Mis días en el salón de juegos
Entre mis frecuentes visitas al salón de juegos, encontré uno que me llamó la atención, protagonizado por el encargado.
Este relato muestra mi vivencia e iniciación en la vida sexual. Todo comenzó un día de verano cuando yo tendría unos 12 años, muy aficionado a las máquinas pinball o máquinas del millón en España, cuando afortunadamente los chicos no disponíamos de aparatos electrónicos como los de hoy en día y así, nos pasábamos horas en las salas de billares o de máquinas, principalmente pinball o mata marcianos, entre algunas otras.
Una tarde al salir del cole, me fuí a gastar mis pocas monedas en el salón de máquinas, en esa época estaba muy entrenado en el pinball, logrando hacer extensas partidas, pero claro, hasta que se acababan las monedas. Yo al igual que otros chavales de mi edad y más mayores, éramos clientes habituales de estos salones de juego, conociendo al encargado que se llamaba Julio y al que todos llamábamos comúnmente como «jefe», siendo él el encargado de solucionar algún problema o avería en las máquinas y también, solo a algunos de los más asiduos, nos regalaba algunas partidas gratis, pàra ello, habría la puerta de la máquina y dándole a un resorte te proporcionada algunas partidas gratis.
Esto fue ocurriendo algunas veces, pero en alguna ocasión, me dí cuenta que me ofrecía alguna partida gratis, estando yo jugando es decir, con las dos manos en los denominados «petacos» o Flippers, de forma que abría la compuerta que estaba en medio de la máquina, justo delante del jugador, arrimándose por tanto en esta maniobra. Yo al principio no le dí importancia, pero notaba que se pegaba mucho a mi espalda, pero al fin y al cabo, me daba partidas gratis y eso me encantaba.
En otra ocasión, remitió la misma maniobra es decir, abre la puerta de la máquina detrás mío y yo en plena partida, pero esta vez noté un gran bulto en mi espalda y mi culo, refregándose más que otros días y alargando intencionadamente esta maniobra, yo no le dí mas importancia al tema. Otro día que había pocos clientes y en el que yo me había saltado unas clases, repitió la maniobra, esta vez noté más el bulto, deduciendo un gran pollón el cual, se apretaba en mi culo y parte de la espalda, pero en ese momento noté que con su mano, me tocó la polla por encima del pantalón, a lo que yo me resistí y acabé por marchar del local.
Estuve unos días sin aparecer por el salón de juegos, pero yo ya con 12 años, veía como crecía mi polla e incluso, me habría hecho algunas pajas viendo que ya empezaba a generar semen es decir, a veces muy cachondo supongo que por las incipientes hormonas, por lo que en algunos momentos recordé los rozamientos de Julio o «jefe» como todos lo llamábamos, incluso imaginando la gran polla que tendría.
Al cabo de unos días y con ganas de jugar con las máquinas, regresé al salón de juegos, realicé algunas partidas y marché sin que el «jefe» se me acercara o me diera partidas gratis. Pensé que ya no tendría más problemas y regresé más veces, incluso hice sesión intensiva una tarde que falté a clase, esa tarde y sobre las 4 de la tarde, casi no había nadie en el salón, lógicamente porque la mayoría de los clientes son escolares y estaban en la escuela, así que estuve bastante rato jugando en mis máquinas favoritas cuando de repente, veo al jefe acercarse y preguntarme si me quedaban monedas…. «no jefe esta es la última» le contesté. Entonces veo de reojo que saca del bolsillo el manojo de llaves de las máquinas y me abre la mía poniéndome 6 o 7 partidas…. yo contentisimo, veo que hace además para cerrar la puerta para lo que se arrima mucho a mí (yo estaba jugando), en ese momento noto de nuevo su tremendo bulto, pero decido aguantar en modo de agradecimiento por tantas partidas, luego sin separarse de mi me mete la mano por dentro del pantalón sin desabrocharlo, de modo muy disimulado, llegando ahora sí a tocarme la polla la cual y no sé porqué, empezó a ponerse tiesa, lo que hizo que se pegara mucho más a mi frotándome su pollón en mi culo y agarrando con su mano toda mi polla… así siguió un rato y yo empecé a experimentar una mezcla de miedo, placer y tal vez, morbo por la situación.
Al final marchó al ser requerido por algún cliente pero me dijo que cuando se acabaran las partidas, me pasara por su pequeño despacho el cual en realidad era como una cabina donde guardaba materiales y había una pequeña mesa de despacho. Al acabar la partida me acerco y le pregunto «jefe que quería??», respondiendo que esperara un rato que me daría unas fichas para jugar con las máquinas más modernas. Me dice que entre y efectivamente, me da un montón de fichas, yo super contento pero en esas que veo que cierra la puerta de la pequeña oficina y me da la vuelta, frotándose de nuevo su polla con mi culo, pero esa vez si que me desabrocha el pantalón y me lo baja así como el calzoncillo, quedando mi polla al aire, aún no muy tiesa por el nerviosismo y tal vez algo de miedo del momento. En ese momento veo que me la toda y me hace como una paja, los ojos se los veía como desorbitados, al poco mi polla ya tiesa veo que se entretiene con mis pocos e incipientes pelillos de mis genitales, acerca su boca y hace como su atrapara con los labios los pocos pelillos, luego metió su boca en mi polla, para chuparla intensamente. Yo en esos momentos estaba en una situación para mí muy extraña pero tremendamente placentera… así estuvo un rato, hasta que veo que se desabrocha el pantalón lo deja caer y entonces aparece un gran pollón, el que ya había sentido frotarse en mi espalda y culo… me coje mi mano y la pome en su polla, entonces y sin saber muy bien porqué, empiezo a paseársela, el «jefe» estaba como loco, empieza a mamarmela y al cabo del rato, me dice que se la chupe también «un poquito», entonces me llega un orgasmo y meto mi aún poquita leche mezclada con líquido (eran mis primeras corridas) en su boca, succionándomela sintiendo entonces una sensación extraña pero muy placentera, acabada mi corrida me acompaña la cabeza a su polla, hasta que me la metí en la boca… sentí una sensación de placer y asco, ya que le olía a orín, pero el continuó cogiéndome la cabeza hasta que noté una gran descarga de semen que no pude contener dentro de mi boca y la escupí casi toda…
Seguidamente, se sube el pantalón y yo hago lo mismo, abriendo la puerta y saliendo cada uno por su lado en el salón de juegos…
Yo marché a casa con una extraña sensación en el cuerpo. por un lado intuía que eso no estaba bien, tal vez con sentimientos de asco pero también, cuando lo recordaba, se me ponía la polla tiesa, haciéndome algunas pajas recordando…
Dejé de ir por el salón de juegos varios días, pero un viernes por la tarde, regresé acompañado por unos amigos del cole, jugamos unas partidas y en un momento, se acercó muy discretamente el jefe, me puso algunas partidas, se arrimó de nuevo y rozó su polla en mi culo, tocándome la mía con la mano sobre el pantalón, diciéndome que venga mañana sábado antes de las 10 horas al salón de juegos, diciéndome que estaría cerrado pero que llamara a la puerta de vidrio que él estaría y me daría muchas partidas mientras que acondiciona el salón antes de abrirlo.
Dese luego que yo intuía lo que podría pasar, pero con aquella sensación de miedo, curiosidad y morbo que tenía, decido llegar sobre las 9:15 h al salón. Efectivamente estaba cerrado y llamo a la cristalera saliendo el «jefe», para abrirme y volver a cerrar el salón. Ya dentro del salón, supongo que para disimular un poco, me lleva a una máquina que sabe me gusta jugar, y me da unas partidas, por lo que yo comienzo las partidas y él, realiza trabajos de limpieza en el salón. Al cabo de unos 10 minutos, veo que se acerca mientras yo estaba en una partida y como siempre, se arrima a mi espalda y culo y noto su gran pollón, pero esta vez de otro modo al que estaba acostumbrado. Continua el ya metiendo su mano por dentro del pantalón agarrándome la polla, en ese momento veo que su polla estaba al aire, por eso la notaba mas grande. Me baja el pantalón y agarra mi polla… se detiene, me quita el pantalón y calzoncillo y me coge de la mano, para llevarme al lavabo de personal, donde hay un pequeño plato de ducha y allí me ducha enjabonandome y limpiandome, para él luego hacer lo mismo, apenas secados ya que solo había una pequeña toalla de manos, le dirige al salón en la zona de billares donde me alza encima del billar y empieza a chuparme la polla intensamente, mientras que me me intenta meter un dedo dentro de mi culo…. así estuvimos ni recuerdo el rato, habiendo conseguido meterme un dedo dentro, en esos momentos me vino un orgasmo terrible y vi salir disparada por primera vez, mi lechita que manchó toda la cara del «jefe», seguido veo que marcha este y en unos segundos regresa con algo en la mano.. parecía un bote de algo… luego el se pone encima del tapete del billar con la polla toda tiesa, la ví y me fije por primera vez, era muy blanca, con muchas venas y un capullo muy rojo… me cogió la cabeza y me metió su polla en la boca, así comencé una gran mamada a su hermosa polla la cual, no olía como la otra vez, sacó una especie de crema (luego supe que era lubricante) y se la puso en el culo, por lo que mientras se la chupaba, me decía que le metiera dedos dentro de su culo, primero uno y luego los dos, el tipo disfrutaba y yo en esos momentos tengo que confesar que también… aún sin correrse de da la vuelta me enseña su culazo y me pode que le meta mi pollita entro del culo… yo no sabía muy bien como pero él, me orientó, así que se la metí en el culo lubricado hasta dentro… decir que mi pollita en esos momentos tendría unos 10 0 12 cm de largo, lo que para mi edad estaba bién, también bastante gordita según me comentó, por lo que siguiendo supongo instinto (en aquellas épocas no había pelis porno ni revistas que enseñaran más que las tetas y poco más), fuí follándolo hasta que me corrí otra vez, esta vez creo que sin mucha lechita…. el tipo estaba como loco, me volteó y me comenzó a comer de nuevo la polla, me tiraba de los pezones hasta casi hacerme daño y en un momento dado, me dió la vuelta y empezó a jugar con mi culito… primero pasándome la lengua intentando meterla dentro, luego me puso el líquido en el culo y me metió un dedo el cual, entro ya lubricado bastante bien… luego noté su polla refregándose en mi culo notando también, su capullo frotando mi agujerito… puso más crema en mi culo y en su polla y comenzó como queriendo meter su polla en mi culito…. llegó un momento que me dolía mucho y le supliqué que lo dejara… él como enloquecido me dijo que casi estaba dentro el capullo… siguió un poco más yo con muchísimo dolor, noté que por lo menos la puntita entraba y salía y de repente, noto un calor y líquido entrando en mi culo, luego supe que se había corrido en mi culo…
Aquello ya no se repitió en los días siguientes, yo más asustado que otra cosa, no regresé al salón, pero un día me armé de valor y entre de nuevo, viendo al «jefe» dando partidas a otro niño de tal vez un poco menor que yo, por supuesto con la arrimada típica… después a mí también me dió alguna partida y por supuesto, me tocó bien tocada la polla y arrimon de siempre. En un momento viene y me dice que si me apetece venir el próximo sábado, que me dará una sorpresa… Desde luego que no pensaba regresar, pero de nuevo la curiosidad y mi ya calentura hizo que a las 9 de la mañana, estuviera de nuevo llamando a la cristalera del local. LLegó el «jefe» con una gran sonrisa y me hizo pasar al salón, quedándome sorprendido entonces de ver que dentro estaba el niño que lo vi manosear el otro día, pero totalmente desnudo y con su muy bonita pollita toda tiesa. Le miré con interés la pollita y ví que era muy larguita y delgadita, sin apenas pelillos…
En ese momento el «jefe» se me pone detrás y me coge la mano, llevándosela a su ya tiesa polla, también me coge la cabeza y hace que se la chupe a lo que accedo… veo al niño mirando y el individuo le dice que se acerque, me saca mi polla de la boca y hace que el niño se la chupe, cogiéndole de la cabeza, mientras me dice a mí, que se la chupe al niño, dudé un momento pero luego, me arrimé a aquella bonita pollita y se la chupé largo rato, hasta que el «jefe» eyaculó en la boca del niño y este casi vomita, no sé si por la cantidad de leche que sacó o por el asco que le dio…
Seguidamente veo como sube al niño al billar y empieza a chuparle el culito, dándome cuenta que eso ya lo habrían hecho antes, le metió un dedo y luego lubricante… entonces me dice que suba también al billar, le pone el culito en pompa y me dice que le meta la polla dentro como había hecho el otro día con él.. así que veo el agujerito del niño bastante abierto y se la meto, primero la puntita lo cual le dolió algo, luego poco a poco se la metí toda hasta correrme como un adulto dentro de su culo, entonces el «jefe» continuó chupando y cogiendo con la lengua mi corridita…. seguidamente me untó también a mí el culo y empezó a meterme un dedo el cual, con el lubricante ya entraba mejor que el otro día…. luego levanta al niño le empieza a chupar su pollita hasta que se puso tiesa, indicándome que me la metiera también, lo que hizo el niño, notando dolor al principio pero luego, un placer tremendo con sus embestidas, denotando que no era la primera vez que follaba…. en ese disfrute mío, noto que sale pa polla del niño y noto otra mucho más grande, ya con mi culo algo dilatado, veo que de nuevo el «jefe» me mete la puntita para follarme así, pero de repente y cuando disfrutaba de lo lindo, noto un tremendo dolor que casi me parte en dos, deduciendo que en una de estas envestidas, me metió toda la polla dentro, quedándose un rato dentro sin moverse, hasta que redució solo un poco el dolor, así que continuó follándome con mi culo sangrante, pero a pesar del tremendo dolor, sentía un extraño placer, hasta que noté una explosión de líquido calentito dentro mio, evidenciando si gran corrida dentro de mi culito…
Este relato les aseguro que es totalmente verídico en una ciudad del centro de España hace ya muchos años… yo a día de hoy casado pero no he perdido la afición a comerme alguna hermosa polla y dar o recibir una buena follada de vez en cuando.




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