• Link to X Link to X Link to X
  • Link to Telegram Link to Telegram Link to Telegram
  • Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Últimos Relatos
  • Publicar Relatos
  • Relatos Eróticos
    • Categorías de relatos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando...
Gays, Orgias, Travestis / Transexuales

En el vestuario de las bailarinas me comieron el culo, y me convirtieron en travesti gay.

Un joven queda impresionado por la belleza de una bailarina, pero resulta que ella en realidad es un chico, él que lo convence fácilmente de tener sexo, luego es descubierto por otros tipos que se aprovechan y lo sodomizan a los dos…
Desde que entré al club de teatro, nunca realmente me había interesado ni el teatro, ni las chicas, realmente ingresé por completar un requisito académico, lo cierto es que ni tan siquiera había escogido en que área participar, en eso salieron al escenario cuatro chicas montando una rutina de baile, de inmediato yo solo tuve ojos para una sola, la más pequeña y delgada de todas ellas, me impresionó tanto, que le pregunté a mi compañero de estudios, si la conocía. Y su inmediata respuesta fue. “Ha esa es la loca.” Yo tomé esa respuesta, literalmente, sin decirle nada a mi compañero, apenas las chicas terminaron de bailar, me dirigí donde aquella pequeña, y delgada chica, la cual apenas la alcancé, de inmediato le busqué conversación.
Le pedí que se detuviera a charlar, pero eso a ella pareció no agradarle, ya que de inmediato me dijo. “Mira no me hagas perder el tiempo.” por mi parte como cosa rara en mí, le dije que tan solo quería que ella me conociera a mí, y conocerla un poco más. fue cuando me dijo. “Sí para que apenas me conozcas un poco más, no quieras volver a hablarme.” Yo que, por primera vez en mi vida, me había atrevido a decirle esas palabras a una chica, de inmediato le dije que eso jamás pasaría, en ese mismo instante ella me dijo. “Para que lo sepas, soy un chico, no una nena.” La cara que debí poner de seguro reflejó mi asombro y desconcierto, ya que de inmediato de manera burlona me dijo. “Ya sabía yo que pondría esa cara de estúpido.”
Y sin decir más nada comenzó a caminar, hasta que yo, reaccioné agarrándola por una de sus manos obligándola a detenerse, mientras sin pensarlo le dije. “Me da lo mismo lo que tú seas, yo lo que quiero es conocerte de verdad.” ella se me quedó viendo, seguramente algo confundida, me respondió. “Está bien, que te parece si nos vemos más tarde en los vestuarios, una vez que mis compañeras se cambien de ropa, y se retiren, te esperaré para que podamos hablar, todo lo que tú quieras, y conocernos más íntimamente.”
Aquellas palabras me emocionaron, y aunque ella misma me había dicho que era un chico, en esos momentos como que no me importó mucho realmente, esperé por un largo rato frente al vestuario, hasta que las otras tres chicas fueron saliendo del vestidor. Y finalmente entré, y aunque estaba algo oscuro, justo al lado de las duchas divisé la silueta de ella, recostada sobre uno de los bancos, al acercarme me di cuenta que ya no tenía la llamativa blusa amarilla de su ropa de bailarina, por lo que me di cuenta que sus pechos eran tan plano como el mío, tampoco tenía puesta su pequeña falda roja, cargaba unos ajustados pantis semitransparentes, que dejaban ver el bulto entre sus piernas.
En ese instante, estuve a punto de darme la vuelta y salir corriendo del vestuario, pero al escuchar su melosa voz decirme. “Ya me estaba poniendo nerviosa, pensando que te habías arrepentido.” En ese momento me quedé extasiado viendo su lindo rostro, aquella naricita respingada, sus enormes ojos marrones, sus carnosos labios rojos, y su abundante cabellera completamente suelta.
Ella se puso de pie se me acercó, y de momento sin decir más nada, estiró una de sus manos agarrando mi verga por encima de la tela de mi pantalón, yo me quede petrificado, en mi vida la única experiencia sexual que había tenido hasta esos momentos, se limita a masturbarme viendo videos porno, al sentir su cálida mano agarrándome el miembro, sin la menor idea de que hacer.
Sini dejar de hablarme, se fue agachando frente a mí, y con una gran habilidad, soltó la correa de mi pantalón, desabrochó, y bajo la cremallera en un abrir y cerrar de ojos, al tiempo que me bajó los pantalones, y el interior hasta las rodillas, si que yo hiciera nada en lo absoluto por evitarlo, cuando me vine a dar cuenta, ya me estaba mamando sabrosamente mi parada verga, en mi vida me había sucedido algo semejante, cuando de momento y sin previo aviso dejó de mamar, se incorporó, dio media vuelta, y se recostó sobre aquel banco, bajándose aquellos pequeños pantis, dejando por completo ante mis ojos su llamativo y apretado culito, diciéndome. “Si quieres después te lo sigo mamando, pero ahora lo que quiero yo es que me hagas tuyas, enterrándome toda tu verga.”
Como ya les he dicho, mi experiencia sexual hasta esos momentos se limitaba a hacerme la paja, ya que a pesar de haber cumplido ya los veinte años, aun se podría decir que era virgen, es decir que nunca hasta ese momento, me había acostado con ninguna mujer, a todas estas una de sus manos mantenía agarrada mi ensalivada verga, y hábilmente la fue dirigiendo directo al centro de sus paradas nalgas, a medida que la fui penetrando, y escuchando sus gemidos, me fui excitando más y más, hasta que la tomé por su cintura y apreté con fuerza su cuerpo contra el mío, ella dejó escapar un ligero quejido de dolor, pero de inmediato comenzó a mover sus caderas, de forma y manera tal que, en cosa de pocos minutos, hizo que me viniera dentro de su culo, yo estaba súper impresionado.
Mientras que ella sonriéndose me preguntó “¿Es tú primera vez?” A lo que algo avergonzado le respondí que sí, no bien sacó mi verga de entre sus nalgas, se levantó, me la volvió a agarrar, y me condujo al lavamanos donde me lavo con bastante jabón, diciéndome. “Eso solo es el principio, espera y veras lo que te tengo preparado.” No bien dejó de decirme eso, que se volvió a agachar frente a mí, y nuevamente se dedicó a mamar mi adormitada verga.
En cosa de segundo se me volvió a poner bien dura, pero él o sea ella, siguió mama que mama, hasta que nuevamente me hizo acabar, pero dentro de su boca, yo estaba tan emocionado y contento, que cuando ella me dijo que, ella deseaba que le volviera a dar por el culo, pero que antes ella quería que yo primero me pusiera a mamar su verga, aunque tan solo fuera por un corto rato.
La verdad es que no lo pensé dos veces, y de inmediato me llevé su ya parada verga a mi boca, yo estaba mama que mama, aunque con ganas de terminar lo más pronto posible, cuando se vino dentro de mi boca, y el resto de su leche me lo regó en gran parte de mi cara, eso me sorprendió, ya que, en medio de todo, y siendo la primera vez que le mamaba la verga a otro chico.
Cosa que después de todo, en ese momento, no me pareció tan mala, es más en cierta manera pienso que lo estaba disfrutando, cuando a mi espalda sentí, que alguien dijo en voz alta. “Chicos estamos de suerte, en lugar de un mariconcito, tenemos dos.”
Yo al escuchar semejante cosa, me sorprendí, y de inmediato mientras me ponía de pie, comencé a decirle al tipo ese, que se equivocaba, que yo no era gay, ni maricón, a medida que él, y otros dos tipos más fueron entrando al vestidor, yo continuaba repitiendo, que no era maricón, ni gay.
En ese momento me di cuenta de que aquellos tipos, eran como levantadores de pesas los tipos más grandes que yo hubiera visto antes, en esos momentos uno de ellos dijo. “Sí él no es maricón, solo que le gusta mostrar sus lindas nalgas, y mamarle la verga al otro mariconcito.” Del susto comencé a gaguear, cosa que me sucede a menudo cuando estoy sumamente nervioso, y estresado.
El más grande de aquellos tres mastodontes, se me acercó amenazadoramente diciéndome. “O nos das el culo, o de aquí sales directo al hospital.” En ese instante mi acompañante que estaba de tras de mí agarrándome por la cintura, y pegando su verga a mis descubiertas nalgas, me dijo melosamente. “Cariño mejor haces lo que él te dice, o la vas a pasar muy mal. Además, me parece que eres como yo, y en el final te va a gustar, tanto como a mí.” Yo estaba sumamente asustado, pero al mismo tiempo, confundido, y bastante excitado. Sin previo aviso ella me ha plantado un tremendo beso, introduciendo su lengua dentro de mi boca, al tiempo que ni cuenta me di cuando me despojó de mi camisa.
Apenas dejó de besarme, sentí las gruesas manos de uno de ellos sobre mi cuello, tanto a ella como a mí nos colocaron sobre el banco de madera, terminaron de quitarme los pantalones e interiores, para luego obligarme a que me pusiera la ropa de bailarina, y tras separar mis piernas, y levantar la falda, el tipo que estaba tras de mí, embadurno el hueco de mi culo con algo aceitoso, casi de inmediato comencé a sentir aquella cosa caliente y dura, que comenzó a presionar mi esfínter, mientras que mi acompañante me decía. “Procura relajarte, para que no te duela tanto, y también lo disfrutes, como yo.”
Yo procuré hacerle caso, al tiempo que fui sintiendo como aquella cosa, larga, gruesa dura y bien caliente me iba penetrando por el culo, sin que yo opusiera la menor resistencia, por el miedo que me dio a que me fueran a golpear, y terminara en el hospital, el dolor fue creciendo, a medida que el tipo ese me seguía penetrando, hasta que finalmente sentí su cuerpo sobre el mío, y toda su verga dentro de mi culo.
Por lo que comencé a llorar, más por el dolor que por la indignación que sentí, por un corto rato él no se movió, y mientras me mordisqueaba la nuca, comenzó a decirme. “Vamos putita, comienza a mover esas nalgas para mí.” Yo la verdad es que, ni idea tenía de lo que él quería que yo hiciera, pero quizás el mismo miedo a ser golpeado, hizo que comenzara a mover mi adolorido culo, cosa que a medida que seguí haciendo, comencé a sentir más y más ese rico e indescriptible sabroso dolor que aquel tipo me estaba produciendo.
Mientras que mi acompañante, parecía disfrutar al máximo el ser penetrada por el culo nuevamente, gemía de placer, y le decía a su amante que le diera más y más duro, yo la verdad es que, a pesar de aquel extraño dolor, me di cuenta que de que comenzaba a disfrutar cada vez que aquel tipo, me volvía a enterrar toda su gruesa y larga verga una y otra vez, ella en una de esas, acercó sus labios a los mío, y mientras seguían clavándonos aquellos trozos de carne, por nuestros culos, nos volvimos a besar, hasta que el tercer tipo, me dijo, al tiempo que me agarró por la quijada. “Ponte a mamar.”
En la situación en que me encontraba, hubiera sido tonto de mi parte, negarme, así que a medida que uno me daba por el culo salvajemente, y yo seguía moviendo mis nalgas de manera desesperada, al tercer tipo le mamaba toda su gruesa verga, hasta que prácticamente a un mismo tiempo, ambos se vinieron dentro de mi cuerpo.
Yo quedé tirado sobre el banco con mi culo bien abierto, y chorreando leche por todas partes, ya que hasta me vine, a medida que me daban sabrosamente por el culo, ella me ayudó a ponerme de pie, mientras que el tercer tipo, al que yo se lo mamé, viéndonos nos dijo. “Mañana sin falta, las esperamos a las dos, vestiditas de nenas.”
Mi ahora compañera esbozando una sonrisa, no dijo nada, solo me condujo a las duchas, donde me ayudó primero a quitarme la apretada falda de ella, para luego bañarme, y hasta me enjabonó todo mi culo, y cuando menos lo esperaba, me enterró toda su verga, desde esa fecha me han seguido comiendo el culo, tanto los mastodontes esos, como mi compañera, y varios otros chicos, que ni idea tengo de cómo se enteraron, pero que me han encontrado vestidito de nena, en el vestuario de las bailarinas.

15 Lecturas/20 junio, 2026/0 Comentarios/por Martehijodejupiter
Etiquetas: culito, culo, gay, joven, mama, putita, sexo, virgen
Compartir esta entrada
  • Facebook Facebook Compartir en Facebook
  • X-twitter X-twitter Compartir en X
  • Whatsapp Whatsapp Compartir en WhatsApp
  • Paper-plane Paper-plane Compartir en Telegram
Quizás te interese
sexo con mi hermana claudia
Tropece dos veces en la misma piedra, pero supe levantarme y seguir el camino.
Vicky y Glory – Las panochas de mis hijas ❤️🤤
Primera vez
Mi sugar daddy invita a sus amigos a cogerme
Iniciando a mis primitas, haciendolas mujercitas
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Siguenos en X/Twitter
Únete a nuestro grupo en Telegram

Buscar relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.496)
  • Dominación Hombres (4.627)
  • Dominación Mujeres (3.374)
  • Fantasías / Parodias (3.755)
  • Fetichismo (3.042)
  • Gays (23.168)
  • Heterosexual (9.058)
  • Incestos en Familia (19.571)
  • Infidelidad (4.796)
  • Intercambios / Trios (3.395)
  • Lesbiana (1.220)
  • Masturbacion Femenina (1.117)
  • Masturbacion Masculina (2.155)
  • Orgias (2.271)
  • Sado Bondage Hombre (493)
  • Sado Bondage Mujer (213)
  • Sexo con Madur@s (4.791)
  • Sexo Virtual (283)
  • Travestis / Transexuales (2.585)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.755)
  • Zoofilia Hombre (2.353)
  • Zoofilia Mujer (1.728)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Link to X Link to X Link to X
  • Link to Telegram Link to Telegram Link to Telegram
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba