Mi hermano me enseña a masturbarme 2
Mi hermano pasa de mí y busco una nueva experiencia con mi amigo Nacho.
Cuando me fui a dormir, estuve cerca de una hora sin poder dormirme, pensando en lo que había ocurrido. Mi hermano ya se le escuchaba dormir desde la litera de arriba, y volví a notar calor en mis huevos al pensar en la primera paja de mi vida enseñada por mi hermano. Pensé en todos esos momentos que habíamos pasado desnudos en la ducha durante nuestra infancia, aunque hacía al menos año y medio de la última vez. Recuerdo la naturalidad de vernos desnudos y ver nuestras pollas dormidas mientras nos duchabamos y enjabonabamos con toda normalidad. Pensé que su polla había cambiado desde entonces, le había salido ese bello sobre ella y en sus huevos, su polla, obviamente mucho más grande al verla dura esta noche a tan pocos centímetros de mí. Me calente al pensar en que me gustaría poder repetir muchas veces y me sentí ligeramente al pensar que me daba curiosidad poder sentir su polla dura y caliente en mi mano. Me calente aún más pensando en ello y noté que mi polla se endurecía mucho en mi pantalón. Note la llamada de la naturaleza y lentamente descendí con mi mano hasta bajar el pantalón y rodear mi rabo como me había enseñado Toni. Deslicé la piel hacia arriba y salió la puntita de mi polla al aire. Llevé los dedos a mi boca y los chupé bastante para llevar saliva a la punta de mi polla. La palpé y extendí mi saliva por ella para comenzar la paja. Rodeé mi polla con mi mano y comencé el sube y baja lentamente pensando en mi hermano: en su cuerpo con abdominales marcados, en su polla de unos 14-15 cm, erizada hacia mi mientras imaginaba que yo estaba masturbándolo a toda velocidad y me llenaba la mano de su leche. Pensé en todo ello y imaginé la cara de placer de mi hermano y no tarde en correrme. Apenas salió nada pero me quedé tan agusto. Acaba de terminar mi segunda paja de mi vida y tenía a mi hermano justo arriba de mí, deseando poder volver a repetir lo vivido esa noche.
Al día siguiente era lunes, y quedé con un amigo de mi clase. Me moría de ganas de hacerme otra paja. Había abierto la caja de Pandora y me notaba super caliente. Le pregunté directamente a mi amigo, Nacho, si se había hecho alguna paja alguna vez. Le sorprendió la pregunta, porque nunca habíamos hablado de ello. Me dijo que sí, que había empezado hace un mes o dos. Le pregunté que si le gustaba y como lo hacía. Me contó que comenzó porque un amigo suyo le envió por el móvil varios vídeos porno y que al ponérsele dura, comenzó a experimentar. Se dio cuenta que solo acariciando no le daba tanto placer, y empezó a mover su polla hacia los lados hasta notar que era mejor de arriba a abajo. Desde entonces se hacía pajas todos los días, hasta dos o tres diarias. Me dijo que no le salía semen, que solo un ligero líquido que probó y que era muy salado. Yo le dije que no había probado el semen, que solo llevaba dos pajas y que mi hermano me había dicho como hacerlo.
-Te has hecho una paja con otro? Búa que marica – me dijo riéndose
-Pero cada uno con la suya, además que él me enseñó porque yo le pregunté y no sabía hacerlo
-Ah vale, entonces bien. Té gusto?
-Si, es excitante hacerlo con otra persona. Seguro que a ti también te gustaría
-Pues cuando quieras nos hacemos una juntos, yo tengo mucho porno descargado en mi teléfono.
-Esta tarde?
-Vale, mis padres no llegarán hasta las 19. Vente antes y nos hacemos varias jaja
Ya estaba caliente con esa respuesta. Quería hacerme otra paja, y hacérmela con Nacho me pareció también buena idea. Nacho era rubio con ojos verdes y un buen físico, como el mío, ya que los dos jugábamos al fútbol durante años. Tenía ganas de verle la polla, me daba curiosidad verla a alguien de mi edad y compararla.
A la hora de comer, Toni seguía raro conmigo. Mi misión era estar otra vez haciéndome una paja con mi hermano, pero no entendía porque estaba así, así que pasé de él y me centre en mí y en la nueva oportunidad que tenía está tarde. Cuando iba a salir por la puerta, Toni me preguntó que adonde iba, y le dije que iba a pajearme con Nacho. Toni se quedó helado, y yo cerré la puerta y me fui dispuesto a hacerme mi tercera paja de mi vida con otro chico.
Llegué ansioso y Nacho parecía que también. Nos fuimos a su habitación y él ya iba sin camiseta y con solo los boxers, y se notaba si erección.
-Venga, tengo ganas de correrme ya – dijo Nacho.
Me quité la camiseta y me quedé en boxers.
-Voy a poner mi móvil conectado a la pantalla y pongo el porno – dijo Nacho
A mí no me importaba nada el porno, solo quería ver su polla y hacerme la paja ya.
Puso un vídeo de una pareja joven que estaba desnudándose en una habitación de un hotel. Nacho se sentó en la cama y me dijo que hiciera lo mismo.
-Venga, pollas fuera y a darle – y se bajó los boxers. Su polla era blanquita y tenía alguna que otra peca. Era un poco más larga que la mía, pero muy poco, e igual de final. Se bajó los boxers y me miró, agarrando su rabo con la mano derecha. Yo hice lo mismo y dejé a descubierto mi polla, totalmente dura.
-Bua, la tengo más grande que tú jaja
-Bah, eso lo dices tú pero la mía es más grande- dije yo bajando la piel y sacando mi capullo al aire.
-Uy si claro… Va vamos a compararla y verás
Nacho se acercó a mi y puso su polla pegada a la mía. Note su polla caliente y dura rozando la mía y se me tensó aún más. Ambos estábamos con las pollas pegadas y muy cerca.
-Ves? La mía es más grande – dijo empujándola hacia la mía
-Bueno va, es cierto pero super poco – empujé mi polla hacia la suya con dureza para apartarle de mi
-La tendré más pequeña pero seguro que tiro más semen que tú… – le dije dando unas cuantas subidas y bajadas rápidas
-Eso habrá que verlo… – dijo Nacho masturbandose también.
Nos sentamos en la cama y nos pajeamos mirándonos, ignorando la TV como yo ya sabía que iba a pasar.
-Sabes que dicen que si te la pajeas con la mano contraria es como si te la hiciera otra persona porque no controlas tan bien? – dijo pasándose la polla a su mano izquierda.
-No lo había oído… Pero no sé si es así, tendrías que demostrarlo realmente con otra polla para saberlo 100% – solté la bomba, totalmente cachondo.
-Quieres decir que quieres que nos pajeemos el uno al otro? – dijo Nacho un poco serio pero sin dejar de menear su polla con la mano mala.
-Como experimento, porque si que es verdad que va un poco más loca la mano mala – dije dándole unas bajadas con mi mano menos buena.
-Bueno si, como experimento para demostrar que tengo razón una vez más jaja – dijo medio sonriendo pero se le notaba tenso y ansioso.
-Como lo hacemos? – le dije pasando directamente al tema.
-La gracia es que sea a la vez para ver quién se corre antes y más cantidad, seguro que eres más rápido y tiras menos leche que yo jaja – dijo Nacho soltando su polla. Yo también la solté, quería que me empezara a tocar ya y yo a él.
-Mira, como yo soy zurdo y tú eres diestro, nos sentamos en la cama como estábamos antes y nos cruzamos las manos. Ok?
-Si, vale, como antes pero… Cambiando de polla – dijo tenso
-Exacto – y fui a coger su polla y la apreté fuerte con mi mano. La note dura y caliente, de diferente textura a la mía y muy suave. Me puse muy cachondo.
-Joder… – Dijo Nacho. Y agarró también mi polla con su mano. La tenía temblorosa pero la agarró con más decisión de lo que parecía. Hacia unas horas que me había llamado maricon por la paja con mi hermano, pero no había dudado apenas en agarrarme la polla y empezar a pajearme con ansiedad. Ambos empezamos a menear nuestras jóvenes pollas sin parar. Empezamos a sudar y nos mirábamos sin parar las pollas y a veces a los ojos. Era muy excitante.
De pronto decidí ponerme en pie y decirle que se acercará a mí. Me obedeció con gesto de extrañeza. Me junté a él y acerque mi polla a la suya y las volví a unir. Las agarré a las dos con mi mano y empecé a pajearnos a la vez a la máxima velocidad que pude con ambas manos. Le miré fijamente y le pedí que me avisara si se iba a correr. Él, serio y sudando me dijo que vale con un suspiro. Yo no dejaba de masturbarnos sin parar hasta que me dijo que iba a correrse en poco. Yo estaba igual y le dije que quería que ambos nos corriésemos sobre la polla del otro. Y así fue, nos separamos y agarramos cada uno su polla y unimos las puntas. Él se corrió primero y yo a los pocos segundos. Llenó mi puntita de su escaso semen y yo igual. Él volvió a ganar, le salió más semen líquido que a mí, pero nos dio igual porque acabamos exhaustos. Nacho acabo apoyándose con su cara en mi hombro jadeando de la excitación contenida
-Gracias Pedro, por todo esto… – me dijo al oído y acarició mi polla y se marchó a limpiarse al baño.
Continuará.



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