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Como relaté antes, con mi primo Juan Manuel, cadete militar tuvimos un caliente encuentro en la soledad de las termas, lo que llevó al regreso a la casa a pedir permiso para compartir dormitorio por tener muchas cosas de las que “conversar”.
Como relaté antes, con mi primo Juan Manuel, cadete militar tuvimos un caliente encuentro en la soledad de las termas, lo que llevó al regreso a la casa a pedir permiso para compartir dormitorio por tener muchas cosas de las que “conversar”.No hubo inconveniente al respecto.

No obstante las intensas folladas realizadas al aire libre, como jóvenes exudando hormonas, tan pronto cerramos la puerta de la habitación nos trenzamos en abrazos y besos calientes, recorriendo nuestros cuerpos con las manos mientras nos desnudabamos. Convenientemente encendimos el televisor para ahogar los ruidos que pudieran delatar el tenor de nuestra “conversación”.

Sin mayor dilación comenzamos con un delicioso 69. Juan Manuel mas alto que yo se acomodó de forma que nuestros penes quedaban a la altura de las bocas y empezamos a chuparnos con fruición, mientras las manos nos recorrian ávidos de placer, en especial nuestros culos, profanándolos con los dedos, de vez en cuando debía retirar de mi boca algun que otro vello púbico, muy fino y amarillo, para seguir mamando. El no tenia ese problema al yo carecer absolutamente de vello corporal, salvo el pelo de la cabeza.

Juan Manuel tomó la iniciativa y me puso boca abajo, y empezó a meter su húmeda lengua en mi culo, aliviando un ardor que me quedó de las anteriores folladas, y a la vez preparándome para un nuevo ataque con su largo y delicioso pene.

Con mucho cuidado me fue acomodando, para lo cual ubicó un par de cojines en mi bajo vientre dejando mi culo a su completa disposición, separó mis nalgas con ambas manos y empezó nuevamente a meter su lengua arrancandome suspiros de placer, mientras recorria mi espalda. Me daba algunos suaves mordiscos en las nalgas y seguía lamiendo y metiendo su extensa lengua preparándome para recibir la estocada de amor.

La desesperación hizo presa de mi, y le rogué, “Métemelo, por favor”, de lo cual no esperó repitiera y acomodando la punta en la entrada de mi agujero, ya bien lubricado, aplicó presión, clavándomelo casi hasta la mitad. Dí un salto al sentir como horadaba mi culo y esperé la segunda estocada con la cual llegó hasta el fondo de mi ser. “Ohhhhh mi niño, como te amo”. Ubicó sus manos en mis hombros y me fué atrayendo hacia su cuerpo profundizando la penetración, en un suave vaiven de mete saca que poco a poco iba aumentando de ritmo, con lo que el sonido de su pelvis golpeando mis nalgas se hizo mas intenso, a la vez que aumentaba mi sensación de placer de  ser poseído por mi hermoso y dotado primo.

Que rico, mi putito, ¿sientes como te clavo?, me susurraba al oído haciendome sentir su caliente hálito, y yo respondia, “si, soy tuyo hazme lo que quieras” ohhhhh, y sus besos se multiplicaban en mi cuello y espalda. Luego de varios minutos de culiarme intensamente en esa posición, se inclinó hacia la izquierda, llevandome consigo, para seguir follandome de costado, pasando mi pierna derecha sobre la suya para facilitar la profunda penetración, y con su mano derecha comenzó a acariciar mi zona genital, amasando mis huevos e iniciando una suave masturbación, que aumentó mi exitación. Junto con pajiarme, su mano me atraía a su cuerpo para lograr la mas profunda clavada que me hacía ver estrellas de colores. “oh, oh, oh”

Pasado ya un buen rato en esa posición, nuevamente buscó cambiar posición, para lo cual sacó su tiesa verga y procedió a ponerme de espaldas, de nuevo sobre los cojines, y levantó mis piernas hacia sus hombros. Me besó en ambos tobillos y ubicó su herramienta a la entrada de mi orificio. Me sonrió y de golpe me clavó hasta el fondo, acercando su cara a la mia para darme un delicioso beso con lengua incluída, sintiendome profanado por la boca y culo por mi tierno violador. Enseguida me empezó nuevamente a bombear, con fuerza, con ganas, con deseo. “Eso mi putito, cómetela toda que es tuya” “oh si, si, si, dámela toda, OHHHHHHHHHHHHHH”

Con la experiencia que ahora tengo a mis 28 años es que entiendo porque esa follada fue tan larga, y es que ya habiendo acabado 3 veces antes, era logico que ésta cuarta fuera larga y tambien entiendo que durante los primeros años fui principalmente pasivo, ya que no hay nada mas delicioso que follar a un pequeño, y ademas peladito que recien despierta a las ansias del sexo.

Por ello y ya luego de mucho tiempo follandome en aquella posición, noté un cambio en su rostro y una aceleracion de la follada que –una vez mas- anunciaba su acabada, la que llegó de golpe al darme una clavada profunda que mantuvo unos segundos mientras yo veía su rostro sudado pero gozoso mientras depositaba su semilla dentro mío, con espasmos de placer mutuo.

Quedó clara su virilidad y juventud, ya que aquella deslechada fue abundante considerando que ya era la cuarta vez en aquel día.

Bajó mis piernas y me dió un profundo y tierno beso y le susurré al oído que ahora quería yo, por lo que se ubicó sobre los cojines dejándome su culito en pompa, el cual me atreví a lamer y meter mi lengua arrancando asi suspiros y gemidos de placer. Mi calentura ya estaba a tope, asi que me fui acomodando entre sus piernas. El me alcanzó un pote de lubricante del cual ya se habia aplicado abundantemente en su hueco, lo que yo repetí en mi verga ansiosa de perderse en aquel hueco de carne, lo que sin mas dilación me acerqué y al poner la punta me dejé caer con el peso de mi cuerpo metiendolo violentamente lo que ocasionó las protestas de Juan Manuel, protestas que ya eran inutiles que estaba completamente ensartado.

Oh, disculpa le dije, mientras mantenía la penetración, es que me deje llevar que tengo tantas ganas de sentirme dentro tuyo. Me pidió me quedara un momento inmovil y poco a poco lo empecé a bombear, lo que me llevaba al limbo del placer que aquel culito que hasta ese dia era virgen, se sentia muy estrecho y caliente acrecentando mis sentidos. Ya habiendo pasado el dolor inicial, mi caliente primo se fue acomodando y moviendo al ritmo que yo lo hacía con lo que mi lujuria aumentaba mas y mas, en especial cuando el me decía que era yo tan pequeño pero tan rico y que nunca habia imaginado sentir algo así.

Seguí un rato en esa posición y se me ocurrió sentarme sin sacar mi pene y tuve una hermosa vista de su blanca espalda y mi pene incrustado en donde ella cambia de nombre, y empece a sacarlo completo y meterlo al fondo, mientras lo afirmaba con mis manos de las caderas. Todo un espectáculo ante mis ojos, lo que me fue llevando al climax de la follada y empecé a inundarlo con mi tierno y joven elixir del amor, el que era expulsado en oleadas,anunciadas con un gemido a cada chorro que se depositaba dentro suyo.

En un momento que miré a un costado, me fijé que una ventana cuya cortina estaba un poco corrida, y me dió la impresión que alguien observaba furtivamente desde afuera, con una vista privilegiada por la ubicacion y ademas porque teniamos las luces encendidas. No estuve seguro de ello hasta dias después, lo que relataré a futuro. Por lo pronto no hice mayor comentario, y simplemente luego, me aseguré que estuviera mas cerrada para seguir disfrutando de nuestra noche de…….¿amor?

Fueron dos semanas increíbles. Hacíamos largos paseos a caballo por el campo, alejados de miradas indiscretas para besarnos, acariciarnos y dar rienda suelta a nuestras sensaciones. Ni que decir cada noche en la soledad de nuestra pieza nos entregabamos al placer y la lujuria, entregados de forma total el uno al otro, y en mas de una ocasión hasta que sentiamos cantar los pájaros en la madrugada.

Pero nada es eterno, y los dias pasaron volando hasta que llegó el triste dia de la separación. Esa noche fue mas calmada, dedicando la mayor parte de ella a acariciarnos y besarnos, y ya no follar o culiar, sino hacernos el amor. Al dia siguiente me levanté y sali sin aviso a cabalgar que no quería tener que decir adios.

No lo volví a ver sino hasta unos 6 años despues, en que coincidimos en el funeral de un tío que falleció violentamente en un accidente vial. Llegó en su imponente uniforme, ya como oficial de ejército, con una joven acompañante a quien presentó como su “polola” (concepto que en Chile usamos para una relación sentimental cercana al noviazgo), yo los saludé friamente con un “hola” y me alejé.

En un momento, Juan Manuel se acerca a mí y me pide lo acompañe que tenía algo que mostrarme. Fuimos a un sector alejado de todos y sin aviso me abrazó muy apretado. “Mi niño” me dice, “….como te he extrañado”………lo abracé,y buscamos nuestras bocas para fundirnos en un beso intenso. Nos besamos, nos acariciamos,nos deseabamos. Has sido lo mas grande que he tenido, me dijo, lamentablemente éste uniforme que llevo no me permite quedarme contigo, pero quiero que sepas que nunca, pero nunca te olvidaré, que estás en lo mas íntimo de mi corazón. Lo miré y vi sus ojos llenos de lágrimas, que fue el detonador para mi primer sollozo. Lloré en silencio, me volvió a besar, esta vez con el salado sabor de nuestras lágrimas. Te amo, me dijo, secó sus lágrimas y dando media vuelta se alejó

Hoy, cuando ya han pasado 10 años désde ese último encuentro, y 16 de aquellas dos semanas de ensueño, te sigo teniendo el mismo afecto Juan Manuel, se que estas casado, tienes dos hijos, como tambien se que en tu corazón hay un espacio para mi, como en el mio lo hay para ti. Te agradezco que me hayas enseñado a sentir eso que todos llaman AMOR por primera vez y quizás el destino nos vuelva a unir. No fuiste el primero en el sexo, pero sin duda has sido el primero que me enseñó que el sexo con sentimiento tiene otro nombre y se me hace un nudo en la garganta escribirlo………..HASTA SIEMPRE JUANMA.

Comentarios, criticas, felicitaciones, siempre bien recibidas y respondidas. ggozador@hotmail.com

 

 

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