La prima Sofía: La primera vez
Los primeros meses transcurrieron normal, pero pasaron ciertos ‘incidentes’ en donde me encontré a mi prima en poca ropa donde note que ella ya había crecido, ¡vaya que ya no era aquella niña con la que solía jugar en el patio de mi casa!.
Desde pequeños he convivido con mi pequeña prima Sofi, no hemos sido inseparables pero tenemos química. Ella es un par de años menor que yo y aunque siempre se me hizo una chica físicamente muy bonita, nunca tuve una atracción hacia ella hasta aquel día.
Comence una pasantia en otra ciudad; mi tío, el padre de Sofi, tenía una década de residir en esta ciudad, por lo que me ofreció su casa para quedarme mientras terminaba con la pasantia.
Los primeros meses transcurrieron normal, pero pasaron ciertos ‘incidentes’ en donde me encontré a mi prima en poca ropa donde note que ella ya había crecido, ¡vaya que ya no era aquella niña con la que solía jugar en el patio de mi casa!
Una tarde se suscito un problema en la planta donde realizaba la pasantia, por lo que nos evacuaron y me dirigí a casa más temprano de lo normal.
-Buena tarde tía, estoy en casa- dije al ingresar a la casa pero nadie respondió. Me asome a la cocina y en la sala y no vi a nadie.
Tome de la alacena una bolsa de frituras y me dirigí a mi habitación -Voy a descansar y ver una película- pensé mientras subía las escaleras; me percate que la recamar de mis tíos tenía la puerta un poco abierta. -Saludare y me encerrare en mi habitación- me dije, pero al momento de llegar a la puerta me percate que ahí se encontraba Sofi frente al espejo completamente desnuda, solo utilizando un liguero con un par de medias negras. No podía creer lo que estaba mirando, -Sofi, vaya cuerpo que tienes- pensé mientras olvidé hasta parpadear. Me quedé mirando como ella se admiraba, posaba hacia un lado, chequeaba su perfil del otro lado, yo simplemente estaba embelesado de mirar esa figura, unos bonitos pechos, un poco de bello en el pubis y un trasero hermoso y carnoso.
Sofi giro un poco para tomar una tanga negra del borde de la cama y se la colocó admirándose en el espejo y dándome completamente la espalda. Me incline un poco hacia la puerta para poder ver sus pechos por el espejo y a la ves sus tersas nalgas que albergaban un hilo entre ellas. Procedió a colocarse un brasier color morado con detalles negros, me perdí en su par de montañas, mirando como recorría los tirantes del bra para ajustarlos sin percatarme que Sofi me estaba mirando por el espejo. Cuando subí la mirada y me encontré con sus ojos y una sonrisa picara me sorprendí y tire la bolsa de frituras lo que hizo todo muy escandaloso; levante la bolsa y me di cuenta que Sofi giro y comenzó a caminar hacia mi.
-Hola, primito ¿tiene mucho que llegaste?- me dijo mientras camino hasta la puerta. -No te esperábamos hasta más tarde- continúo con una mueca en su cara cual adulto atrapó a un niño haciendo una travesura.
-No…- intente decir algo mientras me moje los labios y trague saliva -yo…- balbucee estúpidamente mientras mis ojos orbitaban por si mismos ante esa escultura de mujer.
-¿Qué te parece?, ¿te gusta lo que llevo?- me dijo tomándose las tetas y haciendo una pose de perfil para que pudiera ver su abultado trasero. -Le tomé estas medias mamá y un poco de su maquillaje- continuó con un tono picaresco. -¿Aunque no te parece algo pequeño?-agrego mientras giraba para modelar el atuendo.
-Primita, con ese culo yo creo que cualquier ropa interior es pequeña- pensé entre mi. -Este… voy a… mi habitación… descansar- trate de hablar pero esas nalgas meneandose eran hipnóticas.
-Mis papás no están- Decía Sofi mientras dio dos pasos hacia adelante y yo los dí hacia atrás. -Por qué no pasas, me cambio y vemos una peli- siguió haciendo un ademan para que pasara al cuarto.
-No… es que…- dije pero mis pies caminaron hacia la habitación, en ese momento mi otra cabeza ya pensaba por mí.
Entre y me senté en el borde de la cama para poder evitar que fuera tan visible la erección que se había formado. Sofi cerró la puerta y camino hacia donde estaba, apoyó sus manos en el borde de la cama y se inclino hacia mi para levantarse casi restregandome sus tetas en mi cara, ella siempre con una sonrisa en su cara y se echo a un lado recostandose a un lado en el borde de la cama.
-¿Qué tanto viste?- dijó con su mirada fija en mi.
-Nada- le respondí algo exaltado -Solo iba para mi habitación y se me cayeron las…- solo tome la bolsa de frituras.
-Ay mira, que yo ando de antojo…- me contesto en un tono serio a la vez que se mordisqueaba el labio inferior y colocó su mano en mi pierna. Yo ya no podía hacer nada, en mi mente yo ya le estaba chupando sus tetas. -Tranquilo, no voy a decir nada de que me estabas espiando- me recriminó mientras disfruto mi expresión de tal vez preocupación o temor de algún chantaje -Solo enséñame que tienes ahí- continúo. Sentí la yema de sus dedos recorrer mi hinchado pene.
-Si…- Le respondí con cierta sorpresa.
-Ven, creo que te tendré que ayudar- me dijó de forma burlona mientras me tomo de la mano y me levanto de la cama; Sofi se paró frente a mí -Vamos a ver que hay por aquí- me susurraba Sofi mientras deabrochaba mi pantalón; yo solo comencé a mirar, ese bello rostro a través de un maquillaje discreto, ojos avellana delineados, nariz pequeña y respingada y unos labios rojos carnosos. Comencé a sentir como sus cálidas manos empezaron a rodear mi miembro, podía sentir como palpitaba de deseo a la vez que Sofi comenzó a masajearlo. Me bajo el pantalón y bóxer a mitad del muslo y empezó a hacerme una paja, yo solo disfrutaba de eso, comencé a soltar pequeños gemidos producto de la excitación, del acto y del morbo de la situación en la que me encontraba con mi prima. Bajaba la mirada y me deleitar con ese atuendo que llevaba y al regresar a su rostro miraba la concentración con la que me estaba masturbando.
-Y si…- trate de decir algo pero me contuve. -Es mi prima- pensé. -Esto me esta matando, me correré y cada quien a lo suyo- retumbando en mi mente.
Sofi me seguía masturbando, yo estaba ansioso entre mis pensamientos, esperando que dijera algo pero me estaba dejando llevar, disfrutando y a la vez esperando correrme en su mano y terminar la fiesta, pero Sofi tenía otras intenciones, busco y encontró mi mirada, marco una sonrisa traviesa en su rostro y comenzo a colocarse en cunclillas, bajando sin dejar de mirarnos. Siguió con el movimiento de su mano y quedó frente a mí miembro, procedió a estrujar mi verga frente a su cara y de mi grande comenzaron a brotar pequeñas gotas.
-¿Se siente bien que tu primita te este jalando la verga?- me decia mientras pasaba sus dedos por mi glande retirando el flujo preseminal y jugarlo entre sus dedos. Yo solo disfrutaba de los movimientos de su mano, todo ese placer que me provocaba y entrecerraba los ojos cuando me hacía estremecer. De pronto senti una nueva sensación, algo tibio y húmedo recolectaba lo que mi glande desprendia, abrí los ojos y si, ahi estaba Sofi jugueteando con su lengua.
-Sabe bien primito- Lo decía con una cara tan depravada que yo ya no podía mas y podía intuir que eso le fascinaba; sin mas y sin dejar de mirarnos Sofi abrió la boca e introdujo la punta para daborearla.
-Mmmmm…- solté un gemido casi al instante. La sensación y el morbo que proponía la situación desencadenar una excitación sin igual, hasta la preocupación de que en algún momento podía entrar alguien y sorprendernos así ya no importaba en ese instante.
Así continuo Sofi, se separaba un poco a masturbarme e incorporar nuevamente su boca en mi glande enrojecido.
-Es graciosa tu expresión… ¿Como será cuando haga…- me dijo mientras detuvo su mano, saco la lengua y la paso por todo mi tronco, de arriba hacia abajo para culminar jugando con mis huevos, todo sin perder detalle de mis gestos.
-Ahhhh Sofi, que… ahhhh- en serio me tenía extasiado y ella lo disfrutaba. Recorrió nuevamente mi pene de abajo hacia arriba y sin más introdujo un poco más de la punta a su boca comenzando a salivarlo y esparcir toda esa saliva con su mano y tras recuperarse volvía a consentir a mis testículo con unas succiones increíbles.
-Sofi… ¡carajo!- Le dije mientras me miraba con una sonrisa de una manera pervertida a la vez que se separo un poco, abrio su boca y metio mas de la mitad de mi pene a su boca, para coronar el momento torno los ojos llorosos hacia los míos y comenzó a sacarlo y meterlo a su boca sin apartarme de su vista.
-Ahhhh si… ahhhh- No podía evitar gemir, sin dar crédito de lo que estaba pasando.
Sofi se levanto frente a mí, sosteniendo mi pene lleno de saliva y me masturbo un par de veces.
-¿Tienes un condón?- me dijo Sofi mientras dio unos pasos hacia atrás apoyándose en la cama.
-No… No tengo- le dije con una voz temblorosa producto de la excitación.
-Esperemos que no pase a más- Me dijo sonriente mientras se acercó, volvió a arrodillarse y continuo con la mamada que me estaba propinando hacia unos instantes. -Vamos, acuestate- me dijo tras sacarse mi verga de la boca, tomo un pañuelo y se limpio un poco la boca al instante que yo ya me estaba tirando en el piso. -¿Qué haces?- Me dijo mientras reía, yo solo la miré -Ahí esta la cama- me dijo tocando el borde de la cama. Intente levantarme pero se acercó y se recargo en mis rodillas con su mano – Así quedate, me sirve jajaja- dijo haciendo notar mi torpeza.
Sofi me masturbo un par de veces, paró un momento para enderezarse, llevo sus manos hacia atrás y comenzó a deshacerse de sus sostén que fue resbalando de sus brazos hasta caer al piso dejandome ver esos pezones claros, ella seguía con una cara tan picara que me prendía más y más, me veía fijamente mientras me levante un poco, estire mis manos y apretuje sus pechos, no dijo nada, pero su respiración se intensificó. Sofi se fue inclinando hacia mi, yo quería recibirla con un beso pero puso su mano en mi pecho y me aventó suavemente, yo seguí el movimiento y me recosté de nuevo mientras mis manos se despegaba de sus tetas. Sin decir nada, Sofi solo tomo mi pene y lo volvió a engullir; siguió por unos instantes y paró, se arrodillo y comenzó a girar poco a poco hasta que me dio completamente la espalda, giro su cabeza para ver mi expresión y fue bajando su tanga que poco a poco se iba desprendiendo de sus carnosas nalgas. Yo solo la veía fijamente, de arriba a bajo mientras ella solo reía, lo disfrutaba. Cuando menos lo esperaba se coloco en cuatro dejándome mirar los labios de su vagina que lucían hinchados y húmedos; mi verga palpitaba, quería más, yo quería más. Sofi se dejo caer hacia un lado, mire atento su trasero rebotar contra el piso y Sofi tras un movimiento con su brazo retiro su tanga por completo aventandola hacia un lado.
Se arrastro un poco hacia un buro, tomo un poco de crema y volvió a mí tomando mi pene. -No creo que mi madre tenga condones aquí y tenemos que hacer algo con esta calentura- me decía Sofi mientras cubría mi miembro con la crema que ya se combinaba con mis líquidos de tan rico cachondeo.
-Seria raro que tu primita quedara embarazada, ¿no crees?- salió de su boca mientras seguía en la labor con su mano. Se levanto, fue hacia el buro tomo un poco más de crema y giro hacia mi. -Ya lo has hecho por atras- me dijo mientras llevaba su mano atrás y comenzó a caminar hasta quedar a la altura de mi cadera, yo solo estaba tendido en el suelo sin perder detalle de la escultura de mujer que tenía frente a mí. Sofi comenzó a bajar lentamente en cuclillas, hasta que con su mano alcanzó mi pene y lo coloco a la entrada de su ano.
-Auch… ahhh… mmmm- Gemía Sofi mientras se sentaba en mi pene, daba pequeños saltos en sus rodillas, yo al sentir la calidez y lo estrecho me puse mas duro, me dolía de lo tieso que ya estaba en ese momento, hasta que finalmente entró la punta. Logrando ese cometido Sofi se inclino hacia atrás, se apoyó de mis rodillas y con sus piernas guiaba el movimiento de levantarse y suavemente dejarse caer. Me estremecía solo de ver sus mejillas enrrojecidas, uno que otro gesto de dolor, se mordía los labios rojos repentinamente, sus pechos comenzaban a rebotar, con los pezones totalmente hinchados, su vagina se entreabria en el momento que bajaba, totalmente empapada y en su ano comenzaba a desaparecer mi tieso troso. Yo ya no sentía el peso de Sofi en mis rodillas, solo estaba concentrado en no explotar.
-Mmmmm… ah… sss… mmm- Los gemidos de Sofi eran más frecuentes y sonoros. Continúo con sus movimientos mientras me miraba y se lamia los labios. Ya en ese punto bajo sus manos de mis rodillas al piso, trataba de descansar los brazos apoyando sus glúteos en mis piernas y ese movimiento hacia que poco a poco me hundiera más dentro de ella, la vista era impresionante.
Sofi se levanto un poco, se sostuvo en sus pies y se apoyó con una mano en el borde de la cama continuando el va y ven de su cuerpo y con la otra mano comenzó a masajearse la vulva. -Ahhh ahhhh ahhh ahhhh- Sofi ya comenzaba a gritar. Comencé a sentir como me estrujaba mas con su culo, yo trataba de desviar la mirada para evitar mas excitación. -Mírame… me prende cuando me miras ahhh- me dijo Sofi inclinándose hacia mi colocando sus manos en mi pecho y continuando la penetración en su estrecho ano. Sentía que estaba a punto de estallar cuando se detuvo, se saco mi pene y se levantó.
-Espera un momento, no te muevas- me dijo mientras se levantó apoyándose de la cama y salió de la habitación, yo me incorporé un poco cuando Sofi entro a la habitación con un trapo en la mano, me tomo el pene con el trapo, la sensacion era calida y humeda, me masturbo un par de veces y repentinamente ya no sentía el trapo sino su boca envolviendo mi pene y jugando su lengua con mi glande, yo ya chorreaba de liquido preseminal.
-¿Listo?- me dijo Sofi sin esperar respuesta, me abrió las piernas y me hizo levantar un poco los muslos, ella se dio la vuelta, metió sus pies debajo de mis muslos, acomodo mi punta en la entrada de su agujero y comenzó a echar el cuerpo hacia atrás, comenzó el movimiento de su cadera con mi pene entrando esta vez sin tanto esfuerzo. En esa pose no nos acomodadas tan bien pues yo ya comenzaba a tensar las piernas y presionar los pies de Sofi; ella se apoyó en mis rodillas y saco sus pies, quedando en posición de sentadillas sin sacar mi pene, apoyada de mis rodillas comenzó otra ves a cabalgar mi verga, era exquisito ver ese carnoso trasero ser profanado por el ano. -Ahhhh mmmm Ayyyy… Mmmm- dio un grito Sofi anunciando su orgasmo, dejandese caer en mi pelvis, mi pene entró hasta el fondo de ella que solo se retorció y podía sentir los espasmos de su cuerpo, como si me succionara el pene con su agujero. Tras recuperarse, Sofi bajo mis piernas para dejarlas paralelas al suelo, subio sus piernas sobre mis muslos sin que me saliera de ella y continuo cabalgandome. Ahora su meta era hacerme terminar.
Estaba tratando de aguantar, no queria descargarme aún y mi pene comenzó a resentir, ya no sentía la misma firmeza y creo que Sofi lo notó, asi que de repente ella me volteaba a ver y abría sus carnosas nalgas para que pudiera mirar como estaba dentro de ella. Lo saco un par de veces para masajearlo y se lo volvía a introducir con facilidad. Yo empecé a temblar, ya no podía aguantar más.
-Sofi, eres impresionante- le dije en mi agonía por querer seguir.
-¿Quieres que te la chupe?- me lanzó Sofi, así sin más. Yo solo puse asentir con la cabeza; Sofi tomo el trapo de antes ahora ya la sensacion era más fría al contacto, suaves y humedo; me hizo una par de pajas, al retirar el trapo se notaba que mis líquidos tenían cierta viscosidad, Sofi solo sonrió y se llevó mi pene a su boca. La sensacion era exquisita, yo ya no podía más. La aparte un poco y me levante del suelo, me dolió un poco la espalda al levantarme y me senté en el borde de la cama, Sofi fue hacia a mí arrodillada, en esa posición puso mi pene entre sus pechos y tras un escupitajo comenzó una impresionante rusa. Yo ya en ese momento me retorcía, ya no podía con el esfuerzo y la lujuria. Sofi en su labor metio de nuevo mi pene en su boca y lo succionaba de una panera maravillosa.
-Ahhhh ahhhh ahhh- comencé a gemir como desquiciado, el momento se acercaba. Mi pene comenzó a engrosar, Sofi lo saco de su boca y me comenzó a masturbar. -¿Estas listo?, quiero probarte, damelo en mi boquita- me decía Sofi de una manera tiernamente lasciva lo cual me puso a mil. Mis muslos se tensaron, me levante de la cama cual resorte, en mi punta ya se asomaba una gota blanca de esperma.
-Ya lo quiero- me dijo Sofi con la excitacion que emanaba, abrio la boca y empezó a masturbarme frenéticamente.
-¡Ahhhhhh siiii, así!- grite mientras solte dis chorros espesos dentro de su boca que apenas pudo contener. -Mmmmm, si, ahhhh Sofi, ahhhh- Me retorcía en la mano de Sofi mientras dejaba tirar algunos hilos de semen por su cara. Sofi trago el semen de su boca y al verme todo fatigado solo reía cual niña risueña tratando de acariciarme de nuevo pero mis espasmos lo evitaban por lo sensible que quedo mi miembro.
-Vamonos, mis padres pueden encontrarnos así; ¡imagínate!- me dijo con cierto morbo en su tono.
Salimos de la habitación y recorrimos el pasillo, ella ingreso a su habitación, yo tenia que llegar a la habitación del fondo pero mi entrepierna seguía dura, sensible por la batalla pero se comenzaba a endurecer.
Fue entonces cuando volteé a la habitación de Sofi, y la vi mirando mis lienzos en su barbilla con una sonrisa bastante picara.
-Aun te vez hermosa, aunque ya haya echado a perder tu maquillaje- Le dije a Sofi mientras entraba a su habitación. -¿Te parece?- mientras me volteaba a ver con una sonrisa -G… gracias- terminaba mientras me miraba mi entrepierna que volvía a tener firmeza. Sofi camino hacia su cama me me miro y sonrió mientras se sentaba a un costado, aun seguía desnuda. -¿Y que tal, te gusto?- Me dijo sonriente. -Me encantó Sofi, eres increible- no dejaba de ovacionarla mientras me acercaba ante su porte presumido. -Pero creo que aun tienes ganas- me decía Sofi mientras me alcanzaba por mi pene duro, y con la llema de sus dedos me acaricio mi hinchado glande. -Ayyy ahhh jajaj, ahhh si pero aun estoy un poco sensible- le respondí mientras di un paso hacia atrás.
Sofi se echó hacia atrás para recostarse sobre la cama pero sin dejar de tener contacto visual, con su lengua recorrio sus labios saboreando el.semen que aun escurria sobre su boca.
-¡Vaya primita!, al principio tuve varias imágenes de cuando niños. Me queria resistir, pero…- Le decia un tanto nervioso, pero seguía extasiado admirando su hermoso cuerpo.
Ella solo río, pero yo no podía dejar de mirar su entrepierna. Ella me miró y levanto sus piernas -¿Quieres volver a intentarlo?- Me dijo aun sonriente.
-Si podría probar- le respondi mientras me acerque hacia ella y acomodarme entre sus piernas. Mi pene estaba totalmente erecto para ese entonces, no pude dejar de notar que su vulva estaba totalmente humeda por lo que pensé arremeter contra esa abertura. Me acerque frotando mi miembro como.queriendo abrirme camino entre sus labios.
-Mmm no, espera por mi vagina no- me dijo mientras levantaba mas su cadera -Lo prefiero en mi culito- me decía mientras se mordia el labio inferior. Me acerque apuntando hacia su agujero y comencé a introducirlo sin tanta dificultad.
– Ahhh ay si, que rico- me decía Sofi. -Ay sii, siii, así, mmmm- gemia Sofi mientras comenzaba a moverme dentro de su ano. -Se siente tan bien, mmmm, ahhhhh- Seguía Sofi a cada metida que le daba. -Sofi, estas tan estrecha, se siente increible- le decía mientras disfrutaba de como.botaban sus pechos. -Me encanta como me entra tu verga, primito- me contestaba Sofi, y continuabamos adulando entre gemidos.
-Me encanto terminar en tu carita- Seguía hablando entre balbuseos y gemidos. -Sabes delicioso, primito- Me decía con jadeos entre mis embestidas que se intensificaban. Seguía bombeando, coloque mi mano en si abdomen por encima de su pelvis para dar mas intensidad, no podía dejar de mirar que su vagina comenzaba a escurrir, asi que con mi pulgar comencé a masajear su vulva mientras seguía penetrando su estrecho culo. -Ahhhh mmmmmm si, mmmmm- Sofi intensificaba sus gemidos y se mojaba cada vez mas aunque la ficción en su estrecho culo se hizo mas presente.
-¿Tienes un poco de crema?- Le dije mientras le saque el pene. -En el primer cajón de mi buro- Me señaló Sofi a un lado de mi cama. -Tengo un tubo de lubricante-
Me dirigí al buro, y al abrir el cajón me encontré con el tubo de lubricante y un par de dildos entre algo de ropa. La mire, y ella me respondió con una mirada picara. -No solo tu te divertías estando ‘solo’ en casa- me dijo Sofi risueña. -Ya había visto tu pene antes y ya queria probarlo, no dudes que mamá tambien ya te conozca de esa manera- continuo ante mi reacción de sorpresa. -Jaja ¿crees?- Le respondí algo nervioso pero untando una porción generosa de lubricante en mi miembro.
Volví al pie de cama, frente a sus piernas abiertas, coloque un poco de lubricante en mis dedos y los introducí en su apretado culo. -Mmmmmm si, que rico- Exclamó ante mi arremetida un tanto brusca. -Ahora voy yo- dije apuntando la verga a su agujero. – Pero se mas gentil, por favor- me dijo juguetonamente mientras me iba introduciendo de a poco. -Mmmm si, asi. Me encanta tu verga primito- me decía mientras se la clavaba hasta el fondo.
-Ahhhh mmmmmm-, -Siii, así no pares-, -Mmmmm ahhhhh-, Ahhh ahhhh siiii- exclamabamos mientras seguíamos.con la faena.
Mi pene comenzó a palpitar y me salí de su agujero. -¿Quieres que cambiemos de posición?- Me dijo Sofi, yo solo asenti con la cabeza. Sofi se giro y se coloco sobre sus rodillas en la orilla de la cama y me dejo ver sus carnosas nalgas y su enrojecido ano. – Wooow- solo pude decir eso ante mi sorpresa de tan hermoso culo, puse mi mano en su cadera e introduje mi pene lentamente. -ahhhhh si-, -Mmmm ahhh- solo gemimos al sentirnos empalmados. La vista era sensacional y el choque de sus volumtuosas nalgas con mi pelvis era exquisito. -Ahhhhh uhhhh mmmm siiii- gemia Sofi mientras me lanzaba miradas llenas de lujuria y placer.
Estaba desfalleciendo pero entre las miradas que me lanzaba Sofi note que queria mas, asi que ella bajo sus pies al suelo e inclino todo su cuerpo hacia la cama y con ambas panas abrio totalmente sus nalgas, claramente podía ver como entraba y salía de su enrojecido ano.
-¿Te gusta?- Me dijo Sofi entro jadeos, yo no conteste, solo no podía dejar de ver esa escena y seguía castigando su culo. La tome de su liguero y comencé a hacer mis embestidas mas fuertes -¡Métemela, métemela!- me decía Sofi con ciertos gestos de dolor en su rostro, no me aguante y le solte una sonora nalgada en su carnoso trasero. -Que pervertido eres- me dijo Sofi mientras seguía jadeando. -¿Te gustan mis nalgas?- Me decía Sofi. -Me encantan- le respondi continuando con un par de nalgadas mas y aumente el ritmo de la penetración, el sonido de mi pelvis y sus nalgas se hacía mas sonoro y mis embestidas mas freneticas. Sofi trataba de incorporarse por el dolor que le causaba mi excitación pero queria continuar y se trataba de acomodar -Asi, no pares- me decia ante la situación.
-Ahhhhh- se me escapo un gemido mientras sentía que me venía. -Ya casi- Me alentaba Sofi indicándome que estaba cerca su orgasmo, el de los dos. -¿Quieres terminar en mi culo?- me decía para que no bajara el ritmo. Continúe hasta que comencé a sentir otra vez la.succion de su culo, esos espasmos me aprisionaban aun mas la verga. – Ahhhhhh si, así, así, así, siiiiii- gritaba Sofi disfrutando del intenso orgasmo apretando sus manos como.queriendo arrancar las sábanas de la cama. -Ahhhhh así Sofi- grite anunciando mi descarga. -Ahhh hazlo ahhhh si, en mi culo ahhhh- me indicaba Sofi mientras se habría las nalgas.
No lo aguante mas y sentía como me empezaba a descargar dentro de ella. – Mmmmm siiiii ahhhhh- los dos gemiamos satisfechos.
Sofi se dejo caer en la cama y se abrió las nalgas mientras mi leche comenzaba a brotar de su agujero y escurrir por sus piernas. -Ay Dios, que rico- Exclamó Sofi exhausta, yo solo jadeaba tratando de recuperarse después de esa intensa descarga. -¿Estas bien?- me decía Sofi mientras me volteaba a ver. -Si, solo necesito recostarme- le dije mientras me tire a un lado de ella en la cama y reímos.
-Me voy a meter a bañar, antes de que lleguen mis padres- Me dijo Sofi mientras se levantaba de la cama. -¿Te acompaño?- Le dije com ciertas.intenciones de seguir disfrutando de su cuerpo. -No, no creo que tengamos tanta suerte. Nos van a descubrir, si no sospechan lo haremos mas veces. Pero esta vez compra condones- Me decía Sofi mientras nos veíamos y sonreímos.
En efecto, mis tíos llegaron un momento despues, cenamos y cada quien fue a su habitación a dormir… aunque había algo que aun rondaba mi cabeza.
Tome mi teléfono y le mande un mensaje a Sofi.
‘¿En serio ya me vio mi tía masturbándome?’
Mire que Sofi leyó el mensaje y apareció debajo de su nombre: ‘Escribiendo…’


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