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Luisito despertó en la mañana, se sentó en la cama observando su cuerpo, el aún seguía desnudo, se estremeció recordando, lo que había sucedido esa noche con su tío Víctor..

Viendo a su alrededor, el pequeño se dio cuenta que su tío no estaba, se levantó de la cama para buscarlo, pero después de recorrer toda la casa, no lo encontró, así que regreso a la cama y prendió el televisor para ver caricaturas.

Víctor tuvo que levantarse muy temprano, pues tenía que realizar la ordeña de las vacas, esperó a que su amigo Pablo, el vecino del rancho de arriba, recogiera la leche para llevarla al depósito, luego fue alimentar a los otros animales, así también realizó otros trabajos como es costumbre y después regreso a casa.

Víctor: ¡buenos días Luisito! ¿Dormiste bien?  

Luisito: ¡buenos días tío! Si dormí muy bien… 

Víctor: ¿vamos a desayunar? 

Luisito: ¡sí, quiero cereal con leche, como me da mi mami! 

Víctor: ¡claro campeón, lo que tú digas! 

Víctor: ¡nada más me quito la ropa, porque tu abuela no le gusta que ensuciemos la casa! 

Diciendo esto, Víctor salió del cuarto para ir a quitarse la ropa, el pequeño corrió a su mochila para ponerse una trusita, después fue a la cocina a alcanzar a su tío, Luisito sonrió, al ver a su tío vestido solo con su bóxer ajustado.

Víctor le sirvió un poco de cereal al pequeño, desayunaron juntos viendo el televisor, conversaron un poco, pero no se tocó el tema de lo ocurrido en la noche; cuando Luisito termino de desayunar, se acercó a su tío diciendo “tío me das a probar el postre”

Víctor se sorprendió cuando Luisito, empezó agarrarle el pene sobre el bóxer, él sonrió con picardía diciendo “claro pequeño lo que tú quieras”, acto seguido, deslizo su bóxer hasta sus rodillas, ante los ojos de Luisito quedo libre el miembro de su tío, observo detenidamente aquel pedazo de carne flácido, tocaba el vello púbico, sus grandes bolas peludas y entonces se arrodillo frente a su tío, atrapando con su boca la punta de aquella verga.

Víctor se estremeció cuando sintió esa pequeña boca, de inmediato su cuerpo reacciono, aquella verga empezó a ponerse dura ante la estimulación del pequeño; Víctor acariciaba la cabeza de su pequeño sobrino, cerró los ojos y empezó a disfrutar de aquella mamada que le ofrecía Luisito.

Víctor estaba tan concentrado, disfrutando de la pequeña boca de Luisito, que no se percató, que Pablo había llegado a la casa, pablo era amigo de la infancia de Víctor, por lo cual, ambos tenían permitido entrar a sus casas; aquel hombre al no ver nadie y antes de entrar a la cocina, menciono fuerte el nombre de su amigo ¿estás ahí Víctor?

Víctor apenas pudo reaccionar, apartó de golpe a su sobrino tirándolo al piso; como pudo se subió el bóxer, él no se percató de que su verga no estaba completamente dentro de su bóxer y fue al encuentro de su amigo.

Víctor: ¿Qué paso Pablo? (nervioso) 

Pablo: ¡te mandaron el dinero de la leche! (notándolo un poco raro) 

Víctor: ¡gracias! ¿Necesitas algo más? 

Pablo: eh sí, se me olvido decirte hace rato, ¡una de tus vacas pario y pues tienes que ir a ver la cría! (observando la gran erección de su amigo) 

Víctor: ¡gracias amigo, iré de inmediato a traer la cría! 

Al escuchar sobre la cría de la vaca, Luisito se acercó al lado de su tío, ahí reconoció al amigo de su tío, entonces ahí, frente aquel hombre, pidió permiso a su tío para acompañarlo, Víctor de inmediato respondió que sí y mando al pequeño que se vistiera.

pablo quedo un poco sorprendido al ver al niño casi desnudo, al igual que Víctor y por si fuera poco, vio la verga dura de su amigo que se asomaba fuera del bóxer “eso fue raro para el” entonces pronuncio las siguientes palabras.

Pablo: ¿quieres que te ayude a traer la cria? 

Víctor: ¡gracias amigo, pero solo iré a revisar que este bien! 

Pablo: ¿y porque no lo traerás? ¡Se te pude morir! 

Víctor: ¡ya sé, Pero ahorita estoy solo y en un taro vendrán a recoger al niño! 

Pablo: ¡ah entiendo! ¡está bien, nos vemos luego amigo! 

Dándose la media vuelta, pablo se despidió de su amigo, se subió a su carretón marchándose del lugar; aquel momento fue algo incómodo para ambos y camino a su casa, pablo se hacía muchas preguntas acerca de lo que acaba de ver.

Minutos después, Víctor monto a Luisito en su caballo, luego partieron en dirección en la que pablo le dijo, cuando llegaron al río, ahí encontraron algunas vacas tomando agua, Víctor bajo al pequeño del caballo y empezó a buscar a la cría.

Después de buscar cerca de los matorrales, Víctor no logro encontrar a la cría, Luisito se entristeció porque quería conocer a la cría bebe de la vaca, Víctor al notarlo, le dijo a su sobrino que la encontraría y que se la regalaría, a Luisito se le dibujo una gran sonrisa en el rostro, aquellas palabras de su tío lo llenaron de felicidad.

Víctor vio esta su oportunidad, así que le propuso a su sobrinito regalarle el ternero, pero a cambio “se dejaría coger cuando él quisieraademás no diría nada a nadie” Luisito no tuvo que pensarlo 2 veces y de inmediato acepto tan grata proposición.

Ambos caminaron a la orilla del rio, ahí se desnudaron completamente, Víctor se acostó sobre la arena, luego acomodo al niño sobre él, ambos quedaron en posición de 69, el niño casi enseguida se metió aquella verga en la boca y por otra parte, Víctor empezó a dilatar con su lengua aquel estrecho culito.

Cuando pablo llego a su casa, la duda se había apoderado de su mente, aquella situación con su amigo fue tan rara, el imagino muchas cosas, que probablemente podían ser ciertas, así que de inmediato, tomo su caballo y sin ponerle silla, regreso a casa de Víctor.

Pablo no encontró a nadie, al ver las puertas cerradas, buscó el caballo de Víctor, entonces se dio cuenta que no estaba, de inmediato se fue al lugar que le había dicho, donde su vaca había tenido a su cría, pablo antes de llegar al rio vio a Víctor, entonces dejo su caballo pastando; pero por lo lejos que estaba, no podía ver bien lo que estaba sucediendo con su amigo y entonces se metió entre los matorrales.

Pablo muy sigilosamente fue acercándose, poco a poco fue avanzando para tener una mejor visión de lo que sucedía; sus ojos y la boca se le abrieron enormemente, cuando vio aquel niño totalmente desnudo sobre su amigo Víctor.

No podía creer lo que sus ojos veían, el niño chupaba con mucho esfuerzo aquella verga adulta, la cual apenas le cabía en la boca, para este momento, Víctor tenía metido 3 de sus grandes dedos en el culito del niño; eso a pablo le desconcertó y se quedó pensando en lo que iba hacer.

Víctor tocaba con la otra mano el cabello de su sobrino, bajaba la mano recorriendo toda la espalda, él se detenía en aquellas pequeñas nalguitas, las masajeaba despacio y le daba unas pequeñas nalgadas.

Víctor: ¡ay chiquito, mira como pierdo el control sobre mí! esto está mal, ¡mira lo que me haces hacer, me pones muy caliente!

Luisito seguía mamando la verga de su tío, tocaba sus grandes testículos, el cual solo gemía por tan rico placer, aquella pequeña boca atrapaba la punta de aquella verga, luego se la introducía lentamente hasta tocar su garganta; el niño repetía este procesó, haciendo que Víctor solo se retorcía de placer.

Víctor: mmmm, ¡eres un niño malo!  aaaahhhh 

De aquella verga empezó a salir líquido transparente, un poco viscoso, pero Luisito degustaba aquel sabor salado, así que apretaba con sus dos pequeñas manos la verga de su tío, exprimiéndola para que saliera un poco más; Luisito se estaba haciendo un experto mamando la verga de su tío y Víctor lo estaba instruyendo muy bien.

Víctor chupaba aquel culito, metía su lengua dejándolo bien lubricado, cuando vio que estaba completamente bien dilatado y lubricado, saco sus dedos, fue apartando a su sobrino de su verga e inmediatamente lo giro, sentándolo sobre él.

Víctor: ahora si mi niño hermoso, ¡mi verga es toda tuya, cométela con el culito tan rico que tiene!

Víctor lo sujeto de la cintura para sostenerlo, mientras el pequeño, tomaba con sus manitas aquella gruesa verga, lo acomodo justo en su culito dilatado, “aquel culito que ya había sido desvirgado en la noche por la misma verga” así que empezó a dejarse caer poco a poco; la punta empezó abrirse paso entre aquel estrecho esfínter anal.

La cabeza de aquella verga había entrado, el pequeño cada vez que sentía un poco de dolor, desistía un momento, se quedaba quietecito mientras el dolor pasaba; Víctor no hacía nada, solo observaba los gestos que se dibujaban en el rostro de su pequeño sobrino.

Luisito tenía todo el control de aquella verga, por lo que, centímetro a centímetro se fue metiendo los 21 centímetros de aquella gruesa verga, Luisito solo pudo descansar, hasta que sintió los bellos púbico de su tío en sus nalguitas.

Víctor: wooooo Luisito que glotón eres, ¡te la volviste a comer toda, que caliente y estrecho tienes el culito! 

Luisito: ¡te gusta tío, como me trago tu verga! 

 Víctor: ¡si mi niño, me gusta mucho! ¡esto es lo mejor que me ha pasado en la vida y de ahora en adelante serás mi putito! “pero recuerda que esto, no lo debe de saber nadie” 

Luisito: ¡no diré nada tío, porque te quiero mucho! 

Pablo permanecía oculto entre los matorrales, se quedó perplejo viendo aquella escena, aunque le parecía un poco desagradable, su entrepierna decía lo contrario, estaba completamente excitado y por un momento deseaba estar ahí, para enterrarle su verga al pequeño, pero ahora solo le quedaba observar.

Víctor le dio un beso en la boca al pequeño, sus manos aun sujetaban la cintura del niño, así que empezó a levantarlo lentamente para luego bajarlo, moviendo su pelvis, aquella verga casi lograba salir, luego volvía a desaparecer en lo más profundo de sus entrañas de Luisito; el corazón del pequeño latía muy rápido y su respiración estaba acelerada, aquella verga en su culito le hacía sentir un sensación muy rica e indescriptible.

Víctor acomodo al pequeño en posición de perrito, Escupió saliva en su mano lubricando más su verga, lo puso en la entrada de aquel culito y la fue enterrando poco a poco hasta estar completamente dentro, Luisito abría el culito para que se adaptara rápidamente al grosor y tamaño, disfrutando de cada centímetro de esa gran verga.

Víctor: aaaahhhhh ¡te amo bebe y que rico culito tienes! 

En cada movimiento de cintura, Luisito sentía como aquel pedazo de carne entraba y salía, lo sacaba completamente para luego volverlo a meter, Víctor siempre fue delicado con el pequeño para no lastimarlo, pero sus embestidas fueron acelerando poco a poco.

Luisito: aaaahhhh  aaaaahhhh ¡siento muy rico tío!  aaaaahhhh  

Víctor:  aaaaaahhhhh ¡así mi putito, aguántala toda! ¡disfruta la verga de tu tío cabroncito!   aaaaahhhh ¿te gusta cómo te entra en tu culito? 

Luisito: ¡si tío, me gusta mucho! Mmmmmmm  

Víctor: ¡que rico tienes el culito sobrinito hermoso! Aaaaaaahhhh ¡de ahora en adelante, te voy a prestar más seguido con tus papas!

Después de estar cogiendo por un buen rato, Víctor no pudo contenerse más e inicio a mover más rápido la cintura, su respiración se entrecortaba, su verga entraba y salía de aquel culito con más rapidez; tomando fuerte al pequeño por la cintura, dio una fuerte embestida, Luisito sintió como aquella verga palpitaba, llenando su estómago de un líquido caliente.

Víctor: ¡te voy a embarazar putito! Aaaaaaaaahhhh aaaaaaaaahhhhhhhhhh 

Luisito: aaaaayyyy ¡despacio tío por favor! aaaaaaayyyy 

Aquel hombre pego su cuerpo sudado al cuerpo del pequeño, hubo un silencio total, así se mantuvieron por varios minutos, después, Víctor fue retirando su verga flácida, la cual ya había perdido casi toda su firmeza, regresando a su estado normal; el culito de Luisito había quedado abierto completamente y de él escurría la leche depositada por su tío.

por otro lado, pablo observaba aquel acto sexual de incesto, su excitación era tan notoria, ya que su pantalón estaba muy mojado, por la gran cantidad de líquido pre seminal que su verga había expulsado; pablo, aunque quiso masturbarse no lo hizo y solo apretaba fuerte su verga dura por encima del pantalón.

Pablo no podía asimilar lo que acaba de ver e intento irse de ahí, pero se detuvo cuando vio a Víctor ponerse su bóxer y después, este le dio indicaciones al pequeño para que lo esperara ahí, pues él tendría que buscar a la cría de su vaca del otro lado del rio; entonces monto su caballo dejando a lusito sentado sobre una roca, a la orilla del rio.

 

CONTINUARA…….   

 

(reciban un gran saludo de parte su amigo @Angelblacks telegram)