Esto no está bien – Parte 4
Juguemos en la ducha.
Los días pasaron con la tensión aumentando. Luego de que mi hijo me ma chupara estuvo más nervioso fe lo normal, casi ni entraba a la página a venderse a viejos arrechos lo cual me parecía extraño.
Pero iba a haber un tiempo para hablar, estaba conversando con mi esposa y ella comentó que la habían invitado a un lonche en la casa de su amiga dentro de unas semanas. Normalmente intento que se quede en casa con nosotros pero mi mente empezó a pensar todas las cosas que le podía hacer a mi hijito estando a solas, se me iba parando conforme pasaban las ideas. Pero aun faltaba mucho, me puse como objetivo metersela antes de que mi esposa se vaya de fiesta cosa que me lo podría cachar toda la noche. Durante los siguientes dos días estuve mandadolr mensaje desde mi perfil porno pero no obtuve respuesta, no quería tampoco forzarlo a tener sexo y que no le guste o le genere rechazo, así que decidir moverme a su ritmo. Note algunos acercamientos por ejemplo cuando iba a bañarme, le gustaba pasar a ver mi cuerpo cuando salía de la ducha y yo me daba todo el tiempo para que vea mi cuerpo mojado. Pasó como unas 3 veces.
Un jueves cualquiera en la tarde estaba trabajando desde casa como ya es de costumbre, normalmente mi hijo hace sus tareas en la sala mientras su madre ve sus novelas, pero esta vez mi esposa se sentía mal, tenía un dolor de cabeza fortísimo. Deje un momento mi oficina y la lleve al dormitorio para que descanse, le di un medicamento y apague la televisión para que pueda descansar. Bajé a la sala y le dije a mi hijo que me avise si necesitaba ayuda con algo, el solo asintió y no me miró mucho, estaba nervioso.
Regrese a mi oficina, y luego de unos minutos mi mente comenzó a volar, se me paró, entonces decidí «meterme a bañar. Entre a la sala de lavado donde guardan las toallas y la bata que está al lado de la sala. Me desnude por completo y me puse la toalla en ña cintura. Salí tranquilo y mi hijo abrió los ojos de asombro.
– Hijo voy a bañarme un momento, este calor está insoportable.
+ Ok papá (me dijo con una voz temblorosa)
Entre al baño y deje la puerta muy entreabierta, la cosa es que no me iba a ba2ñar. Quería que mi hijo de el paso, así que abrí la ducha y no entre, solamente me quite la toalla y me empecé a masturbar, para que este toda erecta como le gusta. Luego de unos minutos pude escuchar como la silla de la sala se movió y unos pequeños pasitos se acercaban, me senté en el water y abrí mis piernas, dejando que mi miembro se pueda ver en toda su expresión. Lentamente la puerta del baño se fue abriendo, se notaba que mi hijito quería ser cuidadoso. Asomo su cabeza y me vio, sólto un pequeño grito.
-Sabía que quería verme, hijo.
+Papá….
-Ven, yo también quiero probarte de nuevo.
Cerré la llave de la ducha un poco para escuchar si mi esposa bajaba y le di la seña que se acerce, mi hijo tomó mi miembro y me empezó a masturbar. Lo detuve.
-No, con la boca.
Fue como una orden, el solo asintió y se arrodillo, lamiendo mi miembro de arriba abajo, sus movimientos torpes me excitaban aun mas, se intentaba meter todo de golpe pero no era capaz aun, yo sabía que sería el macho que lo ayudaría a ser lo más sumiso posible. Luego de unos minutos de chuparmela me levante, le di unas pequeñas cachetadas con mi verga mientras que sacaba unas toallas húmedas. No le di instrucciones, lo voltee y le di una limpiada express a ese ano. Felizmente no estaba sucio.
-Ponte en cuatro en el piso, ya se que sabes que pose es. (Le dije de nuevo con voz imperativa, la excitacion no me hacía pensar)
El como anterior solo asintió y se puso en 4, pude observar por primera vez ese hueco virgen, que iba si o si a tener mi verga dentro. Pero hoy no.
Me agache y le di una lamida inicial a ese ano, mi hijito se sorprendió por completo por la nueva sensación que estaba sintiendo, yo les juro que me enloquecí y empecé a devorar ese culito. Mi hijo hacia pequeños sonidos que eran enmudecidos por el sonido de la ducha, yo me mastubaba mientras chupaba, lamia y mordía ese culazo tan rico, ninguna mujer se asemejaba al sabor y el morbo de ese poto.
Luego de unos 1p minutos de devorar a mi hijo me detuve e hice que se arrodillara. El mirándome hacia arriba sabía lo que se venía, luego de jalarmela un poco le embarre la cara de leche, como una puta me vine en su cara.
-Que rico carajo, anda aprovecha la ducha y lávate.
Le dije ya mucho más relajado, yo salí rápido y me vestí en la sala de lavado y deje todo como estaba, mientras mi hijo se secaba la cara subí un ratito lentamente a ver a mi esposa, me alivie al ver que estaba roncando descansando tranquila.
Poco a poco mi hijo sabría lo que es tener un macho adentro y yo tendría el placer de serlo.
CONTINUARA.



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