Fui el deposito de mecos de varios perros callejeros
El siguiente relato es una historia ficticia, pero la realidad es que es un relato que surge desde mi mayor fantasía a querer realizar..
Me presento nuevamente para aquellos que no me conocen ya que apenas llevo un relato escrito; Soy del estado de Mérida, Yucatán, tengo 27 años y soy full pas, mido 1.62, cuerpo medianamente ejercitado ya que en casa práctico algo de ejercicio y como buen pasivo, me enfoco más en ejercicios de piernas y glúteos, como aclaración. El relato es largo así que para aquellos que les da pereza leer textos largos no sigan, ya que me gusta ser lo más detallado posible para que pueden imaginarse la situación lo más exacta posible y puedan disfrutarla.-
Anteriormente llegué a comentar que había practicado algo de zoo dejando que mis perros me lamieran el culo y de ahí nunca pasó a más (esto si es real, el resto de la historia ya es puramente ficción).
Conforme paso el tiempo siempre veía los vídeos de hombres siendo abotonados por perros y siempre quise experimentar la sensación de tener la verga de un animal preñandome así que me anime un día a querer experimentar.
Cabe recalcar que he estado acostumbrado a coger bastante aún después del tema del COVID que perdí el sentido del gusto y el olfato que me ayudó a realizar otra fantasía que era de coger con un vagabundo, así que me imaginaba que el tema de aguantar el nudo de los perros no sería un problema ya que he leído mucho que la primera vez puede llegar a doler, así que aprovechando una noche justamente para evitar toparme con personas y me arruinaran los planes, me prepare usando varios dildos minutos antes y me coloco un plug anal para estar aún más preparado. Agarre el coche y empecé una travesía por distintas partes de mi colonia y lugares más alejados esperando encontrar perros para cumplir mi fantasía.
A un par de cuadras (como unas 6) de mi casa, note que había un perro andando por la calle, era un perro que obviamente no era de raza, de tamaño mediano y sin mucho pelaje pero de color negro, afortunadamente esa era una zona donde las casas (por precaución siempre me enfoco en esto) no tenían cámaras de vigilancia así que se me haría más fácil llamar la atención del perro y hacer que me montará sin que alguna cámara me detectará y al ser de madrugada, la realidad es que no hay gente fuera de sus casas. Me baje del coche y procedí a llamar al perro, incluso lleve comida conmigo para que fuera más fácil que se me acercarán, unas almohadas y una botella grande (que ya sabrán para que la usé), lo empece a llamar y el perro se me fue acercando poco a poco hasta que me fui ganando su confianza. Lo fui acariciando primero con cariño y de poco en poco fui rascando primero su lomo, luego su abdomen y poco a poco iba bajando hasta su verga. Cyando logré tocar su funda y empezar a masturbarlo, sentía como mi mano se iba mojando de su líquido preseminal ya que también iba sacando su verga, la verdad es que me sorprendió lo rápido que reaccionó porque ya se me había parado sobre mis hombros queriendo montarme, así que baje del coche las almohadas que había llevado conmigo, las puse en el piso y me puse de misionero (es de las posiciones que más disfruto), me quite el plug que tenía puesto y con la mano que tenía precum del perro la empecé a tallar en mi ano como si de un lubricante se tratará. Agarre al perro de sus dos patas delanteras, lo empecé a masturbar nuevamente y lo fui guiando hacia mi agujero y logré que me la metiera de un solo golpe, el golpe fue tan de repente que tuve que ponerme el short que me quite y me lo puse en la boca para no soltar un grito que era más de puro placer y morbo de estar yo ahí a media calle siendo violado por un perro callejero. Cuando me fui acostumbrado, lo rodeé con mis piernas a sus caderas y con mis brazos detrás de su espalda, aunque se que obviamente no me entendía ni tampoco me respondería, en su oreja empecé a susurrarle -Si mi amor, sigue así, rompe mi culo de hembra que está para que me rellenes de tus mecos calientes de macho-. Después de estar así aproximadamente unos 30-45 segundos, no se si era por la adrenalina y el morbo pero sin darme cuenta estaba abotonado y el perro se había dejado de mover, solo sentía su respiración agitada y aprovechando que estaba de misionero, le sople en la cara y el perro fue directo a lamer mi cara y aproveché para abrir mi boca lo más que pude y estábamos ahí besándonos mientras seguia sintiendo como su verga daba pequeños espasmos en mi culo que me volvían loco, además de los contantes tiros de leche que hacía, por ratos hacia el intento de desabotonarse pero era tanto el morbo y el placer que no lo dejaba salir tan facilmente. Gracias al hecho de haber usado dildos y el plug, logré desabotonarme medianamente fácil (incluso pude escuchar un pequeño «plop») agarre la botella, me la puse en el culo y ahí mismo puje, ya había visto videos de la cantidad de leche que puede generar un perro pero francamente el verlo directamente saliendo de mi fue algo que me excito de sobre manera, así que antes de finalizar agarre al perro y le empecé a chupar su verga que aún seguía tirando semen, deje que se me acumulará un poco en la boca y procedí a tragarmelos, sabrá Dios el sabor que tenga por el tema de haber perdido el sentido del gusto, pero yo me sentía feliz haciendo eso.
Sin colocarme el short subí las almohadas, la botella y me subí nuevamente al coche según yo con la intención de regresar a mi casa, pero sentía que un perro no sería suficiente y arriesgandome, seguí manejando por la colonia buscando nuevos perros (aclaro que regrese por más comida) hasta que unas 2 cuadras de donde tuve mi primer encuentro, encontré a otro perro de color blanco con amarillo, de raza igual mediana, seguí el mismo procedimiento que con el anterior de darle comida, ganarme su confianza, irlo acariciando y hacer que se le saliera su verga. Con este perro si me costó trabajo que intentara montarme por varios minutos ya que no tenía intención al principio, pero cuando tuve la oportunidad, lo metí al coche y colocando las almohadas nuevamente para estar en misionero, hice el mismo procedimiento con el anterior, me costó lograr que me la metiera por es estar dentro del coche pero cuando por fin lo tuve dentro, lo rodeé y no deje que se me despegará hasta que sintiera su nudo, estuvimos así por unos 5 minutos abotonados hasta que logré sacarlo, el perro se quería ir directo a chupar mi ano que ya estaba bien abierto pero antes de eso, volví a llenar la botella con sus mecos combinándolo con el de perro anterior, me puse nuevamente de misionero, abrí las piernas y con mis manos intenté abrir lo más que pude mi ano, empecé a sentir la respiración del perro y sin previo aviso, me empezó a lamer desesperadamente como si casi casi quisiera meterme su lengua hasta el fondo con tal de chupar todos sus fluidos. Nunca olvidare como se escuchaba de fondo el sonido de su lengua limpiando mi ano combinado con mis gemidos de placer, estuve así por unos segundos hasta que decidí bajarlo y seguir con mi aventura pervertida.
Aunque mencione que busco que el texto sea largo para ser lo más detallado, aquí si me saltaré mucha parte de la historia ya que al final de cuentas logré encontrar otros 10 perros más porque al final repetía el mismo proceso de darles comida, ganarme su confianza, irlos acariciando y hacer que me montarán (estuve fuera de mi casa aproximadamente unas 3 horas), me preñaran e iba tirando sus mecos dentro de la botella de plástico, que cabe aclarar ya había llegado a su tope, imagínense una botella lleno de mecos de 12 perros que salieron de mi culo luego de ser preñado, me sentía toda una puta y aún así me hacía falta hacer una última cosa más antes de irme a mi casa.
Dando una última vuelta y alejándome de la colonia por dónde vivo, logré dar con un perro que parecía un tipo pastor alemán (parecido a los perros como los que utilizan los policías) en un parque que tenía muy poca iluminación y nada de gente, mi último acto fue intentar que me hiciera el llamado «face fuck», así que haciendo todo el procedimiento de siempre y luego de ganarme la confianza del perro, como este si era de raza grande a comparación de los demás que fueron razas medianas, me acosté boca arriba en los asientos de atrás del coche, empecé a masturbar al perro y me acomode de una manera que pudiera meterme su verga a la boca y cuando logro dar con ella, me la empezó a coger con desesperación. Puede que no sintiera el sabor, pero definitivamente estaba gozando el sentir la leche caliente del perro inundado mi boca por completo y por la posición, aprovechaba para literal hacerle una garganta profunda y lograba meterme su nudo dentro de la boca, la cual con la lengua me la pasaba rodeandosela y cuando sentía la boca llena, aprovechaba para tragarme sus mecos calientes como buena perra en celo que fui en ese momento. Desconozco cuánto tiempo estuvo con ese perro así chupandole únicamente la verga, pero no sé me fue absolutamente ninguna sola gota en el tiempo que se la estuve mamando.
Cuando ya me sentí satisfecho, regrese a mi casa para darme una ducha, pero antes de eso, me metí al baño, me desnude por completo y con la botella llena de mecos de los 12 perros, los revolví muy bien y me acomode de una manera que pudiera meterme la botella y me fui llenando mi ano con todos esos mecos nuevamente, me sentía demasiado bien realizando eso que sin tocarme me empecé a correr y orinar del placer de recordar con cuántos perros tuve que hacer para lograr eso, deje de hacer eso y luego con lo que quedaba en la botella (que aún tenía bastante), era más mi placer y el morbo que tenía que me dió igual y parte de los mecos me los trague tal cual como si fuera agua y el resto me lo tire en todo el cuerpo como si me estuviera bañando.
Después de haber podido realizar mi fantasía, empecé a pujar los mecos que me tire en el culo y procedí a bañarme para irme feliz a dormir, la cual espero en un futuro poder rebasar la cantidad de perros de esa noche.

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