Mi tío Javier
Un pequeño niño lleno de inocencia y curiosidad tiene su primer acercamiento a la perversidad..
Hola mucho gusto este es mi primer relato, me presento, tengo actualmente quince años, me llamaré José y voy a contar mi historia con mi tío
Antes de empezar una pequeña descripción mía, a mi esto me pasó cuando tenía yo 6 años, era un niño blanquito, pelo negro, cejas pobladas, nariz respingada, labios rosados, grandes cachetes/mejillas, ojos grandes color café, muy delgado, a veces cuando leo relatos pienso que exageran al momento de describir a menores diciendo que tienen un enorme culo, pero en mi caso si era así yo tenia mucha nalga.
Yo vivia con mis papás en una casa medianamente grande, soy hijo único, mis papás no me prestaban mucha atención que digamos porque se la pasaban trabajando, mi tío Javier en ese tiempo tenía 42, era el hermano mayor de mi papá, el hombre estaba riquísimo, pelo negro, cejas pobladas, barba, nariz larga, unos labios finos y medio café, alto de 1.80, manos grandes y peludas, mejor dicho, todo su cuerpo era peludo, no iba al gimnasio pero si estaba como muy robusto y tenía mucho músculo pero al mismo tiempo no estaba marcado, tenia un poco de pancita y lucia como gordito, pero un gordo rico pues no sé si me explique bien.
Javi estaba pasando por problemas con su esposa y se alejó del pueblo donde vivía para venir a la ciudad, en casa de mis abuelos ya estaban ocupados los cuartos entonces no pudieron recibirlo, ahí fue cuando mi papá le abrió las puertas de nuestra casa y se mudó con nosotros.
En cuanto Javier puso un pie en la casa yo me pegué horrible a el, no me le despegaba y siempre le decía cualquier cosa como típico niño fastidioso a esa edad, pero a pesar de todo Javier siempre me trataba bien y cuando me le pegaba no me alejaba ni nada, el y yo dormíamos juntos en el mismo cuarto pero en camas separadas, siempre se quedaba dormido a las 9 y se despertaba temprano a las 7 de la mañana. A mi papá le tocaba trabajar doble turno por lo que llegaba hasta las 12 de la noche, mi mamá se iba a trabajar a la 1 de la tarde y Javier llegaba del trabajo a esa hora por lo que a mí tío le tocaba cuidarme por varias horas.
Para ya dejarme de rodeos vayamos a como inicio mi vida sexual.
Yo a esa edad pues no tenía ni idea del sexo ni nada parecido, la primera vez que tuve un acercamiento a esto fue cuando mi tío estaba en el cuarto mientras yo veía las caricaturas en la sala de estar, se escuchaban unos ruidos medio extraños y con curiosidad fuí al cuarto para ver qué hacía mi tío, abrí la puerta y lo primero que veo es a mi tío Javi masturbandose en mi cama, tenía la luz apagada por lo que no pude verle la verga, me le quedé viendo un rato mientras el seguía jalandosela viendo porno, me fuí de ahí pensando en lo que había visto, estaba bastante confundido pero eso despertó mucho mi curiosidad, me salió masturbarme naturalmente, sin pensar mi mano se dirigió adentro de mis calzoncillos y me frotaba pero nada pasó. Javier terminó y salió como si nada actuando normal, más tarde en la noche me di cuenta que la cama estaba mojada por lo que ahí mismo tiró sus chorros de leche.
Eso se hizo una rutina, a las 6 de la tarde Javier se recostaba en mi cama y se masturbaba, y yo siempre observaba de lejos con curiosidad, en una de esas veces pude ver bien lo que hacía por qué dejó la luz encendida, ponía los ojos en blanco, arqueaba las cejas, se subía la camisa dejándome ver su abdomen peludo, y su verga era bastante morena, una cabeza rosada, muy peluda, 15 centímetros, unos huevos gordos y aún más morenos. Esa fue la primera vez que sentí excitación en mi vida, me quedé con los ojos pegados en su verga y lo que me dió más curiosidad fue ver cómo salía un líquido blanco de su pene y su cuerpo se retorcía, fue la primera vez que mi pequeño pene se puso duro, sentía el cuerpo caliente e instintivamente me ponía la mano en mi pajarito.
Un día Javier se puso más descarado aún y ya se masturbaba en cualquier lado aunque nunca cerca de mi pero, hasta que en una ocasión yo estaba usando la tablet que mis papás me habían regalado, Javier estaba viendo el fútbol, yo ni estaba prestando atención, tenía la cabeza pegada en la tablet hasta que veo de reojo ese líquido blanco que había soltado Javier la otra vez, cuando levanto la mirada tenía la verga de Javier a 5 centimetros de mi cara, mi tío se estaba masturbando ahí al lado mio, hasta el momento no habia querido preguntarle nada porque me daba pena, pero en ese momento algo me poseyó y medio haciéndome el tonto le ñrehunte:
«Tío, que es eso?» Mientras lo miraba a los ojos con una leve sonrisa
«Es nada, leche, hijo»
«Cómo que leche?» Le dije riendo
«Por qué tu pajarito saca leche?»
«Porque soy grande, cuando creces tu pajarito se hace grande y cuando lo tocas se siente rico»
No conteste y puse mis ojos en el semen que había tirado en la mesa, acerqué un poco mi dedo y lo toque con curiosidad.
«Esta viscoso y caliente»
«Te digo que es lechita por eso está caliente, te la puedes tomar».
«Pero a mí no me gusta la leche, tío»
«Pruebala, a lo mejor y está si te gusta»
«Huele rico».
Acerqué mi cabeza a olerlo y me había gustado el olor, a mi tío esto lo puso caliente y se le puso dira otra vez.
«Por qué tu pajarito es grande y el mío no, a mi no se me pone así»
«Ah no? Por qué?» Mi tío puso cara de confusión, pero confusión falsa de esa que usan los papás para que sus hijos dejen de joder.
«No sé, pero no se me pone igual».
«Hmmm, a ver, dejame ver».
Mi tío se agachó un poco esperando a que me levantará y me bajara los pantalones pero me quedé sentado sin moverme ya que tenía duda si hacerlo o no.
«Pero mis papás dicen que nadie me debe ver mis cositas»
«Si hijo, ningún extraño te debe ver tu pajarito ni tu colita, pero yo soy tu tío.
A parte te voy a revisar para ver si no estás malo, como tú doctor. A ti te gustan los doctores?»
«Hmmm no, me dan miedo».
Le dije con una sonrisa mientras encogía mis hombros.
«Ohh pero no pasa nada, solo te voy a revisar, mira ven».
Se fue hasta el sillón y me pidió que me sentara, yo muy obediente fui y me acostó boca arriba.
«No te preocupes hijo que yo sí te voy a revisar con mucho cuidado».
Mi tío, con sus manos enormes y peludas tomó mi pantalón y lo bajó hasta mis rodillas, después de burlarse de mis calzoncillos y reír un rato me los quitó, dejando expuesto mi pene infantil frente a mi tío. Me estaba según el revisando, me tocó todo todo mi pene, subía y bajaba mis huevitos, me abría el cuerito del pene, casi como jugando con el, y con la otra mano se estaba dando cariño.
«Hmmm, creo que ya se porqué, mira, a nosotros los niños grandes el pajarito se nos pone grande cuando vemos o sentimos algo que nos gusta, y cuando se pone muy muy feliz saca la lechita»
Se paró y me mostró de nuevo su pene que para mí era una cosa enorme y digna de admirar.
«A loejor y esto te gusta, no? A veces cuando me estoy dando cariño me espías». Y yo me puse rojo porque según yo me escondía muy bien para verlo.
En ese mismo momento con tanto tocamiento me excité y se me puso durito.
«Mira ya vez, funcionó, ahora vamos a ver si dándote cariñitos sacas la lechita»
Bajó toda su cabeza y me intentó dar un oral, para ser sincero no sentía nada, a lo mucho cosquillas por la saliva, se sentia bien su lengua por lo calientita que estaba, y su barba cuando me raspaba mi pelvis, después de unos 4 minutos.
«Hmm no te sale nada, hijo. No me quieres dar leche? Tengo mucha sed».
Yo todo confundido y triste porque no me salía leche.
«No te pongas triste, tío, mira, te das cariño otra vez y cuando te salga lechita te la tomas».
«Nah, y si mejor te la tomas tu? Nunca la has probado».
Yo sin miedo a experimentar acepte, pero lejos de solo verlo masturbarse me puso a chupársela. Mi tío se quitó por completo el pantalón y los calzones que llevaba, se sentó y abrió las pierna, yo de rodillas frente a el tenía en mi cara toda esa belleza de hombre, listo para probarlo por primera vez.
Con una inexperiencia empecé por lamer el tronco de su verga de arriba a abajo, el sin despegar sus ojos de los míos solo gemia, se metió su mano derecha por debajo de la camisa y se tocaba los pezones.
Recuerdo que estaba muy feliz probando esa verga deliciosa, no me cabía mucho en la boca pero según mi tío lo hacía bien, chupé muy poco ya que era cansado, me gustó más pasarle la lengua por toda la pelvis y la ente pierna, sus huevos aunque estaban peludos me gustaba chuparlos porque se contraían y se movía solos como si tuvieran vida propia. No duramos mucho, como 5 minutos de haber empezado, sin avisar mi tío soltó apenas un chorro de leche que me cayó en la barbilla. Cuando lo probé extrañamente me gustó, no mucho pero no me desagradaba para nada.
Rápidamente esto se convirtió en una rutina, nos chupabamos nuestros penes a diario, me esforzaba por hacer feliz a su pajarito para que me diera de su leche y tomarmela felizmente, se la llegué a chupar incluso hasta 4 veces en un solo día, me había hecho un poco adicto a mamarle la verga a mi tío de 42 en mi infancia.
Ya cuando faltaban 2 meses para navidad, en noviembre, mi tío ya jugaba con mis nalguitas, nos desnudabamos por completo y nos acostamos en la cama de mis papás, mi tío Javi me dijo que me enseñaría a hacer el amor, era algo que solo las personas grandes hacían cuando querían demostrarse amor.
«Yo a ti te amo mucho mi hijito lindo, por eso te voy a enseñar»
«Yo también te amo te juro que lo voy a hacer bien». Es lo único que recuerdo que dijimos.
Me encantó tocar todo su cuerpo peludo, pasar mis pequeñas manos por su pecho y abdomen, tenía unos muslos riquísimos, y obvio me gustaba aún más que me tocará a mi mi cuerpo pequeñito con sus manos gigantes, me calentaba mucho cuando me daba nalgadas y me las apretaba, o cuando me tomaba del cabello con mucha delicadeza y me besaba en los labios o el cuello, está de sobra decir que no sabía besar, solo nos dábamos piquitos o abríamos la boca y jugábamos con nuestras lenguas.
Trató de meterme sus dedos en mi anito muchas veces, incluso llegó a comprar un lubricante solo para poderme meter sus vergota, pero le dio miedo lastimarme y que mis papás lo notarán entonces solo me dedeaba, como tenía los dedos grandes y rasposos me dolía un poco pero se sentía rico como jugaba su dedo dentro de mi.
También llegué a lamerle el culo, esto fue solo una vez y fue cuando mi tío de verdad estaba muy muy caliente, ese fue el día en que se la chupé 4 veces, se aseguró de tener limpio allí abajo para que no me diera asco.
Ese día recuerdo que, pues como mi tío no me podía coger, me ponía en 4 o de misionero, se ponía lubricante y frotaba su pene en todo mi ano hasta correrse, ese día de lo caliente que estaba intentó penetrarme, echó bastante lubricante y hasta mojó las cobijas, sorpresivamente no me dolió tanto, creo que sería por todos los juegos previos que me hacia, ya debía tenerlo bien dilatado, fue bastante brusco, estábamos de misionero, tomó mis piernas y las pegó en su cara para que mi cuerpo quedará pegado con el suyo, luego como todo un macho me agarró de la cadera y me dio rápido, recuerdo bien como se escuchaba muy fuerte el choque entre mi culo y su pelvis, mi tío pues no la tenía muy ancha, ni larga, su pene era bastante promedio y porque me dejaba el ano bien dilatado pues no me lastimó, apesar de haberle deslechado los huevos ya tres veces a mamadas antes de que me cogiera, soltó 3 chorros de leche dentro de mi anito, después de eso estábamos agotados los dos, eran creo las 8 de la noche en diciembre, nos quedamos acostados desnudos, tío y sobrino, abrazados y acurrucados, obvio nos quedamos dormidos, mi tío Javi me levantó para darnos un baño rápido y recoger el desorden de la casa, nos bañamos juntos lo más rápido que podíamos, me limpió todo el semen que traía corrido por las piernas, cambió las cobijas y me fui a dormir, eran las 11:40, me quedé despierto un rato por las dos horas que había dormido ya, mi papá llegó, entró a mi cuarto y me dió un beso en la mejilla y se fue a dormir.
Cuando mi tío entró estábamos entre risas y nervios, como ya estaba de vacaciones mi mamá no entraría al cuarto a levantarme temprano así que mi tío se acostó en mi cama y nos volvimos a acurrucar. Como dato extra ya había cumplido 7 años en ese momento.
Después de las festividades de diciembre mi tío regresó al pueblo y desde entonces no lo he vuelto a ver, gracias a lo que viví con el me hice un niño muy caliente y pervertido, tuve otras aventuras con mis compañeros de escuela, pero era siempre porque yo los metía en este mundo sexual.
Me gustaba mucho un profesor que tenía y trataba de «seducirlo» pero nunca me hizo caso, tuve sexo ya varias veces con dos amigos míos pero nada parecido al morbo que viví con mi tío, a día de hoy ruego porque regrese y me la meta enterita de nuevo, o por lo menos un señor parecido a el.
También me hice muy adicto al incesto, todo lo que tenga que ver con sexo entre familiares, especialmente si es de niños con adultos me calienta muchísimo, me recuerda a todo lo que yo viví, también cuando sea grande me gustaría hacerle lo mismo a algún sobrinito, o tener un hijo y cogermelo, pero ya veremos.
Me vendría bien si comentan su usuario de telegram, para morbo o lo que sea, incluso una charla normal, si es que hay algún interesado.


(48 votos)
@goku637 escríbeme.
Genial relato a mí tb mi tío me hizo comer su verga jugando q rico recuerdos
Hola que tal. Me encantó tu relato acá te dejo mi tlgm, si tienes más anécdotas de incesto escribeme porque es mi tema favorito @minenito
wow amigo, suenta interessante tu ondas dwe incestos y todo lso demas que dices a lo ultimos. podemos hablar de eso.
agrega el mio amigo es @todosuave me ha gustado tu relato esta genial, agrega va.
@bosoiem
Ufff que rico lo que pasaste, me la puso bien dura. Telegrama: mend para morbosear
Que morboso.
Telegram: @LuzosDecaz
Rica historia, te dejé mi telegram por ai quieres morbosear sobre incesro rico:
@L0B0_3ST3P4RI0
Muy bueno el relato te dejo mi telegram para platicar y más ok
Solo que por la escuela casi no tengo nada de tiempo pero vemos ok @nadiemas12
Mándame mensaje para poder fantasear @Ariom
Delicioso relato 🤤💦
@tonyephebos también para platicar