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Fetichismo, Heterosexual, Orgias

Entre dos mujeres

Ana llega a la vida de Ricardo y le da un vuelco a su vida, al mismo tiempo Elena se vuelve más cercana y el destino lleva el camino de los tres a cruzarse..
Esta es una historia de esas que parecen increíbles, Ricardo ya a sus 30 años era todvía un joven que precía vivir todavía en su época de adolescencia, cuando aún se estaba descubriendo, y es que había disfrutado poco de los placeres sexuales. Su vida adulta estaba transcurriendo veloz entre responsabilidades y compromisos que poco tenían que ver con sigo mismo salvo tal vez, su desarrollo profesional. Su circulo de amigos se reducía a sus compañeros de trabajo, algunos de los cuales se habían ganado su cariño más hallá que la simple amistad inducida por el roce diario. Sin embargo un grupo de casualidades y eventos desconectados desencadenarían un cambio radical en su vida

Era un día como otro cualquiera, repleto de compromiso y lleno de tareas, llegaba a su casa agotado casi al ocurecer cuando le llama la atención ver actividad en la casa justo al lado de la suya ya que desde hacía cuatro años permanecía cerrada puesto que la dueña había emigrado. Al acercarse encuentra a una chica hermosa de 17 años con un cuerpo que lo había dejado embobado, era una joven menuda pero con una figura de escultura, senos medianos pero parados, una cintura de modelo y unas nalgas en forma de coorazon, paradas y voluminosas.

Luego de unos segundos de estar como en otro mundo la chica nota su presencia y con la alegría de quien ve a un viejo amigo le dice Riki he vuelto.

Estas palabras sacan a Ricardo de su letargo quien rápidamente reconoce a la joven. Era Ana, la hija de su vecina. Su madre al irse del país la había dejado con una tía y no la había visto más. Cuando niña pasaba tiempo en su casa jugado con una perrita que tenía en aquel entoces. A sus casi trece cuando la vió por última vez el día que fue a vivir con su prima le había parecido una niña hermosa y estaba seguro que sería una mujer asombrosa, y la visión que tenía enfrente se lo confirmaba

-Riki ¿como has estado? hace mucho que no nos vemos.
-Bien, como haz crecido, ya no eres la niña que venía a jugar a casa.
-Definitiamente ya no soy esa niña.

Ricardo notó algo de pesar en esa respuesta y preguntó preocupado.

-¿Estás bien?, Te ha pasado algo?
-Muchas cosas pero no viene al caso ahora. Lo importante es que estoy de vuelta y estoy contenta.

De repente aparece un muchacho detrás de ella.
-Andrés te presento a Ricardo cuando niña jugaba mucho con su perrita y era muy amable conmigo.
-Hola Ricardo soy el novio de Ana, mucho gusto.

A Ricardo le cambió visiblemente el semblante, no entendía por qué, pero de repente estaba celoso por una niña que hacía cuatro años que no veía y ni siquiera había extrañado. Pero no era la primera vez que Ricardo sentía celos sin lógica ni justificación alguna. En relidad le pasaba a menudo con una compañera de trabajo. Elena, siete años mayor que él, era una mujer bonita, que se había convertido en su amiga y era de ese pequeño grupo de compañeros que se había ganado su cariño.
Ricardo admiraba a Elena, era una mujer resuelta, inteligente y muy capaz, una excelente madre, de esas que cuando se trata de su hijo se vuelve una leona y nada es más importante. Para Ricardo era la mujer perfecta exepto por un pequeño detalle y es que como se decía a si mismo cuando pensaba en ella «es muy puta». En realidad se lo parecía pero no tenía prueba, no conocía nada de su vida privada, solo que estaba casada en un mal matrimonio, pero el hecho de que hablara como coqueteando casi con cada hombre, y que las llamadas que presenció en más de una ocasión a antiguos amigos casi no dejaban lugar a dudas que había ocurrido algo más, le confirmban las sospechas.
Sin embargo Ricardo sentía celos, Elena desde hacía un tiempo tenía una relación con su mejor amigo Carlos, obvimente también del trabajo. Su amigo también casado mantenía una relación con ella, y Ricardo había visto como pasaba de algo para divertirse a algo que parecía cada vez más serio. Ella había cambiado su comportamiento, ya no parecía «tan puta» y Ricardo se alegraba por eso, pues sus amigos hacían una bonita pareja y a el sinceramente le alegraba la idea de que terminaran sus matrimonios y se quedaran juntos. Pero sentía celos sin entender por qué, ella no era su tipo a Ricaro le gustaban las mujeres más jóvenes, le gustaba el compromiso y la fidelidad y nunca tendría una relación seria con Elena, aún así algo le picaba en la sangre.

Ya en soledad de su casa, en su momento de reflexión profunda antes e dormir Ricardo pensaba en Elena y en Ana, en el por que de esos celos injustificados, celos de ese tipo requieren estar enamorado y definitivamente el no lo estaba. Solo podía pensar que ese sentiminto era producto de su soledad, Ricardo había dejado correr su vida en busca de la mujer perfecta y se había quedado solo. Sumergido en sus pensamientos se quedó dormido.
A la mañana siguiente se levantó y como cada día fue al trabajo, otro día más en la oficina, donde cuando tenía un poco de tiempo disfrutaba pasar el rato Carlos y por supuesto también con Elena, realmente se sentía a gusto con ellos, aunque siempre estaba la pequeña molestia, esos celos, no enfermizos, pero celos al fin y al cabo. Al regresar a la casa vió a Ana en el portaL.
-Hola Ana.
-Hola Riki, que bueno verte crees que podrías ayudarme con algo.
-Por supuesto dime que necesitas.
-Es la lámpara de la cocina, no enciende, intenté repararla pero no logro que encienda.
-Claro, iré a buscar mis herramientas.
-Está bien voy a poner la ecalera para que puedas subirte.

Ricardo buscó en su cajón un destornillador, un alicate y un multímetro y fue a casa de Ana, al llegar la encontró sobre la escalera moviendo la lámpara como buscando un problema, pero Ricardo no se fijó en eso, estaba embobado mirando justo debajo de ella como se veía la punta de sus nalgas asomando por su short.

-Riki, Riki, jj parecías dormido, que mirabas?
-Están viendo si había algo mal con la lámpara desde aquí abajo, baja para subir yo.
-Está bien si neceitas ayuda con algo me dices.

Ricardo había puesto su imaginción en marcha y su erección era evidente, a duras penas pudo concentrarse en la lámpara.

-Ana, ya reparé la lámpara, era un falso contacto pero es neceario cambiar también el tubo led.
-Creo que tengo uno.

Ana buscó entre sus cosas un tubo led y se lo llevó a Ricardo. Esta vez notó su erección.

-Encontré un tubo led pero parece que no es el único tubo que se prende en esta casa.
-Por que lo dices?
-Porque creo ue tengo otro por aquí.
Dice Elena entre risas mientras se estira innecesariamente para alcanzar el tubo led a Ricardo, procurando que su ecote se habra más de la cuenta dejandole ver sus tetas sin sujtador casi hasta sus pesones. Ricardo mira nervioso y cambia el tubo antiguo por el nuevo dándole el viejo a Ana quien repite el gesto, esta vez Ricardo mira con más detenimiento y Ana le prgunta.
-¿Te prendo?
-¿Qué?
-¿Que si te prendo la lámpara?
-A si, vamos a probar a ver si sirve.

Ana enciende el interruptor y la lámpara alumbra.

-Buen trabajo, muchas gracias y disulpa por molestarte.
-No es ninguna molestia puedes llamarme cuando lo necesites.
-Gracias de nuevo ya se que estás dispuesto a verme… para ayudarme.

Ricardo regresó rápidamente a su casa necesitaba masturbarse para liberarse. Ya por la noche en su habitual tiempo de meditación antes de dormir Ricardo pensaba en lo que había pasado cuando de repente escucha una discusión fuerte en casa de su vecina.

-Ana yo hago contigo lo que quiera y si te digo que voy a grabar pues grabo.
-Vete por favor, no voy a hacer más esas cosas.

Ricardo se levantó como un fiera y fue a ver que pasaba, al llegar a casa de Ana encontró la puerta abierta y una señora de unos 50 años, bastante maltratada y completamente desnuda vociferando a Ana que era su dueña y hacía lo que quisiera. Ana envuelta en una sábana temblaba de miedo y lloraba pidiendo que por favor se fuera. Ricardo rápidamente tomó del piso la ropa de la señora y se la dió ordenandole firmemente que se fuera de la casa, la señora evidentemente borracha se vistió y se fue aunque sin dejar de vociferar oprobio. Al salir la señora, Ricardo cerró la puerta de la casa y fue a donde estaba Ana, la abrazó, la llevó a la cama y como un padre que protege a su hija se recostó al espaldar de la cama y acariciaba a Ana quien etaba aún llorando envuelta en su sábana. Ana pronto se quedó dormida entre lágrimas mientras que Ricardo comntemplaba la habitación, desordenada y con una botella de alcohol casi vacía en el piso, cerraba los ojos y solo tenía dudas.
¿Quien era quella mujer?
¿Por que decía que era su dueña?
¿Por qué estaban desnudas?
¿Donde estaba Andrés el novio de Ana?
Absorto en su dudas Ricardo también se quedó dormido. Al amanecer se despertó, aún Ana dormía en sus brazos, sin embargo se había movido y ahora la sábana dejaba ver que estaba completamente denuda, la sábana solo tapaba la mitad izquierda de su cuerpo dejando ver completamente una nalga y la y parte de uno de sus senos.
La ereción de Ricardo volvió a parecer, comprobó que Ana estaba completamente dormida y pensó que si quitaba la sábana ni lo notaría y podría verla completamente desnuda. Sin embargo su conciencia lo hizo reaccionar, tapó completamente a Ana, la despertó y le susurró.

-Hola, quedate tranquila, necesito ir a trabajar pero cuando regrese tenemos que hablar.
Ana media dormida solo atinó a decir «gracias, eres un ángel».

Ana aprovechó la cercanía con Ricardo y le dió un beso.
Ricardo llega al trabajo, con la mente dispersa y la duda de que diablos había pasado anoche.Se sienta en su escritorio y tiene un nuevo correo de su jefe, tiene una nueva tarea, pero esta vez debe realizarla de conjunto con Elena.
Elena lo llama y se deciden encontrarse en la oficina de ella para ver los detalles y comenzar a trabajar. Ricardo llega a la oficina y ve a Elena, tiene una falda algo corta con la que acostumbra a ir al trabajo, a Ricardo esa falda lo vuelve loco, acostumbra a pensar que no lleva nada debajo y en cualquier momento podrá levantarla y disfrutar lo que esconde, pero sabe que eso no pasará jamás, ella lleva un short debajo lo había notado muchas veces y el jamás le faltaría el respeto de esa manera ni traicionaría a su amigo, además Elena nunca le había mostrado ningún interés.

-Hola Riardo, ¿que te pasa?, te noto preocupado,¿Dormiste bien?
-En realidad no, solo tengo un par de cosas en la cabeza.
-Puedes decirme, los amigos estamos para escuchar también.
-Lo se, yo estoy bien, estoy preocupado por alguien más, pero aún no se muy bien que sucede.
-Bueno, concentrémonos en el trabajo.

Ricardo estuvo todo el día trabajando con Elena, aún así, de alguna forma, no fue tedioso ni aburrido. Al terminar Ricardo regresó a su casa, con una idea fija en la cabeza, hablar con Ana e intentar entender que pasó. Al llegar a casa de Ana abrió la puerta Andrés.

-Hola Ricardo, que necesitas.
-¿Se encuentra Ana?
-Si un momento.

Ana aparece y Andrés se aleja.

-Hola Riki.
-Hola Ana, necesitamos hablar.
-No, no tenemos nada que hablar, no te metas en mi vida.
-¿Cómo me dices eso? Anoche te protegí y te cuidé y hoy vengo preocupado para ver como ayudarte ¿y me tratas así?
-Vete Ricardo

Ricardo regresó a su casa molesto. No entendía el cambio de actitud. El tiempo pasó en los quehaceres de la casa y casi cuando estaba a punto de acostarse sientió que tocaban la puerta, fue a abrir y era Ana.

-¿Qué haces aquí?
-Riki lo siento, te traté mal y lo único que hiciste fue cuidarme. Te debo muchas explicaciones, ¿puedo pasar?
-¿Y Andrés, no le molesta que vengas a esta hora a mi casa?
-Ya se fué, pero ¿por qué se molestaría?, solo eres un amigo.
-Si, lo sé, entra.

Ricardo se acomoda en un extremo de su sofá y Ana se sienta a su lado compltamente girada hacia el con las piernas cruzadas sobre el sofá.

-Riki, cuando mi mamá se fué me dejó con mi tía, eso lo sabes, lo que no sabes es que mi mamá me abondonó allí, luego de una semna dejó de escribir y llamar, nunca le mandó dinero a mi tía para mi cuidado y mi tía se fue transformando en una persona odiosa, que todo el tiempo me decía cuanto le costaba y que estaba cansada de mi. Cuando cumplí 14 años me dijo que si no le daba dinero no había más comida, con esa edad no sabía nada de trabajar. Desesperada le pregunté a una amiga de la escuela, que ganaba dinero, sabía que hacía cosas incorrectas pero no sabía exactamente qué. Ella me explicó que vendía contenido en grupos de WhatsApp y Telegram. Yo ingenua le preguntaba que tipo de contenido y ella medijo que fotos y vídeos desnuda, que había mucha gente que pagaba por eso y que yo siendo tan bonita ganaría mucho dinero. A mi se me revolvió el estómago. Le dije que nunca lo haría y me fuy.

Ricardo escuchaba atentamente, mientras una furia interna se apoderaba de el, quería tener a la madre y tía de Ana enfrente, y gritarles, y decirles lo poco que valen pero por fuera mantuvo la calma, vió a Ana llorando y le dijo.

-No tienes que seguir, solo dime como puedo ayudar.
-Ya me estás ayudando, es la primera vez que hablo de esto con alguien, necesito desahogarme. Pasaron cuatro días y mi tía había cumplido su palabra, nada de comida, apenas logré alimentarme con algo que me daban por ahí, ya no tenía casi ropa ni zapatos, mi tía nunca me había comprado nada, así que con la fuerza que me quedaba volví con mi amiga, ella me metió en los grupos y me dijo que debía hacer. En apenas unas horas me escribió un chico, me ofrecía dinero por unas fotos de mi vagina, mientras me metía dos dedos y con la otra mano hacía un gesto de pulgar arriba, estas cosas especificas las piden para comprobar que la foto sea real y no sacada de Internet. Me hice la foto, entre llantos y se la mandé pixelada como me había explicado mi amiga, al momento me llegó un mensaje confirmndo la transferencia, y entonces le volví a enviar la foto, ahora si podía verme. Durante ese día me llegaron otros dos pedidos, el último un video donde debía masturbarme durante un minuto y luego chuparme los dedos, cuando leí lo que debía hacer me pareció asqueroso pero debo confesar que mientras lo hacía me excitaba un poco. Ese día le pude dar dinero a mi tía, y pude comer nuevamente comida caliente. Durante unas semanas seguí haciendo lo mismo, mandaba fotos y vídeos y a cambio recibía dinero, cada vez tenía mas «clientes» y cada vez le daba más a mi tía, pero nunca era suficiente. Yo comencé a disfrutar lo que hacía, me calentaba ver como exitaba los hombres y mujeres que me pagaban y a veces me enviaban fotos de ellos que utilizaba para masturbarme. Recibía muchos pedidos donde debía involucrar a otra persona, ya sea chico o chica pero yo hacía esto sola. En una ocasión hablando con mi amiga se lo comenté y ella me dijo que eso lo pagaban más y que si quería podría ayudarme. Nos pusimos de acuerdo y fuy a su casa al llegar estaba ella y un chico de unos 25 años. Me dijo que haríamos un grupo de videos para que las dos podamos vender y comenzamos a buscar en viejos pedido a ver quien estaba intersada. El primero era de ella y le pedían un video haciéndole una mamada a un hombre, ella se desvistió y el chico también. Era la primera vez que tenía a alguien sin ropa frente a mi y era un hombre y una mujer, ahí entendí que no tenía preferencia por ningún sexo, ambos me gustaban, ella empezó a chuparlo y a mi me calentó, estaba toda mojada, luego del minuto de video seguimos la búsqueda y esta vez fue yo quien encontré un pedido, debía grabar un video junto a otra chica donde nos masturbaramos una a la otra y nos besaramos. Entonces mi quité la ropa, era la primera vez que mostraba mi cuerpo a un extraño sin que fuera a través de una pantalla. Estaba nerviosa pero me acerqué a mi amiga y nos comenzamos a tocar y besarnos, ya estaba muy caliente y no aguanté la invasión desesperada de sus dedos en mi coño, era mi primera experiencia sexual real y antes de que terminara el minuto tuve mi primer orgasmo, mi piernas temblaban y mi amiga me sacó sus dedos empapados y los saborió y luego los volvió a meter y me hizo probar mis jugos, estaba como loca, me eché unos segundos a los pies de la cama y me recuperé, luego seguimos buscando y encontramos un pedido de un 69 con un chico, el se acostó boca arriba en la cama y yo me senté sobre su cara luego me incliné hacia adelante y mi amiga asercó el pene del chico a mi boca, luego se alejó, se sentó en la silla de la pc y comenzó a grabar mientras se masturbaba. La lengua del chico se metía en mis entrañas y me provocaba un calor inmenso, a la vez que introducía por primera vez un pene en mi boca. Ya había visto algunos videos y tenía una idea de que debía hacer. El minuto de video pasó pero a nadie le importaba, mi amiga dejó de grabar y se acercó a mi, me tomó la cabeza y aumentó la velocidad y profundidad de la mamada que hacía, me faltaba el aire y casi no podía respirar, cuando sentía que estaba a punto de ahogarme me levantó la cabeza llevando a su coño mi boca mientras ella masturbaba el pene. Yo lamía la humedad de su vagina y sus jugos espesos y pegajosos como almíbar resbalaban por mi boca. Entonces, sin separar mi boca se acomodó e introdujo el pene en su coño yo ponía la lengua y el roce hacía me hacía sentir el sabor de ambos sexos, mientra el chico seguía lamiendo mis entrañas, en un nuevo orgasmo, me erguí y me encontré con la boca de mi amiga y nos fundimos en un profundo beso. Luego de un par de minuto vino la corrida del chico dentro de mi amiga, sin sacar el mástil de su interior mi amiga me ordena acostarme boca arriba y rápidamente se separa del chico y se sienta con su coño en mi boca, yo succionaba todo el semen, tenía un sabor salado pero aún así lo recogí todo en mi boca y nuevamente otro beso de mi amiga en el que compartimos aquel jugo divino. Después de esto no recostamos los tres y nos quedamos dormidos.
Pasada unas horas me desperté y con el ansia de volver a vivir aquello tan magnífico que era nuevo para mi llevé nuevamente a mi boca aquel pene ahora flácido y sentí como se paraba entro de mi boca mientras despertaba el chico, entonces me preparé para perder de una vez mi virginidad pero mi amiga me detuvo.
-No lo hagas, eso vale mucho dinero.
-Pero tengo ganas
-Lo se, pero muchos hombres pagarían mucho dinero por ser el primero. Mira vender contenido está bien, pero puedes encontrar personas dispuestas a pagar mucho más por encuentros carnales, aún eres una niña pero esto que hacemos solo vale mientras somos muy jóvenes así que hay que aprovechar bien cada año de nuestra juventud.
-Pero me da miedo encontrarme con gente, me pueden hacer daño.
-No te preocupe te ayudaré a encontrar alguien de confianza.

Ricardo había escuchado mudo toda la historia, tenía una erección enorme que al ver que Ana la había notado intentó tapar.
-No te tapes, no me ofende, he sido muy explicita y es nomal que te pongas así.
-Disculpa pero he imaginado cada escena.

Ana tomó su erección por encima de la ropa y comenzó a moverla de arriba a abajo.

-Tienes algo grande aquí, pero te tengo que dejar así, no quiero dañar esta amistad.
-No te preocupes, no sería correcto, aunque me dejas con muchas ganas. Es muy triste lo que haz tenido que hacer a tan corta edad pero al menos parece que hasta ahora lo haz disfrutado.

-No todo fue bueno, seguimos haciendo nuestros videos y aveces nos juntábamos para responder aquellos encargos especiales. Hasta que un día me avisó, un hombre, quería pagar muy bien por mi virginidad, ella lo conocía y sabía que era un buen tipo. Consertamos una cita y cuando lo vi me calló el primer cubo de agua fría, era un señor obeso y peludo de casi 60años. El señor estaba desnudo cuando llegué, me dijo que mi quitara la ropa y allí mismo, en la sala de su casa me hizo ponerme en cuatro sobre su sofá quedando con mi coño a la altura de su pene, sin hablar, sin besar ni nada me ensartó con su pene de una sola embestida, me dolió y di un grito que ahogó con su boca, yo no estaba exitada, no estaba húmeda y no disfrutaba, el embestía con fuerza una y otra vez, la falta de lubricación natural incrementaba el dolor, a mi se me salían las lágrimas y su mano en mi boca no me dejaba gritar. No se cuanto duró pero a mi me parecieron horas. Cuando estaba por terminar me hizo sentarme y se corrió en mi cara llena de lágrimas, su semen acido me escurria por los labios, luego cogió mi ropa interior, con ella limpió mi sangre de su pene luego limipió mi cara y después destapó una caja que tenía sobre un mesita y la tiró junto a un montón pertenecientes a otras chicas que seguraente habian sufrido lo mismo. Por último tomo un bulto de billetes sueltos me los tiró y me dijo que me fuera.

Ya Ricardo no tenía una erección, esta historia no lo había excitado, lo había enfurecido, sintió la necesidad de vengar el sufrimiento de esta pobre chica. Ana lo notó.

-Eres un hombre bueno, no eres como los enfermos que me escriben.
-Eras, eres una niña, ninguna persona que te pague por favores sexuales es buena. Eso es pederastia.
-Y aún así etamos aquí, con un hombre bueno pero que me desea a mis 17 años, que tenía una ereción enorme hace unos minutos mintras le contaba como a mis 14 años bebía semen del coño de mi amiga de la escuela.

Riardo bajó la cabeza, lleno de vergüenza. Ana tomó su cara con sus manos y lo miró a los hijos.

-A los 18 no sucede nada mágico, solo es una edad que alguien determinó. Para cada hombre, la edad en la que una niña se convierte en mujery genera deseo sexual es diferente, incluso no tiene que ver con la edad, muchas veces es mas importante el desarrollo de su cuerpo y su mente y como se proyecta. A mis 14 no me sentí violada, ni forzada, realmente disfruté las relaciones que tuve, etaba lista para ello, la experiencia de mi primera penetración fue horrible, pero no por la edad, sino por la forma, y hubiese sido igual de dura con 18 o con 28. Pero si te hace sentir mejor, solo quedan dos meses para mis 18.

– Lo siento, no lo había visto así.
-No tienes nada por que disculparte, eres la única persona con quién siento confianza para hablar así. En realidad me tengo que disculpar yo, te lleno de deseos y te dejo con ganas.
-Aun no me has contado quien era esa mujer y por que apareció así anoche.
-Creo que ha sido suficiente por hoy, prometo contartelo todo pero no será hoy.

Ricardo permaneció en silencio, Ana se acercó, lo besó en la cara y le dió las gracias, luego se marchó.
Ricardo no pegó ojo en toda la noche, cada escena venía a su cabeza de forma desordenada, también venía aquella señora borracha y desnuda reclamando Ana como si fuera un objeto de su propiedad y aquel señor penetrandola fríamente mietras ella sufría.

Luego de una eternidad la mañana llegó por fin, y con su cabeza a punto de explotar se fue a su trabajo. Al llegar Elena lo estaba esperando.

-Buenos días. Aunque parece que te atropelló una rastra.
-No he pegado ojo en toda la noche.
-Todavía preocupado por aquella persona que aún no sabes muy bien que le sucede?
-Ya empiezo a saberlo. Puedo contarte algo y que quede solo entre nosotros.
-Claro que si, oye somos amigos y te quiero, por eso me preocupo por ti, y desde ayer te veo preocupado.
-Relamente no es algo que me suceda a mi directamente pero me está afectando mucho y ni siquiera debería hacerlo. Lo que te voy a contar es la historia de otra persona y no es correcto que te lo comparta, pero necesito ayuda para procesarlo. Por eso necesito tu discreción.
-Cuenta con eso, dime que sucede.

Ricardo contó con lujo de detalle todo lo que había sucedido, toda la historia contada por Ana. También le contó como Ana había jugado con su erección y como tuvo que contenerse para no lanzarce sobre ella. Al revivir nuevamente las historias, su pene nuevamente se erectó dibujando una carpa enorme sobre su pantalón.
Elena quien había escuchado atentamente toda la historia y también se había excitado vio la carpa en el pantalón de ricardo pero decidió actuar desde la calma.

-Oye vaquero, guarda la pistola que yo no soy Ana para jugar con esa cosa.
Ambos rieron a carcajadas, lo que les permitió salir del estado de exaltación que tenían.

-Guao, que historia, entiendo por que no duermes.
-Por eso te dije que necesito ayuda para procesarlo.
-Ayuda para procesar la historia de Ana o lo que te pasa con ella.
-No me pasa nada con ella, me atrae porque está riquísima pero nada más.
-Y lo dice el que no durmió anoche.
-No me estás ayudando.
-Por lo que te conozco me atrevería a decir que te pasan tres cosas, quieres tener algo con ella aunque solo sea sexual, te preocupa realmente por su situación y te castigas porque te parece inmoral sentir algo por ella siendo tan niña.
-Me conoces mejor que yo, no sabía ponerles palabras pero creo que es así.
-Soy tremenda psicóloga, jajaja. Mira respecto lo primero, es nomal, por lo que contaste y como la describes, hasta yo le tengo ganas y no la conozco. Respecto lo segundo, creo que debemos llegar al fondo de todo para poder ayudarla y cuenta conmigo para eso, esa chica a sufrido y necesita ayuda, creo que está rodeada de malas compañías. Respecto al tema de la edad creo que ella tiene razón, yo empecé mi vida sexual a los 16, pero desde mucho antes estaba bastante salidita, cualquier persona que hubiese estado conmigo, no habría sido culpable de nada, yo lo deseaba.
-A si, ¿como es eso deque estabas bastante salidita? Tenemos un amigo en común que le interesaría bastante esa historia.
-Ja ja ja, ya se la he contado. Mira yo vivía en una casa de campo como sabes, pero lo que no te he contado que esa casa estaba dentro de una parcela familiar, se encontraba cercada y dentro había otras cuatro casas en una vivían mis abuelos y mi tía, en otras dos un tío en cada una y en la última un hermano de mi abuelo. En vacaciones venían siempre dos primos, Kike, hijo de mi tío, y Jose, nieto del hermano de mi abuelo. Aunque ahora la vida nos ha separado un poco, en mis años de infancia nos queríamos como hermanos, pero de los que se llevan bien, cuando venían de visita en vacaciones siempre estábamos juntos y en las vacaciones largas compartíamos todo julio y agosto. Desde niños jugabamos a la mamá y el papá, aveces jose era el papá, aveces kike. De estos juegos surgieron algunos besos, creo que es bastante normal. A medida que fuimos creciendo los juegos eran un poco mas atrevidos, todas las noches jugamos en el portal del abuelo de Jose mientras toda la familia en la sala miraba el televisor. Disimulando otros juegos para que la familia no sospechara nosotros jugábamos verdad o reto, bueno más bien, reto o reto. En los juegos nunca nos sacábamos nuestras partes solo nos besábamos y nos tocábamos sobre la ropa, yo agarraba sus penes y ellos mis nalgas o las téticas que aun no se me habían desarrollado, nunca dejé que me tocaran la vagina, ni siquiera sobre la ropa. Asi «jugabamos», (era el nombre que utilizábamos) todos los días. Todo terminó en un verano, yo tenía 15 años, mi hermana ya tenía unos cinco y mi mamá me hacía cuidarla, jugábamos con ella en el portal y la entreniamos para que no notara mientras nosotros «jugábamos nuestros juegos» a ella nunca la hicimos participes de nada, kike estuvo poco ese verano con nosotros, no recuerdo bien por qué, cuando se fue empezamos a jugar en un cuarto de la casa que estaba apartado y nadie utilizaba, solíamos ir allí a leer revistas antiguas, era un cuarto muy fresco y nos gustaba estar ahí. Pero ahora íbamos también en la noche después de comida hasta casi la 10 u 11 que nos acostabamos. Jose tenía una cámara y a mi hermana y a mi nos gustaba tirarnos fotos, así que lo que hacíamos era acostarnos jose y yo y en el medio mi hermana, ella ponía la cámara en una mesita de nohe y ponía un temporizador, luego regresaba a la cama nos tomábamos la foto los tres luego ella la buscaba nos enseñaba la foto y volvía a prepararla para otra foto, mientra tanto y cuando ella no veía nos tocábamos aprovechando los ángulos muertos de la cámara o mientras mi hermana la preparaba. Esto sucedió dos dias donde ocurrió algo diferente. Cuando jose me tocaba los senos de poco en poco metía la mano por debajo de mi blusa y aunque no llegaba a mis pesones si sentía su mano sobre mi piel, yo ya tenía los senos un poco más desarrollados, ya había un volumen que tocar. La semana siguiente fuimos a pasarla a la playa, casi todos los años kike y yo íbamos una semana con jose y su familia, pero en esta ocasión kike no estaba y fuimos solo yo con la familia de jose, mi hermana no fue porque era muy pequeña para ir una semana a la playa sin sus padres. Durante la semana en la playa permití algún que otro tocamiento en el agua pero tenía miedo que su familia nos descubriera. Pasábamos la semana en una barbacoa en un segundo piso, no tenía divisiones ni puertas todos dormíamos en colchonetas en el piso, tampoco había puertas el aire del mar nos daba directamente en la cara. El último día en la playa mientras toda la familia compartía con otras personas del lugar jose y yo nos quedamos en la barbacoa, el me acariciaba la espalda mientras yo dormitaba boca abajo, debo decir que jose tenía mano de ángel y me encantaba sus caricias, sin embargo poco a poco fue bajando la mano un poco más sobre mis nalgas y cuando subía su mano sobre mi espalda rosaba el borde de mis senos con sus dedos. Poco a poco fue ganando terreno y para cuando me quise dar cuenta, ya estaba acariciando mis pezones metiendo sus manos debajo de mi top y mis nalgas por encima de mi short. A mi me encantaba no dije nada, solo lo dejé hacer. En un momento subió toda su familia, que recuerdo dormíamos juntos uno al lado del otro, jose y yo seguimos donde mismo, uno al lado del otro, después de un tiempo que me pareció demasiado corto como para que todos se hubieran dormido, jose volvió con sus tocamietos, yo en esta ocasión también lo toqué, por enzima de su short, jose acariciaba sobre todo mis tetas, supongo que le parecería más llamativo pues el contacto era directo, en mis nalgas solo sentía la tela que las cubrias, así fue durante al menos una hora, hasta que yo con deseo de orinar bajé de la barbacoa y fui al baño estaba muy exitada y me toqué un poco me lave bien y volví a mi sitio pero esta vez me puse boca arriba. Jose siguió tocando mis tetas y después de un rato intentó meter su mano bajo mi braga y tocar mi coño, le dije que ahí no, así que lo volvió a intentar sobre la ropa y nuevamente lo detuve. Seguimos en lo mismo, yo le tocaba el pene sobre la ropa y le jugaba con mi tetas. En una ocasión las saqué y se las mostré, el intentó besarlas y las tapé, volví a sacarlas y el jugó con ellas, pero al final intentó besarlas nuevamente, así que las guardé, después de un tiempo volví a bajar al baño y cuando subí terminé el juego. Esa fue la última vez que «jugamos».

-Pobre muchacho, tu le tocabas el pene y al solo le dejaste tocar las tetas.
-¿Cómo que solo?, ¿te parecen poco mis tetas?
-No es que …
-Entonces te gustan ,mis tetas (interrumpe Elena)
-Si, no, si es que…
-Déjalo, no lo arregles que lo empeoras. Mas bien anda a ver si se la metes a la niñita esa, que andas muy salido, mira como se te puso de nuevo la carpa.

Ambos se reiron y no hablaron más del tema se pusieron a trabajar todo el día.
Ricardo iba camino a la casa después de un día ocupado, solo pensaba en ver a Ana, en que siguiera con su historia y con suerte volviera a acariciar su miembro o algo más. Pero no sucedió como esperaba.

-Hola Ana.
-Hola Riki.
-Estás concentrada en el teléfono, debe ser algo importante.
-Solo es un cliente.

Ricardo nuevamente se llenó de celos, pero esta vez al menos, no salían de la nada.

-Me gustaría seguir charlando contigo en la noche.
-Hoy no puedo, Andrés se quedará a dormir.
-Creí que no importaba, que no tenía por que molestarse, que yo solo era un amigo.
-Solo eres otro hombre que le gusto y quiere meterme la polla.
-Para tí un día soy un angel y al siguiente me odias.
-No confío en nadie, me vas a negar que me tienes ganas.
-¿Pero que esperas?, sabes que estás buena, me buscas, me coqueteas, me cuentas historias con todo detalle, sacudes mi polla y luego no quieres que te tenga ganas. Yo debería estar molesto, tu estas jugando conmigo y te gusta. De verdad estaba preocupado por tí, lo de la otra noche fue grave, pero bueno creo que tienes lo que te mereces.

Ana baja la cabeza e itenta decir algo, pero Ricardo no la deja, se va enfurecido a su casa, Ana le cae detrás corriendo y termina tropezando, Ricardo al sentir el estruendo se vira y ve Ana en el piso, delante de ella su teléfono, lo recoge y ve un grupo de telegram abierto en la pantalla, «BodyShop», se acerca a Ana y la ayuda a levantarse.

-¿Estás bien?
-Si, en realidad no, estoy dañada, mi vida se reduce a seducir a alguien, para luego venderme. A ti te hice lo mismo, es mi naturaleza, lo siento, no eres un cliente, eres un amigo y lo estropié. Te pido perdón.
-En serio quiero ayudarte, pero no me pidas que no muestre deseo, no es algo que pueda controlar.

Ricardo se acostó a meditar como era costumbre antes de dormir, pero en esta ocasión algo no salía de su cabeza, tenía el grupo de telegram donde Ana se vendía, podía crear un cuenta falsa y pedirle fotos. Al final perdió su guerra interna, buscó entre decenas de chicas en el grupo hasta que por fin encontró a Ana.

-Hola.
-Hola, que tipo de contenido deseas.
-Fotos.
-Cuatas y como quieres las fotos.
-Cuanto valen?
-Te adjunto foto con las tarifas.
-Ok de acuerdo, quiero una foto en ropa de playa y quiero que estés de perfil, para poder admirar tu cuerpo.
-Bien, primero te la mando pixelada y cuando me llegue el dinero la mando bien.
-No es necesario, mándala sin pixelar cuando te llegue la transferencia.
-Transferencia recibida, te envío la foto.

Ricardo contempló la foto, reconocía el cuarto donde había estado hace unas noches. Ana estaba con un hilo y un pequeño top que dejaba al descubierto casi todas sus tetas, era hermosa.

-Eres hermosa.
-Si papi, puedo enseñarte lo que quieras, puedo hacer cualquier cosa.
-Enseñame tu coño, pero quiero ver tu carita mientras me lo enseñas.

La foto llegó luego de la transferencia y en ella aparecía Ana completamente desnuda, con las piernas abiertas, sentada sobre cojín, y con una cara que ardía en deseo. Ricardo sacó su pene y mientras se masturbana le pidió una foto de ella en cuatro, tirada desde atrás, donde se viera su coño y culo. Al poco tiempo llegó la foto, tal y como la había pedido, Ana en cuatro separando con sus manos sus nalgas ofreciendo una vista de su vagina y ano excepcionales. Ricardo seguía masturbándose hasta que notó algo, en la foto, en el reflejo de un espejo se veía el pies de otra persona en la cama, evidentemente era Andrés, esto le rompió el momento a Ricardo. Lo celos volvieron al ataque, dejó el teléfono a un lado y se quedó dormido.

Otro día en la oficina y Elena lo espera para continuar el trabajo.
-Hola qué tal, dormiste mejor anoche?
-Llevaba dos noches sin dormir, el sueño me venció.
-Bueno, cuenta, estaba ansiosa de que llegaras?
-¿Qué te cuento?
-No te hagas el tonto, ¿cómo sigue la historia de Ana?
-Pues no lo sé.
-Ayer no fue a verme, estaba mejor acompañada.
-Por eso tienes ese mal carácter hoy.
-Ayer discutimos, está jugando conmigo y no lo puedo permitir.
-Ya se empieza a poner interesante.
-Me dijo que lo único que yo quería era meterle la polla.
-¿Y no es lo que quieres?
-No, bueno si, pero estoy genuinamente preocupado por ella.
-¿Y se lo dijiste?
-Si
-¿Y que te dijo?
-Salí enfurecido luego de decirlo ella me cayó atrás para disculparse y se calló, entonces fue cuando vi …?
-¿Qué, qué viste?
-¿Nada, no viene al caso?
-Si que viene, que viste.
-Vi en su teléfono el grupo donde se vende se llama Body Shop.
-Nooo, y la buscaste.

Ricardo permaneció en silencio.
-Lo sabía, al menos no le compraste contenido.

Ricardo continuaba en silencio.

-Ricardo, mírame, ¿pagaste por ella?
-Si
-No puede ser, que mal estás, dime qué al menos utilizaste un perfil falso.
-Si, una cuenta falsa.
-Por Dios Ricardo, que tiene esa niña para estés así.

Ricardo le muestras las fotos de Ana a Elena, y está queda sorprendida.

-De verdad es muy bonita, me pone caliente.
-¿A ti?, no sabía que también te gustaban las mujeres.
-Prefiero los hombres, pero en la universidad tuve un encuentro con amigas.
-¿Amigas, en plural ?
-Si, te cuento?
-Pero Claro.
-En la UNI tenía dos amigas inseparables, Caro y Cintia. Estábamos en segundo año, a Cintia la conocía desde niña pero a Caro solo desde que entré a la Universidad, la cuestión es que ya sabía que Caro le gustaban los dos bandos porque en una ocasión llegamos nuestra habitación (compartíamos el mismo cuarto) y la encontramos comiéndole el coño a una chica mientras un chico la penetraba. Ella nos vio y no se exaltó, tampoco la otra chica ni el chico, nos miró y nos dijo que si queríamos podíamos participar, pero le dijimos que no y nos fuimos. Ya en segundo año, bastante después de aquello, estábamos las tres en una disco. Era la fiesta por Halloween. Yo había ido con mi mejor traje de enfermera puta, llevaba medio culo afuera, Cintia vestida de policía y Caro de gatita, con una minifalda super corta que venía con una cola, o eso creíamos. En esa fiesta las tres ligamos, estaba Caro con la misma chica de aquella Ocasión que descubrimos que se llamaba Camila. Yo estaba con Pablo, mi folla amigo habitual y Cintia estrenaba pareja, Juan. El problema llegó a la hora de irnos, las tres estábamos con parejas y muy caliente, y solo había un cuarto, el de las tres, entonces entre el alcohol y las ganas decidimos que iríamos juntos pero, teníamos que taparnos y cada quien se concentraba en lo suyo.
Nada más lejos de la realidad, al llegar ya Cami estaba sin bragas y con la mano de Caro masturbandola mientras que a Caro, Cami le sacaba la cola de conejo, que eran un plug anal, me sorprendió como toda la noche había estado con eso metido bailando, pensaba que era parte de la ropa del disfraz , yo no tardé en sacarle el pene a Pablo y hacerle una mamada en el sofá y justo al lado estaba Juan desnudando a Cintia, seguimos cada una en lo nuestro por un rato y ya estábamos las dos penetradas cuando Pablo le dice Juan, ¿Cambiamos?
Cintia y yo nos miramos, en realidad no nos importaba, no había sentimientos por esos chicos, solo queríamos coger. Entonces nos desmontamos y cambiamos de pareja, al rato de estar siendo cogidas Cintia y yo, Caro y Cami que estaban en un 69 nos dicen que también quieren que Juan y Pablo se las cojan así que les cedemos nuestros puesto, Yo al quedar desatendida empiezo a masturbarme y Cintia hace lo mismo, Caro y Cami que estaban en cuatro y de frente se besan mientras se las cojen, entonces nos ven y nos dicen, chicas es mejor si una atiende a la otra, prueben, les va a gustar, Cintia y yo nos miramos y nos acercamos, tímidamente nos tocamos los senos pero el calor nos fue ganando y nos empezamos a masturbar. Caro se desmonta de Pablo y se acerca a nosotras, Chicas les voy a enseñar se agacha frente a nosotras y nos come el coño unos segundos a cada una, luego se pone de pié y nos dice ahora les toca a ustedes, nos agacha y nos hace chuparle el coño las dos a la vez. Pablo acerca el pene a la boca de Cami que aún está siendo follada por Juan. Caro regresa donde los chicos y ahora es Juan quien se la coge y Pablo se folla a Cami. Cintia y yo hacemos un 69, entonces Cami de pronto grita, ¿quien se atreve a una doble penetración? todas gritamos emocionadas, yo no lo había probado nunca y ya tenía ganas así que fui la primera, Pablo se acostó y yo me senté en su polla metiéndome por el coño mientras me inclinaba hacia adelante dándole espacio a Juan, fue una experiencia alucinante sentía las dos pollas y me sentía completamente llena, aveces entraban parejo y aveces una entraba mientras otras salía, no sabría cómo describirlo, luego fuimos rotando, es increíble lo que aguantaron esos chico, las que no estábamos siendo crucificada nos dábamos cariño entre nosotras entonces llegó la hora de la corrida ambos chicos se corrieron en Cintia, que fue la última de la cola, nosotras con nuestras bocas limpiamos los penes de los chicos y los huecos de Cintia. A día de hoy es de mi mejores experiencias , fue la primera vez que probé una mujer y una doble penetración.

-Oye estás cómo Ana, me calientas y después nada.
-Oye no te pases, solo te cuento una historia no es para que te hagas ideas conmigo, pensé que eras mi amigo y como amigo te contaba.
-Tranquila, tranquila, lo sé y te respeto, y respeto a Carlos, es mi mejor amigo. Pero la historia está caliente.
-Lo se, como las que tú me has contado de Ana y yo también me caliento pero no vuelvas a insinuar que hagamos nada.
-No insinuaba, solo bromeaba disculpa, no debí hacerlo me voy.
-Espera, disculpa si fue pedante, nos contamos historias calientes y nos excitamos y eso es peligroso era importante dejar las cosas claras.
-Están claras.
-Me dejas ver otra vez las fotos de Ana.
-Si quieres te las paso.
-No deberías pasar fotos de chicas desnudas a otras personas.
-Pagué por ellas, tengo derecho.
-No te pone celoso que yo las tenga.
-No, de ti no me pongo celoso, del resto de sus «Clientes» si.
-Realmente estás enganchado, te haría bien salir con alguien más y olvidarte de Ana.
-Sabes que eso no se me da fácil. Ojalá encontrara otra chica con quién estar.
-Es injusto, eres un hombre excepcional.
-Gracias, tu si que eres una buena amiga.

Ricardo llegó a su casa, no miró para casa de Ana, estaba demasiado agotado para otro desplante, pero en esta ocasión fue Ana quien lo visitó.

-Hola Riki.
-Que quieres.
-Hablar.
-No sé si quiera hablar contigo.
-Estás enojado.
-La verdad si, no me gusta que jueguen conmigo.
-No lo hago, al menos no a propósito. Si te conté mi historia con lujos de detalles es porque te considero mi amigo y me hacía bien. Sabía que te ibas a excitar, pero no que te harías ilusiones.
-Eso yo lo entiendo, no jugabas cuando me contabas la historia, jugaste cuando me mostraste a propósito tu escote el día que cambiamos la lámpara, cuando me besaste al otro día para darme las gracias luego del incidente, cuando me agarraste la polla en mitad de tu historia y jugaste con ella. Cuando ayer me trataste como un depravado de esos que te escriben cuando fui a saber de ti.
-Lo siento, tienes razón, estoy acostumbrada a jugar con los hombres. Perdona.
-Bueno ya está todo hablado.
-¿No me vas a dejar entrar a tu casa?
-No ¿para qué?, ya aclaramos todo no queda nada que hablar.
-Se que no lo merezco, pero me gustaría seguir mi historia.
-Bueno, pasa.

Ana entra pero ya no se sienta al lado de Ricardo en el sofá, se sienta en frente en una butaca.

-Riki, está historia también será muy explícita, te prometo que esta vez no jugaré contigo de ninguna manera. ¿Estás de acuerdo?
-Si. puedes contarme.
-Después de aquel encuentro me arrebataron mi virginidad de la forma más cruel posible seguí vendiendo mi contenido por las redes de vez en cuando aparecía alguna propuesta para un encuentro en persona lo suficientemente sustanciosa para aceptar, pero yo seguía en casa de mi tía y casi todo lo que ganaba se lo daba a ella, pero un día apareció Rey, era un caballero, un empresario con mucho dinero, me propuso una buena suma solo por ir a su casa y escuchar una propuesta. Yo accedí, ya había aprendido a tomar mis precauciones cuando iba a este tipo de cosas, me recogieron en un carro muy caro me llevaron a su casa y ahí me estaba esperando, al yo llegar se presentó, me llevó hasta una sala espaciosa y me invitó a sentar, luego él se sentó y unas sirvientas me trajeron un pequeño aperitivo. No pude evitar notar que las dos sirvientas eran chicas muy jóvenes y vestían unos uniformes muy cortos, entonces Rey llama mi atención.

-Soy un hombre con una vida muy ocupada, dedico casi todo mi tiempo a trabajar, por esto tengo todo lo que tengo, nunca descanso, nunca tomo vacaciones, solo me doy un gusto en mi vida, las mujeres, por eso en mi casa vivo con cuatro chicas, ya conociste a dos, son mis esposas y quiero que tú seas la número cinco, vendrías a vivir conmigo, mientras vivías en esta casa solo deberás atenderme en mis necesidades de cualquier tipo, el trabajo pesado lo hace personal de limpieza, pero mis chicas son quienes me atienden a mi personalmente, si quiero un jugo, o un trago o una mamada, da igual, mis chicas me atienden. Con frecuencia mis deseos incluyen relaciones sexuales entre ellas.
Si aceptas ser una de mis chicas recibirás un buen pago, pero no podrás vender más tus fotos, no tendrás encuentros con más nadie, no tendrás más parejas que yo, tampoco saldrás de esta casa, a menos que sea conmigo, no podrás recibir visitas deberás aislarte del mundo y ser solo mía. Deberás aceptar todos mis fetiches y satisfacer todos mis deseos, no incluirán nunca golpes, ni abuso físico que tú no quiera. El mismo día que decidas que ya no quieras seguir conmigo podrás irte y se te pagarán los días de trabajo que se te deban. De igual manera, el día que yo quiera prescindir de ti, te pediré que te vayas y deberás hacerlo de inmediato. Mañana a las ocho habrá un carro en tu puerta, solo esperará cinco minutos, si te montas significa que estás de acuerdo en ser una más y te traerán aquí conmigo, si no, no pasa nada.
Inmediatamente una tercera chica aparece con el dinero acordado y me acompaña a la puerta, de camino le pregunto.
-Debería aceptar?,¿las trata bien?
-Todo lo que dijo es tal como lo dijo, mientras estamos aquí somos objetos de su propiedad, pero no nos falta nada aquí adentro, tenemos mucho tiempo libre, nos entretenemos en la piscina, viendo TV, practicando deportes y poniéndonos hermosas, tenemos un salón de belleza solo para nosotras aquí en la mansión. Nunca vas a hacer una vida aquí, pero el tiempo que decidas estar, estarás bien y podrás guardar suficiente dinero para salir de esta vida.

Esa noche no dormí nada, pero al amanecer estaba segura que mi iría con el, no podía seguir siendo la esclava de mi tía.
Al llegar las chicas me recibieron muy contentas Rey no estaba, ellas se presentaron, sus nombres eran Nina, Ale(Alejandra), Rachel y Tami (Tamara). Eran muy agradables y me trataron muy bien, me mostraron toda la casa, era inmensa y me llevaron al que sería nuestro cuarto, digo nuestro porque todas lo compartíamos. Era enrome y tenía una gran cama, nunca había visto nada igual, era tan grande como una habitación pequeña, cambiamos las cinco y quedaba espacio para más chicas. dejé mis cosas y las chicas me prestaron ropa de baño para ir a la piscina, para cambiarse se quitaron la ropa, eran muy jovencitas y hermosas. Teníamos un físico muy parecido, era el gusto de Rey, estatura mediana o baja, con cintura delgada sin grandes caderas, solo lo justo, con buen culo y tetas paradas. Nina era una multa hermosa su piel no era demasiado oscura su pezones si que eran oscuros y tenía un pequeño triángulo de bello sobre su coño, muy bien cuidado y perfectamente recortado, lo suficientemente alejado de sus labios como para no molestar en una mamada. Ale y Tami era muy blancas completamente depiladas, sin tatuajes, sus pieles eran un tapiz limpio, sus coños y pezones rosaditos, Rachel era más india, , como más maltratadas por el sol, pezones claros y coños depilados.
Al desnudarme las chicas enseguida se me acercaron y elogiaron mi cuerpo me dijeron que era muy bonita y me comenzaron a tocar.

– Que buen culo, firme pero suave a la vez.
– Y sus senos, que ricos, sus pezones que apuntan a arriba, que delicia.
-Oo miren su coño, tiene grandes labios como le gusta a Rey.
-Mira meto mi dedo en su raja y casi no se ve.
-Chicas gracias por los elogios, ustedes también son muy bonitas, pero si Rey nos ve ¿no se puede molestar?
-No, a Rey le encanta vernos jugar entre nosotras, además no viene hasta el anochecer.

Me puse el traje de baño, ya estaba muy caliente por lo que acaba de pasar y el traje que me prestó Ale estaba muy apretado a mi cuerpo, además cubría muy poco. Llegamos a la piscina donde estuvimos casi toda la mañana, por el medio día almorzamos y nos acostamos a dormir todas juntas en nuestra cama, despertamos a las cuatro, Nina me explicó que a las 4 se iba el personal de servicio, y quedábamos solas, mientras el personal de servicio estaba en la casa debíamos comportarnos pero que después que se iba nos poníamos más cómodas. Entonces todas se quitaron la ropa y yo hice lo mismo. Nina y Ale se fueron a jugar en una mesa de ping pong, Rachel, Tami y yo nos fuimos al gimnasio, yo me senté en la bicicleta para pedalear un poco, Rachel se fue a la caminadora y Tami se sentó en un aparato que había frente a mi, era un banco donde te sentabas y ponías las piernas abiertas en unas partes móviles, el ejercicio consistía en abrir y cerrar las piernas mientras le máquina controla la fuerza que debes hacer. Con semejante vista delante de mí, recuerdo que estábamos desnudas y veía como su coño se abría y cerraba mientras estaba en la bicicleta con el rose directo del cojín en mi coño estaba al borde del orgasmo. Cuando terminé mi ejercicio y me puse de pié estaba toda mojada y Rachel que estaba a mi lado lo notó, metió su mano en mi coño y lo saboreó, luego volvió a hacerlo y me hizo saborear mis propios jugos.

-Mira Tami, como se ha puesto.
-Jaja se ha calentado, tenemos que darle la bienvenida.
-Ana ven, vamos a la piscina, de seguro ya Nina y Ale están allí.
Tami tenía razón al llegar a la piscina estaban las chicas, metidas en el agua, besándose y acariciandose.
-Chicas es hora de darle la bienvenida a Ana.

Me acompañaron dentro de la piscina y las cuatro me rodearon, tocaban mis senos, metían sus dedos en mi coño y en mi ano, me besaban y yo me sentía en la gloria, luego me sentaron en el borde de la piscina abrieron mis piernas y Ale me comía el coño, mientras Nina se sentó en mi cara y las otras dos chicas lamían cada una uno de mis pezones. No se de donde salió pero siento una penetración que me llenó por completo, cuando miro me estaban metiendo un consolador enorme, me follaban con ese trozo de plástico mientras rotaron sus coños por mi boca. Luego Nina se marcha y regresa con un segundo consolador y vaselina que me unta en mi ano y una segunda penetración llegó, tenía un consolador en ,el culo y otro en mi vagina. Debo confesar que me dolía, pero las chicas fueron amables, lo metían de poco en poco para ir dilatando, luego de casi media hora ya lo absorbía completo sin dolor. Las chicas me decían que ya estaba preparada para Rey. La sesión se extendió por dos horas, todas tuvimos varios orgasmos, las chicas también se introdujeron los consoladores pero a mí todo el tiempo me tuvieron con al menos uno adentro.
-Ya es hora de prepararnos para la llegada de Rey, y debemos prepararte a ti, le daremos una sorpresa.

Nos secamos y fuimos al cuarto no bañamos todas juntas en una gran tina, la verdad es que todo lo hacíamos juntas, las chicas se vistieron con los uniformes de servicio que había visto la noche anterior, solo que no había notado que no llevaban nada debajo de las minifaldas y a mi me dijeron que me quedará así y la acompaña a la cocina.
-Rey tiene un fetiche con la comida y tú serás su postre en la cena hoy.
Las chicas fueron a recibir a Rey y me pidieron que me quedará en la cocina, mientras una lo desvestía, otra le llevaba un trago, y las otras dos ponían la mesa.

-Donde está la nueva.
-Es una sorpresa.
-Me muero de ganas por ella. Seguro ya le dieron su bienvenida.
-O si, vas a gozar con ella, es una depravada como nosotras.
Yo asomada por una pequeña rendija veía como las chicas acompañaban a Rey completamente desnudo a la mesa. Me llamó la atención su enorme pene que fue absorbido por la boca de Ale que se mamó mientras este comía. las otras chicas le servían bebidas y hasta le picaban la carne, luego Tami abandona la mesa anunciando que preparará el postre, llega a la cocina donde yo estaba llena de nervios y me hace sentarme con las piernas abiertas en una bandeja que estaba sobre un carrito con ruedas, agarra un trozo de paste y lo pone entre mis piernas justo pegado mi coño, luego agarra cuchara y comienza a llenar mi vagina de helado, el frió causa una sensación extraña pero que me gusta, y luego se asegura con lo que sale derritió por el calor de mi coño moja el pastel, por último introduce una cuchara pequeña en mi vagina, que aún se encuentra llena con la mayor parte del helado que no se ha derrito y empuja el carrito hacia donde está Rey.

-Chicas felicidades, ustedes saben cómo hacerme feliz, Hola Ana.
-Hola señor.
-Estás hermosa, que bueno que decidiste venir.
-Lo necesitaba.
-Te prometo que no te vas a arrepentir.

Rey sacó la cucharita de mi coño y comenzó a devorar el pastel que cada vez estaba más húmedo del helado derretido que salía de mi coño mezclado con mis propios jugos. Al terminar me hizo acercar mi coño completamente al borde de la mesita y comenzó a lamerlo e introduciendo su lengua limpió todo el helado que quedaba dentro.
Luego me invitó a tomar asiento a la mesa y todas las chicas comenzaron a servirse excepto Ale que seguía chupando su polla, su comida la sirvió el propio Rey y luego de un par de minutos se corrió en su boca, Ale vertió todo el semen directamente en la salsa y la mezcló y repartió a partes iguales entre todos nuestros platos, mientras comíamos Rey nos miraba con detenimiento, al terminar fuimos todos al baño, nos metieron a mí y a Rey en la tina y comenzaron a limpiarnos, Rey me hizo sentarme sobre él dentro de la bañadera penetrándome con su pene pero no sé movía solo lo tenía adentro mientras múltiples manos nos restregaba y acariciaban. Yo sentía su palpitar en mi interior e intenté tocarme pero no me lo permitió. Al salir fuimos a la gran cama y nos acostamos los 6, el se las arregló para penetrarnos a todas tanto por la vagina como por el ano, las que no estábamos siendo usada por el debíamos tener sexo entre nosotras para su deleite. Cuando por fin se corrió lo hizo en mi boca y nos obligó a pasarnos el semen entre nosotras una y otra vez hasta que quedó completamente disuelto en nuestra saliba, realmente le gustaba ese tipo de cosas, al final nos dormimos todos desnudos y abrazados.
Durante 6 meses estuve de maravilla en esa casa, el no siempre nos atendía, en ocasiones llegaba muy cansado o muy tarde y solo lo ayudamos a bañarse y acostarse dormir. Las chicas si jugábamos cada día después que se marchaban los empleados.
-Todo fue maravilloso hasta que apareció Ramona, la señora que tuviste el disgusto de conocer, pero creo que quedará para otro día.

-Es increíble las experiencias que haz tenido y ni siquiera cumples los 18.
-Si he tenido una vida muy sexual.
-Gracias por ayudarme, lamento nuevamente hacer que te exites para luego dejarte tirado. Pero es catártico poder hablar de estas cosas con alguién.
-¿Y Andrés?, ¿Ni sabe nada de esto?
-Esa es otra mentira y te debo otra disculpa. El no es mi novio, solo es una fachada, lo utilizo para hacer mis videos para mis clientes cuando piden participación masculina y a cambio lo ayudo a él con lo mismo, también se dedica a esto. No es alguien con quién hablar. La verdad estoy muy sola, solo te tengo a ti, todos los demás están vinculados a mi trabajo.
-¿Por eso no quieres que suceda nada entre nosotros?
-Exacto
-No es justo para mí sabes.
-Lo se.
De pronto suena una notificación en el teléfono de Ana.
-¿Es un cliente?
-Una clienta me pide una foto mi vagina con un consolador metido. Debo irme.
-Ok nos vemos.
-Una vez más disculpa.
-No te preocupes ya me ocuparé solito de esto.

Ricardo miraba a Ana marcharse, no podía creer la mala suerte que había tenido, la chica más puta que había conocido decidió ser su amiga y contarle todas sus relaciones. Después de masturbarse se acostó a dormir.

Otro día en el trabajo.
-Hola Elena.
-Hey, que hay.
-Te veo radiante, que pasó.
-Nada, normal.
-No, no estás normal cuéntame.
-Es que ayer me sentí mujer nuevamente.
-A si, que pasó con Carlos, se escapó de su mujer y pasó la noche contigo.
-No, (dijo con tristeza).Yo realmente quiero a Carlos, y el se porta bien conmigo y hasta cierto punto me trata como su pareja, pero yo sé que solo soy la mujer de turno para follar, nunca va a dejar a su mujer por mí.
-Tu también estás casada.
-Ya no.
-¿Como que no?
-La semana pasada firmé el divorcio.
-¿Pero que pasó?
-Lo de nosotros hace mucho estaba muerto, estábamos tan alejados ya que el divorcio solo fue un mero trámite.
-Lo siento, estabas tan contenta y te he puesto triste. Decías que te sentiste de nuevo mujer, por favor si estás con alguien más además de Carlos no me digas, los dos son mis amigos y no quiero estar en esa situación.
– No, no es el caso, me encontré a mi misma y disfruté como hacía mucho tiempo.
-¿A sí?, ¿Y eso como fué?
-Prométeme que no te vas a enojar.
-¿Por qué, que hiciste?
-Aunque no quiera tengo que decírtelo, hice algo que quizás te moleste, si es así te ruego que me perdones. Ayer en la casa volví a ver las fotos de Ana, y me excitaron mucho, comencé a tocar mis pezones que enseguida se pusieron duros y al poco rato bajé a mi vagina, estaba muy excitada, no dejaba visualizar en mi mente las historias que me contaste sobre ella, entonces saqué un consolador que tengo y comencé a masturbarme, mi mente estaba ida y recordé el nombre del grupo de Ana, así que la busqué y le pedí una foto donde al igual que yo estuviera con un consolador, quería por un minuto ponerme en su piel y sentir lo que ella. Lo siento deberas, merezco que me digas cualquier cosa.
-¿Entonces eras tú?
-¿Qué?
-Por alguna razón no me causa selos lo que hagas con Ana. Yo estaba con Ana cuando perdiste esa foto.
-¿Qué?, ¿por fin lo lograste?
-No, solo fue a seguir con su historia.
-Entonces no te molesta que lo haga.
-No, tranquila.
-Bueno, cuenta cómo sigue su historia.

Ricardo le contó a Elena la segunda parte de la historia de Ana quien estaba visiblemente excitada.
-Baff, esto me ha hecho mojar braga.
-Te recuerdo que estás en el trabajo.
-Y me lo dices tú, con semejante erección.
-Tu al menos tienes a Carlos para desahogarte, yo sí estoy embarcado.
-A lo mejor puedo ayudarte con eso.
-No, Carlos es mi amigo, entre nosotros no va a pasar nada, además ayer lo dejaste muy claro.
-A está altura no sé si a Carlos le importe, pero no me refería a lo que estás pensando, digo que puedo ayudarte con Ana.
-¿Pero cómo, no siquiera la conoces?
-Escucha, me dijiste que no tenía amigos, solo ese tal Andrés con quién graba los vídeos y también es bastante joven
-Así es.
-Si le escribo que quiero una foto con alguien mucho mayor que ella, que parezca su padre por ejemplo.
– Creo que no lo haría jamás conmigo, no se desnudará delante de mí, quiere que solo sea su amigo.
-Pero quien a hablado de desnudarse, sería una foto sencilla, luego le pido que se siente en tus piernas y poco a poco, no hoy ni mañana pero poco a poco vamos dando pasos cada vez más cerca de que se a acueste contigo.
-Aún así no creo que lo haga, lo dejará pasar antes de involucrarse conmigo.
-Creeme, si pago lo suficiente no lo dejará pasar.
-No lo sé, ya veremos.

Ricardo llega a su casa y ya a la hora habitual Ana toca la puerta.

-Hola Riki.
-Hola.
-Puedo pasar.
-Si, adelante.
-¿Puedo charlar contigo un rato?
-Si tienes que contarme lo de Ramona.
-No estoy preparada para eso. Solo quiero pasar un rato contigo. Estoy sola en esa casa.
-Bien, toma asiento, te traigo un poco de pastel -Sin Helado-
-jajaja, Gracias.
– Y bueno de que hablamos.
-Jaja, no se, mi vida es aburrida pero cuéntame tú, seguro tienes alguna historia graciosa.
-Bueno, hay un par de situaciones con clientes muy divertidas.
En una ocasión un cliente me ofrece dinero por una videollamada, me pide que me vista de colegiala y lo llamo, durante un par de minutos estamos en un juego de rol donde yo soy la alumna que ha suspendido y tengo que conseguir que el profe me suba la nota. El como parte del juego me está preguntando que a que estoy dispuesta para subir la nota y justo en ese momento abre la puerta del cuarto su es esposa que acababa de llegar de la calle, el cliente, que evidentemente era profesor al percatarse reaccionó muy rápido y sabiendo que la esposa lo había escuchado se puso muy serio en modo profesor y me dijo.

-Sabes que hay dos formas de que te suba esa nota, vuelves a presentar examen pero corres el riesgo de que si lo haces peor puedes bajar aún más y la segunda a partir de un trabajo de investigación. Luego sacó un examen de alguno de sus estudiantes y como si fuera mío me fue diciendo todos los errores. Todo esto porque la esposa no salía del cuarto, por dentro me moría de la risa pero por fuera interpreté un papel perfecto, jaja le prometía que iba a estudiar más y todo. El pobre hombre supo librar la situación. Después me escribió y me dió más dinero de lo acordado dándome las gracias por seguirle la corriente.
-Vaya, si la esposa llega un poco más tarde quien sabe con que se habría encontrado.
-Jaja te garantizo que con una escena que el profe no iba a poder explicar.

Durante casi una hora estuvieron hablando, de historias, de películas y hasta de música.

-Me he divertido esta noche, gracias Riki.
-Por qué, solo nos reímos un poco.
-¿Solo un poco?
-jaja bastante
-Hacia mucho que no hablaba con nadie de cosas que no fueran relacionadas a mi trabajo.
-Puedes venir cuando quieras, estoy más solo que la una, me aburro.
-Ok así será, Riki, eres como un padre, gracias
-Me disculpas un momento, debí ir al baño.

Las palabras de Ana le habían recordado el plan de Elena y utilizando el baño como escusa fue a llamarla.
-Buenas noches Elena, es el mejor momento para lo del plan, insiste con lo del padre.

Ricardo regresa a la sala con Ana y suena el teléfono.

-Es una clienta, la misma de anoche, se acabó la felicidad de vuelta al trabajo.

-¿Qué quiere que hagas ahora?

-Dice que le gusta el incesto y que quiere que haga una foto con mi padre, vestidos solo quiere verme sentada en sus piernas con ropa corta o apretada. Paga mucho dinero pero no tengo cómo hacer esa foto, voy a tener que rechazarla.
-¿Pero por qué?¿No dices que paga bien?
-Si pero de dónde saco ahora a «mi papá»
-No lo sé, ¿donde habrá un hombre mayor que tú qué pueda ser tu padre?
-¿Estás seguro?, me dijiste que no querías que te involucrara en mis cosas.
-Te dije que no quería que jugarás conmigo, que no me provocaras para luego dejarme como si nada y encima molestarte porque me gustas.
-Me tengo que sentar en tus piernas, eso es provocarte.
-Oye puedo ayudarte si quieres y no me molestaré, solo te sentarás sobre mi vestida, no tiene nada grave.
-Está bien, es un buen dinero.
Ana prepara la cámara de su móvil, le pone temporizador 10s, se sienta sobre Ricardo, pone su mejor cara de niña. Ricardo intenta controlarse los seis segundos restantes, no quiere una erección ahora, podría no ser conveniente.
Pasa el tiempo y por fin la foto, Ana se la envía a Elena.

-Bueno, parece que le ha gustado.
-Ves, no fue tan malo.
-Jaja tienes razón.
*suena una notificación.
-Es la clienta.
-Si, dice que ahora quiere una foto donde yo esté bocabajo sobre tus piernas mientras tú me nalgueas con la falda levantada. No te preocupes eso es demasiado le escribiré que no puedo.
-Por mi no hay problema.
-Pensé que querías dejar todo esto de lado. Solo seríamos amigos.
-Ana, creo que no me has entendido, te lo voy a explicar claramente y a partir de ahí tú decides. Mira, ya tenemos una amistad, me preocupo por ti genuinamente, quiero que estés bien y puedes contar conmigo, ya te tengo cariño. Por otra parte estás muy buena, me vuelves loco, me gusta mirarte y quisiera hacer contigo todo lo que tú quieras. Una cosa no tienes que ver con la otra, mi amistad y cariño no está condicionada a nada referente al sexo. Cuando me molesté es porque tú sabes que me gustas, y me provocas y luego me juzgas porque tengo deseos carnales fuertes por ti y me tratas mal por ellos. Dicho esto, cualquier cosa que implique verte o tocarte o lo que sea siempre estoy dispuesto, sin no te la puedo meter al menos te toco una nalga, jaja. Eso sí, no toleraré que me vuelvas a insultar o tratar de mala forma porque me atraes cuando tú a sabiendas lo haz provocado y buscado.
-Te entiendo, de verdad perdona por lo que te dije esas veces que discutimos. Mira aveces me siento como un objeto, y estoy cansada de personas que solo se acercan a mi porque esperan favores sexuales, tú llegaste y me apoyaste con todo lo que necesité, pero también quieres sexo conmigo y aveces pensaba que solo me. ayudas esperando sexo a cambio, ya se que no es así y te pido disculpas, además es cierto, obré mal al provocarte. Mira eres mi único amigo y no estoy preparada para acostarme contigo, me da miedo dañar lo que tenemos, pero unas fotos no tiene nada de malo, además así te agradezco un poco.

Ana preparó nuevamente su celular , puso el temporizador para el disparo de la cámara en 10 segundos adoptó las pose colocando su barriga sobre las piernas de Ricardo quien subió sus falda descubriendo una braguita muy diminuta entre sus nalgas y admirando su belleza colocó su mano en un gesto como si la estuviera nalgueando fuera justo el instante del contacto de su mano con la nalga desnuda y esperó el disparo de la cámara. Está vez su erección fue evidente sobre la barriga de Ana quien también se sintió caliente.
Luego del disparo de la cámara Ana se levantó revisó la foto y la envió.

-De verdad, que buena estás.
-Lo sé, pero contrólate un poco.
-Si, hora mismo. Mira ver qué más quiere tu clienta.
-Oye ponte serio.
-Jaja, estoy serió.
-Si cómo no, ya me metiste mano en las nalgas confórmate.
-No, si yo me conformo es la clienta la que no.

Ambos se rieron y entró una nueva notificación. Otro pedido, está vez quería una foto donde el se acostara y ella se sentara sobre su erección y lo besara.

-Jmm como tienes esa cosa creo que si me siento aunque sea con ropa me preñas.
-Tu eres la culpable.
-A bueno entonces me voy, para no molestarte más.
-Ni se te ocurra.
-Es lo último que hacemos que va subiendo de tono y va a para más lejos de lo que estoy dispuesta a aceptar ahora.
-Ok vayamos a mi cuarto para aprovechar mi cama.

Ricardo se acostó, su fino short de dormir no podía contener la erección que se levanta como un mástil, Ana acomodó su falda para que no se interpusiera, la erección aplastada le hacía fuerza sobre su coño, solo la fina tela del short de dormir y la braga de Ana impedían el toque carnal de sus sexos.
Para Ana aquello fue un detonador, si Ricardo hubiese insistido en aquel momento Ana no se habría negado a nada, pero Ricardo no quería forzar la situación. Ana, sentada sobre Ricardo preparó el temporizador del teléfono, lo puso sobre la mesa de noche procurando un buen ángulo y le dió al disparador, durante los 10s del conteo besó a Ricardo, luego sin bajarse revisó la foto y se la envió a Elena diciéndole que por hoy era suficiente. Luego se bajó de Ricardo y se sentó a su lado.

-Nos hemos divertido hoy pero ya tengo que irme.
-Si que ha sido divertido. Gracias por confiar en mi.
-Gracias a ti por no dejarme sola, ya me voy que tienes que darle atención a tu … amiguito.
-Si, te acompaño a la puerta.
-No es necesario.
-Ana, de verdad te quiero, más allá de lo sexual, recuerda que estoy aquí para ti.
-Lo sé.

Ana tomo la cara de Ricardo con sus manos, lo acarició suavemente y se despidió con beso en la mejilla.

Nuevo día y Ricardo llega al trabajo.
-Hola Elena.
-¿Hola Elena? más bien, hola doña Elena, que desea la señora, estoy a su disposición.
-jaja, no te pases.
-que no me pase, te la serví en bandeja anoche.
-Si, gracias de verdad.
-Y cuéntame, como estuvo la noche de sexo.
-No hubo noche de sexo.
-No? pero si la tenias fácil.
-Ni tanto, se ocupó de dejarme claro que no estaba lista para tener sexo conmigo, literalmente estoy en la friendzone.
-Pero si la tocaste y la besaste
-Si pero solo para las fotos.
-Pero para ser tan puta que estrecha es contigo.
-Si, ¿cuanto te debo de las fotos?
-Nada, también las disfruté.
-Espero que solo con la parte de Ana.
-Claro, solo con Ana. Está noche le pido más, a ver a qué se atreve.
-Cambiando de tema, ayer estabas triste, ¿mejora la cosa?.
-Igual, estoy sola en casa de con mi niño, mi exmarido, al menos tienes la demencia de no molestarme. Solo lo veo cuando va a ver al niño y es bastante poco.
-Oye se que tienes a Carlos, pero también puedes contar conmigo si necesitas ayuda con algo del niño o de la casa.
-Yo lo sé, gracias.

Llega la tarde y ahora Ana es quien llama a Ricardo por teléfono.

-Dime Ana.
-Hola Riki.
-Hola.
-¿Puedes venir a la casa? Necesito ayuda con unos cajones.
-Ahora voy

Ricardo va casa de Ana y al llegar la encuentra sentada en el piso.

-¿Qué te pasa, que haces ahí?
-Uff, estoy agotada, todavía tenía cosas por organizar desde la mudanza y otras por recoger, me dediqué a eso en la tarde y me tiré aquí en el piso para un pequeño descanso, ayúdame a poner aquellas dos cajas sobre las estantería del cuartico del patio, están pesada, tiene libros antiguos que eran de mi abuelo y me da pena botar.
-Tranquila, quedate ahí, yo puedo solo.
-Ok, gracias. Me voy a bañar, no te vayas, te invito a comer.
-Bueno, vamos a ver qué tal cocinas.
-Hasta yo voy a ver, es la primera vez que hago algo tan elaborado, ojalá halla seguido bien la receta.
-Me muero de ganas.
Mientras Ana se bañaba Ricardo miró la casa, ya no se parecía a lo que había visto la primera vez cuando la acompañó la noche del incidente. Estaba más recogida y ordenada, tenía un aspecto limpio y olor a aromatizante, entonces entró al cuarto y vió todo organizado la cama tendida con un juego rosa muy cutie, aunque la vista bajo en la división intermedia de la mesita de noche le recordaba donde estaba y a qué se dedicaba, había una pequeña colección de consoladores y plug anales. De pronto sintió la puerta del baño y Ricardo salió del cuarto. El baño de esa casa no da al cuarto de Ana, sino a un pasillo interior de la casa, cuando Ana salió sin ropa, envuelta en la toalla bastante corta se encontró de frente con Ricardo.

-Bueno me puse de suerte, en las películas siempre se cae la toalla.
-Ni tanta, eso es en las películas a mí no se me va a caer.
-Pero podría.
-Ricardo, no se va a caer.
-jaja, que dura eres.

Ana entra al cuarto y para mortificar a Ricardo se quita la toalla detrás de la puerta que está entreabierta pero Ricardo no puede verla, luego la saca por la rendija abierta enseñándola antes de cerrar completamente.

-Maldita.
-jaja, espérame que me cambio de ropa para comer.
Ana salió con una falda aún más corta que la anterior y un top pequeño como de un traje de baño que deja ver cómo se marchaban los pezones.
-Me puse fresca para el calor.
-Si, para cuando estés caliente.
-No, para el calor. Ven vamos a para que me ayudes a preparar la mesa.

Ana se inclina hacia adelante para recoger el mantel en una gabeta baja del aparador dejando ver la puntas de las nalgas, fue suficiente para que la erección de Ricardo se manifestara.

-Ten pon el mantel y luego los platos y los cubiertos que están sobre la meseta. Voy a servir la comida en las fuentes.
-Si jefa.
-Bien ahora lleva la fuente del arroz que yo llevo la ensalada. Pero ya estás con la herramienta en posición, madre mía que salido.
-Culpa tuya.

Ana finalmente se sentó en la mesa con el último plato, unas pechugas de pollo rellenas de queso y jamón empanizadas.

-Guao te luciste, todo lo que tengo delante se ve muy apetitoso.
-Gracias, espero que lo digas por la comida.
-Bueno técnicamente me quiero comer todo lo que tengo delante así que sí.
-Ya basta.
-Ya en serio, se ve muy rica la comida.
-Pruébala.
-Mm Realmente delicioso, lo hiciste bien.
-Seguro lo dices para quedar bien.
-Bueno prueba para que veas.
-Oyes si, de verdad me quedó rico, no estaba segura, normalmente no paso de una tortilla o de freir unas croquetas.
-Me impresionó el cambio que dió la casa desde la última vez que vine.
-Intento normalizar un poco mi vida a pesar de no ser nada normal. Sabes, eso es un poco gracias a ti.
-¿A mí, por qué?
-Es difícil de explicar, pero desde que comenzamos a hablar y me desahogaba de mis cosas, de alguna forma en mi interior tenía esa voz de que pensará Ricardo de mi, debe creer que soy solo una puta y eso me avergonzaba, así que por primera vez quise ser algo más que la puta que solo pensaba en venderse. Quizá por eso te traté mal aveces, no podía con la idea de que solo me vieras con ojos de querer cogerme, me da igual en los demás pero no en tí. Sabes tú eres el único vínculo agradable que me queda con mi anterior vida, mi madre me abandonó, mi tía me maltrataba y no me quería, solo me queda el recuerdo de cuando jugaba en tu casa.

-Ahora te entiendo mejor, disculpa, no tuve paciencia y no supe entenderte. Sabes que te deseo, pero ya te he dicho que de verdad me preocupo por ti y quiero que estés bien.
-Es difícil creerte con esa erección.
-Hablo en serio.
-Jaja lo sé, por eso te cociné. Voy a buscar el postre, este si no lo hice yo, todavía me falta aprender, es helado de chocolate.
-Que rico, se me ocurren muchas formas de comerlo.
-Servido en una dulcera y con una cuchara limpia.
-Esa es la más aburrida.
-Es la forma correcta.
Ana sirve el helado y ambos los disfrutan luego entre los dos recogen la mesa y friegan la losa, mientras lo hacen Ricardo pregunta.

-Cuando me vas a contar quien es Ramona, no deja de darme vuelta lo que sucedió aquella noche y tú siempre lo esquivas.
-Es verdad, es que es doloroso. Pero me hará bien hablarlo.
En la casa de Rey estuve varios meses, todo muy bien, guardaba un buen dinero pues no tenía gastos y la pasaba muy bien con las chicas, el nos trataba como diosas. Pero un día eso acabó, mientras estábamos en la piscina los seis teniendo sexo irrumpió Ramona con un grupo de matones, eran ocho hombres, encapuchados, se tiraron sobre Rey y comenzaron a golpearlos. Ramona le gritaba:

-Me hiciste perder mucho dinero desgraciado.
-No es mi culpa, te dije que era una mala inversión.
-Si es tu culpa, te pago para que no pierdas mi dinero.
-Me obligaste a manejar una inversión que te dije que era muy riesgosa.
-Para eso te pago para que no pierdas. Tomaré todo lo que vea de valor, y por supuesto me llevaré a tus putitas.
-A las chicas no, toma todo lo que quieras, pero deja en pas a las chicas.
-Oo se enamoró de sus perritas, mira lo que les pasa a las perritas, Muchachos diviértanse.
-No por favor no.
Los hombres amarraron a Rey y luego fueron contra nosotras también nos golpearon, estábamos desnudas pues estamos teniendo sexo cuando llegaron así que ellos nos comenzaron a violar, eran más que nosotras y nos tenían sometidas nos metían sus penes por nuestro ano y nuestra vagina nos iban cambiando entre uno y otro y como eran ocho siempre tres de nosotras estaban con dos tipos, aveces no hacían doble penetración, todo eso sin dejar de golpearnos, Ramona grababa todo lo que pasaba, cuando los hombres terminaron llenándonos de semen por todos lados nos apilaron una sobre otra y Ramona se bajó el pantalón dejando su coño afuera y nos obligaron a chuparlo, mientras lo hacíamos Ramona orinaba en nuestras bocas, una sabor amargo y asqueroso, ese tipo de cosas nunca me gustó, me dió asco, pero así estábamos. Luego los hombres también nos mearon . Rey amarrado y obligado a ver solo nos pedía disculpas. Después de aquella tortura tres hombres se quedaron vigilando mientras que el resto comenzaron a montar cosas de valor a un furgón cerrado, luego nos montaron a nosotras y nos amarraron unas a otras como si fuéramos también objetos. Nos abrazamos y comenzamos a llorar, estábamos sucias, golpeadas y adoloridas, el olor a orina era fortísimo, encerradas en aquel furgón si nada de aire o luz, con un calor horrible, el recorrido duró como tres horas, al llegar nos sacaron a un patio, nos desamarraron y nos lavaron con unas mangueras de agua bien fría, aún así lo agradecimos, durante dos meses estuvimos encerradas, solo nos sacaban para grabar videos porno que vendían en la Deep web, en esos vídeos nos hacían todo tipo de vejaciones, nos obligaban a beber nuestra orina o la de alguien más, nos amarraban y nos follaban entre varios, nos ataban al sol durante horas en cruces de madera como a Jesús y nos untaban miel para que los insectos nos picaran y aunque corrí con suerte a algunas de mis compañeras la obligaron a dejar que se la follaran perros e incluso a Ale la pusieron debajo de un caballo y la pusieron a masturbarlo y besarle el pene y cuando se corrió la obligaron su tragarse su semen. El caballo al salir le dió una patada que le provocó un hematoma horrible y seguramente fractura de alguna costilla. A mí me violaban todo los días, cada noche nos daban una pastilla para no quedar embarazadas.
Ana rompió en llanto, se sentó sobre las piernas de Ricardo y se abrazó a el como una niña que busca la protección de sus padres.
Ricardo también lloraba, y la furia lo consumía.
-¿Cómo saliste de ahí?
-En ese lugar no solo estábamos nosotras, eramos alrededor unas 30 niñas de diferentes edades, aunque no siempre eran las mismas. En un momento de desesperación, mientras estábamos las cinco chicas de Rey (era como nos llamaban) juntos con Ramona le suplicamos que nos dejara ir, que le pusiera un precio a nuestra libertad. Ya lo habíamos hablado antes y con los ahorros de los pagos de Rey entre todas teníamos un buen dinero. Ramona ante la pregunta ordenó amarrarnos de espalda a ella y con un cinto nos comenzó a golpear hasta hacernos sangrar, después nos dió un precio que afortunadamente podíamos pagar, a mí como fuy la última no me alcanzaba pero ya habíamos hablado que el dinero se compartía entre todas, al decir que podíamos pagar le dijimos a Ramona que nos acompañara con los hombres a un cajero público, ahí haríamos la transferencia y luego nos dejara ir. Era la forma de asegurarnos la libertad luego de pagar.
Ramona acepto pero nos dejó amarradas, todo golpeadas y adoloridas, luego gritó. Chicos vengas a despedirse las niñas de Rey, se van.
Casi cuarenta hombres de uno en uno nos violaron ahí amarradas unos nos follaban el culo otros el coño y otros ambos, algunos también la boca y luego se corrían donde mejor le parecía, estuvimos así toda la noche, amarradas de pié sin poder siquiera limpiarnos, estábamos tan cansadas que nos desplomabamos y quedábamos sujetas sobre los amarres que entonces dolían más.
Al amanecer siguiente Ramona fue y nos dijo que iríamos al pueblo que si intentábamos algo nos mataban, sus hombres nos dieron unos vestidos que nos pusimos por arriba tapando nuestras marcas y así, sucias no subieron de nuevo a la parte trasera del furgón, nos sacaron y nos llevaron caminando por el pueblo hasta el cajero, apenas podíamos caminar, hicimos la transferencia y Ramona nos dió una última advertencia, si íbamos a la policía nos atraparían y torturarían hasta matarnos. Luego con lo que sobró del poco dinero nos hospedamos en un hotelito pequeño y nos recuperamos, luego de que se acabara el dinero a la semana y media,volvimos a vender nuestras fotos en la redes para poder seguir pagando el hotel por un mes y medio más hasta que terminamos de sanar, al menos las heridas de la piel. Luego vine para aquí y en lo adelante la historia la sabes.
-Pero esa mujer te buscó de nuevo. -Si, vino a grabar un nuevo vídeo, pero estaba borracha y estaba sola, sin sus hombres, eso me llamó la atención. Por suerte es día estaba huyendo, sus jefes se enteraron que robaba y la perseguían, luego de que la echaste de aquí fue para donde se quedaba Rachel, a ella también la quiso abusar pero en eso llegaron sus hombres la golpearon la metieron en la furgoneta diciendo que la iban a matar. Dice Rachel que cuando la tenían dentro de la furgoneta escuchó disparos. Parece que la maldita ya está muerta.

-Pero como sabían donde estaban ustedes.
-Evidentemente nos vigilaba.

Ricardo la abrasó fuertemente, la consolaba y acurrucaba.

-Puedes quedarte conmigo está noche, estoy muy sola.
-Claro, siempre que quieras no tengas miedo, yo te cuido.
-Eres muy bueno.
-Mira salgamos afuera hay un cielo precioso, hablemos, intentemos buscar calma.
Los dos salieron al patio y se sentaron en un columpio abrazados y mientras se mecian Ricardo intentó buscar un temas más agradable.
-Sabes, cuando niño me gustaba mirar el cielo e imaginar cómo sería poder ver todo desde allí.
-A mi también, me gustaba mirarlo me gustaba contar estrellas aunque siempre me perdía.
-Bueno es que son muchas.
-Si, los son, está haciendo frío y si entramos y vemos una película.
-Esta bien, lo que necesites.

Entraron y se acomodaron en la cama y pusieron una comedia que los hizo reír y superar aquella tristeza remanente.
Al acabar Ana miró el teléfono.

-Mira la misma chica de anoche me escribió nuevamente hace casi una hora.
-¿Qué quiere?
-Solo preguntó si estaba disponible, le voy a decir que si a ver qué quiere,me viene bien el dinero.
-Ana, tengo que contarte algo antes de que le escribas.
-Dime.
-Esa chica es una compañera de trabajo.
-¿Qué?
-Somos muy amigos y siempre nos contamos las cosas, después del incidente con Ramona ella se percató que no estaba bien, así que me preguntó que pasaba, yo le conté todo. A partir de ahí hablamos casi a diario, le dije lo que sentía respecto a ti. Cuando te caíste y te ayudé a levantarte vi el
nombre del grupo donde te promocionas, «BodyShop» y se lo dije, ella te pidió unas fotos primero, era por curiosidad pero le gustaste. Luego planeamos que te pidiera alguna foto donde me involucrara y se nos ocurrió que cuando estuviéramos juntos le avisaría y te pediría una foto con alguien más. Los siento, de verdad, se que está muy mal, fuy un patán, lo entiendo si no quieres verme más.
-¿Qué tan amigos?
-¿Qué?
-¿Qué tan amigos son? Responde.
-Muy amigos pero solo eso, pero ¿eso es lo que me vas decir?
-Lo que hiciste fue una mierda pero lo reconociste y fuiste sincero, te perdono, pudiste seguir el juego, pero se que para ti es difícil, cada vez te buscó más pero no te doy oportunidad de nada. Pero háblame de ella.
-¿Estás celosa?
-Un poco. ¿Te gusta?
-La verdad si, pero está con mi mejor amigo, el es casado y para el no es nada serio, pero ella sí lo quiere. De todas maneras yo nunca hubiese tenido una relación con ella hasta ahora.
-¿Hasta ahora?
-Mira ya es hora de tener una relación seria, pero no encuentro la indicada, ella me pareció siempre de la clase de mujer que no es fiel y no podría estar con ella, sin embargo estos días hemos hablado mucho de ella y la entiendo mejor, si es una mujer muy sexual, pero siempre fue fiel y solo dejó de serlo cuando su relación había muerto y su marido la engañaba.
-¿Y yo?
-Tu me gustas mucho, me vuelves loco, me gustas más que ella, pero no puedo, cuando tenga una mujer quiero que sea solo mía, tú no puedes ofrecerme eso, pensé que ella tampoco. De todas formas con ella no tengo la más mínima oportunidad y tú, tú evidentemente no quieres estar conmigo.
-Si dejará esta vida podría ser tu mujer.
-Tu no quieres ser mi mujer, ni siquiera quieres ser mi follaamiga.
-No respondiste mi pregunta.
-Creo que si, si pudieras.
-Creí que estabas enamorado de mí.
-Lo estoy, pero pienso desde la lógica.
-¿Estás enamorado de las dos?
-No, de ella no estoy enamorado, solo la admiro y creo que es una gran mujer.
-¿Sabes qué?, voy a escribirle.
-¿Para qué?
-Veamos que quiere.
-No, ¿qué haces?
-No quieres coger con las dos, ¿vamos a ver qué pasa?
-Ya me respondió, quiere seguír con la fantasía padre e hija, quiere una foto donde me agarres por el culo mientras me subo a tu cintura, vamos a dársela, ponte de pié.

Ricardo se para y Ana trepa a su cintura y le pide que la agarre de las nalgas, Ricardo pone sus manos sobre la falda aguantando su peso.
-No así no, las manos debajo de la falda.
-Estás segura, haz lo que te digo.
Ricardo descubre un hilo bajo la falda, toca sus nalgas directamente y su erección se forma de nuevo. Ana toma su celular y tira la foto contra el espejo dejando ver la pose completa y se la envía a Elena diciendo estás no tienes que pagarlas, van por mi, que más quieres. Ana se baja de Ricardo y le mira la erección.

-Oye, ¿estás molesta?
-No, solo celosa.
-Para ya, te vas a arrepentir, no hay que hacer esto.
-Pero es lo que ustedes querían.
-Pero no es lo que tú quieres.
-Si que quiero.

Ana mete su mano en su coño y lo saca húmedo.
-Mira como estoy, mojadita.
-Quiere una foto donde me toque las tetas. por encima del top, ven.

Ana se pone de espalda a Ricardo se pega a él y siente su pene en su trasero luego le toma las manos y la lleva a sus pechos solo cubiertos por el pequeño top, Mientras Ricardo acaricia y aprieta, ella toma una foto y la envía. Elena pide ahora que se quite la falda y se siente sobre Ricardo con las piernas abiertas y que la erección de Ricardo aparezca entre sus piernas frente a su coño
-Parece que también le excita tú.
-No lo creo, no le gusto.
-No seas tonto, también quiere verte, ya verás como sigue.

Ricardo se acuesta y Ana se sienta sobre el tomado su erección por encima del short y colocándola frente a su vagina, luego tomó una foto muy cerca y la envió.

La vista de Ana en ropa interior y sentir su mano sobre su paquete lo hacían sentir a punto de estallar.

Entonces llega el próximo pedido de Elena. Quiero ver cómo se la chupas.

-Ya ves, te lo dije, quiere verte el paquete y todavía no me ha dicho que me desnude.
-Bueno ya esto se acabó.
-¿Quién dice?
-¿Lo harás?
Si pero no tan rápido
Ana le pasa un audio a Elena.

-Amiga, eso sí te va a costar, yo también quiero calentarme, mándame una foto de tu coño mojadito, te estás metiendo un juguete gigante, ¿A qué si?

-No responderá a eso, sabe que lo veré.
-Si lo hará está muy caliente, no piensa.
-No va cruzar esa raya.
-Si, ya la cruzó, pidió una foto de tu pene, ¿Recuerdas?
-Pidió una foto tuya chupandolo.
-Tonto, quiere verlo. Aquí está la foto.
Ana se acuesta al lado de Ricardo y abre la foto, ambos la ven Ricardo no puede creerlo era el coño de Elena, completamente mojado y apuñalado por un consolador metido casi completo. Ana metió su mano bajo la braga y comenzó a masturbarse, luego cogió el móvil y permitiendo que Ricardo viera lo que ponía le dijo a Elena.

-A mi papi y a mí nos gusta mucho tu foto.
-El la vió?
-Si quedó encantado.

Elena sintió que había cruzado todo límite pero estaba muy caliente como para detenerse ahora.

-Ahora quiero mi foto.
-Te daré algo mejor.
Ana le da el teléfono a Ricardo y lo pone en modo de grabar video.
luego se pone por sus pies y saca su pene.

-Lo tienes grande.
-Disfrutalo.
-Oh si, cada centímetro.

Se lo mete en la boca y comienza a mamar.
Ricardo no puede creer lo que está pasando, está grabando a Ana mientras le hace una mamada para luego enviarle el vídeo a Elena. Luego de cinco minutos Ricardo no aguanta más y se corre en la boca de Ana, está juega un poco con el semen lo hecha en sus manos lo enseña a la cámara y luego vuelve a beberlo y se lo traga.
Ricardo le envía el vídeo a Elena. Ana se se quita la braguita y se sienta sobre la boca de Ricardo haciendo que este le chupe el coño, luego grabándolo con el celular y se lo manda a Elena quien le responde con un vídeo masturbándose con el consolador hasta tener un orgasmo. Luego verlo Ana y Ricardo se duermen juntos, desnudos y abrazados, al amanecer Ricardo regresa a su casa se prepara para ir al trabajo pero antes de irse le prepara un desayuno a Ana que todavía duerme, se lo deja en su cama y se marcha.
Al llegar al trabajo se entera de una bomba, Elena tuvo un accidente de camino al trabajo, va rápidamente con Carlos y al llegar la están atendiendo, el médico le explica que recibió un golpe fuerte en la cabeza, tiene una conmoción celebrar y estará un tiempo en el hospital para estar bajo observación. La llevan a una habitación. Elena no los mira, no les habla, no tiene el valor, siente vergüenza y culpa, el recuerdo de anoche sigue en mente. Carlos se ofrece a cuidarla solo hasta el medio día pues su mujer podría sospechar. Estás palabras le caen como piedra a Elena, una vez más queda renegada a un segundo plano, entiende que nunca será importante para Carlos.
Ricardo se despide y le dice que vendrá al medio día y se quedará hasta que haga falta.
Ricardo llama a Ana.
-Gracias por el desayuno.
-De nada, Elena tuvo un accidente.
-¿Qué le pasó?
-Se dió un golpe fuerte en la cabeza, tiene una conmoción y deberá estar un tiempo en el hospital.
-¿Pero como sucedió?
-No dijo nada, ni siquiera me miró, creo que está avergonzada. Iré a cuidarla por la tarde y pasaré la noche en el hospital.
-Iré contigo.
-No creo que sea buena idea
-Le mentimos ayer, debemos disculparnos.
-No creo que sea el mejor momento.
-No sabemos, a lo mejor lo de anoche la afectó demasiado, quizá por eso se distrajo y tubo el accidente. Debes preguntarle, si ese es el motivo, lo mejor será que hablemos los tres y aclaremos las cosas cuanto antes, sino no tendrá pas.
-Veré que hago.

Llega el medio día y Ricardo se encuentra a Carlos.

-Amigo que bueno que no tardaste, mi mujer ya está haciendo preguntas
-No te preocupes yo la cuido.
-No ha dicho palabra, creo que no está bien.
-Vete tranquilo, yo me ocupo.

-Hola Elena, como te sientes. Elena por favor responde, necesito saber si estás bien no has dicho palabra.
-Del accidente bien por lo demás hecha una mierda.
-¿Por lo de anoche?
-Por favor no me hables de eso.
-Disculpa, pero pensé que te divertias.
-Lo hacía y después me sentí terrible por traicionar a Carlos, y con su mejor amigo y una cualquiera.
-No hicimos nada del otro mundo.
-Eso fue sexo. Pero eso no es lo peor, ya no es eso lo que me pasa. Choqué porque mi cabeza estaba dando mil vueltas por la culpa y total, lo primero que dice Carlos es que tiene que volver con su mujer al medio día, no le importa el accidente ni le importo yo. Ya lo sabía pero aún así es duro.
-Mira, no puedes esperar de Carlos otra cosa. El quiere a su mujer.
-Lo sé, debemos hablar de lo de anoche.
-No tiene que ser ahora.
-Lo de anoche no debió pasar, dejamos que las cosas fueran demasiado lejos.
-Ana quiere venir a cuidarte juntos conmigo y a hablar.
-¿Le dijiste a Ana sobre mí?
-Ayer Ana me contó por fin lo de Ramona. Ana fue secuestrada por una red de trata, la violaron de muchas formas, la golpearon y vejaron, es una historia realmente fuerte, luego de eso vió tú mensaje, no tuve el valor de seguir engañándola, antes de contestarte le conté nuestro plan y quien eras, ella se puso celosa.
-¿Celosa?,¿De mi?,¿Por qué?
-Me preguntó por tí y le dije que eras una gran mujer, que te admiraba mucho y que te quería, eso la puso celosa y reaccionó escribiéndote y provocando que todo se excediera.
-dile que venga, necesitamos hablar los tres.
-La llamaré.

Luego de un rato llega Ana, ella no conocía a Elena, solo había visto sus partes, pero en la foto y el vídeo nunca mostró su rostro.

-(Ana) Guao, realmente eres una mujer hermosa, como te sientes.
-(Elena) Bien, gracias, también eres muy bonita.
-(Ana) Te quiero pedir disculpas ayer debí decirte que ya sabía quién eras antes de seguir enviando fotos.
-(Elena). Disculpame tú a mí, lo que hicimos Ricardo y yo fue bajo y lo pero es que una mujer nunca debería hacerle eso a otra.
-(Ricardo) Yo soy quien debo pedir disculpas a las dos, permití que todo eso pasara.
-(Elena) Todos nos dejamos llevar por el deseo y nuestros propios intereses, pero fue un error y no debe repetirse.
-(Ana) Elena, no fue un error, no le hicimos daño a nadie, somos tres personas disfrutando su sexualidad.
-(Elena) Si fue un error, yo tengo una relación con Carlos, el mejor amigo de Ricardo y aunque quizá no merezca mi lealtad, Anoche Ricardo y Yo lo traicionamos.
-(Ricardo) Elena, siento decirlo, pero en verdad no le importas nada, podría decirle lo que pasó y seguiríamos siendo tan amigos y mientras tú le des sexo tampoco le importaría yo llegué a pensar durante un tiempo que el se estaba tomando en serio su relación, pero de un tiempo para acá veo que no es así.
-(Elena) Está muy mal de tu parte que hables así, no eres su amigo.
-(Ricardo) Te demostraré algo. Apagaré el internet de mi teléfono y le grabaré un audio de WhatsApp, luego tú decides si me conecto y lo envío o si lo borro. Carlos, amigo, estoy con Elena, quiero decirte algo. Elena y yo nos acostamos, disculpanos hermano, fue muy mala acción por nuestra parte pero se dieron las cosas. No tenemos una relación solo fue una vez, nos perdonas.
-(Elena) No lo mandes, ¿Estás loco?.
-(Ricardo) ¿Qué crees que pasará?.
Porque lo que pasará es que llamará dirá algo medio molesto conmigo y luego nos perdona como si nada.
-(Elena) No puedo creer que sea así tienes que estar equivocado.
-(Ricardo) Así funcionamos los tíos, dime algo ¿Vas a seguir con él?
-(Elena) Claro que no.
-(Ricardo) Entonces déjame mandar el audio, no tienes nada que perder.
-(Elena) Mándalo.
-(Carlos responde por audio) Hijo de puta, no se come en el plato de tu amigo. Yo sabía que a ella no se le quitaba lo sorrita, no importa, yo le voy a seguir dando lo mío.
-(Ricardo responde el audio) Tío, te dije que estaba con ella, como respondes así.
-(Carlos) Ños no me di cuenta. Elena disculpa me expresé mal. No importa, Elena si quieres seguir conmigo te perdono.
-(Elena) Ni loca puto imbécil.
-(Ricardo) Tío la cagaste te dije que estaba con ella. Queríamos disculparnos.
-(Carlos) Tú y yo después hablamos. Elena, ya se que me equivoqué, disculpa, entiendo que no vamos seguir juntos, pero quiero seguir siendo tu amigo, por favor.
-(Elena) No lo sé Carlos dame tiempo.

Se termina la conversación con Carlos.

-(Ana) Vaya novelón.
-(Elena) Y pensar que tuve un accidente porque la culpa no me dejaba concentrarme en la carretera.
-(Ricardo) Los hombres muchas veces nos enamoramos y somos todos lo que tú esperas, pero otras veces solo queremos sexo y tú fuiste eso para Carlos. Ustedes nunca hablaron enserio de nada al principio para ti también era sexo, solo que tú te fuiste comprometido y el no.
-(Elena) Es verdad, yo sola me monté la película.
-(Ana)¿ Es lo quieres tú conmigo, solo sexo?
-(Ricardo) No es la misma situación, tú te dedicas a venderte y eso es incompatible conmigo, solo puedo permitirme que seas alguien con quién tener sexo y por supuesto mi amistad para ti es aparte.
-(Ana) Si dejó de venderme, ¿sería solo sexo?
-(Ricardo) Si tuviera la certeza de que no lo volverías a hacer, podría pensar en una vida contigo.
-(Ana) Pero me dijiste que quisieras algo serio con Elena.
-(Elena) ¿Que dijo qué?
-(Ana) Si yo dejará ahora esta vida, lo intentarías conmigo o con ella.
-(Elena) Ricardo ¿De que está hablando?
-(Ricardo) ¿Por qué sueltas esto ahora?. Te dije que Elena es una mujer con la cual compartiría mi vida y tendría una familia, también te dije que no creo poder tener ninguna oportunidad con ella. Elena lo siento, no debí decirle nada, es un mal entendido.
-(Elena) Me alaga que pienses en mi de esa forma, ahora no podría, pero no te subestimes tanto, en otras circunstancias podrías haber sido mi compañero.
-(Ana) Ricardo yo estaría dispuesta a dejar de venderme por tí, puedo ser tan buena como ella.
-(Elena) Ana, no estamos compitiendo, está loco por tí.
-(Ana) Si lo estamos, la forma en la que habla de ti, es evidente que está enamorado, aunque lo niegue.
-(Ricardo) Ya basta Ana, esto se está poniendo incómodo, no hables por mi.
-(Ana) He pasado por mucho más que ustedes, aunque sea más joven, tengo más experiencia de la vida, Elena, se que te gusto por eso me pediste fotos, y te gusta Ricardo aunque no lo reconozcas, anoche me pediste ver cómo se la mamaba, no querías verme a mi, querías verlo a él, y Ricardo, te gustamos las dos. Pueden hacerse los dignos, pero los tres sabemos lo que en realidad queremos.

Las palabras cayeron como piedras sobre Ricardo y Elena, ambos sabían que Ana tenían razón pero no sé atrevían a reconocerlo, el tiempo pasó en silencio, cada uno pendiente de si mismo, sin siquiera poder mirar a los demás. Está frialdad fue rota por el doctor.
-Buenas tardes Elena.
-Buenas tardes doctor.
-Como te sientes, algún dolor.
-Ninguno doctor.
-Ya tenemos los resultados del TAC, parece limpio, aún así prefiero que esta noche la pases aquí y si todo está bien mañana en la mañana te damos el alta. Tuviste suerte.
-Son buenas noticias, gracias doctor.
-Tienes dos acompañantes, por regla del hospital debe ser solo uno para no molestar a otros pacientes del cubículo.
-Pero estoy sola en este cubículo doctor, ¿podría hacer una excepción? Parece que tenerlos a los dos me hace bien.
-Esta bien, no hay problemas mientras no ingrese otro paciente en el cubículo.
Ricardo y Ana se miraron y miraron a Elena, esas palabras que le dijo al doctor tenían mucho significado. El doctor se marchó y antes poder decir nada Elena pidió que la dejaran pensar, se dió media vuelta
y de nuevo un silencio sepulcral invadió la habitación.
Al cabo de un par de horas Elena se incorporó.
-Ana, me ayudas a llegar al baño, aún estoy un poco mareada.
-Claro, vamos.
-Ana, sobre lo que dijiste, ¿crees que podría funcionar?
-No lo sé, nos gustamos y nos tenemos ganas los tres.
-Si decidiéramos estar juntos, dejarías tu trabajo.
-Lo voy a dejar, pase lo que pase. solo necesito encontrar trabajo.
-Ana, ¿si yo aceptara una relación de tres, tú aceptarías formar parte?
-Conozco a Ricardo, por el no hay problema, pero a ti no te conozco los suficiente, estoy dispuesta a conocernos más y si encontramos algo que nos una, aceptaría una relación de tres.
-Me parece bien, lo primero que debes saber es que tengo un hijo,por tanto si decidiéramos vivir juntos el viene conmigo, si vas a convivir con mi hijo también serás responsable por su educación, es imposible convivir con un niño y no involucrarse o enseñarlo de forma directa o indirecta a lo bueno y lo malo, por tanto, deberemos comportarnos correctamente siempre, yo me ocuparé de explicarle que ahora tiene dos mamás y que el tío Ricardo que es como el le dice ahora será como su papá.
-Me parece bien, siempre me han gustado los niños.
-No te quitaré autoridad pero estaré muy pendiente de tu comportamiento con, de acuerdo.
-De acuerdo Elena.
-Ya terminé aquí¿me ayudas a levantarme?
-Claro vamos, ¿segura estás bien? te veo muy mareada.
-Si estoy bien, solo necesito….

Elena se desplomó, Ana apenas pudo evitar que callera tan bruscamente por el sueño. Terriblemente asustada comenzó a gritar Ricardo, Ricardo, Enfermeraaa. Los médicos aparecieron en instante, la cargaron hacia la cama y pidieron despejar la habitación. Ana y Ricardo esperan desesperados afuera, Ana acariciaba la cabeza de Ricardo quien estaba visiblemente afectado. La espera pareció eterna hasta que por fin apareció el doctor, la explicación, hemorragia subdural aguda, su celebro sangraba lentamente creando una fina capa que el TAC no pudo detectar, pero la sangre se fue acumulando. Elena estaba inconsciente e intubada.

Durante una semana Ricardo y Ana se turnaban para cuidar a Elena, además, pasaban por casa de los abuelos paternos del miño, dos ancianos que se quedaron a cargo del hijo de Elena, Ana y el niño se entendieron y enseguida hicieron amigos. Durante una semana Elena había mostrado progresos, al quinto día le habían quitando la ventilación y ya habría los ojos, aunque si vista estaba perdida. En el séptimo día por fin recobró la lucidez.
-Ricardo.
-¡Elena!, despertaste, ¡Enfermera!, ¿cómo te diente
-Mareada ¿Qué sucedió?
-Tuviste un accidente¿Recuerdas?
-Si, lo recuerdo, recuerdo todo lo que pasó ese día, recuerdo estar hablando con Ana y sentir como un fuerte mareo y no recuerdo más.
-(Doctor) Hola Elena, es perfectamente normal, iras mejorando poco a poco, estuviste una semana inconsciente, provocado por sangrado en tu celebro producto del golpe, esto provocó un hematoma que comprimía partes importantes de tu celebro. ya la inflamación está bajando, por eso estás recuperando funciones.
-¿Una semana? ¿Y mi hijo?.
-No te preocupes, está bien, está con sus abuelos, Ana está con el ahora.
-¿Ana?
-Si todas las tardes yo o ella vamos estamos con él y ayudamos en las cosas de la escuela. Ana se ha hecho muy amiga, ¿Sabes que dijo que ya no era su tito preferido, ahora Ana es la Tita preferida?
-Lo está haciendo por nosotros, dijo Elena mientras una lágrima corría por su mejilla.
-(Doctor) Esa chica, Ana y Ricardo te han cuidado muy delicadamente. siempre estaba alguno de los dos contigo. Eres muy afortunada.
-Doctor, ¿podría ver a mi hijo?
-(Doctor) No debes sentir emisiones fuertes, aún tú estado es delicado.
– Le prometo que nada me hará mejor que ver a mi hijo, por favor.
-(Doctor). Está bien pero solo una visita de 10 minutos, tienes que descansar.
-Ok llamaré a Ana para que lo traiga. Ana, Elena despertó.
-De verdad, que bueno como está ella, aún un poco mareada pero el médico autorizó a que vea al niño, crees que puedas traerlo?
-Claro, ya escuchó la noticia y está dando saltos de alegría.

Mientras esperaban a Ana y el niño Ricardo tomó la mano de Elena.

-Estos han sido los días más difíciles de mi vida, no veía la hora de poder hablar contigo de nuevo. Toda la oficina a estado muy pendiente y se han ofrecido a cuidarte.
-¿Todos?
-Si, Carlos también, a estado muy pendiente, además se ha estado ocupando de nuestro proyecto para que no se pare.
-¿Está molesto?
-No, lo hemos hablado, le he explicado todo, sin entrar en detalles, el entendió, también te quiere pedir disculpas. Pero dejemos ese tema para otro momento.
-Si, no quiero perder más tiempo por él. Parece que Ana se ha portado muy bien.
-Si, parece otra, ha estado muy responsable estos días, dejó su «trabajo» y quería buscar empleo pero le dije que por ahora la necesitaba para que me ayudara a cuidarte, que no se ocupara por el dinero que yo la apoyaba estos días. Hasta aprendió a cocinar, dice que para poder hacerte la comida mientras te recuperas cuando salgas del hospital.
-No te lo puedo creer, tuvimos una conversación antes de perder el conocimiento.
-Lo sé, me lo ha contado.
-¿Y que te parece la idea?
-Jaja, ¿que me va a parecer? Es el sueño de todo hombre.
– Jmm y ahí está, el Ricardo de verdad el hombre de las cabernas. Yo tener dos mujeres, yo ser feliz.
-Jaja, así mismo es, en verdad estaría muy bien, estaba deseando estar contigo desde hace mucho tiempo, solo que reprimía ese sentimiento, y Ana, bueno, esta versión me gusta y creo que te gustará también.

En ese preciso instante se abre la puerta. ¡Mamá mamá! el niño corre y abraza a Elena y ella lo llena de cariño.
-(Ana) Con cuidado, recuerda que mamá está delicada.
-(Niño) Si tía Ana es que estoy muy feliz.

Ana se acerca y le da un beso en la mejilla a Elena. Elena le toma la mano y la lleva a su boca, le da un beso le susurra gracias. Ana asiente con la cabeza

-(Elena) ¿Cómo que tía Ana?
-(Niño) Tía Ana es amiga de tío Ricardo, pero es más divertida que él.
-(Ricardo) Oye estoy aquí.
-(Niño) Me enseñó a restar números grandes mejor que la maestra. Y juega fútbol conmigo.
-(Elena) Oye me voy a poner Celosa .
-(Ricardo) Bienvenida a mi mundo, ahora todo es tía Ana.

Durante los 10 minutos de la visita todo fue divertido, parecían una familia muy unida y no faltaron historias sobre la Tía Ana. Luego del tiempo Ana regresó con el niño a su casa y Ricardo se quedó con Elena. Sin embargo, aunque hablaron sobre algunas cosas triviales el doctor ordenó que debía descansar.
Al otro día en la mañana Ana llegaba a relevar a Ricardo en el cuidado de Elena. Sin embargo el doctor tenía una sorpresa. después de repetirle las pruebas de rutina y evaluar la situación Elena podía irse a casa, aún necesitaba reposo pero ya no necesitaba estar hospitalizada.

-(Elena) Que buena noticia, por favor ayúdenme a bañarme para irme, no veo la hora de estar en mi casa.
-(Ricardo) De tu casa nada, te quedarás conmigo hasta que ya no necesites cuidado.
-(Elena) ¿Pero y el niño?
-(Ricardo) Seguirá con sus abuelos hasta que estés mejor.
-(Ana) Ya no hay que seguir viniendo al hospital, así que yo podré cuidar a Elena y si quieres puedes traer al niño, yo me encargo, y Ricardo, tú necesitas regresar al trabajo.
-(Elena) Si, debes haber tenido muchos gastos con esta situación.
-(Ricardo) No se preocupen por eso. Vamos para que tomes ese baño.

Entre los dos llevaron a Elena al baño. Lentamente le quitaron la bata mostrando su desnudes completa. Era la primera vez que Ricardo y Ana la veían desnuda en persona. Entre ambos comenzaron a enjabonarla. Ana enjabonaba su pecho y su abdomen mientras Ricardo enjabonaba su espalda y nalgas. Las manos acariciaban el cuerpo de Ana, cada pasada era suave y delicada, el jabón era solo un pretexto para tocar aquellas carnes. Entonces Ana bajó al coño de Elena, se untó jabón en la mano y comenzó a enjabonarlo suavemente metiendo sus dedos dentro entre los labios y dentro de la vagina. Elena estaba extasiada, buscó los labios de Ricardo y lo besó apasionadamente, Ana le sacó el pene del pantalón y lo metió en su boca mientras seguía «enjabonado»el coño de Elena.
-(Elena) ¿Se divirtieron si mi verdad?
-(Ricardo) No, no había tiempo ni ánimo para esas cosas, estábamos contados completamente en ti.

Ana asiente con la cabeza, pues no puede hablar con la polla de Ricardo en la boca.

-(Elena) Entonces es hora de que los recompense un poco, ayudenme a sentarme en la silla de baño.

Elena se sienta en una silla para bañar enfermos y le pide a Ana que se acerque, entonces levanta el vestido y le baja el tanga y comienza a darle un oral mientras que con la mano masturba a Ricardo. Luego de un tiempo intercambia y chupa a Ricardo mientras dedea a Ana. Al rato le pide a Ricardo que penetre a Ana, ella quiere verlo. Ana se apoya sobre el lavamanos y con el vestido levantado y sin bragas le ofrece una vista única a sus amantes. Ricardo la penetra por la vagina mientras que estimula su Ano con el dedo. Elena mira y se masturba hasta que Ricardo anuncia que se corre. entonces Ana se gira y atrapa todo con la boca, luego le da un beso a Elena y se comparte el semen. después termina el baño y se van a la casa de Ricardo.

Al final esa sería la nueva casa de la familia. Cuando Elena se recuperó completamente puedo disfrutar del sexo salvaje. A Elena le gustaba ser penetrada fuertemente mientras le comía el coño a Ana. también le gustaba beber el semen de Ricardo directamente del coño de Ana y le gustaba que Ana le penetrara el culo con un dildo o un plug mientras Ricardo le follaba la vagina.
Para el cumpleaños 18 de Ana prepararon una gran fiesta en una casa de verano alquilada, invitaron a sus amigas de la casa de Rey y la pasaron muy bien. Las chicas en cuanto vieron la piscina se desnudaron como en los viejos tiempos. Ana buscó la aprobación de Ricardo y Elena quienes le dijeron que podría hacer lo que quisiera en su cumpleaños, todo estaba bien. Las chicas jugaron como antes y está vez Ricardo y Elena se unieron. Ricardo se las arregló para follar a un poco a cada una de las 6 mujeres que no dejaron de darse placer entre su. Luego de la fiesta las chicas se fueron y Ana se acercó a Elena y Ricardo, los tres se besaron y Ana les agradeció por el día.
Y así termina este relato por ahora.

5 Lecturas/19 agosto, 2026/0 Comentarios/por Drea082026
Etiquetas: amigos, cumpleaños, hermanos, incesto, mayor, primos, sexo, vacaciones
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