Mi vecinito se convirtió en mi mujer
como convertí a un niño de 9 en mi pareja.
Soy un hombre de 40 años mido 1.83 mts bastante grande y peludo, hace 6 años me mude de ciudad y llegue a vivir a una vecindario pequeño, a los pocos días de llegar noté que siempre que pasaba por el pequeño parque frente a la casa, había un niño delgado pelo castaño claro con corte de hongo, piel blanca unos ojos verdes y unos labios rositas, el siempre estado solo cerca de los columpios y se quedaba viéndome cuando yo pasaba por ahí.
A los 15 días de estar viviendo en este lugar, llegué un viernes a la media noche y note que el nene estaba en el parque solo, así que me acerqué y le pregunté qué hacía en la calle solo a esas horas.
Me contó que se llamaba Juan, que tenía 9 años y que su mamá no le daba llaves de la casa y que él debe siempre esperar a que ella llegue del trabajo para poder entrar por lo que siempre que viene del colegio le tocaba quedarse en el parque y esperarla, no me supo decir en qué trabajaba su mamá. solo me dijo que siempre la recogían en diferentes carros y llegaba a la madrugada.
Lo invité a mi casa a que comiera algo y esperara allí. Yo no tenía más intención que ayudarle en ese momento. él aceptó y se quedó cerca a la ventana pendiente de que su mamá llegara mientras comía un sándwich que le preparé. La situación se volvió recurrente y constantemente Juanito pasaba las tardes en mi casa.
Las únicas oportunidades en las que vi a su mamá, una mujer linda de unos 25 años, por su forma de vestir y horario confirme a qué se dedicaba, era una prostituta.
Dos meses pasaron, y yo me tenía que ir de viaje por una semana, cuando volví, un día martes a la 1am, Juanito estaba en el parque me dijo que su mamá se había ido desde el viernes anterior y no había regresado, que desde entonces estaba en la calle.
Así que entramos a mi casa, comió algo y se durmió en mi sofá. A la mañana siguiente, me levanté y él seguía allí dormido, lo desperte y le pedí que se bañara porque estaba muy sucio de tantas noches en la calle.
Cuando entró a la ducha me llamó y pidió ayuda para poner el agua caliente, cuando entré al baño lo vi desnudo, delgado sin un solo pelo en su cuerpo, unas nalgas redondas y firmes, sus pezones diminutos color rosa y un pequeño pene.
Fue la primera vez que lo vi con morbo, y de inmediato me deje llevar por la excitación, lo vi asi desnudo, hermoso, inocente, le dije que si quería que yo lo bañara y sonrió tímidamente, me dijo que bueno, me quite el pijama, y deje solo la trusa blanca que tenía puesta.
Comencé a bañarlo con delicadeza acariciando su cuerpo cada parte de él, lo toque con mis manos, era tan pequeño a mi lado que con una sola mano podía tocar su trasero entero.
Mi verga, de 18 centímetros y demasiado gruesa, se paro y comenzó a salir por un lado de la trusa, él se rió, y me pregunto porque la tenia asi, y tambien me pregunto de los pelos en todo mi cuerpo.
Le expliqué que de adultos a los hombres nos salen pelos por todos lados, y que me había tocado a mi muchos más, le dije que el pene se pone así duro cuando uno ve algo hermoso, y que en este caso él era ese algo hermoso que lo había puesto así. Me dijo que era la primera vez que veía a un hombre desnudo, y que yo parecía un oso.
Aproveche y le dije que si le daba un abrazo a su oso, él lo hizo, sentí su cuerpo apretar mi verga, uff, que sensación. Le pedí que ahora él me enjabonara a mi. No se imaginan lo que era ver esas manos pequeñas acariciando mi cuerpo, tan suaves, tan tiernas. y cuando enjabono mi verga, sus dos manos juntas no alcanzaban a cubrir ni la mitad.
Salimos de bañarnos y nos secamos, me puse una pantaloneta, él se puso una camiseta mía en lo que yo le lavaba su ropa, solo eso. Desayunamos algo, y nos pusimos a ver caricaturas en mi cama.
Bueno él las veía, yo solo podía verlo a él, la camiseta que traía puesta se había recogido y me dejaba ver sus nalgas, él estaba recostado sobre mis piernas. por lo que sintió como mi pene se puso duro, me dijo riéndose que lo sentía, pause las caricaturas y le dije:
– ¿he sido muy bueno contigo, verdad?
Juanito, – sí señor, eres mi oso que me cuida.
a lo que sonreí – ahora tu puedes hacer algo por tu oso.
J- lo que quieras oso.
me quite la pantaloneta, y le dije – quiero que beses mi pene como si fuera una paleta.
Solo con eso, él comenzó a hacerlo sujeto mi verga con sus dos manos y pasaba la lengua por todas partes hasta por los huevos, se metió la punta en la boca, no le cabía más que la cabeza, apretaba con sus labios mi glande, lo succionaba, lamía de qué manera, hasta que a los 10 minutos aproximadamente, solté 5 chorros de leche directo a su boca y cara, sin pedírselo el se tomo mi leche. la mejor imagen que he visto en mi vida. cada gota se la tomo.
J- Oso, sabe muy rico ese líquido y tu pipi también.
-Se llama semen, o leche, que bueno que te gusto, asi siempre que quiera te puedo dar. Le di un beso en su boca y le enseñé cómo besarme.
nos quedamos dormidos y a las 2 horas me desperté, porque mi Juanito, estaba aferrado a mi pene lamiendo.
-Qué glotón quieres más leche?
J- sí, Oso es que lo vi otra vez parado y quise ponerte feliz.
te voy a enseñar otra manera de hacerme feliz.
lo acoste en la cama, y bese su cuerpo pase mi lengua por cada rincón hasta llegar a su cola, la lamí de manera frenética pasaba mi lengua en círculos por su ano, y metía mi lengua en el. escuche como juanito suspiraba y votaba pequeños gemidos, su cuerpo temblaba, no pude más y comencé a rozar mi verga en su cola poco a poco fui metiendo mi verga en el, lo hice suave con mucho lubricante hasta meter entera mi verga. él se quejó al principio pero no pidió que me detuviera, sus ojos estaban llorosos pero no lloró, apretaba con sus manitas las sábanas de la cama.
Con mi verga completa dentro suyo me quedé quieto un par de minutos, solo esa sensación me hacía querer venirme, su culo apretaba con tal potencia mi verga, y el solo gemía. lentamente me empecé a mover hasta que se hizo más fácil entrar y salir de ese pequeño ano, el gemía de manera deliciosa, estaba boca abajo debajo mío, mi cuerpo entero sobre él mi mano derecha junto a su cara mientras él con su manos se sujetaba de mi brazo, lo embestí más rápido cada vez, hasta que mi verga explotó preñando a Juanito por primera vez. deje mi verga dentro de él hasta que se bajó la erección. Nos bañamos y seguimos viendo tv.
Solo hasta el jueves llegó su mamá. por lo que aproveche todos esos días para hacerle el amor a juanito. le pedí que no le contara a nadie lo que habíamos hecho sino no podría volver a verlo, y él aceptó.
cuando volvió su mamá, hable con ella, de porque dejaba a su hijo solo en la calle tantos días, de manera grosera me dijo que no le importaba ese niño, que era un error haberlo tenido, le dije que entonces no volviera, que se fuera del todo, y yo me encargaría de Juanito, me inventé que lo veía como un hijo porque yo era estéril y siempre había querido ser padre. ella solo me miró y aceptó, pidió un camión de mudanzas, el cual yo pague, y se llevó todas sus cosas desocupando la casa que rentaba, y me entregó las cosas de mi Juanito, y se fue para siempre.
Yo al otro dia hice lo mismo, veía riesgoso quedarme en ese lugar, pues no faltan los vecinos chismosos, me cambié de ciudad nuevamente, y me fui con Juanito, lo presentaba como mi sobrino huérfano. y el me llama Tio oso, pero siempre hemos dormido en la misma cama, es mi pareja, me lo follo a diario.
Ahora él tiene 15 años, sigue delgado con el pelo largo a los hombros aún se mantiene lampiño, es afeminado, y me ha pedido que quiere ser mujer, está tomando hormonas femeninas con acompañamiento médico, nunca nadie se ha enterado que desde los 9 años le doy verga.
Ahora es Juanita, viste de mujercita incluso para ir al colegio ya las hormonas le están haciendo salir teticas y su penecito contrasta de maravilla, hemos hablado que cuando cumpla los 18 años nos cambiamos de país para poder casarnos y ser finalmente marido y mujer.

Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!