Cruising y el primer pene que chupe a mis 13 años
La historia de cómo fue mi primera experiencia sexual haciendo cruising y chupando pene a mis 13 años .
Mi nombre es Camilo, soy de estatura mediana, piel blanca, cabello pelirrojo como el resto de mi vello corporal, y soy algo llenito pero no tan gordito, promedio se podría decir; pero producto de eso es que tengo unas lindas nalgas regordetas.
desde pequeño siempre he sido muy despierto sexualmente, siempre supe que me gustaban los hombres, en especial los mayores que fácilmente podrían ser mis papás. Siempre había tenido el deseo de estar sexualmente con un hombre, pero por miedo y la edad nunca se me hacía realidad.
Una tarde cuando regresaba de la escuela estaba indagando por el internet hasta toparme con una página donde hablaban del cursing, hasta ese momento no sabía que era, pero cuando lo descubrí mi excitación se puso a mil, busqué varios videos porno sobre eso y me masturbe varias veces hasta quedar seco. Luego de eso seguí investigando hasta darme cuenta que una zona de cursinn quedaba cerca de mi casa, en unos baños públicos de un parque poco concurrido.
Pasaron un par de días desde eso, pero la idea de ir a visitar los baños no salía de mi cabeza, inclusive no me dejaba dormir. Un sábado por la tarde noche me arme de valor, les avisé a mis padres que saldría a dar una vuelta con un amigo que ya conocían ellos, y como la colonia era tranquila accedieron sin cuestionarme de más.
Antes de irme me di una ducha, lave bien mi colita, me cepille los dientes, y me puse mi trusa favorita de Spiderman, que resaltaba mis grandes nalgas. El sol empezaba a esconderse mientras yo caminaba por la calle iluminada tenuemente por las lámparas, mi cuerpo temblaba pensando que podría pasar, mil escenarios pasaban por mi cabeza y cuando me di cuenta ya estaba frente al parque. Con miedo camine hacia los baños que estaban al fondo algo escondido entre los árboles. Al entrar estaba totalmente vacío, había varios urinales y más al fondo los cubículos con tazas, el lugar era algo grande para ser un baño público de un parque, aunque su apariencia si era algo descuidada y había un leve olor a orín.
Me sentí algo decepcionado, los nervios se me empezaban a desvanecer, tenía algo de ganas de hacer pipi así que me acerqué a un orinal, bajé el cierre y saqué mi pene. No pasaron ni 5 segundos cuando escuché la puerta abrirse, luego unas pisadas fuertes, voltee algo nervioso y vi a un hombre de unos 37 años, 1.75, piel morena clara, barba negra y con una panza algo grande; vestía de short y una playera sin mangas.
-Buenas tardes- saludo y se colocó en el urinal de alado
-Buenas tardes- dije mirando de reojo como se desabrochaba el pantalón y sacaba su polla morena. Algo que olvidé mencionar es que los urinales no tenían algo que los separara, entonces fácilmente podías mirar el pene de quien tuvieras a un lado.
Yo no sabía si ese señor tenía las mismas intenciones que yo en ese lugar, me quedé mirando su pene de reojo varió tiempo que creo que lo noto, de repente empezó a masturbarse hasta que su polla se puso dura, unos 15 cm aproximadamente, era algo gruesa y morena. Me quedé impactado viéndolo y sin esperar una señal tome su pene con mi pequeña mano, el solo me quedé impactado viendo viendo a los ojos, puso su mano en mi barbilla y metió su dedo pulgar en mi boca para luego besarme apasionadamente mientras yo lo masturbaba torpemente.
El metió su mano debajo de mi playera para acariciar mis pezones y con su otra mano pellizcaba los suyos, su pecho era peludo como un osito, no me aguanté y empecé a tocar su pecho y sus pezones.
-Ven- me dijo para irnos a uno de los cubículos del fondo, me indicó que me sentara en la taza del baño, me quitó la playera, me dio un beso apasionado y luego apuntó su polla a mi boca, yo sabía exactamente qué hacer, lo había visto muchas veces en videos porno pero era mi primera vez haciéndolo yo mismo.
Lo tomé por el medio, lo masturbe un poco lentamente viendo como de la puntita salía algo de precum, acerqué mi lengua y lo tomé, luego lo introduje lentamente y recreé lo que he visto en el porno, movía mi cara de adelante para atrás metiendo el pene lo más dentro que podía.
-Es tu primera vez haciéndolo?- preguntó mientras me acariciaba el cabello
-Mjm- dije sin sacar el pene de mi boca
-Pues lo haces bien para ser primerizo- dijo empujando un poco más al fondo su pene haciendo que me ahogara un poco
Pasaron varios minutos, el no paraba de gemir como toro, en ocasiones empujaba mi cabeza para meter más su miembro, y con una mano pellizcaba mis pezones y acariciaba mi espalda desnuda.
-Ohh que rico la chupas pequeño, quieres la leche de papi?- dijo entre gemidos fuertes, yo volví q asentir mientras seguir chupando su pene duro, sus gemidos empezaban a acelerarse, una mano acariciaba mi cabeza y la empujaba cada vez más hacia su pelvis, y su otra mano pellizcaba su pezon.
Aproximadamente un minutos después cuatro chorros de leche caliente inundaron mi boca, el sabor era algo amargo pero no feo, traté de tomarme toda y la que no escurría por mi cachete pero con un dedo la traía de vuelta a mi boca. Exprimí por completo la polla morena, sin dejar ningún rastro de leche.
-Ufff lo hiciste demasiado bien, gracias- dijo subiéndose el short y saliendo del lugar sin decir nada más, esa sensación de sentirme usado me calentó demasiado, el ser un aparto para deslechar hombres, desde ese día muchas cosas pasaron dentro de esos baños y fuera, pronto les contaré más de mies experiencias, lo que les puedo decir es que seguí siendo una máquina para deslechar machos.


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