Juanito y sus recuerdos. Parte 5
Mi hermano Rodrigo, de 7, aprovecha mi enfermedad para que mi tío se lo coja al muy putito..
Como recordarán, en la anterior entrega, mi tío me metió su glande y dejó su semen en mi culito.
Durante el resto de esas vacaciones de verano, mi tío aprovechó que mi papá me dejaba ir con él a la playa, a los arroyos y a dormir con él y me ponía a mamarle su pito o me metía la cabeza de su pene en mi colita para cogerme. A mí me dolía y sangraba un poco además de llorar en ocasiones, pero aguantaba con tal de verlo feliz.
En las siguientes vacaciones de diciembre mi tío al llegar fue a saludarnos y a tomar un poco con mi papá. No pude ir a dormir con el por estar enfermo de sarampión y me tenían aislado de mis hermanos. Mi papá le dijo que se llevara a mi hermano de 7 años, Rodrigo y mi tío por no darse a sospechar, aceptó.
Así es que esa y varias noches durmió con mi hermano. Después me platicó mi tío que al principio no pensaba hacer nada con mi hermano, pero que al dormirse, éste le dio la espalda y se pegó a mi tío, a la altura de su pito y comenzó a ponerse duro.
Esperó a que mi hermano se durmiera para masturbarse un poco tocando por encima de su colita a mi hermano.
Luego le bajó su short y trucitas para ver y acariciar mejor sus nalguitas y hoyito, y, no pudiendo aguantarse más la calentura, comenzó a frotar entre las pompas de mi hermano su pene hasta llenarlo de lechita y que lo limpió muy bien y vistió de nuevo.
Así lo hizo por varias noches más hasta que en una ocasión tomó mucho y sólo se acostó y se durmió pronto, sin jugar con su verga en el culito de mi hermano.
Rato después sintió cómo le bajaba mi hermano su short y truzas, y le frotaba su pito para que se pusiera duro y luego mi hermano se frotaba en él.
Mi tío acabó por despertarse y mi hermano le confesó que él se hacía el dormido y que le gustaba que mi tío le tallara su pito en su colita y se orinara en él.
Mi tío le dijo que no era orina, si no una lechita especial que se producía en sus huevos e invitó a mi hermano a besar, lamer y chuparle sus bolas y pene, pero mi hermano lo intentó varias veces y casi se vomitaba.
Mi tío lo puso entonces como perrito y después de besar, lamer y chupar como desesperado su culito, pues tenía cerca de cuatro meses sin hacerlo conmigo, se frotó en su culito y luego le metió su cabeza y poquito más pues, como mi hermano estaba virgencito y tenía su anillito de carne muy apretadito, quiso dejarle adentro sus mecos.
Mi hermano lloró al principio pero mi tío lo convenció de dejarse coger y entonces se aguantó y relajó e incluso comenzó a gemir como putita y a decir que sentía rico. Estimulado y animado por sus palabras, mi tío empujó un poco más su verga y le metió la mitad de sus 16 centímetros.
Ahí, mi hermano sollozó de nuevo y le dijo a mi tío que hasta ahí, que ya no se lo metiera más adentro, que le dolía mucho y mi tío esperó un poco a que a mi hermano se le pasara el dolor y su culito se acostumbrara a lo grueso y grande que tenía mi tío su pito para después comenzar a meter y sacar su pene con cuidado y lentamente hasta que luego de alrededor de veinte minutos dejó adentro de mi hermano su caliente semilla.
Esperó un poco y sacó la mitad de su verga del agujero de mi hermano y fueron al baño a lavarse muy bien y después se durmieron, mi hermano con algo de dolor e irritado de su ano y mi tío feliz por tener a dos putitos sólo para él.
Comenzó entonces una competencia entre mi hermano y yo por ganarnos a mi tío…pero de eso les contaré en la siguiente entrega.



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