• Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Últimos Relatos
  • Publicar Relatos
  • Relatos Eróticos
    • Categorías de relatos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando...
Gays

Me vieron y me la metieron

Yo exhibicionista , él medio voyeur, se fue el primero en entrar y llegó a rematarme en medio de la nada.
Me gusta hacerlo en lugares al aire libre, sentir que alguien puede llegar, pocas veces me pasó que alguien en verdad me descubriera bien abierto de nalgas. Me quedé de ver con un chavito, ya saben, te agregan para ser “amigos” en alguna red y resulta que lo que en verdad quieren es cogerte como si no hubiera mañana. La historia con este chico no es muy relevante, algo común, salvo por el hecho de que fuimos a “correr” y pues si se corrió, pero, le dio el remordimiento propio de alguien que apenas comienza a probar cosas nuevas, se vistió y se fue, estábamos en un camino de esos que solo usan pocas personas en medio de la nada, “ocultos” detrás de unos árboles. Al irse me quedé un poco más ahí desnudito sintiendo el aire en mi culito abierto, pero aun intentando mantener el líquido dentro.

Cuando comencé a vestirme escuché unos pasos que se acercaban, volteo al lugar de donde venía el ruido y veo a un hombre grande, pero grande, de esos que usan pantalones de mezclilla vaquero pero no para lucirlo, era realmente para trabajar, un sombrero y su camisa a cuadros, era muy alto de quizás 1.90, barba descuidada y larga, moreno (después descubrí que su color de piel era más clarito, pero por el sol tenía muy quemadas ciertas áreas), cara de pocos amigos y gordo, sin embargo, su altura lo hacía lucir más fuerte que gordo.

-Buenas tardes amigo ¿qué anda haciendo por aquí?

Yo que apenas alcancé a ponerme la playera no sabía que contestar así que fui honesto.

-Buenas tardes, pues… siendo sincero andaba echando un palito, pero se fue mi compañía- No dije que era un hombre para evitar más problemas.

-Si lo vi irse, pero sabe usted que aquí es propiedad privada, no pueden venir a hacer eso.

Ya cuando dijo esto último estaba a no más de dos metros de mí.

-Sí, perdón pero pues es que cuando la calentura gana… pero le prometo no vuelve a pasar.

-No pues esta bien ¿usted fue el que quedó bien mequeado?

-Jajajaja… si

-Si lo vi desde allá

Señaló un cerro que a simple vista parecía que no había nada ni nadie, pero poniendo suficiente atención estaba una camioneta detrás de unos árboles, supongo de ahí fue que nos vio y lo más probable era que nos vio hacer todo el truco.

-Qué pena, perdón pensé que no había nadie por aquí.

Se comenzó a agarrar el pene sobre el pantalón cuando yo empecé a ponerme la tanga.

-Hasta con calzoncitos chiquitos viene, ya lo tenía bien planeado, a verlos.

Entendí el asunto que quería y modelé por delante como me quedaba, después por detrás y ahí se acercó a tocar mis nalgas.

-Aaay que suavecitas están, ni mi vieja las tiene así, están suaves y duritas, pero se aprietan bien rico.

-Cuando guste.

-Pues de una vez, al fin que ya andas bien abierto.

Solo me recargó en una enorme piedra que sobre salía de la tierra, hizo la tanga a un lado y sentí su pene punteando, un escupitajo que certeramente dio en el blanco y un empujón que me hizo gemir; ese no era un pene promedio, tampoco el que me había recién comido, pero este estaba a otro nivel, sentí que él no entró muy profundo y aún más sentí que abrió mucho, no podía verlo, solo gemir mientras este enorme hombre me empujaba con toda su humanidad ese pene en mí. A medida que se movía también sus pantalones se deslizaban a sus tobillos, sus manos rugosas pasaron de estar en mis caderas a desabrochar su camisa, sentí un enorme placer cuando su panza desnuda tocaba mi espalda, tenía un torso velludo que me hacía sentir un placer enorme, su panza era dura y sentía que era un nada comparado con este enorme ejemplar.

Me dio la vuelta, pero no me dio tiempo de ver su pene, solo me levantó bien arriba y de una lo rodee con mis piernas para después dejarme caer en su pene de nuevo, besé su cuello y todo lo que alcancé, le pedía más, alababa su vigor, su fuerza, le decía cuanto me gustaba su cuerpo, su pene, que me la metiera más duro que me hiciera un hijo y luego después de un buen rato se vino en mí, pero no salió inmediatamente.

-Ya se me está bajando, pero no la voy a sacar, que se salga solita, aprieta para que no se te vayan a salir, guárdalos para que más seguro quedes embarazado.

Eso me excitó.

-Límpialo

Me hinqué sobre la tierra y piedras a pedido suyo, lamí y dejé reluciente ese pene, no estaba erecto, pero a pesar de eso se veía muy bonito, gordo con unos huevotes que daba gusto pasarse por el rostro.

Me volví a vestir, estaba oscureciendo y tenía que irme, no nos despedimos como tal solo un hasta después. Llegando a mi casa fui al baño y dejé salir en una bandejita el semen de ambos, no diré que fueron litros, pero si era bastante, el primero según llevaba aguantando 3 días sin jalársela para dármelos a mí y el segundo estoy seguro que siempre sacaba mucha leche, me los puse por el cuerpo y como si fuera crema corporal quedé después de un rato con la piel cubierta.

Obvio no dejé pasar a este hombre enorme, varias veces volví por la zona para buscarlo, también varias veces lo encontré, no siempre pudimos hacer algo, dos veces lo vi con una mujer supongo su esposa, entendí porque le gustaron mis nalgas, su esposa parecía AimeP3, otras veces con unos niños que supongo eran sus hijos. De las veces que pudimos hacer algo fue en el tercer encuentro que pude ver su pene erecto, grueso como lata de refresco, largo de unos 15 máximo.

Nunca nos dijimos nombres o entablamos una gran conversación, simplemente iba, me empinaba, se la chupaba y bye. Lo vi quizás durante unos dos años… más o menos; un día no lo volví a encontrar, no sé qué pasó porque no sabía dónde vivía, ni como se llamaba. Algunas veces al año regreso a la zona esperando verlo porque ese hombre me hizo sentir súper rico, pero nada, quizás muy mala suerte o quizás ya no está por aquí.

6 Lecturas/22 mayo, 2026/0 Comentarios/por chapu805
Etiquetas: amigo, amigos, baño, culito, hijo, leche, semen, voyeur
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Share on X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir por correo
Quizás te interese
Convirtiendo a un hetero parte 1
COMO FUE KE ME CONVERTI EN UNA SEÑORA MUY PUTTAA.
Infidelidad con el hijo de mis amigos parte 2
La primera vez que engaño a mi marido 2
Adios amor
La becerra.
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Buscar relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.479)
  • Dominación Hombres (4.574)
  • Dominación Mujeres (3.300)
  • Fantasías / Parodias (3.682)
  • Fetichismo (2.983)
  • Gays (23.022)
  • Heterosexual (8.950)
  • Incestos en Familia (19.357)
  • Infidelidad (4.736)
  • Intercambios / Trios (3.353)
  • Lesbiana (1.206)
  • Masturbacion Femenina (1.099)
  • Masturbacion Masculina (2.117)
  • Orgias (2.230)
  • Sado Bondage Hombre (483)
  • Sado Bondage Mujer (210)
  • Sexo con Madur@s (4.716)
  • Sexo Virtual (280)
  • Travestis / Transexuales (2.559)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.713)
  • Zoofilia Hombre (2.329)
  • Zoofilia Mujer (1.722)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba