Pequeño streamer
Teodoro, un chico de 12 años delgado, blanco y bastante lindo que solo quería cumplir su sueño de ser streamer. Una noche, mientras su hermano mayor duerme a unos metros, se cuela en su habitación y empieza a transmitir… hasta que un solo espectador descubre sus pies perfectos. Lo que comienza como .
Teodoro suspiró mientras cerraba con cuidado la puerta del cuarto de su hermano. La casa estaba en silencio; su papá ya se había ido al turno de noche y Misael dormía profundamente en su cama, tal como esperaba. El pequeño de 12 años sabía que su hermano mayor era un tronco cuando caía rendido después de sus largas jornadas en la construcción. Aun así, caminó de puntillas enfundado en su pijama blanca con pikachus por todas partes, con el corazón latiéndole fuerte en el pecho. La habitación olía a ropa limpia y a ese perfume barato que Misael usaba. La computadora, la única decente de la casa, brillaba en la esquina como un tesoro prohibido.
Teo se sentó en la silla ergonómica, encendió el monitor con movimientos precisos y abrió el emulador de SNES que ya tenía preparado de antemano. Se colocó los audífonos, ajustó la cámara web y respiró hondo.
—Buenas noches, gente… o los pocos que vayan a aparecer —murmuró con una sonrisa traviesa, activando la transmisión—. Soy Teo, y hoy vamos a revivir uno de los mejores juegos de la historia: Super Mario World. Si no me siguen todavía, suscríbanse, que prometo no morirme en el primer nivel.
Era delgado, de piel muy blanca, suave y lampiña. Su cabello negro estaba alborotado como siempre, y sus ojos avellana brillaban con esa mezcla de nerviosismo y emoción. Empezó a jugar. Era bueno, muy bueno. Saltaba con precisión milimétrica, recolectaba todas las monedas y hacía comentarios graciosos cada vez que Yoshi se comía un enemigo.
—Miren eso, ¡lo hice sin checkpoint! ¿Dónde están mis aplausos? —decía riendo bajito para no despertar a Misael.
Sin embargo, el contador de viewers se mantenía en un triste “1” durante varios minutos, y luego subía a “2” para bajar otra vez. Teo sintió una punzada de decepción, pero no se rindió. Se acomodó mejor en la silla, levantó las piernas y apoyó los piecitos enfundados en calcetines blancos sobre el borde del escritorio. La cámara los captaba de lleno en primer plano, pero él ni siquiera lo notó; solo quería estar más cómodo.
Seguía concentrado en el juego, pasando el nivel de la fortaleza con facilidad, cuando apareció el primer mensaje en el chat.
SweetSoles88: Tus pies se ven increíblemente atractivos, Teo. Me encantan los calcetines blancos y tu pijama de Pokemon.
Teodoro se quedó congelado por un segundo. Sus mejillas se tiñeron de un rojo intenso casi al instante. Parpadeó varias veces, mirando el mensaje como si no pudiera creerlo. Un cosquilleo extraño le recorrió la nuca y bajó por su espalda. No era asco… era vergüenza, sí, pero también una extraña y repentina felicidad. Alguien estaba viendo su stream. Alguien lo había notado.
Se mordió el labio inferior, sin saber muy bien cómo responder, mientras Mario seguía corriendo por la pantalla.
—¿Q-qué? —susurró para sí mismo, sonriendo avergonzado aunque la cámara no captara su cara en ese momento.
El chat seguía ahí, esperando. Y Teo, con el corazón latiéndole aún más rápido, no pudo evitar mirar de reojo sus propios pies sobre el escritorio. Su mente de doce años no captaba lo que estaba ocurriendo, pero le empezaba a gustar.
Teodoro bajó los pies del escritorio de golpe, como si lo hubieran pillado haciendo algo malo. Se removió en la silla, incómodo, con las mejillas todavía sonrojadas.
SweetSoles88: No los bajes, por favor… déjalos ahí donde pueda verlos mientras juegas. Se ven tan suaves y bonitos.
Teo soltó una risita baja, mitad vergüenza, mitad diversión. Era un niño travieso y bromista por naturaleza, así que arqueó una ceja mirando la cámara.
—Vaya, vaya… ¿así que tenemos gustos raros en el chat? —dijo con tono burlón, aunque su voz sonaba un poco más aguda de lo normal—. Bueno, si mi único seguidor me lo pide tan educadamente…
Sonrió de lado, ese gesto travieso que siempre usaba cuando se metía en líos, y volvió a subir los pies al escritorio. Los calcetines blancos quedaron de nuevo en primer plano. Movió los dedos dentro de la tela, flexionándolos lentamente, casi como si estuviera jugando con su nuevo espectador.
—Ahí los tienes. Disfruta el espectáculo mientras Mario sufre —comentó riendo bajito.
Aunque Teodoro tenía solo doce años, no podía negar que le gustaba la atención. Que alguien lo estuviera mirando, elogiándolo, aunque fuera por algo tan raro como sus pies… le producía un cosquilleo raro y agradable en el estómago. Se sentía poderoso, deseado. Y eso era nuevo.
Al fondo, Misael seguía roncando suavemente, ajeno a todo, con la cara hundida en la almohada.
El contador de vistas empezó a subir poco a poco: 3… 5… 8… y llegó hasta 10. Los mensajes no paraban.
FootLover92: Joder, qué pies más gorditos.
SoleAddict: Quítate los calcetines, Teo. Queremos verlos sin nada.
Teodoro se quedó mirando la pantalla, perplejo. Mordió su labio inferior con fuerza, debatiéndose internamente. El corazón le latía rápido. Una parte de él quería cerrar la transmisión y salir corriendo, pero… las vistas seguían subiendo y los halagos no paraban. Se sentía bien. Demasiado bien.
—Esto se está poniendo raro… —murmuró para la cámara, aunque sonreía—. Pero bueno, si tanto insisten mis diez valientes…
Con movimientos lentos y algo tímidos, se quitó primero un calcetín y luego el otro. Sus pies quedaron completamente expuestos: pequeños, blancos como la leche, mullidos y suaves. Los dedos eran finos, con las puntas y los talones ligeramente sonrosados. La piel se veía impecable, casi como si nunca hubiera pisado el suelo duro de la vida.
Teo flexionó los dedos, encogiéndolos y estirándolos, dejando que la cámara captara cada detalle. Luego, como respondiendo a otro comentario que acababa de aparecer, arqueó las plantas y las arrugó lentamente, mostrando cómo la piel suave se plegaba en pequeñas arrugas perfectas.
—Miren… ¿así querían? —preguntó con una mezcla de vergüenza y picardía, moviendo los deditos—. No sé qué tiene esto de especial, pero si les gusta tanto…Se rio nervioso y volvió a concentrarse en el juego, aunque ahora sus pies seguían protagonizando la transmisión, moviéndose de vez en cuando para complacer a su pequeño pero creciente público.
Teodoro seguía moviendo los dedos de los pies en la cámara, cada vez más cómodo con la atención, cuando un sonido distinto llamó su atención: una donación generosa acababa de llegar.
Donación de FootKing_XXX: $50
“Eres adorable, Teo. Arremángate el pantalón del pijama para que veamos también tus piernas mientras juegas. No te arrepentirás.”
Los ojos avellana de Teo se abrieron como platos. Cincuenta dólares. Para él, que apenas tenía para comprarse un mouse nuevo, era una fortuna. El corazón le dio un vuelco de pura emoción.
—Joder… ¿en serio? —murmuró, riendo nervioso—. Bueno, si me pagan así de bien… no puedo decir que no.
Con una sonrisa amplia y algo traviesa, se arremangó las perneras del pantalón de pijama hasta las rodillas. Sus piernas delgadas, de piel lechosa y completamente lampiñas, quedaron expuestas bajo la luz de la pantalla. Eran suaves, casi frágiles, con esa misma palidez que cubría todo su cuerpo infantil.
Siguió jugando, pero ahora el contador de espectadores empezó a subir de verdad: 15… 28… 47… El chat se llenó rápidamente de mensajes.
SoleAddict: Dios, qué piernas más perfectas. Tan lisas y blancas.
LegsLover23: Se ven suaves como las de una chica, me encanta.
NewFan88: Teo, eres un sueño. Sigue así, rey.
Los halagos le inflaron el ego de una forma que no esperaba. Teo sonreía como idiota, respondiendo con bromas cínicas, pero la emoción lo estaba poniendo nervioso. Sus dedos se volvieron torpes en el control. Un mal salto, un enemigo que no vio… y Mario murió estrepitosamente.— ¡Nooo! —se quejó, riendo avergonzado.
El chat no tardó en reaccionar:
FootKing_XXX: Perdiste el nivel. Castigo: quítate la camisa.
SoleAddict: Castigo, castigo.
LegsLover23: Fuera la playera o nos vamos.
Teodoro soltó una carcajada incrédula.
— ¿Qué? Ni loco. Esto no es un striptease, gente. Estoy jugando Mario, no encuerándome —bromeó, aunque su voz tenía un toque de nervios.
De repente, varios espectadores se desconectaron de golpe. El contador bajó de 47 a 31 en cuestión de segundos. La sonrisa de Teo se borró al instante. Su cara de decepción era evidente: ojos grandes, labios fruncidos y ese sonrojo que no se iba.
SweetSoles88: Si no aceptas el castigo, todos nos vamos.
FootKing_XXX: Última oportunidad, bonito. O nos desconectamos.
Teodoro tragó saliva. Miró el contador, luego la cámara, mordiéndose el labio con fuerza. Se veía claramente manipulado y asustado de perder lo que acababa de conseguir.
—Está bien… está bien, no se vayan —murmuró con voz bajita y avergonzada—. Pero solo porque me están chantajeando, eh…
Con movimientos lentos y torpes, agarró el borde de su playera. Dudó varios segundos, el rostro adorablemente incómodo, las mejillas ardiendo de rojo. Finalmente se la quitó por encima de la cabeza, dejando al descubierto su torso delgado, blanco como la porcelana y completamente lampiño. Sus pequeños pezones rosados quedaron a la vista, endurecidos por los nervios y el aire fresco de la habitación.
Se quedó ahí sentado, sin camisa, con las piernas aún arremangadas y los pies descalzos sobre el escritorio, cubriéndose un poco el pecho con un brazo por puro instinto.
—Felices… ¿ya? —preguntó con una mezcla de vergüenza y resignación.
El chat explotó en halagos y el contador volvió a subir rápidamente.
Teodoro se quedó mirando la pantalla con los ojos muy abiertos. El contador de espectadores casi se había duplicado: ahora marcaba 82 y seguía subiendo. Los halagos inundaban el chat a toda velocidad.
LegsLover23: Ese torso es una obra de arte, tan blanco y suave…
SweetSoles88: Pezones rosados perfectos, quiero ver más de ti.
NewFan88: Eres demasiado lindo, Teo.
Pero lo que realmente le iluminó la cara fueron dos donaciones seguidas que sonaron una tras otra:
Donación de FootKing_XXX: $30
Donación de SoleAddict: $40
La incomodidad se le pasó casi al instante. Una sonrisa grande y algo traviesa volvió a sus labios. Se sentía eufórico.
—Jajaja, bueno… parece que les gustó el espectáculo —dijo con tono bromista, volviendo a concentrarse en el juego—. Gracias por las donas, en serio. Esto me motiva un montón.
Siguió jugando, soltando sus comentarios cínicos y pequeños gritos ahogados cada vez que Mario fallaba un salto. En uno de esos gritos más fuertes, Misael se removió en la cama del fondo, gruñendo dormido. Teo se congeló y rápidamente hizo una señal de silencio con el dedo índice frente a la cámara.
—Shhh… —susurró, acercándose un poco al micrófono—. Mi hermano mayor está durmiendo ahí atrás. Trabaja todo el día y tiene sueño pesado, pero mejor bajo la voz… No quiero que me mate si se despierta.
El chat pareció encantado con esa confesión y los mensajes cariñosos y halagadores siguieron llegando mientras los espectadores aumentaban. Teo se sentía realizado, feliz. Por primera vez sentía que estaba siendo visto, que su sueño de streamer estaba empezando de verdad.
Sin embargo, el juego se puso más difícil. Un nivel complicado, enemigos volando por todos lados… y volvió a morir estrepitosamente.
FootKing_XXX: Perdiste otra vez. Castigo: quítate el pantalón.
SoleAddict: Fuera el pijama, Teo. Queremos ver todo.
NewFan88: Castigo o nos vamos.
Teodoro soltó una risa nerviosa y negó con la cabeza.
—Eh… no, no, no. Eso ya es demasiado, gente. Quedaría en calzoncillos y mi hermano está literal a tres metros —dijo, aunque su voz sonaba menos convincente que antes.
El chat empezó a amenazar con irse. Varias desconexiones aparecieron. Entonces llegó otra donación generosa:
Donación de FootKing_XXX: $70
“Quítatelo. Ahora.”
Teo se mordió el labio con fuerza, visiblemente incómodo y lleno de pena. Miró hacia la cama de Misael, luego al contador de viewers, y finalmente suspiró derrotado.
—Está bien… pero solo porque la donación es muy generosa y no quiero que se vayan… —murmuró, rojo como un tomate.
Se levantó un poco de la silla y, con movimientos lentos y avergonzados, se bajó el pantalón del pijama. Quedó solo con una pequeña trusa blanca, ajustada, que contrastaba con su piel lechosa. Su cuerpo delgado, completamente lampiño, de piernas finas y torso estrecho quedó totalmente expuesto ante la cámara. Se sentó de nuevo rápidamente, encogiéndose un poco, cubriéndose el regazo con las manos por puro pudor.
El chat explotó.
SweetSoles88: Dios mío, qué cuerpo más perfecto. Tan delicado y suave.
LegsLover23: Quiero lamer cada centímetro de esa piel blanca…
FootKing_XXX: Eres un sueño hecho realidad, Teo. Sigue jugando, bonito.
Los halagos subidos de tono lo hicieron sonrojar todavía más, pero también le devolvieron el ánimo. A pesar de la vergüenza, una extraña confianza por la atención lo invadió. Volvió a agarrar el control, intentando concentrarse en el juego mientras sus pies descalzos seguían en primer plano y su cuerpo casi desnudo quedaba a la vista de decenas de personas.
Teodoro estaba a punto de responder a un comentario cuando, desde el fondo de la habitación, Misael murmuró algo ininteligible entre sueños y se dio la vuelta en la cama, haciendo crujir el colchón. El chat explotó inmediatamente.
LegsLover23: ¿Quién es tu hermano? ¿Qué edad tiene?
SoleAddict: Suena a que es mayor… ¿es tan guapo como tú? Enséñanoslo.
NewFan88: Quiero ver al hermano mayor, apuesto a que está bueno también.
Teo sintió una punzada incómoda de celos en el pecho. Él era el centro del stream, el que se estaba exponiendo, el que estaba consiguiendo las donaciones. No Misael. Frunció ligeramente el ceño, pero disimuló con una sonrisa forzada.
—Mi hermano tiene 24… y no, no lo voy a despertar ni mucho menos enseñarlo. Este stream es mío —dijo con un toque de molestia que intentó ocultar con humor.
Para recuperar toda la atención, cometió un error a propósito en un salto fácil. Mario cayó al vacío dramáticamente. El chat volvió a enfocarse en él al instante.
FootKing_XXX: Perdiste a propósito, pequeño tramposo.
SweetSoles88: Nuevo castigo: quítate la truza. Totalmente desnudo.
SoleAddict: Fuera la ropa interior, mocoso. Queremos verte todo.
Teodoro se rio nervioso y negó con la cabeza varias veces.
—Eh… no, no. Eso ya es demasiado. Estoy casi desnudo y mi hermano está ahí durmiendo. No puedo quedarme en pelotas, gente…El chat se volvió inclemente. Algunos mensajes se pusieron agresivos:
FootKing_XXX: Hazlo o nos vamos todos, niño.
NewFan88: No seas maricón, quítatela.
SoleAddict: Si no te desnudas, reportamos el stream por estafador, mocoso.
Entonces llegó la donación más grande hasta el momento. El sonido fue inconfundible:
Donación de FootKing_XXX: $250
“Desnúdate, pequeña puta.”
Teo se quedó congelado mirando la pantalla, con los ojos muy abiertos y la boca seca. Doscientos cincuenta dólares. Suficiente para comprarse su propia computadora decente. Su mente dio vueltas. Tragó saliva con dificultad, visiblemente nervioso y avergonzado.
—Está bien… —susurró casi sin voz—. Me… me desnudo. Pero esto es lo máximo, ¿eh?
Con manos temblorosas y el rostro ardiendo de vergüenza, enganchó los dedos en la cintura de su pequeña trusa blanca. La bajó lentamente por sus piernas delgadas, dejando al descubierto su pene pequeño, completamente lampiño como el resto de su cuerpo, y con un diminuto glande cubierto por el prepucio, pero vergonzosamente erecto, tieso. Sus bolas suaves y rosadas quedaron también a la vista. Se sentó de nuevo rápidamente, encogiéndose un poco en la silla, con las mejillas rojas y la mirada baja.
El chat estalló en una oleada de halagos vulgares y explícitos:
FootKing_XXX: Joder, qué pollita tan rica y pequeña. Perfecta para chupar.
SoleAddict: Ese culito blanco y lampiño… quiero follarte hasta que grites.
SweetSoles88: Tan erecto por nosotros… eres una putita natural, Teo. Me encanta.
A pesar de la vergüenza abrumadora, Teo sintió un calor extraño y placentero recorriéndole el cuerpo. Su pene palpitaba visiblemente, duro como una roca. Se sentía expuesto, vulnerable… pero también extrañamente complacido y deseado. Agarró el control de nuevo, intentando concentrarse en el juego con su cuerpo completamente desnudo frente a la cámara, pies descalzos en primer plano y todo lo demás a la vista.
Teodoro seguía sentado completamente desnudo frente a la cámara, con el cuerpo temblando ligeramente. El chat no paraba de llenarse de halagos cada vez más vulgares y denigrantes:
FootKing_XXX: Mira esa putita, tan cachonda por nosotros.
SoleAddict: Eres una zorra barata, Teo. Esa pollita pequeña babeando solo porque te insultamos.
NewFan88: Qué puta más patética y adorable. Sigue así, perra.
Cada palabra humillante hacía que el pene pequeño y erecto de Teo palpitara visiblemente. Una gota transparente de precum empezó a babear desde la punta, deslizándose por su glande rosado.
Intentó bromear para aliviar la tensión:
—J-jajaja… ustedes sí que saben cómo ha-hacerle sentir especial a uno… —tartamudeó, con la voz entrecortada y las mejillas ardiendo.
SweetSoles88: Tan adorable como idiota.
FootKing_XXX: Mira cómo tartamudea el muy puta.
Teo se quedó sin palabras, abriendo y cerrando la boca sin saber qué responder. Eso lo desconcentró tanto que, en una zona del juego que era ridículamente fácil, volvió a morir de la forma más tonta posible.
El chat se volvió loco debatiéndose:
SoleAddict: Lo hizo a propósito, es una puta adicta a los castigos.
LegsLover23: Nah, es tan estúpido que perdió en lo más fácil.
FootKing_XXX: Ambas cosas. Es una zorra tonta.
Teo intentó rebatir, rojo como un tomate:
—N-no lo hice a propósito, en serio yo…
Una nueva donación lo interrumpió con un sonido fuerte:
Donación de FootKing_XXX: $300
“Cállate putita y muéstranos cómo te abres el culo. Ese es tu castigo por perder en una zona tan fácil.”
Teodoro se quedó paralizado. Sus ojos avellana se vidriaron por la vergüenza, el rostro completamente rojo. Tragó saliva varias veces, respirando agitado, pero la cantidad de la donación y la presión del chat lo abrumaron. Lentamente se levantó de la silla. Se dio la media vuelta, inclinó el torso hacia adelante y, con manos temblorosas, agarró sus nalgas suaves y blancas, abriéndolas frente a la cámara.
Su culo virgen, completamente lampiño y de un rosado intenso, quedó totalmente expuesto. El pequeño agujero apretado se contrajo visiblemente bajo la mirada de decenas de personas. Se mantuvo así varios segundos, temblando de vergüenza.
Nuevas donaciones llegaron una tras otra mientras el chat estallaba:
FootKing_XXX: Ese culito rosado es perfecto para destruir.
SoleAddict: Ábrelo más, zorra. Quiero ver cómo palpita.
NewFan88: Teo, eres la puta más linda del internet.
Teodoro, tartamudeando y casi en shock, logró decir con voz muy bajita y entrecortada:
—G-gracias… por las donaciones… y por ver el stream… Ma-mañana hago otro… lo prometo.
Los espectadores le exigieron inmediatamente que hiciera stream al día siguiente a la misma hora.
Teo, sumiso y con la cabeza baja, solo asintió:
—S-sí… lo haré…
Con manos temblorosas cerró la transmisión. Se quedó varios segundos mirando la pantalla en negro, completamente desnudo, con el corazón latiéndole a mil y el pene todavía duro y babeando. La realidad de lo que acababa de hacer empezó a caerle encima como una ola, mientras que Misael roncaba plácidamente al fondo.
…
Hasta quí mi primer relato, espero que tenga buena aceptación y muchos comentarios que me inspiren a seguir. ¿Qué les gustaría que hiciera Teo en su siguiente live, los leo.



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