Así me explicaron que lo haga
Y mis pequeños labios se acercaron a un glande brillante y muy caliente,.
-Vení pasá, alcanzame el toallón. Me dijo mi papá mientras yo abría la puerta después que me llamara; estábamos solos en casa, yo era el segundo de cinco hermanos y tenía sólo nueve años y antes de entrar a bañarse me había pedido que estuviera atento por si necesitaba algo. Y obvio que lo necesitó
Cunado abrí la puerta que estaba entornada, me encontré con la figura de mi padre de unos 40 años totalmente desnudo y sobándose el pene duro como exponiendo un trofeo.
-Uh, perdoná. Le dije
-No, está bien, pasá que quiero que aprendas algo
Y dejando la puerta abierta le alcancé para que se seque, lo que hizo sin darse vuelta en ningún momento y mostrando su miembro cabezón, y venoso de tal forma que me asombraba
-Así la vas a tener un día, vení tocala. Y me acerqué como hipnotizado sin dejar de ver eso tan grande que sobresalía de entre sus piernas. -Te gusta? preguntó a lo que respondí con un «no sé». -Acercate más dale un besito. Me insistió. Y mis pequeños labios se acercaron a un glande brillante y muy caliente, el aroma a limpio era más que evidente y reconozco que me gustaba, pero no me sentía cómodo.
Entonces con una de sus enormes manos me tomó la cara por debajo e indicándome que abriera la boca todo lo que pueda metió su pene duro, caliente, casi morado, dentro. No me disgustó hacerlo, y creo que hasta me dio placer, no estoy seguro, era mi primera vez en la homosexualidad y sentía algo de miedo. Lo mordí un poco
-Cuidado con los dientes. Tenés que aprender, vas a ser bueno no lo dudo, yo te enseñaré y luego tengo un amigo para presentarte.
Pasamos, yo creo, al menos media hora un poco más, yo chupando por primera vez una pija y él indicándome como hacerlo suavemente, al cabo de ese tiempo, me dijo que lo deje y que no diga nada a nadie, que sería nuestro secreto.
Y me fui con cierto estado de ánimo raro, la verdad que no sé que me había pasado, pero sabiendo que eso estaba mal, no podía dejar de sentir placer al saborear un miembro viril que además había sido el de mi protector. Cuando mi madre llegó con 2 de mis hermanos me preguntó como había estado con mi papá y respondí que muy bien. En aquel momento, no reaccioné obviamente, pero creo que ella algo sabía de lo que pasaba, especialmente por lo que contaré a continuación.
A partir de aquel día me convertí en alguien especial para mi padre y me llevaba a todos lados con él, pero solo en ciertas ocasiones muy especiales me pedía que le hiciera sexo oral. Pero una noche, cuando todos dormíamos en casa, me despertó y me dijo que me esperaba en el living de la casa. Yo me levanté de la cama y fui hasta ahí con cierto miedo porque estaba todo oscuro, cuando entré , él ya estaba sin la parte de abajo del pijama y con su delicioso pene duro y caliente, sin decirnos palabras me arrodillé y puso en mi boca esa delicia que yo deseaba sentir cada día, en un momento la sacó, me puso de pie y me besó, unos besos raros para mí, babosos, sentí su lengua dentro de mi boca, eso me excitó y mi pito se puso duro también, su mano me lo tocaba y gozaba mientras seguíamos con los besos y caricias, yo también empecé a tocarle la pija y luego de unos minutos me pidió que vuelva a chupársela, cuando me arrodillé escuché unos pasos en el pasillo y me asusté.
-Tranquilo es tu madre que se levanta a tomar agua, no va a entrar acá
Entonces pensé que ella sabía lo que hacíamos y si mi papá y mi mamá están de acuerdo eso no está mal; por lo que seguí saboreando ese miembro hermoso. Pero de repente mi padre me tomá firmemente la cabeza y sus piernas se ponen tensas
-Así, dale, seguí, tragate todo. Dijo y yo no sabía que me quería decir hasta que sentí como su semen invadía mi boca y me dejaba sin saber qué hacer, pero era rico lo que tenía en la boca, dulce y tibio y entonces lo tragué justo en el momento en que él me alcanzaba un vaso, yo lo miré y se dio cuenta que me había tragado completamente su elixir del éxtasis.
-Te lo tragaste? Entonces ya estás más que listo para que te lleve con Chon.
Este hombre era un «amigo de la familia» que solía frecuentar la casa de mi abuela porque vivía frente a ella, del que yo ignoraba sus perversiones pero que empezaría a conocer muy íntimamente.
Ése fue mi inicio en la vida gay, aunque de esto me daría cuanta años más tarde.



(3 votos)
Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!