Mi primera vez fue algo gay
Hace tiempo mi primo y yo «jugamos» al doctor y nos dimos mutuamente algo de penecilina.
Esta es mi primera historia, disculpen las faltas o si me voy por las ramas,
Yo cuando era pequeño, 9 o 10 años, era algo gordito, nada importante, y siempre íbamos a la montaña, al menos una vez al mes, ya que mis abuelos por parte de mi padre tienen un terreno enorme, y siempre íbamos para obtener algo de él, si suena mal pero absolutamente todos en la familia de mi padre sin unos gilipollas, no son malas personas, solo no les importa los demás, como sea, en esa casa siempre me quedaba solo con mi primo, apenas un año mayor, llamemos lo se as, se as y yo no es que nos calleramos bien, simplemente éramos los primeros nietos, y allá en la montaña no había mucho que hacer, esto debido al terreno irregular y el frío, y por eso mismo, simplemente nos quedábamos acostados viendo la tv vieja que había, ambos debajo de una manta, en una de esas, cuando estábamos solos en la casa, el me dijo que quería jugar, algo que ya jugaba con su hermana mayor, (en realidad era hermana de su madre, mi tía pero como era muy joven la trataban como la hermana de mi primo), el me pidió que me bajara en pantalón, y yo simplemente para complacerlo, ya que siempre me gusta hacer lo que me piden, me baje los pantalones, el fingió hacerme un examen médico, tocándome la pancita suave y redonda qué tenía, agarraba mis grandes nalgitas, y apretaba mis pequeñas pelotas, al final dijo que me daría una inyección, me acosté en la cama como me dijo, el abrió mis nalguitas y metió su pequeño pene dentro de mi ano, yo la verdad no sentí nada malo ni nada raro, no se sentía rico y no se sentía mal, era solo una pequeña presión contra mi, pero como el lo disfrutaba, yo era feliz, y lo deje cogerme el culo tanto como quería, que alguien me dijera cosas lindas era raro en mi familia así que estaba feliz, y cada vez que iba a la casa de mi abuelo y el estaba allí, siempre nos metíamos al cuarto, y el siempre disfrutaba de mi culito, un día, decidí que esta vez sería yo quien se cogeria a sebas, y así lo hice, ya tenía experiencia chupando lo por que el me hacia hacerlo, así que comencé a chupar lo, pero en lugar de solo quedarme en su diminuto pene también chupe su ano, no fue asqueroso ya que teníamos toallitas húmedas y siempre nos limpiaba os bien, así que esa vez, fui yo quien le daría pene a mi primo, ya que era gordito en esa época, y el me masturbaba, terminé con un buen pedazo, nada impresionante ya que aún era un niño pequeño, pero si era mucho más grande que el de mi primito, y allí se lo metí, fue raro, y el no paraba de temblar, al principio no supe muy bien que hacer, pero algo dentro de mi despertó ese día, abrace con fuerza a sebas y me lo coji, la forma en que gemia me hizo exitarme bastante, y lo domine completamente, lo que más me gustó no fue el sexo, fue dominarlo, hacerlo mi putita, si bastante sádico ya se, pero me gustó tener poder sobre alguien más, y desde entonces yo era quien lo volaba a él, y me gustaba, aunque el siempre estaba molesto, no solo por que yo me volví activo y eso, sino por que no me corra, solo sentía un temblor y allí lo dejaba, daba bastante precum pero nada de semen, (años después descubrí que tengo una afección desde mi nacimiento, básicamente mis testículos y el conducto que lleva el semen a mi pene esta enredado sobre si mismo, es algo benicno, pero básicamente soy estéril desde mi nacimiento), en fin, volviendo a la historia y el como terminó, un primo menor que ambos, nos atrapó a mi y a sebas besándonos en el baño, se as se preocupo pero yo por estar en el momento le di un espectáculo al niño mostrándole como sebas se volvía tan mariquita por mis besos, el en su confusión se lo contó a los adultos, que más que nada nos separaron, nos regañaron por separado ya que el primito solo vio besos, y desde entonces se as, tenía la excusa perfecta para odiarme y jamás se volvió a acercar a mi, al final nunca volvimos a quedarnos solos, y yo soy un poquito sádico, y me gusta dominar, tuve más experiencias incestuosas y otras cosas, ya veré si las cuento, como sea, gracias por leer


Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!