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Yo me dedico a todo lo que es informática, resulta que esta mujer (dicho sea de paso, está muy cogible) se entera a que me dedico y me pide ayuda con el nene de 10, tenía problemas con una materia en la escuela y me pidió si podía darle clases partic.
El putito del edificio

 

Soy casado y con mi mujer vivimos en un edificio de 48 dtos, entre ellos vive una mujer separada de aproximadamente mi edad cuarenta y tantos con 2 hijos uno de unos 17 o 18 años y el otro de unos 9 o 10 años llamado dieguito.

 

Yo me dedico a todo lo que es informática, resulta que esta mujer (dicho sea de paso, está muy cogible) se entera a que me dedico y me pide ayuda con el nene de 10, tenía problemas con una materia en la escuela y me pidió si podía darle clases particulares sobre el tema, no tuve problemas arreglamos un día y horario para poder enseñarle.

 

Por lo que pude ver, ella trabaja todo el día, se va temprano a la mañana y vuelve tipo 19 hs, por lo que el hijo mayor se ocupa de todo en la casa.

 

Cabe destacar que dieguito era muy amanerado en su forma de hablar y modales, tranquilamente podría pasar por nena si tuviera el pelo largo.

 

Siempre fui adepto a las nenas y nenes, si bien nunca había tenido nada con ninguno por miedo a los problemas que podría llegar a tener. Pero hace más de 20 años que leo relatos, miro fotos y video del tema y termino con unas pajas descomunales, obviamente mi sra no sabe nada de esto.

 

Resulta que un día, estaba viendo unos videos de internet sobre la temática que había comentado más arriba, en este caso un tipo grande dándole verga e un nenito, yo con la verga a full meta paja y suena el timbre, apago el monitor del pc porque no me dio tiempo a otra cosa y abro la puerta. Era dieguito que …

venía a tomar las clases, sinceramente me había olvidado por completo de que venía. Por suerte, tengo una notebook que uso para trabajar y no tenía que usar el pc.

 

Empezamos las clases y la verdad que aprendía rápido, pasada ya una hora me pidió si le daba un descanso de unos minutos a lo cual no tuve problemas, me fui a preparar un café para mí y un jugo para él. Pasado un minuto me pidió si lo dejaba jugar un rato y como no vi nada de malo dije que sí.

 

Mientras esperaba que se hiciera mi café escucho a dieguito decir:

 

Dieguito: uy!!!! Esto es lo mismo que hacemos con mi hermano.

 

Yo: ¿de qué hablas dieguito?

 

Dieguito: de esto que está en el pc.

 

¡¡¡¡¡Se me helo la sangre!!!!!, supuse que iba a usar la misma notebook para jugar en internet, ni se me había ocurrido que podría llegar a usar el pc.

 

El nene me había descubierto y me iba a meter en flor de problema si hablaba, no sabía que decir, quede duro de pánico, no me salían las palabras, estaba temblando del miedo mientras escuchaba el sonido del video reproduciéndose. Traté de aclarar las ideas e idear un plan de acción, hasta que caí en cuenta en lo que dijo, ¡¡¡es lo mismo que hacemos con mi hermano!!!

 

Cuando reaccione decidí tomar el toro por las astas y ver hasta dónde podía llegar con este nene, total ya estaba jugado.

 

Yo: ¿cómo que eso es lo mismo que haces con tu hermano?

 

Dieguito: si, desde que era chiquito lo hacemos con mi hermano, me dijo que así voy a crecer fuerte como él. …

(Aparentemente el hermano se lo venía comiendo hace años)

 

Yo: ¿qué más hacen?

 

Dieguito: primero le acaricio el pilin, después le doy besos, a veces me tira la leche en la boca para que la coma y crecer fuerte como él y otras me pincha acá (señalando su culito) cuando tenemos tiempo y me deja la lechita ahí, porque es otra forma de crecer fuerte.

 

Yo: ¿pero a vos te gusta?

 

Dieguito: al principio no, porque no me gustaba el sabor, pero con el tiempo me gusto y le pido que me de todos los días, pero no siempre lo hace porque a veces está cansado o tiene otras cosas que hacer.

 

Yo: ¿lo hiciste con alguien más?

 

Dieguito: si, con dos compañeritos, pero a ellos no les sale nada, por eso no lo hice más, porque no voy a crecer más fuerte si no les sale nada.

 

Mi cabeza estaba a mil y mi verga dura como una piedra, ya dolía dentro del pantalón. No podía desaprovechar esta oportunidad que me cayó del cielo y cogerme a este putito.

 

Yo: ¿me quieres mostrar cómo hacen con tu hermano?

 

Dieguito: ¿pero a usted le sale? ¡¡¡Todavía era súper inocente!!!

 

Yo: claro, es más, como soy más grande y fuerte que tu hermano vas a terminar siendo como yo.

 

Dieguito: uy entonces sí, quiero crecer fuerte como usted.

 

Yo: contame como hacen.

 

Dieguito: él se sienta a veces en la silla, a veces en la cama o en el sillón del living y yo le empiezo a acariciar el pilin.

 

Dejé el video corriendo y me senté el en sillón de tres cuerpos que tengo en el dpto.

 

Yo: veni …

dieguito, mostrame como haces.

 

El nene se acercó a mí, se sentó a mi lado y me empezó a acariciar la poronga, apoyo su manito y acariciaba de arriba abajo. El placer de que un nenito me esté acariciando la verga fue indescriptible.

 

Lo tuve así por un rato, meta caricias y yo en el séptimo cielo de la calentura.

 

Yo: mostrame que más hacen.

 

Dieguito: después de un rato, me hace bajarle el cierre del pantalón y el botón, le saco el pilin del calzoncillo y lo acaricio.

 

Yo: ¡¡¡bueno en mi caso tengo un jogging, así que bájalo todo junto y acarícialo!!!

 

Bajo el jogging y el calzoncillo todo junto y se quedó quieto mirando

 

Yo: ¿qué pasa dieguito?

 

Dieguito: es que la suya es más grande y gorda que la de mi hermano.

 

Yo: si dieguito, todas son diferentes, más chicas más grandes, más gordas, ninguna es igual a la otra.

 

Dieguito: la suya es más linda y se le ven las venas

 

Como no le alcanzaba una mano la agarro con las dos y me empezó a hacer una paja increíble, no voy a decir que era un experto porque eso es una estupidez. Era medio bruto para hacerla, pero el solo hecho de que un nene de 10 años me esté pajeando era lo máximo.

 

Después de dejarlo pajearme un rato y ver cómo me miraba la verga embobado le pregunte.

 

Yo: ¿y después que hacen?

 

Dieguito: ahora yo le empiezo a dar besitos.

 

Yo: a ver dieguito, mostrame como haces.

 

Dieguito acerco su boquita a mi verga y empezó a darle piquitos en la punta

 

Yo: dieguito, abrí la boquita y chúpala como …

un chupetín

 

No le entro más que la cabeza y un poquito más, pero era más que suficiente. Pasaba la lengüita por toda la cabeza. Es imposible explicar el placer que estaba sintiendo en ese momento, de solo recordarlo se me para la verga de nuevo.

 

Yo: ahora acaríciame la pielcita de abajo.

 

Dieguito: ¿los huevos?, me dijo (no sabía cómo los llamaba, se ve que el hermano lo tenía bien enseñado jejeje)

 

Yo: si, pero no dejes de chupar.

 

Perdí la noción del tiempo que había pasado, era demasiado el placer que sentía para mirar la hora.

 

Yo: abrí grande la boquita que te voy a dar la lechita así creces grande y fuerte como yo. Trágala toda no dejes caer nada.

 

El nene abrió la boca lo más que pudo y le deje ir cuatro chorros de leche en la boca, hasta la última gota.

 

Degusto unos segundos y se lo trago todo.

 

Yo: ¿te gusto bebe?

 

Dieguito: si, pero es más amarga que la de mi hermano

 

Yo: claro, no todas son iguales, veni límpiala bien pásale la lengüita así no quedan restos

 

Y el nene se prendió de vuelta a mi garcha hasta dejarla reluciente.

 

Ya pasada la calentura inicial, nos pusimos a mirar varios videos, le mostré de todo, nenas nenes, adultos. El nene estaba como loco y no paraba de mirar mientras charlábamos.

 

Yo: contame, ¿cuánto hace que haces esto con tu hermano?

 

Dieguito: creo que yo tenía 5 años cuando él me dijo que si quería crecer fuerte como él tenía que hacer eso.

 

Yo: ¿y cuando te empezó a pinchar el culito?

 

Dieguito: eso fue …

cuando tenía 8 masomenos, la primera vez me dolió mucho llorando le dije que la sacara, pero me dijo que si quería crecer como él tenía que aguantar, igual después de un rato ya me gusto que me pinchara la cola, ya no me dolía y sentía cositas en la panza y se me puso durito mi pilin, se sentía rico.

 

Después me puso una cremita para el dolor y se me fue enseguida. Me dijo que esto no se lo tenía que contar a nadie porque era un secreto entre hombres y solo a mí me quería hacer crecer fuerte.

 

Yo: imagino que no le dijiste nada a tu mama.

 

Dieguito: no, nunca, era un secreto

 

Yo: obvio que lo que hicimos nosotros no podés contarle a nadie, porque si no, no voy a poder ayudarte a crecer fuerte.

 

Dieguito: ¿a mi hermano tampoco?

 

Yo: de momento no, seguro te quiere mucho y no quiere que otro te ayude a crecer

 

Dieguito: ah, bueno está bien, no le cuento nada.

 

Mientras charlábamos y mirábamos videos a mí se me había parado la verga de nuevo.

 

Yo: ¿Queres mas lechita dieguito?

 

Dieguito: ¿puedo comer de nuevo?

 

Yo: si bebe, pero esta vez te la voy a dar por la colita

 

Dieguito: pero su pilin es más grande que el de mi hermano, me va a doler mucho

 

Yo: no bebe, quédate tranquilo que te voy a poner una cremita para que no duela. Veni subite arriba mío mientras miras la peli. Se subió, y empecé a masajearle las nalguitas.

 

Yo: ¿te gusta lo que te hago?

 

Dieguito: si, se siente rico, mi hermano nunca me lo hizo (se ve que era medio bruto)

 

Yo: quizás …

 

no sabía, por eso conmigo vas a crecer más fuerte

 

Me ensalivé un dedo, y le fui puerteando el agujerito del culo, pegó un respingo cuando lo sintió entrar.

 

Yo: Tranquilo bebe no te va a doler

 

Lo dejé unos minutos solo y fui a buscar una crema con calmante para adormecer el culito de nene se usa para las hemorroides. Volví lo deje paradito delante mío, cuando vio el pomo pregunto

 

Dieguito: ¿qué es eso?

 

Yo: es una cremita para que resbale más fácil así no te duele

 

Dieguito: a mi hermano nunca me puso (como dije, era bruto y a la ves inexperto)

 

Yo: abrí los cachetes con las manos así es más fácil ponerla.

 

El nene sin dudarlo separo sus nalguitas mientras seguía mirando la peli, realmente era el paraíso ver ese agujerito a mi disposición. Empecé a hacerle un masajito circular con el culito y se ve que le gusto porque empezó a mover la colita de un lado a otro. Metí un dedo, y ya no se quejó, hice círculos y el nene se tiraba para abajo para que le entrara mas, quise meter otro dedo para ver como reaccionaba y ya no dijo nada, la lidocaína hizo efecto. Lo tuve un rato así para ablandar el culito y poder alojar mi poronga.

 

Yo: ¿te gusta bebe?

 

Dieguito: si, se siente rico y no duele nada

 

Yo: viste, es por la cremita, tu hermano no sabe nada, por eso te hace doler

 

Ya pasados unos 15 minutos, era el momento de enterrarle la verga, le dije:

 

Yo: ahora bebe, así con las nalguitas separaditas sentate arriba de mi pilin

 

Dieguito: ¿le puedo dar …

unos besitos así se moja y no me duele?

 

Yo: no te va a doler, pero obvio que podés darle besitos, chúpala como hiciste hace un rato.

 

El nene se prendió otra vez de mi garcha, pero no lo deje mucho tiempo, se la saque de la boca, no quería acabarle en la boca, quería probar ese culito tan lindo.

 

Yo: bueno bebe, ahora sí, sepárate las nalguitas y sentate arriba de mi pilin, hacelo despacito, si ves que te duele paras y después seguís.

Se paró delante mío, le apunté al agujerito y lo fui sentando, un poquito de presión y entro la cabeza. Medio que se asustó cuando se sintió invadido y se quedó quieto unos momentos, hasta que empezó a hacer fuerza para que entrara más. Lo deje hacer solo para no asustarlo y le entrara hasta donde él quisiera.

 

Fue bajando de a poquito hasta que le entro casi todo, era de otro planeta ver esa colita tan chiquita ensartada por mi poronga.

 

Yo: ¿Te gusta bebe?

 

Dieguito: siiiiiiiii, y no me dolió nada

 

Yo: ahora empieza a subir y bajar despacio

 

Lo hacía sin preguntar nada, quería que se amoldara a mi verga y que no le doliera, no quería lastimarlo y en lo posible repetir las veces que pudiera. Ya con su culito amoldado, subía y bajaba más rápido.

 

Yo: ¿te gusta bebe?

 

Dieguito: si se siente rico, con mie hermano no me gustaba tanto, ahora sí.

 

Yo: bueno nene, disfrútala, es toda para vos

 

Habremos estado de esa forma unos 10 min y le dije:

 

Yo: ahora vamos a probar de otra forma

 

Lo puse boca abajo en la mesa del living …

 

con las piernitas colgando, le pedí que se abriera las nalgas, cosa que hizo. Y se la enterré sin miramientos. Pego un gritito ayyyyyyyyyyyy

 

Yo: tranquilo nene que te va a gustar.

 

Creo que fue más el susto por lo repentino que dolor. Ya empecé a bombear mucho más fuerte y rápido, ese culito era tocar el cielo con las manos, nunca había tenido uno tan cerradito y que me aprisionara la verga de esa manera.

 

Ya no me importaba nada, solo quería llenarle la cola de leche, bombee cada vez más fuerte y rápido el nene bufaba de gusto. Cuando estaba a punto de acabar, le dije….

 

Yo: ahí te va la lechita calentita así creces más fuerte como yo, cinco lechazos fueron a parar al fondo del culito, se la saque recién cuando ya la tenía flácida hizo un ruidito tipo cuando descorchan una botella plock. Y empezó a chirrear un poco de leche. Lo limpié como pude con la mano y le dije…

 

Yo: Esto no se desperdicia, abrí la boquita, y le lleve los restos de leche entre mis dedos para que los chupe.

 

Cuando ya los tenia limpios, lo lleve al baño y usamos el bidet para que no quedaran restos. Volvimos al living y charlamos.

 

Yo: ¿te gusto todo lo que hicimos?

Dieguito: si, la verdad que sí, me gustó mucho, ¿vamos a poder repetir?

 

Yo: las veces que …

quieras bebe, pero no hoy, en cualquier momento viene tu hermano a buscarte y no se tiene que enterar.

 

Un rato más tardes, paso su hermano a buscarlo pregunto cómo anduvo, y respondí que 10 pts. Aprende rápido, solo hay que saber motivarlo nada más.

 

Después me conto dieguito que su hermano le quiso dar su ración de leche y se dio cuenta que tenía el culito dilatado y con lechita, medio que se enojó ya no ser el único, pero tanto el como yo no podíamos decir nada, así que se tuvo que aguantar.

 

Días después vino la madre súper agradecida porque el nene había aprobado la materia y pregunto si le podía seguir dando clases, obviamente respondí que sí, las veces que quiera que como era vecina y el nene era un divino ya no le iba a cobrar, lo hacía de buena gente jajajaja.

 

Así fue que cada vez que el nene quería verga, le pedía a la madre si le podía dar clases así le iba mejor en la escuela y naturalmente no me iba a negar. Mínimo venia una vez por semana por su ración de leche por la boca y por la cola y yo feliz de ayudarlo, siempre era una hora de estudio y otra hora del otro menester.

 

Después de un tiempo, pudimos hacer algo con el hermano, pero eso lo dejo para otro relato, si es que este les gusto. Pueden escribirme a eltecnico2030@gmail.com

 

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