Amelia: Confesiones de una sissy de closet
Cómo parte de mi aceptación como una sissy, he decidido dar el siguiente paso en este camino, confesando como fue el camino de mi liberación y aceptación. Siéntase libres de comentar y escribir lo que sea sobre mi historia.
Hola a todos, antes de contar mi historia, deseo presentarme ante todos ustedes, mi nombre es Amelia, pero también sueño usar el nombre de Gemma o Diana, tengo 28 años, mido 1.62 metros, soy delgada, un poco atlética, con piernas y glúteos fuertes y gruesos, mi torso no es nada especial, promedio, diría yo, cabello castaño y ojos café oscuro.
Siempre he sido pasiva, y desde muy chica tuve interés en el BDSM, lo que me ha llevado a conseguir diversos juguetes y equipo de esta práctica, pero en fin comencemos.
Cuando medito sobre como inicie en este camino, el primer recuerdo que viene a mi mente es cuando tenía 8 años, como era costumbre en aquellos ayeres, los niños solíamos salir a jugar a la calle a jugar con los amigos a la calle.
Recuerdo haber ido a buscar a mi amigo G, el tenía 12 o 13 años, toque varias veces a su reja, no se por que insiste tanto, fue unas tres o cuatro, cuando estaba a punto de irme vi que se asomo por la ventana de su cuarto, movió la cortina blanca, me vio y salió. Me alegre porque en mi mente podríamos jugar al fútbol, pero cuando salió me dijo
G: hoy no voy a salir
Yo: ¿Por qué?
G: porque estoy viendo porno, yo ya estoy grande y tengo pelos en el pene -se bajo un poco los pantalones y me mostró sus bellos pubicos, que eran abundantes-
Sin decir otra cosa el entro de nuevo a su casa y yo me fui confundido a mi casa, sin saber que pensar sobre lo que había ocurrido, ahora que con más edad reflexionó sobre esto y esa confusión era realmente excitación.
No le dije nada a mis papás, ni a otra persona, me dio la impresión que era algo que no debía contar ¿Por qué? No lo se, pero en fin.
Los días pasaron y a mí me daba curiosidad lo que era el porno, esa curiosidad solo crecía y crecía,así que espere a que fuera domingo, ya que como era costumbre, mis papás salían y me dejaban solo en la casa, así que aproveche para ir a buscar a G, toque a su reja, el salió de inmediato.
Yo: oye, tengo curiosidad de lo que es el porno, mis papás no están en la casa, si quieres podemos verlo en mi casa.
G: si vamos.
Sin dudarlo entro a su casa y regreso con dos dvd, entramos a mi casa y nos dirigimos a mi cuarto, en donde yo tenía una televisiónde caja pequeña, y un reproductor dvd, cerramos la puerta y apagamos la luz.
Recuerdo que el primer dvd que puso era de una chica que estaba viendo una revistas, el camarógrafo les preguntaba si les gustaba ala revista, ella decía que si, y les decía que podían participar (paso hace muchos años, así lo recuerdo), se desvistió y le tomaban fotografías.
Así pasaron dos escenas más y G la quito, diciendo que esa estaba aburrida, así que puso el otro dvd , era una chica desnuda, coluptuosa que estaba en una playa, el camarógrafo hizo un acercamiento a la vagina de la chica y ella se comenzó a masturbar, a mie dio un poco de asco haber visto eso (supongo que por la edad, ya que soy bisexual) conforme avanzaba el vídeo, dos hombres se acercaron a ella, quien les hacía sexo oral, después, uno de ellos, en posición de misionero y tenían sexo anal (nuevamente, así lo recuerdo).
Después de unos minutos, el camarógrafo hizo un acercamiento al ano de la chica, el cual estaba dilatado por la penetración, en ese momento G le pone pausa, se baja los pantalones y veo como restriega su glande en la televisión, dónde estaba el ano de la chica.
G: mira como le dejo abierto el culo, que rico.
Recuerdo que su pene era grande (yo era chica, así lo recuerdo) estaba lubricado con su líquido preseminal, justo en ese momento yo quería pedirle que me dejara hacerle oral, como la chica del vídeo, pero por pena yblo que fuera a pensar el de mi, no lo hice, es ahí donde tuve mi primer acercamiento a desear sexualmente a un hombre.
En fin, no recuerdo muy bien como fue que terminamos de ver los dvd, pero le me dijo, si quiere ser grande te tienes que masturbar, yo no sabía que era eso, así que me explico la dinámica, pero de ahí no volvimos a ver porno, ni hablar sobre el tema, después es se cambió de casa y no volví a verlo.
Sin embargo, aquí es donde comienza todo, después de ver esa película, en secreto buscaba ropa de mi mamá y me la ponía, mi favorito era una braga roja con negro y un baby doll del mis color, con delatrels de rosa.
A los 12 comencé a meterme cosas por mi ano, cepillos de dientes, plumas, pero mis favoritos eran las botellas de cerveza (el cuello, por supuesto).
A los 14 descubrí los chats gay, obvio era una presa fácil para la gente mayor y mi inexperiencia, conocí a dos transexuales, con las que me masturbe varias veces por Skype.
Yo ya sabía que era el bdsm, veía porno de ese tipo, pero un día en los chats alguien se presentaba como amo, así que platique con el y tuvimos algunas sesiones, pero después las dejamos.
A los 15 comencé a tener novias, pero también tenía encuentros con otros hombres por Skype, a los 16 ahorre y compré mi primer lencería, era un corset rojo con negro, tenía tirantes para sujetarse amedias, también compré medias de red.
Asi hasta que a los 21 termine con una novia y me pareció bien momento para experimentar con hombres, comencé a buscar personas en Facebook, me tomaba fotos vestida y se las enviaba a hombres maduros, pero nunca terminaba por concretar algo,
Hasta que un día, en el que estaba muy excitada concrete con un chico de 18 años, y me uso a tal grado de hacerme un fafuck.
Otro día concrete con un hombre de 40 años, este si sabía lo que hacía , en general me deseo muy rico y me puso en varias posiciones para lamer mi ano, recuerdo claramente como me tumbó el cama boca arriba y separó mis piernas para abrirlas y dejarlas en mis hombros, para devorar mi ano, fue una de las sensaciones más deliciosas que he experimentado en mi vida.
Sin embargo, aún así no tuve más encuentros, solo me vestía jugaba con dildos y me vestía ocasionalmente pero eso cambio hace unos meses, decidí comprar una jaula de castidad y tacones, para mí sorpresa, me sentí tan natural y sensual al usarlos.
Al ver mi reflejo con peluca, mi lencería de maid, tacones, bragas, medias y la jaula, deje de sentirme un chico, para ser una sissy, el líquido preseminal brotaba como nunca de mi pene enjaulado. Mi pene apretado contra la la reja de la jaula era sensacional, me tocaba como si fuera un verdadero clítoris.
Mi excitación fue tan fuerte que coloque mis dildos de tal forma que pudiera penetrarme mientras estaba a 4 y otro en mi boca, mientras continuaba tocándome, lamentablemente, no pude terminar en aquella ocasión, tuve que recurrir a quitármela y hacerlo normal.
En fin hasta aquí dejaré está confesión, espero haya sido de su gusto, recuerden dejar sus comentarios



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