LA NOCHE DE LA PUTA (Hace doce años)
Son muy pocas las ocasiones en que la lujuria se apodera de mi completamente haciéndome sentir como un animal, .
Son muy pocas las ocasiones en que la lujuria se apodera de mi completamente haciéndome sentir como un animal, es decir solo con el instinto básico de aparearme, eso no quiere decir que son pocas las veces que ando caliente, de hecho soy muy caliente me encanta el sexo, pero siempre pienso las cosas antes de hacerlas, sin embargo las veces en las que se me nubla la mente y de plano no pienso en nada más que en coger son en realidad muy esporádicas.
Y justo ese martes estaba así, hirviendo, después de una semana entera de pensar, soñar fantasear y calentarme con lo que alguien pudiera hacer conmigo ofreciéndole mi boca, mis manos, mi cuerpo completo para que me tome como se le pegue la gana, el hecho de no poder salir a satisfacer mi libido y postergarlo tantos días, por cuestiones de trabajo, solo hacía que cada día que lo aplazara se volviera mas y mas intenso, al grado de que mi cuerpo me exigía ya, hacer algo ese día, teníamos mas de una semana con una carga excesiva de trabajo, pero ya iba menguando, ese martes tenía pensado salir en la noche y buscar en esos lugares de ambiente el sexo que me urgía tener, pero para mi beneplácito y el de muchos de mis compañeros ese día nos dejaron salir a medio día, por lo que de inmediato me fui a casa, me bañe, me lave el culo por dentro y me puse lencería cachonda negra, revise mi depilado y enfile hacia el centro de la ciudad, opciones había varias, estaba el cine porno, que abría a las 10 de la mañana y cerraba a las 8 pm, varias cabinas, el vapor general de hombres de los baños públicos que estaban cerca de donde trabajaba, aunque esa no era mi primera opción, una vez limpio y listo para mi aventura aborde el transporte público el trolebús que corre sobre la avenida eje central que me lleva al centro histórico, tenía pensado bajarme a la altura del cine porno al que acostumbro a ir y encerrarme ahí hasta su cierre, pero al llegar al cruce con la avenida Fray Servando Teresa de Mier, el trolebús se detuvo y el operador nos comento que había una manifestación y no podríamos seguir nuestro trayecto hasta que liberaran la calle, que si alguien quería bajar y caminar para que no se le hiciera tarde a su destino podía hacerlo, la verdad faltaban muchas paradas para llegar a mi destino, pero tampoco me iba a esperar a que el trolebús reanudara su marcha, ya que eran casi las tres de la tarde y quería aprovechar el tiempo, tome la opción de bajar, y justo una cuadra después recordé que a una calle de ahí, estaba el hotel Mazatlán, un hotel de ambiente en donde se daban los encuentros entre hombres gay, y pues…A mi me urgía empezar a buscar algo, así que enfile hacia ahí, llegue sin contratiempos, y le pedí a la señora de la recepción una habitación, me dio una del tercer piso, subí y en el primer descanso de la escalera me quite el pantalón de calle, quedándome nada mas en mi tanga, mis medias al muslo y una blusa negra muy escotada, guarde mi ropa de calle en mi mochila, y contoneando mi culo subí el resto hasta llegar al primer piso, no había nadie en los pasillos, pero eso no me preocupaba en realidad quería que hubiera alguien, me viera y se abalanzara sobre mi y de ser necesario me cogiera ahí en los pasillos, pero nada, subí hacia el segundo piso, y al llegar note que en la primera habitación estaba la puerta entre abierta y una prenda tirada en el suelo, me acerque y cuando me iba a agachar para recogerla y ver de qué prenda se trataba la puerta se abrió, y un tipo como de 35 años me saludo con un efusivo hola.
Me incorpore disculpándome.- Lo siento me dio curiosidad la prenda le dije, Si, no te preocupes, ¿Quieres pasar? Me pregunto, y sin decirle nada, asenté con la cabeza y entre, sobre la cama se encontraba otro tipo completamente desnudo con una verga que al verla de inmediato pensé en ir y meterla en mi boca, pero me contuve un poco, hasta que el tipo que me había invitado me dijo.- Andas caliente verdad? por cierto que rica te ves así con tanga y medias, y entonces el que estaba acostado me dijo, ven, y de inmediato le tome la palabra empezando a besar su verga de muy buen tamaño por cierto, y mientras me regocijaba con esa hermosa barra de carne, el otro tipo cerró la puerta de la habitación para después ponerse detrás de mí, hacerme a un lado el hilo de mi tanga y empezar a comerme el culo, Wooooww empecé a hervir prácticamente, la verga que tenía en la boca ya había alcanzado dimensiones extraordinarias, y difícilmente podía meterla al fondo de mi garganta pero lo intentaba con mucho deseo y vehemencia, mientras paraba mi culo para sentir más hondo la lengua del otro tipo, pero entonces sentí las olas calientes de un orgasmo por lo que a mi pesar tuve que detener al tipo que me comía el culo, suplicándole que no siguiera porque me iba a hacer terminar y aun no quería venirme, quería disfrutarlos más, tiernamente me dio una nalgada y se paró a la altura de donde le mamaba la verga a su amigo, por lo que de vez en cuando me volteaba y también lo chupaba a él, en uno de esos intentos pude ver la verga del tipo que estaba acostado erguido en todo su esplendor, alce la mirada y le suplique.- Por favor fóllame, quiero sentir tu verga hasta el fondo de mi culo, el me dio un condón para que se lo pusiera y me dijo ven súbete, me unte una cantidad generosa de mi propia saliva en el ano, apoye mis manos en su pecho y poco a poco me fui sentando en esa riquísima tranca morena hasta desaparecerla entre mis nalgas, estaba grandísima y gorda, me dolió un poco al intentar moverme pero poco a poco el malestar fue desapareciendo hasta sentir que mi cadera tenia vida propia y giraba en torno a ese mástil de carne, después empecé a levantar un poco mis caderas para después dejarme caer de golpe en él, y así infinidad de sentones deliciosos, él empezó a pellizcar delicadamente mis tetillas, al mismo tiempo que me decía.- Andas bien caliente, como se te ocurre andar así en los pasillos del hotel casi desnuda, ¿De qué habitación vienes? No vengo de ningún habitación a decir verdad aun no he llegado a instalarme en la que me dieron.
¿Cómo, todavía no llegabas a tu habitación y ya andabas así? Me quite la ropa de calle en el primer descanso de la escalera, y luego los encontré a ustedes, pues que suerte termino de hablar, mientras seguía bombeándome el culo de manera vigorosa, como las embestidas eran muy fuertes empecé a gritar y gemir muy fuerte, por lo que el tipo que nos miraba se subió de pie arriba de la cama, se puso frente a mí y me dio a mamar su verga que aunque no era como la de su socio, era de buen tamaño, ya no pude mas, el hecho de llevar tantos días sin venirme y el estar con ese par de ricos machos motivo a que explotara en un orgasmo delicioso, el que me cogía sintió como apretaba su verga con mis contracciones, y también exploto enterrando sus uñas en mis nalgas, mientras el que se encontraba de pie se salió y termino por barnizarme toda la cara con su espeso semen, nos quedamos un par de minutos quietos, luego me incorpore y me comencé a vestir, les di las gracias y me dispuse a retirarme y aunque me ofrecieron quedarme para un segundo round, yo ya me encontraba totalmente relajada, y quería descansar un poco en mi habitación, me despedí de beso de ambos, llegue a mi cuarto y me tumbe en la cama, desperté creó un par de horas después por que empezaba a oscurecer, había tipos deambulando por los pasillos del hotel pero sentía que había sido suficiente para mi, entre a darme un baño y al salir a vestirme decidí dejarme la lencería abajo y arriba mi ropa de varón, como no llevaba desodorante de hombre me puse un poco del de chica que uso cuando voy a tener sexo con alguien, salí del
hotel y me dirigí a la av. a tomar un taxi, uno se detuvo al hacerle la parada, al intentar subirme vi que el chofer quito lo que llevaba en el asiento del acompañante y lo paso para atrás, señal de que me ofrecía ir a su lado, no lo desdeñe y me senté adelante, me pregunto que a donde me llevaba y le dije que iba a la colonia del Valle, era temprano, aun no daban ni las ocho de la noche, enfilo hacia la av. Cuauhtémoc, yo me sentía aun un poco fatigada así que me recargue en la ventanilla quedando mi culo de su lado y sin que me diera cuenta se me notaba el hilo de mi tanga negra por detrás, a los pocos minutos note que el chofer cuando hacia un cambio de velocidad y usaba su palanca, aprovechaba para rozar sutilmente mis nalgas, pero no le dije nada, de repente en un semáforo en alto, tomo mi hombro y me pregunto: ¿Joven se siente bien? Se me ocurrió seguirle el juego y volteándome hacia él, poniendo mi cara triste le respondí: No, en realidad no muy bien.- Si gusta desahogarse con gusto lo escucho y si me permite darle una opinión pues con gusto también, ya va incluido en la tarifa del viaje, bromeaba.
Gire mi cabeza para hablar con él, y le respondí que no era tan sencillo platicarlo, me dijo que si lo era, que él era un extraño y que no iba a juzgar nada y que no me preocupara por que en su oficio escuchaba cada cosa, que ya nada podía sorprenderlo, ok le dije, me acaban de terminar, rompí con mi pareja, y por eso esta triste joven? No se preocupe mujeres hay muchas en esta vida, ya encontrara alguien que si aprecie como es usted.- Pues ahí está el problema justamente que no hay chica que lo haga o lo pueda hacer, por que quien me termino fue un hombre, el tipo volteo a verme algo sorprendido, y le reitere, sí, soy gay, ya ve como no es tan fácil? Disculpe creo que mejor bajo aquí, le respondí apenado, ¿Cuánto le debo del viaje? Ho no, no, discúlpeme usted a mi por mi expresión, no fue porque me confesara ser gay, lo que me asombro fue porque una persona tan atractiva es rechazado por alguien, se necesitaría ser idiota para hacer eso, y perdone que se lo diga pero me di cuenta que es gay por que se le nota el hilo de la tanga por detrás, y con todo respeto se le ve muy sugestivo y erótico, y además que tiene un rostro agradable.
Inmediatamente me acomode en mi asiento subiendo mi pantalón un poco para tratar de tapar el hilo de mi tanga aunque mi verdadera intención era que el taxista lo viera, trate de hacerme el sorprendido.- Disculpe que pena, ya me imagino que mientras caminaba iba exhibiéndome, ¡Qué vergüenza!, lo siento no lo hice con mala intención, no se preocupe me dijo, al contrario le agradezco por la vista agradable que me regalo, ambos reímos un poco, yo ya no me sentía tan caliente y excitada como en la tarde, pero el señor me había caído muy bien, por lo abierto de su charla y por lo agradable que era, hasta ese momento me dispuse a analizarlo más a fondo, un tipo maduro en sus 60´s blanco robusto con cara de bonachón, y talla extra grande, un metro ochenta quizás un poco más, y unos cien kilos más o menos, todo un roble, solo para satisfacer mi autoestima le pregunte que si en verdad lo que había visto minutos atrás, era de su agrado y sin dudar un segundo me aseguro, ¡Pero claro que me gusto!, y eso que solo vi la parte baja de su cintura me dijo, imagínese si veo la toma completa… ¿Y le gustaría? Le pregunte con un aire de malicia, al mismo tiempo que llevaba mi mano al broche de mi pantalón, a lo que él respondió.- Seria un placer, entonces no sea malito e intérnese en las calles más tranquilas para que se pueda detener y no ir arriesgándonos en la avenida, no demoro ni tres minutos y ya estábamos en una calle solitaria sin transito y con escasos tres autos estacionados, sin aguardar más me desabroche el pantalón y me lo baje hasta los tobillos dejando a la vista mis piernas enmarcadas con medias negras al muslo y una diminuta tanguita negra que tapaba mi sexo solo con un pequeño triangulo, Wooooww exclamo, ¿Puedo? Claro le respondí, y de inmediato empezó a sobar mis muslos, y a subir mi camiseta encendiendo mi vientre plano y escaso, después se inclino y empezó a recorrer mis piernas con su boca, no pude evitar exclamar un haaa, de placer marcado, lo detuve un poco para quitarme bien el pantalón y poder abrir mejor las piernas, mientras hacía eso él subió mas aun mi camiseta y comenzó a besar y mordisquear insistentemente mis tetillas, por fin me quite por completo el pantalón, entonces me levanto y me pidió sacar mi cabeza y parte de mi torso por la ventanilla dándole la espalda, poniendo mis rodillas sobre el asiento, sentí su boca en mis nalgas, besando, lamiendo, mordisqueando, luego una nalgada, no muy leve pero tampoco brusca ni violenta, después subió por mi espalda hasta llegar a mi cuello y susurrar en mi oído.- ¡Que rica estas! En serio que pareces toda una nena, cachonda y complaciente.
No supe en qué momento pero volvió a ponerme igual o más caliente que como cuando había empezado mi día, estaba a punto de explotar en un maravilloso orgasmo, y fue entonces que teniendo un alarde de ecuanimidad, le suplique que parara un poco.-Déjame ver tu pene le suplique, se sentó en su lugar y se bajo su pantalón con todo y ropa interior a las rodillas, yo me acomode en mi asiento, y al voltear a ver ese hermoso ejemplar quede maravillada, un pene, gordo, de verdad gruesísimo, el primero que me había cogido ese día era grande pero este…Así sin erección mínimo tendría pulgada y media de diámetro, de largo no mucho quizás 17 cms pero el grosor fue lo que me impresiono, además de que estaba totalmente rasurado, y la base eran dos enormes bolas, mucho más gordas que el mástil también rasuradas, tersas, limpias, y de verdad, gigantes, de inmediato me hice la pregunta obligada.-¿Cuánto semen tendrán esas bellezas? Averigüémoslo pensé, y no pudiendo resistir más me agache a lamer ese enorme caramelo, blanco y circuncidado, movía mi lengua en espiral sobre el ojito de la punta para luego recorrer todo ese tronco con la lengua mientras empezaba a manifestar su desafiante erección, antes de que alcanzara sus verdaderas dimensiones lo trate de meter por completo en mi boca y lo logre, aunque me duro poco el gusto por que en ese momento creció en su totalidad, llenando mi garganta y haciendo que me dieran ganas de vomitar, con mis ojos llenos de lagrimas por el esfuerzo, alce la mirada y le dije.- ¡Que rico sabes! El volvió a meter su enorme verga en mi boca y también sujeto mi cabeza con una de sus manos, mientras que con la otra, acariciaba mis nalgas y trataba de meter un dedo en mi culo, que sin mucho esfuerzo logro no obstante la incomoda posición en la que estábamos.
Que imbécil tu novio, no entiendo cómo pudo terminar contigo, tienes un cuerpo muy rico que ya lo quisiera cualquier mujer, y esa boquita que mama delicioso, en serio nena casi haces que me venga, despacio, o ¿Quieres recibir mi leche en tu barriguita? No amor, aun no, quiero que me rompas el culo jamás había visto un pene tan imponente como el tuyo y quiero ver que se siente, por favor papito.-Pero aquí está muy incomodo no voy a poder cogerte como te mereces mi reina.- Estábamos muy cerca de mi destino en la colonia del Valle, pero no quería regresarme a buscar un hotel, entonces recordé un sitio de encuentros gay discreto y que quizás por ser día entre semana no habría gente, le comente del lugar y estuvo de acuerdo siempre y cuando pagara
yo las entradas, no tuve problema con ello, el único problema era que teníamos que dejar el auto en la calle pero aun era temprano, poco mas de las 8 pm. Nos medio acomodamos la ropa, él se subió su pantalón sin abrochárselo, y yo solo me lo puse encima de mis piernas sin ni siquiera enfundármelo, tardamos unos 7 minutos en llegar al lugar, pero durante el recorrido él iba acariciando mis piernas, ya sin medias, y yo su pene, de vez en cuando me bajaba a darle chupadas y besos a su deliciosa verga, se bajo del auto primero y le di el dinero para que pagara lo de ambos, yo me volví a poner las medias y el pantalón, para poder bajar, aunque la calle donde está este lugar (La Toalla del Valle) es solitaria y solo hay transito local ya que es una calle cerrada, pero igual no quise que se diera algún contratiempo por mi calentura, al entrar nos dieron una toalla, una credencial que nos acreditaba como huéspedes y un candado con llave para tomar un locker y ahí poder guardar nuestras cosas, y una vez dentro, tomamos un guarda ropa cada quien, ahí guarde mi mochila ya que no la quise dejar en el auto, y también guarde la ropa exterior y solo me quede en medias al muslo, tanga y una blusa ombliguera descubierta de la espalda, guarde tres condones al frente dentro de mi tanga, él se dejo su ropa, subimos al primer piso donde hay una enorme sala y tuvimos la suerte que no había mas clientes, éramos solo él y yo, sin más me abrazo y comenzó a besarme en la boca, apasionadamente, era la locura además besaba riquísimo.- Ahora si mamita, vas a ver lo que es bueno, deseas que te meta la verga verdad.- Si amor, ya quiero ser tuya, ardo en deseos de que me tomes y hagas conmigo lo que se te pegue la gana, así como estábamos abrazados nos dejamos caer sobre un sofá, él seguía besando mi boca y mi cuello encima de mí, al mismo tiempo no dejaba de estrujar mis piernas y mis nalgas, entonces suspendió los besos y mirándome con ojos suplicantes me dijo, parame la verga para que te coja.- Si amor, de inmediato, me incorpore para que él se sentara en el sofá y antes de hincarme a sus pies, lo bese apasionadamente en la boca enredando su legua con la mía y fui bajando por su cuello, su pecho ancho y robusto, su vientre y finalmente su rica y deliciosa tranca, mmmm que delicia, la lamia como un caramelo dulce y delicioso, para después meterla en mi boca hasta que me era técnicamente imposible, soportar ese trozo enorme de carne en mi garganta, una vez erecto no quise esperar más, me puse de pie y me unte bastante saliva en mi culo de la que había producido con la mamada que le daba, me hice a un lado el hilo de mi tanga, y así como estaba sentado me senté sobre él de frente y abriendo mis piernas al máximo doblando mis rodillas para que me pudieran servir de resortes una vez que tuviera su verga dentro, de inmediato sentí una punzada fuerte al meterme la punta ya que de verdad estaba gruesísimo, quise retirarlo y volverlo a intentar pero solo me unte mas saliva, y así despacio fui bajando por ese mástil de carne blanca hasta desaparecerlo en mi culo, una vez dentro de mí en su totalidad, empecé a moverme en círculos, encima de él, sin ni siquiera darme de sentones, era lo máximo, los ojos se me ponían en blanco del placer que me producía esa enrome y gruesa verga, entonces el tomo mis nalgas con sus manos separándolas de su pelvis, para luego dejarlas caer sobre él, entendí que era hora de darme de sentones y complacer a mi hombre, así que flexionando mis rodillas levantaba mis caderas despacio y luego bajaba, hasta que el ritmo se incremento y empecé a producir unos aplausos ruidosos y eróticos, proyectando mis nalgas con su pelvis, escuchamos que el timbre de la recepción sonó un par de veces pero no le dimos importancia, nosotros seguíamos en lo nuestro, entonces me miro a los ojos y me pregunto, ¿Quien te lo hace mejor tu ex o yo? y sin dudar le respondía, ¡Tu amor, tú me coges muy rico! ¿Quién tiene mejor verga tu ex o yo? ¡Ho por supuesto que tu amor, amo tu verga me fascina, por favor no pares!
Entonces paso lo que tenía que pasar, él se comenzó a tensar y me grito ya chiquita, ya me vas a sacar la leche, yo aun no quería que terminara, me sentía muy caliente aún, así que me salí de él para evitar que se viniera, pero fue en vano, justo en ese momento parado frete a él, vi el primer disparo de semen, llegando a mi vientre, y entonces como un autómata, me hinque frente a mi macho y metí su verga en mi boca, exprimiendo su pene con mis labios y tragándome su leche que salía en varios disparos y de manera abundante hasta que por más que tragaba inundo mi garganta, pero no deje salir ni una gota, apretaba sus bolas con delicadeza para exprimirlo por completo, después, ya más relajado, lo lamí despacio, limpiando esa verga exquisita que me había regalado momentos extremadamente deliciosos, y que aunque seguramente me había roto el culo, había valido la pena, me levante y al ponerme de pie frente a él, lo mire sentado, relajado, con esa verga aun enorme aunque hubiera perdido su majestuosa erección, no pude dejar de sentir un calor muy rico y dominante en mi vientre, y mientras estaba embelesado admirando la verga de mi macho, llego un tipo detrás de mí, y susurro en mi oído.-¡Que rica te veías encima de él dándote de sentones, tienes un culote muy rico, y mientras susurraba esas cosas en mi oído, acariciaba mis nalgas, mire a mi hombre como pidiéndole permiso de que alguien más me tocara, y él como si entendiera, asentó con la cabeza, deje que siguieran manoseándome, luego le pregunte a mi macho, ¿Si te quedo limpia amor? Si me respondió él ya sin mucho interés, entonces inclinándome hacia su verga le pregunte.-¿A ver? quiero saber si es cierto, y me agache a volverle a limpiar la verga con mi boca, mientras el invitado seguía manoseando mis nalgas y restregando su verga en ellas, saque un condón de los que guardaba en mi tanga, ya que no me la quite solo me hacía a un lado el hilo para que me penetraran, se lo di y de inmediato se lo puso, sin decirme nada me penetro de manera violenta y de un solo intento, haciendo que me sacara la verga de mi macho de la boca para dejar salir un grito de placer y dolor que se escapo de mi garganta, después volví a llenarme de verga por la boca, y solo mugía y pujaba y hacia sonidos incompresibles con mi boca pero que solo eran expresiones de lujuria y placer, me saque por un instante la verga de mi macho, lamiéndole las bolas y lo mire, me pregunto, ¿Te gusta cómo te están cogiendo mamita? No está mal pero es mil veces mejor tu verga, quiero que se te vuelva a parar para que termines de romperme el culo, y me volví a meter su pene a la boca mientras me seguían cogiendo por detrás, de repente llego otro tipo y se sentó al lado de mi taxista, y dirigiéndose a él le comento.- Que rica está tu vieja, y que rico coge, ¿Te gusta ver como se la cogen? y él ya sin ganas solo asentaba su cabeza, y en esas le volvió a preguntar el mismo tipo, ¿Me das chance? y sin decir nada, retiro mi boca de su verga y se hizo a un lado para que el tipo que estaba sentado junto a él tomara su lugar, la verdad me desconcertó mucho lo mire y moví la cabeza negativamente, pero el tomo mi cabeza con sus manos y la dirigió a la verga de ese tipo, como aun no me venía y seguía caliente la engullí por completo, tampoco tenía malas dimensiones pero nada que ver con la de mi taxista, así me tuvieron, usándome, nalgueándome, insultándome, hasta que por fin el que me tenia sujeta por la cintura se tenso y se vino en mi culo dentro del condón claro, mientras que el que estaba sentado, seguía sosteniendo mi cabeza para que no me fuera a zafar de seguir mamando su verga hasta deslecharlo, pero al sentir que se tensaba lo forcé a soltarme y deje que se viniera en mi cara, y una vez que termino, me acerque a mi taxista y le pregunte, ¿Por que te hiciste a un lado amor? Porque ya no se me iba a parar y tú te veías muy caliente, pero el que me llena eres tu amor, iba a volver a hincarme a sus pies y a meterme su verga en la boca, pero recordé que tenía toda la cara llena de semen del otro tipo, espérame voy al baño, fui directo al lavabo, y me incline para enjugarme la cara con abundante agua, solo llevaba mi tanga y mi blusa y un condón en mi tanga, entonces mientras estaba inclinada lavándome el rostro, sentí una lengua traviesa que quería entrar en mi culo, me incorpore y dije, pero que….nada, no hice nada, porque seguía caliente y sin venirme, me volví a agachar y me rendí a la caricia, era lo único a lo que jamás ponía resistencia, y hacia que cediera mi cuerpo en su totalidad, no pude evitar un mmmmm que rico, sigue, ¿Te gusta? Me preguntaba mi violador desconocido, si me encanta, por favor no pares, yo misma me separe las nalgas con mis manos para que su lengua entrara mas profundo, traes condones pregunto, saque el último de mi tanga, y mientras se lo ponía me hice a un lado el hilo de la tanga (de nuevo) y me unte de nuevo saliva en mi culo, y casi de inmediato sentí, como abrían mi culo, igual o más hondo que mi taxista, alce la mirada y pude ver por el espejo a un tipo moreno, delgado y de pelo crespo, cuando cruzo su mirada con la mía, me dijo, desde que te vi me encanto lo puta que eres, y el cuerpo tan rico que tienes, ¿Vienes sola? No, mi pareja está en la sala.- ¿Y no se enoja por que otros te cojan? No creo, ya me compartió una vez, ¿Dónde? Aquí, hace unos minutos, con otros dos tipos, haaaa, haaa, que grande estas, me rompes el culo, ¿Te gusta? Siiiiii, mucho, me duele pero me gusta, ya no pude mas, el hecho de que me abrieran el culo igual o más fuerte que cuando llegue a ese lugar hizo que me derramara en mi tanga, y mi esfínter empezara a tener contracciones, cosa que provoco que mi cogedor en turno, se viniera también, ¡Haaaa putita, que rico perrito tieeeenes! y aferrando sus manos a mi cintura, sentí las pulsaciones de su pene al eyacular, no obstante que tenia puesto el condón, lo seguí apretando hasta dejarlo totalmente inmóvil, después tome su pene vencido y lo saque con cuidado de mi culo para que no se fuera a salir el condón, así como me abordo, así se retiro, termine de asearme la cara y el culo, me quite la tanga y salí del baño para encontrarme con mi taxista, pero para mi sorpresa ya no estaba, creí que había bajado a cambiarse a su locker, pero tampoco estaba ahí, me sentí mal, quizás descubrió que me estaban cogiendo en el baño y se fue, no lo sé, lo bueno es que había decidido no dejar mis cosas en su taxi, ni modo, me hubiera encantado seguir teniendo contacto con él, y que me siguiera cogiendo, termine de vestirme me puse otra tanga limpia ya que siempre que salgo a buscar sexo siempre llevo mínimo tres, y me volví a poner la ropa de calle común y normal como cualquier tipo, salí y ya tampoco estaba estacionado el taxi donde lo dejamos, ahí fue cuando supe que en verdad ya no lo volvería a ver, que ironía, y pensar que no le dije que él había sido el primero al que había recibido en mi boca sin condón, y no me había sido desagradable, es mas creo que por él le hubiera agarrado el gusto, ni hablar, me dirigí a la avenida, para de ahí caminar a casa ya que estaba a escasos 5 minutos y mientras lo hacía, saboreaba, el sabor de su semen en mi boca y mi garganta, lastima, tenía un pene extraordinario, pero quizás se intimido con mi manera de ser tan lujuriosa, ni hablar, ahora que la calentura paso, mañana me estaré practicando mis exámenes, médicos para saber si mi taxista estaba sano, de cualquier modo valió la pena.


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