Mi nuevo marido pasó de odiar a los gais a ser una chica como yo…
Un chico completamente machista y homofóbico, tras conocer a un gay, lo invita a salir con la idea de aprovecharse de él, pero el gay se lo lleva a su casa, se cambia de ropa y aparece una hermosa mujer, la que le da una buena mamada y se deja dar por el culo, al poco tiempo cambian de papeles….. ..
Antes de conocerme a mí mi actual novio y marido, él odiaba a los maricones, y junto a sus amigos del barrio se divertían haciéndoles pasar malos ratos entre otras cosas, pero un buen día lo conocí a un chico, en la elegante urbanización donde él vivía, la gran mayoría de sus amigos, al igual que él, disfrutaban haciéndole pasar malos ratos a los maricones con los que se encontraban, aparte de vivirlos, sacándoles algo de dinero por dejarnos tocar los huevos, o permitir que les mamasen la verga, debido a eso la mayoría de los maricones les tenían pavor, ya que su manera de pasar el rato era divertirse a costillas de ellos, aparte de sodomizarlos y ponerlos a mamar sus vergas.
Cuando cualquier de los chicos, dejaban que el maricón los abordase, le decían que se podían ver tras la fábrica en un terreno lleno de monte y baldío, y al principio la gran mayoría de los maricones gustosamente aceptaban, pero cuando ya se encontraban en el terreno, los maricas al pensar que estaban solos, se quitaban toda la ropa, entonces el resto del grupo entraba, el pobre chico al verse rodeado, trataban de escapar, pero no lo dejábamos ir hasta después de que le rompían el culo y lo ponían a que les mamase la verga a todos, y después de eso le robaban la ropa dejándolo en ocasiones sodomizado, golpeados y desnudos.
Para mi actual marido y sus amigos era tremenda gracia, y la disfrutaban mucho, Pero cuando aún yo no lo conocía un buen día, él se encontraba comprando una ropa, en un centro comercial, que se encuentra conmigo él es más o menos de mí misma edad, al principio que me vio me dijo que pensó que yo era una chica, accidentalmente tropezamos, y al escucharme hablar se dio cuenta de que en realidad yo era gay, además la manera en que mis ojos se clavaban en su verga no le dejó la menor duda de eso, creo que al principio estuvo a punto de darme un buen empujón, pero después me dijo que pensó cómo me vería completamente desnudito en medio de terreno en el que él y sus compinches acostumbraban aprovecharse de los chicos como yo.
Por suerte cuando me invitó, de manera muy fina rechacé su invitación, pero en lugar de eso le propuse que me acompañase a mi casa, posiblemente pensó en decirme que no, pero por aquello de ganarse mi confianza aceptó, llegamos a mi casa, y tras pasar la puerta me disculpé con él pidiéndole que me esperase a que me pusiera algo más cómodo, al tiempo que le serví una cerveza, mientras se la tomaba comenzó a ver varias fotos, luego cuando ya teníamos más confianza me dijo que al principio pensó que se trataban de una modelo, pero al observar detenidamente el rostro, se dio cuenta de que se trataba de mí, ya él estaba por marcharme, cuando salí de mi habitación, completamente vestido de mujer, y eso que únicamente estaba usando ropa íntima femenina, que me quedaba regia, parecía una misma hembra, nos sentamos en el sofá de la sala, y seguimos charlando, fue cuando le confesé que él me gustaba y que si por mi fuera ahí mismo me dedicaba a mamar su verga y de ser posible, encantado de la vida dejaría que me diera por el culo.
La verdad es que yo parecía toda una verdadera hembrita, por lo que dejó que le diera una buena mamada, aunque sin llegar a venirse, ya que de cuando en cuando dejaba de mamar, y le ofrecía mis nalgas, hasta que finalmente aceptó, como estaba a solas con él, disfruté tremendamente de que me comiera el culo, y dejar que le mamase la verga un sin número de veces, eso pasó a ser algo habitual, prácticamente a diario, él pasaba por mi casa y de no dejar que le mamase la verga era que salvajemente me lo enterraba por mi apretado culito, así nos seguimos viendo, yo dándole el culo, de una manera tan rica y sabrosa, que él me dijo que pensaba que yo lo disfrutaba mucho más que él. un día mi amiguito y yo habíamos terminado de tener sexo, cuando mientras que nos dábamos una sabrosa ducha juntos, accidentalmente sintió mi mustia verga en contacto con sus nalgas, cosa que lejos de molestarle, acepto que le excitó, y por curiosidad me pidió, que le volviera apegar mi miembro entre sus nalgas, aunque nada más lo rosé, me dijo que sintió algo sumamente excitante, tanto que, en una siguiente ocasión, cuando me lo propuso, le pregunté si alguna vez lo habían penetrado, a lo que bastante turbado me respondió que no, fue cuando me ofreció a hacerlo, y sin que yo insistiera mucho, aceptó.
Pero de manera muy amorosa, primero le propuse que me acostase boca abajo, al tiempo que comencé a acariciar sus nalgas y su esfínter, con mucha calma, además de ir untándole un poco de vaselina, lenta y suavemente lo fui penetrando con mis dedos, y así de uno en uno finalmente en cierto momento ya tenía mis cinco dedos y gran parte de mi mano, introducidos dentro del, de esa misma manera suave y bien considerada, mi mano continuó entrando y saliendo de entre sus nalgas, cuando de momento al voltear hacia la izquierda se encontró con mi miembro muy cercano a su rostro, y aunque mustio, algo le provocó introducirlo dentro de su boca, al tiempo que él continuaba haciéndome todas esas delicias dentro de su culo, en cosa de pocos segundos sentí como mi verga fue ganando cuerpo, dentro de su boca y mientras que él continuaba mama que mama, yo no dejaba de meter y sacar mi mano prácticamente de su culo.
Hasta que extraje mi verga de su boca y colocándose tras del, sin sacar mis dedos de su culo, le pregunté si estaba listo, a lo que resueltamente me respondió que sí, casi apenas saqué mis dedos de entre sus nalgas, metí mi verga entre sus nalgas, a medida que lo fui penetrando, mi novio comenzó a gemir de placer, él movía sus caderas disfrutando todos y cada uno de los embates que yo les daba a sus nalgas, así desde ese día descubrió el placer de ser penetrado por otro hombre, pero eso no se detuvo ahí, mi amante en ciertas ocasiones se parecía más a mí y yo actuaba más como él, al grado que comenzó a disfrutar de cosas tan sublimes como el vestirse de mujer, depilar todo su cuerpo, y hasta maquillarse con mi ayuda al principio, pero en una ocasión que él y yo salimos al cine, de regreso a casa, pasamos por un lugar algo oscuro, y para desgracia nuestra nos han asaltado, nos empujaron hasta un terreno oscuro, nos obligaron a que nos quitásemos casi toda la ropa, quedando en pantis y sostén, luego bajo amenazas hicieron que nosotros dos nos besáramos, para posteriormente ser sodomizados por todos ellos, en infinidad de veces, y ponernos a mamar sus vergas, luego no contentos con todo lo que nos hicieron, nos dejaron atados, a mi acostado sobre la tierra y a mi amigo sobre mí, con su verga entre mis nalgas, ambos nos moríamos de la vergüenza, al ver a los policías, pero a pesar de esa mala y fea experiencia, pudimos hacer una muy buena amistad con uno de los policías, que ocasionalmente nos visita en mi casa.
Así que, por lo general, soy yo la que más disfruta de las dos, ya que mientras nuestro amigo el policía, me entierra toda su macana de pura carne, mi amiguita me tiene mamando su verga por un buen rato.

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