Soy la perra puta de mama
Mama me viste como puta y me penetra con enorme dildo mientras masajea mi verga.
Estoy de regreso, soy Horacio, en los relatos anteriores les conté, como encontré a mi Madre en el baño, jugando con un enorme dildo y embarrada de mierda, además que me vistió como una puta y me estreno el culo con ese mismo dildo.
Mi Madre Sara, es una mujer llenita, de 1.68 m, enormes tetas y un culo que me hace suspirar, además viste lencería y le encanta jugar y tragar mierda, es Mi perra puta y Yo soy la perra de Ella.
Después de las dos sesiones que tuvimos en el baño, nos pusimos de acuerdo para que cuando vayamos a cagar, lo hagamos juntos, para acostumbrarnos al olor, que nunca nos afectó, pues nos calentamos tanto que solo queremos sacar la más mierda que podamos, además de que Ella me limpiaría el culo a Mi y Yo a Ella, después de cagar, con la lengua, así que compartimos también la hora de cagar.
Mama me cortó las uñas de pies y manos, me las pinto de un color rojo intenso, me compro tangas, brassier, tacones, ligueros y unos vestidos muy sexis, de tela que estira, todos me quedan a la altura de la marca de las nalgas, además de pelucas y kits de maquillaje.
«Mi hijo tiene que ser una puta, pero no cualquier puta, debe ser la más puta, Mi puta.»
«Si Mamita, yo soy Tu perrita puta, y Tú también eres Mi puta, mi perra, Mi macho.»
El día en cuestión, nos vestimos igual, bra, medias y tanga color blanco, sandalias de tiras enredadas en los tobillos de tacón alto y ambas con un mini vestido en color rojo. Iríamos a cenar y a pasear por la plaza, Mamá quería que sintiera lo que es ser deseada por los machos.
Desde que llegamos, tuvimos guardias, hombres que nos seguían, entrábamos a alguna tienda y se quedaban en los aparadores observando, salíamos y caminaban atrás nuestro, la verdad tuve que acomodar varias veces mi verga, pues me excitaba ver los bultos que se les marcaban y no trataban de disimular, antes bien se ponía frente a nosotras para mostrarnos. Mi madre y Yo los veíamos y a algunos les sonreímos y más nos seguían, tal ves pensaban que tendrían putas para cojer.
Regresamos a casa, tenía ganas de miar, le dije a mi Madre y me dijo.
«No te detengas orina así mientras caminas, ya estamos cerca de casa y no se ve nadie cerca»
Así lo hicimos ambas, caminando dejamos salir los orines, se sentía increíble como resbalaba el líquida por las medias , mojaba los tacones, dejamos un rastro por la calle, Mamá se puso la mano entre las piernas, y así mojada me la dio a chupar, hice lo mismo y nos besamos con la boca llena de orines.
Llegamos a casa ambas mojadas, Yo me derrame en dos ocasiones, traía húmedas las medias y la tanga, Mamá me dijo que Ella tuvo 4 orgasmos.
Entramos en la casa, mi Madre me dijo.
«Putita, estoy muy caliente, quiero que chupes mi culo»
«Si mamita, vamos al baño»
«No mi amor, aquí, aquí quiero que me lo mames»
Ella solo se empinó y me mostró aquel hermoso orificio, me volvía loco, me inque y abrí sus nalgas, olía a orines y a mierda, pero no me detuve, metí mi cara entre las nalgotas de Mamá y comencé a cojer con la lengua aquel hermoso culo, Ella empezó a pujar y se empezó a abrir el ojete, olía a rica mierda, salió una gran cantidad de caca, puse las dos manos y aún así algo cayó al piso, comencé a embarrar sus piernas, las medias, los zapatos, le pedí que pujara y salió otra gran cantidad, está ves levanté las manos y sobe sus tetas, sobre el vestido, le acaricie la cara, la tenía embarrada por completo. Ella solo suspiraba.
«Así putita, caga a Mami, lléname de mierda, que rica esta, calientita, dame toda la que salga de ese culo que chupas»
«Mami, yo también quiero cagar, por favor»
«Espera mi perra, tengo una sorpresa para Ambas.»
Fue a la cocina y regreso con dos enormes pepinos, eran monstruosos, además de largos eran muy gruesos.
«Mamita eso no va a caber en mi culo, en el tuyo si, pero yo no creo poder»
«Ahora vas a llorar, eres Mi perra y haces lo que Yo te ordene, así que empate puta ‘
Me empine sin decir nada más, Ella me acariciaba el culo, me metía sus dedos que estaban llenos de su mierda, me embarro mis medias y mi vestido, tomo un pepino y viéndome a los ojos se puso frente a Mi y se lo metió en el culo, lo metía y lo sacaba, salía más mierda de ese culote.
«Mami por favor, ahora Yo lo quiero»
Volvió a mi culo, sin retirar el pepino del suyo, me metía y sacaba los dedos del culo, después me dijo que me metió toda la mano,
«Escucha bien puta, vas a cagar, despacio,solo afloja el culo y suelta la mierda»
Empecé a pujar, Ella tenía la mano dentro de mi culo, sentí como se abría, pero no me dolía, lo estaba disfrutando, de pronto sentí que la mierda empezó a salir y sin avisar, Ella metió todo el pepino en mi culo, lance un grito, pero eso fue todo, empecé a mover el culo mientras Ella metía y sacaba el pepino.
«Así puta muévete, goza la verga, esta llena de mierda, mira como la embarro en Ti. Somos unas perras’
Así estuvimos un rato y Ella saco el pepino, lleno de mierda de su culo, me lo dio y me dijo .
«Limpia con la lengua puta, traga Mi mierda»
Después saco el pepino de Mi culo y lo empezó a limpiar con su boca, nos abrazamos , embarrando mierda por todo nuestros cuerpos, la ropa se veía toda color mierda, me corrí no sé cuántas veces por la verga y por el culo. Mi madre también se corría como una puta.
Terminando, nos besamos y solo me dijo.
«Así mi puta, así debes almacenar mierda, recuerda que son tres días sin cagar, par atener mucha los sábados, llenarnos bien de mierda perra, ahora vamos a limpiar este lugar .


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