabores de su verga y de mi culo.
Ya todo fue un volar de ropa interior y entregarnos al coito desenfrenado y ardiente.
Estuvo dentro de mi culo una hora y media entrando y saliendo mientras me revolcaba de caliente…
Ni él ni yo llegamos al orgasmo, porque nos gusta prolongar el placer de la culiada sin bajarse jamás el deseo de seguir culiando. Es sabido que al acabar se va gran parte del deseo y la excitación. De modo que el estado previo es el que nos acomoda a ambos.
Después de descender juntos de ese carrusel sexual nos quedó pendiente el deseo de hacerlo sin condón porque quiero que me deje dentro su semen a tal punto que cuando lo saque se escurra por mis piernas y se forme un charco que quiero lamer hasta secarlo en cuatro patas como una auténtica perra mientras mi amo me mea…
Soy Juana, la loca y mis historias son reales solo rodeadas de ficción para hacerlas más calientes.

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