La pequeña hija de mi amiga – Parte 2 (Lesbico-Pies)
Me fui sumergiendo poco a poco en un nuevo mundo morboso..
La verdad no me veía escribiendo una segunda parte de mi experiencia porque no creí que les fuera a llamar la atención, pero me anime al ver la cantidad de votos que tuvo la primera parte apenas un par de días de publicado, así que lo continuaré. La verdad es que es divertido y excitante compartir tus experiencias sexuales con desconocidos en internet. Cómo dije los nombres que verán son inventados pero todo es 100% verídico, lo que me recuerda que no me puse nombre a mi para este relato, así que usaré el de Lucia. Bueno, continuemos en dónde me quedé.
Me quedé unos momentos en el pasillo oscuro para reflexionar sobre lo que había hecho. Estaba mal, eso no lo negare, pero me había provocado una explosión de placer sexual sin igual. Mis piernas estaban todas temblorosas debido al orgasmo tan intenso que tuve y me sentía aturdida, así que me fui tambaleando hacia el cuarto de mi mejor amiga Ana, que allí es donde iba a dormir. Me acosté en su cama y no tarde mucho en quedarme dormida.
A la mañana siguiente me despierta el sonido de vale en la cocina, eran las 6 de la mañana y se había despertado para irse a su escuela así que me levanté para ir a revisarla y ayudarle con su desayuno… Pero antes de salir de el cuarto me detuve frente a la puerta por vergüenza y culpa ¿Iba a poder soportar la vergüenza de verla a la cara luego de lo que le hice anoche mientras dormía? Tenía que, no iba a estar así todo el tiempo, así que reuni coraje y salí.
Al entrar a la cocina la veo allí, parada frente al refrigerador, su cabello agarrado con una colita de caballo larga y su uniforme escolar. Instintivamente hice algo que jamás había hecho antes que fue el mirar sus pies, pero tenía puesto ya el calzado escolar junto con sus calcetas largas. Yo fui la que rompí el silencio.
—Hola vale ¿Ya te vas? —pregunto yo, con una voz tranquila.
—Ay Luci me asustaste! —Valeria dió un saltito en su lugar—. Si, ya me voy.
—Muy bien, ¿quieres que te ayude con el desayuno? —pregunto yo, mientras me acerco a la alacena.
—No gracias! Yo puedo sola, mejor dime ¿Dormiste bien anoche Luci? —Pregunta Valeria con una voz curiosa.
Aquí tal vez fue mi paranoia jugandome sucio porque me puse bastante nerviosa al escuchar esa pregunta ¿Porque me la estaba haciendo? Ella nunca me pregunta que si dormí bien ¿Porque ahora sí? Será que intenta hacerme saber que ella sabe lo que hice anoche mientras ella dormía?.
—Ah… La verdad dormí bien ¿Y tú? —le pregunto a vale con un tono casual fingido.
—Pues si te soy sincera dormí bastante bien, no me desperté para nada durante toda la noche! —responde Valeria con una sonrisa.
La verdad es que escuchar eso ayudo a qué mi paranoia disminuyera un poco, que alivio… Luego de esa rara e incómoda charla, el transporte de Valeria vino por ella y se fue, quedándome yo sola en la casa hasta que ella regresará.
Me ayudó un poco estar sola, así pude ordenar mis pensamientos y me tranquilice bastante porque a decir verdad, si estaba bastante nerviosa hace rato que charle con vale y tal vez ella lo noto…
Casi media hora después de que vale se fue, recibí un mensaje de Ana preguntándome si Valeria ya se había ido al colegio, luego me preguntó que tal estuvieron las cosas anoche… Oh amiga mía, si tan solo supieras lo que hice anoche con los pies de tu hija mientras ella dormía… Le respondí con total normalidad «todo bien, vale se durmió temprano y yo dormí en tu cuarto» luego dejo de responder… Aquí volví a sentir bastante culpa porque me puse a pensar «Ana me dejo encargada a su hija porque confía en mí, y voy yo anoche a abusar de ella mientras duerme? Que clase de amiga soy…» Pero denuevo, con la culpa venía también una oleada de excitación al recordar lo que había hecho, algo prohibido.
Me comencé a poner caliente al recordar todo lo de anoche, cada detalle, sus pies contra mis labios y su olor… Me terminé poniendo tan cachonda que tuve que hacer algo al respecto. Tuve una idea, la cual me hizo estremecer y comencé a temblar al considerarla «¿Porque no? Valeria no está, estoy sola » eso fue lo que pensé. Fui a prisa hacia su habitación y entre buscando algo. Me tire en el piso y revise bajo la cama «bingo» pensé.
Encontré un par de tenis de Valeria y adentro estaban hechos bola un par de calcetines blancos de hello Kitty, los tome y me senté en su cama… Los mire y los eleve hacia mi nariz para inhalar ese olorsito que anoche hizo que mi concha se pusiera tan caliente. Respire profundo y allí estaba el olor, un poco más fuerte ya que eran calcetines usados y olvidados bajo su cama… Mi concha volvió a reaccionar de la misma manera que anoche y me ví en la necesidad de volver a satisfacerme manualmente, me tire en la cama de vale y me baje los short junto con mi ropa interior, con una mano apretando sus calcetines contra mi nariz y la otra enterrada en mi sexo. Respiraba el aroma a pies pre-pubertos que emanaba de los calcetines sucios de Valeria y me masturbaba hasta que me corri. Fue la segunda vez que cruzaba una línea y de hecho lo de anoche se pudo haber quedado solo como un incidente, algo de una sola vez, pude haberlo olvidado y ya… Pero luego de cruzar la linea una segunda vez me moría de ganas por seguir y seguir. No era consciente en ese momento en lo que me iba a convertir tiempo después…
El día siguió y yo me puse a hacer quehacer en la casa para que el tiempo pasará más rápido hasta que Valeria regresará de clases.
Vale llegó a eso de las tres de la tarde, se veía cansada y llevaba audífonos, la vi entrar y dejo caer su mochila en el sillón.
—Que tal te fue? —Le pregunto con un tono preocupado —. Te vez cansada
—la verdad es que si, estoy hecha polvo, me están matando los pies —Respondio Valeria, sacándose los zapatos escolares empujando con sus pies.
Dios mío, escuchar eso hizo que mis hormonas se volvieran a alborotar violentamente. Mire como Valeria se sacaba los zapatos y se quedaba con sus calcetas blancas puestas, las cuales se miraban bastante sudadas… Ver eso hizo que se me calentará la panocha y se me hizo agua la boca… Espabile al darme cuenta que me había quedado embobada un rato mirándolos.
—Se ve, se ve… Cómo sea, la cena está lista ¿Vas a cenar ya?
—Si! Necesito cenar ya para descansar de una vez… Lo bueno que ya es el último día de colegio ¿Te mando mensaje mi mamá o algo? —pregunto Valeria mientras estiraba sus pies sobre la alfombra.
—si, solo para preguntar que como estabas y eso, ah y que mañana regresa en la noche —respondi yo, mirando disimuladamente los pies de Valeria sobre la alfombra.
Después de eso Valeria y yo cenamos, miramos una película antes de irnos a dormir y llegada la noche, ella se fue a su habitación y yo a la de su madre. La verdad es que no podía dormir, todo este maldito día mi mente estuvo regresando constantemente a lo ocurrido la noche anterior y lo que hice con sus calcetines, me estaba volviendo loca pues no podía dejar de pensar en los pies de Valeria ¿Porque? Solo eran los pies de una niña de diez años, no eran exactamente los pies de una supermodelo y se notaba que el único cuidado que les daba, era mantener sus uñas bien recortadas y ya, es decir eran los pies de una niña de diez años promedio ¿Porque me excitaban tanto entonces? Tarde en entenderlo, pero esa misma noche lo hice… Era el tabú, lo morboso e incorrecto lo que me excitaba tanto, Dios.
Mire el reloj y marcaban las dos de la madrugada, tan tarde y yo sin poder dormir, hasta que comprendi que no iba a poder descansar porque mi cuerpo necesitaba sentir el mismo placer que experimente la noche anterior, «Valeria ya debe estar dormida, supongo que puedo hacerlo» ese fue mi pensamiento antes de decidir actuar… Me levanté de la cama y salí de la habitación y mientras atravesaba los oscuros pasillos de la casa rumbo a la habitación de vale, estaba sintiendo algo de pánico ¿Y si vale se despierta? Hacer esto es sumamente arriesgado, DEMASIADO estupido mejor dicho, cualquier cosita que haga mal y vale se despierta, me metería en problemas tan grandes que preferiría morir… Pero oh dios mío, la adrenalina de hacerlo me impulsa nuevamente.
Llegué a su puerta y la abrí lentamente, asome mi cabeza hacia dentro y me recibió una oscuridad absoluta, está vez las luces de afuera estaban apagadas, pero los ronquidos de Valeria se escuchaban dentro así que trague saliva, respire profundo y me cole dentro de la habitación. Inmediatamente me tire en el suelo para no hacerme ver mucho, luego avance en cuatro patas, casi arrastrándome en el piso hacia la cama de vale. Todo estaba oscuro, tan oscuro que incluso me di un buen golpe en la cabeza con la parte de abajo de la cama.
Me levante un poco del suelo y me recargue en la orilla del colchón, estaba todo oscuro pero poco a poco mi visión se fue acostumbrando, hasta que pude ver bien la silueta de los pies de Valeria allí en la orilla de la cama, casi como ofreciéndose a mi… Sentí esa excitación deliciosa al tenerlos delante de mi, esa sensación de euforia que hasta hace poco desconocía… Me humedeci los labios y me acerque a ellos, claro no sin antes corroborar que la respiración de Valeria era lo suficientemente pesada y constante para comprobar que estuviera profundamente dormida. Una vez que comprobé que estaba dormida, me acerque lentamente a ellos pero sin despegar mi vista de ese par de delgados y claritos pies pre-pubertos, que descansaban centímetros frente a mi, ofreciendose a ser degustados nuevamente por mi boca… Hice lo mismo de ayer, primero inhale profundamente ese olor que me estaba volviendo loca, acto seguido coloque mis labios cerrados contra la planta de su pie derecho para dar un leve y rápido besito… Lo estaba haciendo de nuevo y lo estaba disfrutando, cerré mis ojos y continue así tal vez por unos 15 minutos… Mi entrepierna ya se estaba humedeciendo, que rico… Pero quería más, anoche solo había inhalado y besado y ahora mismo hacía solo lo mismo, me moría por envolver ese dedo gordito entre mis labios y chuparlo… ¿Sería prudente hacerlo? Recuerdo que estaba bien excitada ya, que no me lo pensé mucho y abrí mi boca un poco y baje lentamente mi cabeza, hasta que sentí que su dedo gordo del pie derecho se metía un poco entre mis labios, luego cerre mi boca alrededor de el y con el corazón a mil, le di una leve y suave chupada… Mis pezones se endurecieron de inmediato al hacer eso.
Pero entonces… El pie de Valeria se movió un poco y me quedé congelada «solo se movió tantito mientras dormía, es todo» eso pensé… Pero entonces Valeria se volvió a mover y está vez de manera más brusca, retrajo su pie y yo de inmediato me tire en el suelo «mierda mierda mierda… Ay no!» Allí estaba yo tirada en el suelo, casi petrificada por el miedo que sentía y por la preocupación de no ser vista por vale ¿Y si se despierta para ir al baño? «Dios que no se levanté, que no se levanté… Dios» pero entonces…
—Lucia, eres tu verdad? —La voz de Valeria suena desde arriba de la cama.
Yo no respondí en seguida, me quedé callada allí escondida, aunque en el fondo yo ya sabía que vale me había visto… Por un momento experimente una sensación horrorosa, todo ese placer y excitación se habían vuelto terror e incertidumbre ante la idea de ser descubierta realizando un acto degenerado, entonces de nuevo Valeria hablo.
—Lucia… Oye estás allí verdad? —pregunto ella está vez con un tono más seguro.
Fue allí cuando me di cuenta que ya no podía seguir escondida y fingir que vale no había visto nada, así que, con el corazón en la mano y un suspiro, me levante lentamente del piso y me asome un poco por encima de la cama.
—Valeria! Hola… Estabas despierta? Porque sigues despierta? Deberias estar dormida ya—Mmm… Estaba dormida, pero me despertó algo.
Recuerdo que en ese momento me sentía extraña, como si me hubiera disociado al millón, no me sentía allí físicamente, me sentía como si estuviera flotando en medio de un vacío enorme mientras mi mente estaba ocupada en cientos de pensamientos, escenarios e ideas, luego yo no fui la que hablé, fue vale.
—Oye… Me estabas tocando los pies?
Sentía como si mi estómago se hiciera un nudo junto con mis intestinos al oírla preguntar eso, aclare la voz y respondi.
—Porque… Porque dices eso? —Mi voz salió apenas, estaba nerviosa.
—Es que… Es que estaba dormida y me desperté porque sentí como si me estuvieran tocando los pies, eras tú?
—Pues… No sé, no sé de qué me hablas, yo apenas iba entrando y…
¿Que le inventaba? Que se podría creer si ya me ha visto? Me quedé a media oración y no la termine, me quedé solo como estupida pensando una respuesta y cuando me di cuenta de que si seguía hablando más iba a meter aún más la pata, mejor me quedé callada, entonces.
—Oye, una pregunta ¿Ayer hiciste lo mismo verdad? —pregunta Valeria, con voz curiosa.
Y para empeorar, ayer también se había despertado y no me di cuenta?! Cómo fui tan estupida! Cómo llegué a creer que una persona no sentiría que le están tocando los pies aunque esté dormida? Estaba perdida, recuerdo pensar que era mi fin, que Valeria me iba a acusar con su hermana y mi vida se iba a arruinar e incluso terminaria en prisión, pero entonces…
—Ey porque no me respondes? No me voy a molestar, solo dime —La voz de Valeria salió de manera suave.
—Ehm… Si, aja —Mi voz salió apenas, pero estoy segura que vale me escucho.
—Lo sabía, no estaba soñando entonces.
Mi ceño se frunció al oír eso… Porque el tono de Valeria sonaba tan casual y calmado? Debería estar preocupada, asustada, confundida, pero en lugar de eso su voz sonaba… Calmada.
—Como que «lo sabías»? —Pregunte yo con un tono confundido.
—Es que… Ayer sentí lo mismo, estaba dormida pero entonces me desperté al sentir algo en mis pies… La verdad si me asusté mucho al principio porque estaba todo oscuro, no podía ver nada, levanté un poco la cabeza para ver qué estaba pasando y entonces, te mire a ti… Estabas muy cerca de mis pies
—Perdon! Perdóname Valeria, no se que me ocurrió! Fue un error, lo siento mucho de verdad que si, no tengo excusas solo porfavor no se lo digas a nadie, te lo imploro porfavor!.
Entre en pánico, todo eso se lo dije tartamudeando, estaba angustiada y no sabía que más hacer…
—Espera, porque te pones así? Tranquila, Tranquila… No pasa nada —La voz de vale sonaba tan calmada.
—Pero porque? No estás… Asustada? —yo seguia tartamudeando de lo nerviosa que estaba.
—Asustada? Mmm… Pues como te dije, ayer si me asusté un poco al sentir que me tocabas los pies porque estaba todo oscuro y recién me despertaba, pensé que una persona mala se había metido a la casa… Pero al ver que eras tú, me calme —Denuevo, la calma en la voz de vale era tranquilizadora, bastante—. Aunque, al principio si se me hizo muy raro verte haciendo eso… Estabas, besandolos? Es que así lo sentí yo.
—Yo… Ehm.
Mi voz no salía, creía que Valeria sería la confundida pero termine siéndolo yo, porque está niña me estaba hablando como si esto fuera natural?.
—Si te digo que si, que pensarás al respecto de eso? —Mi voz salió vacilante.
—Nada, solo que es raro pero que se siente… Bien? No sé, fue una sensación extraña.
En ese momento sentí un vacío en mi estómago, no de miedo, más bien de nervios ¿Valeria me estaba diciendo que se sentía bien? ¿escuché bien?.
—Perdona vale, que dijiste? —Esta vez mi tono fue más de incredulidad.
—Pues eso, que es raro pero se sentía bien… De hecho, después de que te fuiste anoche me volví a quedar dormida, y cuando me desperté el día siguiente creí que había sido solo un sueño y ya… Ya veo que no. —Vale seguía hablando con mucha naturalidad.
—Entonces ¿No estás molesta ni asustada?.
—No, para nada.
Luego de eso hubo un silencio incómodo. Ahora no sabía cómo sentirme ¿Aliviada? ¿Nerviosa?.
—Porque me besabas los pies? Que sientes? Dime.
Valeria soltó esas preguntas como un balde de agua helada sobre mi, no se porque, pero en ese momento pareció que recupere algo de mi sentido común, sacudi mi cabeza y respondi.
—Valeria, no voy a responder esas preguntas, está mal… Todo esto está mal, no debería estar aquí en primer lugar y lo de ayer fue… Fue un error, uno MUY grande que me acompañará en mi conciencia por mucho tiempo… Ni siquiera tendríamos que estar despiertas a altas horas de la noche! Perdóname.
Esa noche fue la última vez que actúe como una mujer madura, de principios, conciente y con los pies bien puestos sobre la tierra…
—Pero porque? Que está mal? Te gustan mis pies? Había leído sobre eso en un post de facebook —El tono de vale era de curiosidad.
—¿que porque está mal? Valeria… Eres una niña de diez años, yo una mujer de treinta, no deberíamos estar teniendo está clase de pláticas y yo no debi hacer esto en primer lugar, te pido perdón, solo no se lo cuentes a nadie porfavor, te lo imploro te lo suplico o mi vida se arruinara…
—Eres de esas personas? A las que le gustan los pies —Valeria comenzaba a sonar algo insistente.
Trague saliva, me estaba comportando como una adulta responsable, pero está niña me la estaba poniendo difícil. No sonaba asustada ni nerviosa, se escuchaba curiosa y calmada… Poco a poco mi actitud comenzó a cambiar, quería mantenerme en el papel pero el verla así hizo que mi mente explorará otra clase de escenarios y tuve uno que otro pensamiento intrusivo… Entonces.
—Si, la verdad es que si… Me gustan los pies de las mujeres —Le respondi con un tono bajo, evitando su mirada.
—Yo soy una mujer.
—Eres una niña, Valeria.
—Eso no quita el hecho que sea una mujer —Valeria sonrió luego de decir eso.
Valeria estaba equivocada, pero yo no hice gran cosa para corregirla, aún así entendía a lo que quería llegar. Decir que era una mujer era erróneo, es una niña, pero al fin y al cabo es del sexo femenino, por el cual yo siento debilidad.
—Okey y a qué quieres llegar con eso? —Le pregunté a Valeria con un tono serio.
—Te gustan mis pies? —Vale pregunto con un tono curioso.
—Valeria ya discutimos esto! No responderé a esa pregunta! —Esta vez intenté sonar un poco más autoritaria.
—Te gustan mis pies o no?
Fue en ese preciso momento que lo ví… La vida me estaba poniendo a prueba, una especie de bifurcación en el camino se me había puesto enfrente, dependiendo de mi respuesta muchas cosas iban a cambiar en mi vida, guarde silencio solo por unos segundos, los cuales se sintieron como horas. No era fácil ¿Me comportaba como la adulta que se supone debía ser? o ¿Me rindo ante la tentación y me sumergo de lleno en un nuevo mundo de depravacion?
Lo dejaré aquí. Si veo que a esta segunda parte le va bien en cuanto a votos, pues me pondré a trabajar en la tercera parte en seguida, nos vemos!.

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