• Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Últimos Relatos
  • Publicar Relatos
  • Relatos Eróticos
    • Categorías de relatos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando...
Gays, Incestos en Familia, Travestis / Transexuales

Me conseguí un marido, que me permite acostarme con viejos a los que les gustan los chicos que se visten de chica, como yo.

Un chico observa como su hermano mayor se acuesta con su madre, posteriormente el hermano lo sodomiza, y el chico le va con el cuento a un par de amigos que también le comen el culo y lo ponen a mamar, hasta que todo se descubre..
Hace unos meses, yo me estaba dando un baño, cuando me di cuenta de que mi hermano me observaba desde la puerta del baño, lo que me dio mucha vergüenza, él se me acercó, y rápidamente colocando su mano entre mis nalgas, me dijo. “Esta noche te voy a comer el culo hermanito.” el escucharlo decirme esas palabras, además de que me dio un miedo tremendo, y me quedé paralizado, sin saber que hacer mientras que mi hermano continuaba acariciando mis nalgas.
Al mismo tiempo sentí un raro placer que recorrió todo mi cuerpo, era como si deseara que lo que mi hermano mayor me dijo se hiciera realidad, yo me quedé de pie hasta que, llevándose sus dedos a la boca, entre risas se retiró, el que mi hermano mayor tan solo me tocase entre las nalgas, me hizo sentir muy raro, por una parte, me moría del miedo, y vergüenza por lo que él me hizo, y por otra parte me di cuenta de que me sentía excitado, pero el miedo como que fue mayor, y del susto me puse a llorar.
En ocasiones mientras mi mamá y mi hermano tenían sexo, yo procuraba no verlos, pero algo dentro de mí me obligaba a clavar mis ojos en ellos dos, hasta que terminaban, mamá esa noche nos dijo a todos que se iba a quedar trabajando en la barra hasta el día siguiente, cuando mi hermano regresó a casa de su trabajo, de inmediato fue a donde yo estaba, y me dijo. “Ya sabes esta noche te voy a comer tú apretado culito, así que lávate muy bien.”
Cuando lo volví a escuchar decirme esas palabras, casi que me meo del susto, pero no dije nada, apenas él regresó un poco tomado, traté de hacerme el tonto, y cuando me iba a costar en el sofá de la sala, me agarró por el brazo y de un jalón me tiró en la cama, de mi mamá, se acostó a mi lado, y con su aliento a ron me dijo bien cerca de mí cara. “Podemos hacerlo de dos maneras a la buena, o a la mala. A la buena, tú te quitas todo, y me haces caso a todo lo que yo te ordene. A la mala, no me haces caso, y yo te caigo a golpes, y te obligo hacer lo que yo quiera. ¿Cuál prefieres?”
Casi llorando le respondí que, a la buena, y de inmediato me quité mi interior, quedando del todo desnudo acostado al lado de mi hermano, él me miró complacido, se sonrió, y me dijo. “Abre las piernas.” Yo temeroso de que me fuera a golpear si no le obedecía, las abrí por completo, aunque coloqué mis manos sobre mi pequeño miembro, tratando inútilmente de ocultar la erección que yo tenía, de su vista, mi hermano se río, y colocándose tras de mí, al principio por fuera, por un rato me quedé como petrificado, pero a medida que mi hermano seguía haciéndome esas cosas, comencé a disfrutar de algo que en mi vida había sentido, aunque sabía de sobra que uno no debía tener relaciones con otro hombre y menos con mi hermano, el que él me fuera haciendo todo eso con su verga me hizo sentir sumamente relajado, disfrutaba de cada roce, que él me daba entre mis nalgas, de cómo me comenzó a chupar y mordisquear sabrosamente todo mi cuello.
A medida que mi hermano me siguió haciendo todo eso, sus manos comenzaron a acariciar mi plano pecho, arrancándome gemidos, y hasta una que otra apagada risa producto del placer que sentía, yo sin que él me lo dijera comencé a mover mis caderas, como queriendo restregar contra mis nalgas contra su verga, hasta que yo mismo coloqué mis manos sobre su cuerpo, y con fuerza lo apreté contra mi cuerpo, al tiempo que gritaba que me lo metiera.
De momento sentí algo que por primera vez en mi vida sentía, era como una sabrosa corriente que recorría todo mi cuerpo, y finalmente estallaba entre mis nalgas, mis ojos los puse en blanco, deseaba intensamente que mi hermano nunca terminase de hacerme eso con su dura verga, mi hermano se bajó los pantalones, y aunque en un sinfín de ocasiones había visto su miembro, jamás lo había tenido tan cerca de mí, y en las condiciones en que se encontraba, bien parado apuntando al techo.
Nuevamente me dijo. “Abre las piernas que ahora me toca a mí.” yo obedientemente hice lo que mi hermano me dijo, de inmediato comencé a sentir como su caliente y dura cosa comenzaba a penetrar mi culo, a medida que eso me fue entrando, deslizándose dentro de mí, mi hermano me fue sujetando con sus brazos contra su cuerpo, hasta que de momento se detuvo, sentí una rara presión dentro de mí culo, mi hermano continúo apretándome contra él, hasta que comenzó a meter, y sacar todo su duro miembro dentro de mi cuerpo.
La incomodidad del dolor prácticamente despareció instantáneamente, yo nuevamente como si no pudiera controlar mi cuerpo comencé a mover mis caderas insistentemente con mucha fuerza, al tiempo que mi hermano me decía. “De tal palo tal astilla, te mueves mejor que la puta de mamá.” al poco rato esa gran oleada de electricidad invadió de nuevo todo mi cuerpo, mientras que él me clavaba una y otra vez toda su verga, disfruté otra vez de ese sabroso estallido de placer dentro de mí, y a los pocos segundos mi hermano sacando su miembro de mi culo, derramó todo su semen sobre mis nalgas, yo hubiera querido quedarme acostada a su lado, pero me ordenó que me fuese a lavar.
Después de lavarme bastante bien, regresé a la cama desnudo, me dijo. “Ahora mariquita, quiero que me lo mames.” Y tras decir eso sacó de su pantalón su adormilado miembro, de inmediato me acordé las muchas veces que había visto a mi madre, mamar la verga de mi hermano, por lo que, arrodillándome frente a él, tomé su mustia verga entre mis dedos, y la dirigí a mi boca, apenas comencé a chupársela, sentí que nuevamente se ponía gruesa, y bien dura dentro de mi boca, mientras que yo continuaba chupa que chupa, mi hermano me decía que yo era un gran mamador, por un buen rato estuve entre lamiendo, y chupando toda su verga incluso hasta sus bolas, hasta que colocó sus manos sobre mi cabello, y apretándome con fuerza contra su cuerpo, finalmente se vino completamente dentro de mi boca, fue tan barbará la manera en que lo hizo, que sin quererlo realmente me tragué todo, a pesar de las fuertes ganas de vomitar que me dieron en cierto momento.
Cuando terminó conmigo me dijo, mientras que yo aun me encontraba arqueando mi cuerpo por las náuseas que me hizo sentir. “Ve preparando de nuevo ese culito tan lindo que tienes, que quiero volvérmelo a comer muy pronto.” el escuchar eso me asustó, mientras que él arreglándose los pantalones se marchaba a seguir bebiendo, a los pocos días mi hermano me puso a mamar su verga, y nuevamente me amenazó con comerme el culo, pero todo eso lo hizo frente a nuestra madre, que nos miraba tranquilamente, mientras se bajaba una botella de ron ella sola, ese día, después de que mi hermano se marchó a trabajar, mi mamá se acercó a la cama, y me dijo en medio de su borrachera. “Anda a lavarte el culo, y cuando regreses te voy a enseñar cómo dárselo a tu hermano.”
Yo bastante asustado le hice caso, sin decirle que él en más de una ocasión me había dado por el culo hasta, el cansancio, al regresar a mi cama me dijo. “Es bien fácil, acuéstate boca abajo, y abre las piernas.” Apenas lo hice sentí sus propios dedos embadurnados en aceite que me los fue pasando insistentemente sobre mi esfínter, hasta que comenzó a introducirme uno a uno, cosa que realmente no fue dolorosa, al cabo de un rato pienso que prácticamente me tenía casi toda su mano dentro de mi culo, hasta que ella misma, me dijo. “Prepárate ahora que te voy a meter otra cosa.” dicho eso sacó sus dedos, y sentí algo duro, pero frio dentro de mi culo, que mi propia madre me fue empujando, y sacando por un rato hasta que dejándomelo adentro me preguntó. “¿A qué no te duele verdad?”
Yo le respondí que no, era algo incómodo, pero no me dolía realmente, cuando sacó eso completamente de mi culo, me dijo. “Eso lo puedes ir haciendo por ahora, y el día que tu hermano se empeñe en darte por el culo si te pones algo de manteca de seguro no te va a doler.” Pero para esos momentos mi hermano me comía el culo, como el mismo decía, cada vez que se le daba la gana, en el club tenía un par de amigos a los que les comencé a contar todo lo que mi hermano me hacía, a los pocos días entre mis dos me llevaron a una covacha de limpieza, y fácilmente me convencieron para que yo me dejase hacer con ellos lo mismo que mi hermano me hacía, por lo que después de yo desnudarme completamente, uno de mis amigos se colocó tras de mí, después de inclinarme ligeramente comencé a sentir como poco a poco la cabeza de su verga me fue penetrando por el culo, hasta que su cuerpo por completo estuvo pegado al mío, casi de inmediato al levantar la vista me encontré con la verga de mi otro amigo que rápidamente la introdujo dentro de mi boca, así que mientras uno de mis amigos me daba por el culo al otro comencé a mamarle su verga.
Cosa que en medio de todo me gustó tanto, que prácticamente lo repetíamos cada vez que podíamos, a los pocos días ya no tan solo mis dos amigos me daban por el culo y les mamaba sus vergas, sino que otros chicos del club se fueron sumando al grupo, hasta que nos descubrió el conserje, que para que no nos llevase donde el presidente del club, también tuve que dejar que me diera por el culo, pero a diferencia de mis amigos, él siempre quería que me pusiera unos pantis que me trajo, pero un día se dio cuenta uno de los entrenadores, que varios de los chicos entraban y salían de la covacha, por lo que sospechando que pasaba algo raro, nos sorprendió en pleno acto, se formó un alboroto, a mi hermano, y a mi madre casi los meten presos, a mí a pesar de tener más de 18 años me llevaron a un hogar temporal, al conserje lo despidieron, y a la mayoría de mis compañeros los pusieron en régimen de supervisión, hoy en día mi mamá y mi hermano desaparecieron, eventualmente me escapé del hogar, y me gano la vida de la única manera que sé hacerlo, al principio haciendo la calle vestido de nena, pero posteriormente me conseguí un marido, que me administra y consigue a varios viejos que les gustan los chicos como yo

5 Lecturas/29 abril, 2026/0 Comentarios/por Martehijodejupiter
Etiquetas: amigos, baño, hermanito, hermano, madre, mayor, semen, sexo
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Share on X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir por correo
Quizás te interese
desde niño siempre fui caliente
Los orificios disponibles de mi yeguita parte1
Mi Perrito Picho
Mi primera vez en el campamento de verano a los 14 años
Sin sentido
Mis inicios Mi tío Andres II
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Buscar relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.456)
  • Dominación Hombres (4.465)
  • Dominación Mujeres (3.244)
  • Fantasías / Parodias (3.622)
  • Fetichismo (2.933)
  • Gays (22.834)
  • Heterosexual (8.830)
  • Incestos en Familia (19.161)
  • Infidelidad (4.694)
  • Intercambios / Trios (3.306)
  • Lesbiana (1.202)
  • Masturbacion Femenina (1.082)
  • Masturbacion Masculina (2.066)
  • Orgias (2.192)
  • Sado Bondage Hombre (476)
  • Sado Bondage Mujer (203)
  • Sexo con Madur@s (4.626)
  • Sexo Virtual (277)
  • Travestis / Transexuales (2.543)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.682)
  • Zoofilia Hombre (2.303)
  • Zoofilia Mujer (1.714)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba