Los pies de mi prima de 11
Este es mi primer relato, espero que les guste..
Esto pasó hace unos tres o cuatro años aproximadamente cuando tenía unos 16 años. Aquella noche fue arrrrte 🤌.
Un día sábado de abril habíamos ido de visita con mis tios por el cumpleaños de un familiar. Fuimos mi familia, estaban mis tíos con sus hijos y algunas personas cercanas a la familia en sí. En ese cumpleaños hubo casi de todo para los que estábamos: alberca, carne asada, alcohol, música, postres y no sé cuanta madre más que nos duró de 3 pm a 3 am.
En todo este día entre todos los niños y adolescentes ahí andábamos haciendo desmadre y en todo eso se incluye mi prima (le diremos Melanie) de 10 años. Melanie tiene la particularidad de que a su edad está bien desarrollada. Es algo alta, delgada, nalgoncita con una cintura que la hace relucir su cuerpo, muy flexible, morena, con unos pies fantásticos talla 23 (en México) y una personalidad muy risueña.
Toda esa tarde ella estaba muy pegada a mi, cosa que no me molestó pero sí me hacía pensar que había algo. Recuerdo que entre los tantos juegos de ese día en la alberca ella me hizo cargarla como koala, quedando su vagina rosando mi verga y con eso se me puso durísima y todavía más porque después nos sentamos y ella «de broma» me puso sus pies en la cara.
Ya llegando la noche y la fiesta a su fin todos los adultos se fueron a dormir y de todos los menores me quedé yo con Melanie y su hermano de 4 (a ese también me lo di, pero ya les contaré) y él estaba jugando en su tablet y ella y yo nos sentamos en las escaleras de su patio que es algo amplio. Al poquito rato al pequeño le dio sueño y ella decidió dormir también pero a su cuarto sola y aprovechando le dije si podia dormir con ella pero en el suelo con una colcha y dijo que sí. No pasó mucho para que la escuchará roncar profundamente.
Ya con el ambiente más despejado quise aprovechar para descargarme de aquel abrazo de koala y su otra bromita que me dio en la alberca y me quise masturbar pensando en sus pies y no tuve que hacerlo, ya que al voltear tantito los dejó al descubierto. Su pulsera negra que tenía en el tobillo me ponía al mil. Estaba tan cansada que ni siquiera se tapó. Me acerqué, le olfatee esos suaves pies y me dejé llevar. Los restriegue con mi cara mientras olía más hasta que decidí lamerlos y ella seguía perdida. No reaccionaba. Estuve así como media hora. Sabía que estaba mal lo que hacía pues es mi prima pero decidí seguir lamiendo y masturbándome hasta que me quería correr, así que como ella estaba boca abajo junté sus pies y los llené de semen, casi completo. Lo siguiente fue embarrarle toda la leche por sus deditos y sus plantas con mi verga. Me excité tanto que me vine otra vez embarrando su cobija. Me quedé un rato a admirar esa escena y al subir la mirada contemplé su hermoso culito moreno, cubierto con un pequeño short holgado de pijama. le abrí las piernas y levanté un poco la tela de su prenda y ahí estaba: la muy putita no traía nada debajo de modo que pude ver su culito y su vagina casi sin vello. En eso escuché que susurro «qué haces?» A la par que tenía una sonrisa perversa.
Cuéntenme que les pareció y les actualizaré pronto de cómo la hice mi putita personal 😉


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