QUE RICO POTO!!!
Joven pasivo cae ante los piropos sucios y groseros de un rufián.
Mi nombre es Samuel, pero me llaman Samy, soy blanco casi pálido, de regular tamaño y, un trasero rellenito y redondo, soy el menor de dos hermanos, tengo 22 años y estudio una carrera técnica, no doy confianza así no más, muy silencioso y hasta pasivo, tengo miedo de las nuevas personas que conozco, en mi barrio por donde vivo hay una cadenas de carpinterías, mecánicas y garajes de camiones y, a mí me da miedo pasar por allí, porque me gritan una serie de obscenidades como: “Mamacita que rico POTO”, “ Dame ese culo” “ Toma mi verga”, etc. Y procuraba pasar muy rápido, a veces tenía que bajar más abajo de lo acostumbrado para no chocar con ellos. Pero había un camionero que era el más atrevido y me decía “QUE RICO POTO MAMACITA”… a veces me hacía gracia pero también miedo.
Cuando estaba vacía la calle pasaba por allí, el camionero me gritaba “Que rico ese poto”, yo apuraba el paso, y él seguía gritando, en la noche cuando volvía todo estaba cerrado, eso me calmaba, llegaba tranquilo, pero a veces en la noche cuando estaba en mi cama, recordaba esas palabras y me decía a mí mismo será rico mi poto? Para que será rico, yo nunca tenia ideas de tener sexo con nadie, ni por delante ni por atrás, pero ese camionero me hacía pensar. A veces me desnudaba y me tomaba fotos de mis nalgas, y cuando las veía se notaban redonditos y muy apretado. Me decía a mí mismo, porque me fastidia tanto ese sucio camionero, que habrá visto en mi trasero para que se encienda de esa manera y me envié esos mensajes a mi culo, así me quedaba pensando hasta que llagaba la noche y el dormir.
Un día Salí temprano de la universidad y me fui al centro comercial de la zona de donde vivió, pero de pronto veo a un sujeto sucio y con algunos paquetes en sus manos, era el camionero, trate de esconderme, pero él me diviso y, como era de esperar él también lo hizo y se me acerco Camionero: Hola el chico del rico poto, como estas? Yo: No moleste señor. camionero: Solo trato de ser su amigo chico del rico poto Yo: Yo no quiero su amistad. Me sentía nervioso Camionero: Porque si tú me gustas mucho y ese poto me hace soñar Yo: No moleste. El acerco su nariz a mi cuello, y pego una inhalación Camionero: Que rico hueles poto rico Yo: Que le pasa? Camionero: Así olerá todo tu cuerpito y tú poto también, que rico será tenerlo Yo: Voy a llamar al vigilante Camionero: Nos vemos pero acuérdate ese poto será mío. Cuando lo vi alejarse respire tranquilo, pero me quede pensando.
Cuando llegue a casa, mis padres me miraron Mama: Que paso estas muy rojo? YO: No es que vine rápido para ducharme, tengo mucho calor Papa: Apúrate que vamos cenar. Me metí al baño pero para ver mis nalgas, me puse ele espejo debajo de ellas y pude ver mi ano rosadito y muy chiquito, me dije eso querrá ese camionero? No encontraba respuesta, pero me perturbaba. Pero también empezaba a excitarme. Después de la cena me puse a realizar mis tareas, pero de rato en rato empezaba a fantasear en el camionero que me estaba besando mi cuello y sus manos tocaban y apretaban mis nalgas, eso me calentaba mucho; volvía al estudio y, cuando llego el dormir me veía denudo con el camionero encima mío y decía QUE RICO POTO MAMACITA Y ES MIO”, despertaba asustado y me tocaba mi poto, pensando que estaba allí. Eso me sucedía todos los días, y me daba una incógnita para pasar por su garaje, a veces lo hacía para escuchar QUE RICO POTO, otras veces huía por el miedo de ceder.
Un día se reunieron en casa para celebrar el cumpleaños de papa, vinieron todos mis tíos, primos y compañeros de su trabajo, él les ayudo a muchos de ellos y por eso vinieron en conjunto, pero uno de mis tíos no encontró sitio donde estacionar su carro, y solo quedaba consultar en el garaje si se podía quedar allí, mama me dice que vaya a preguntar al camionero. Yo empecé a temblar, tenía que hablar con ese señor tosco y grosero, además de sucio y apestoso, Mama: Samy tienes que ir donde el camionero a solicitarle cupo para guardar el coche de tu tío. Yo: Ya mama. Cuando iba a cumplir la misión uno de mis primos me dice Primo: Dale el poto y veras, jaja. Yo: Chistoso primo: Es que tiene un poto rico primo. Yo no hice mas caso y llegue e al garaje, toque la puerta, de adentro preguntaron Camionero: Quien es carajo? Yo: dije yo Cuando el camionero abre la puerta, me encuentra y se sorprende y mecánicamente me dice Camionero: Que rico poto, has venido a dármelo o qué? Yo: Disculpe señor, mi tío no tiene donde estacionar su carro, no sé si puede alquilarle un espacio? Camionero: Si me das el poto lo guardo toda la noche, mi pinga en tu poto y, el coche en el garaje mamacita. Yo no sabía que decir, estaba nervioso y solo atine a decir Yo: Es posible o no señor. Su olor a hombre me estaba subyugando, mi cuerpo empezó a vibrar, no quería dar una respuesta equivoca, camionero: Guárdale pero después me das el poto, no te cobro nada por guardar y el cache va gratis también.
Salí del garaje temblando, fui a casa a decir a mi tío que podía llevar el carro, cuando entre mi madre me dijo Mama: que ha pasado estas pálido. Yo: nada mama, hace viento afuera, y el camionero me ha dicho que no va cobrar nada que puede guardar el coche, pero que de rato en rato vaya porque de repente llega el otro camionero para avisarle. Mama: está bien avisa a tu tío. Cuando le avise, fui con él, el camionero nos atendió, mientras mi tío estacionaba y cuadraba, el camionero me dice: Te vienes para cacharte rico, ese poto rico me obsesiona mamacita estás de acuerdo ¡Me salió un sí, sin querer o pensar, pero me sentí muy nervioso, con mucho miedo. Dejamos el carro, la fiesta se puso muy animada, nadie reparaba en mí, mi madre me llama y me dice. Mama: Samy llévale un plato de comida al camionero por ser tan gentil, y te esperas allí hasta que acabe para que traigas los platos. Yo: Si mama. Me fui a mi cuarto, me quite mi ropa interior, pero temblaba me iban a quitar mi virginidad, me preguntaba como sería su pene, dios mío que miedo.
Salí con los platos pero lleno de temores, pero deseando sentir ese olor de hombre macho, sentir sus brazos fuetes apretándome el culo y mi cuerpo, si ya estaba decidido esa noche entregaría mi poto a un hombre tosco y grosero. Cuando llegue toque la puerta Camionero: Hola poto rico, vienes darme comida ¿Yo: Mi mama me manda con esto para usted Camionero: Gracias, pero ven mamacita, ven para hacer cosas ricas en ese poto Yo: Que le pasa señor, que le pasa. Decía eso con voz baja como pidiendo hazlo ya, el entendió, me levanto en peso y me cargo hasta un cuartucho que olía feo y a podrido, y también el parece que no se había bañado, olía a hombre rudos, me estaba empezado a adormecer. Llegamos a su cama, una tarima vieja y dura, empezó a buscar mi boca, me arrincono en la pared detrás de la puerta, busco mi boca para meter su lengua, yo cedi, y le deje entrar, sentía como buscaba dentro de mi boca mi lengua, mi paladar, su lengua era un tirabuzón humano, sus manos no se quedaban tranquilas, apretaban mis pequeños senos y mis nalgas, me volteo mirando a la pared, me mordía la nuca y sus manos seguían explorando mi cuerpo, ese olor a macho se iba metiendo en mis sentidos y me laxaban, empecé a soltarme, el sintió ese momento, me bajo el pantalón descubrió que no tenía nada Camionero: Has venido listo, ven vamos a la cama poto rico. Me volvió a cargar, yo ya estaba sin pantalón, en el camino me iba sacando el polo, hasta llegar desnudo, me pudo de cuatro, nuevamente su lengua empezó a horadar mi cuerpo, pero esta vez en mi hueco. Camionero: Te gusta lo que te hago Yo: Si. Un sí de miedo camionero: Te han cachado Yo: No camionero: Soy el primero en tu poto entonces. El preguntaba y seguía lamiendo mi ojete., sus manos apretaban mi seno. Camionero: Déjame mamarte tus tetas un rato. Empezó a succionar mis senos…que delicia había sido eso, el aumento su calor corporal y dejaba salir su hedor humano, eso me arrechaba más, solo empecé a buscar su verga, empecé a sentir la necesidad de tocar una pinga, cuando llegue a ella descubrí no era muy grande, pero sí muy gruesota. Una tremenda pinga para mi culo virgen
Despegues de ese descubrimiento, solo sin que él me lo pidiera me volteo y empino mis caderas para que mi trasero este a su disposición, ya me había rendido, él me había ganado, me descubrió que yo había nacido para ser mujer, un maricon, no me asusto, al contrario me gusto, sentir las manos fuertes de un macho, sentir ese aroma del cuerpo de un hombre arrecho, sentirme avasallado y entregar mi culo, sabía que su metida, la primera en mi culo seria dolorosa, pero por mi lo aguantare, estaba en esa cavilaciones cuando siento su glande en la entrada, yo con mi cara en la sabana y el culo en pompa siento su invasión me dolió pero solo mordía mis labios camionero: Te dolió? Yo: Un poco, pero sigue pro favor camionero: sabía que te iba a gustar poto rico Yo: Si, cáchame más, hazme tuyo Camionero: Te está gustando la pinga Yo: Si, la tuya, pero está muy gruesa no va entrar camionero: No, vas a ver. Dicho esto de un empujón me la metió toda. Yo gemí pero el jadeo, me apretó más con sus manos y cuerpo tosco, más fuerte que el mío y pesado me gano y caí de frente en la cama, sentí su peso de 90 kilos encima mío, y su cadera moviéndose sin parar encima de mi trasero, sus manos buscaban mis tetas y su boca saliendo su lengua para lamer mi nuca, yo, no daba más me entregue a su ritmo y me metía y metía su verga, sentía sus vaivenes, mi culo se habría más, su invasión la sentía muy adentro y en una de sus mejores embestida me hizo correr, me saco mi primera leche de homosexual, de pasión, de mi debut entregando mi poto a mi macho.
El camionero era incansable, se echó de espaldas y me hizo sentar en su verga, ya mi culo estaba perforado y verga entraba más holgadamente, yo cabalgaba, era su jinete él era mi silla de montar, en ese entonces empecé a sentir que su verga expulsaba su leche, yo me había corrido dos veces el recién la primera, la sentía caliente como un caldo de sopa hirviendo, me estremecía más…me gustó mucho camionero: Que rico poto tienes, apretadito y muy caliente…mi leche sale feliz Yo: Y yo la quiero más…dame más leche… Me levanto en peso, me puso de perrito y me empezó a pegar las nalgas, como si fuera un caballo, allí me dio dos empujo que me llegaron hasta el alma, allí nos corrimos los dos otra vez….me quede extenuado. Me levante para ir al baño sucio, me senté a botar su leche, creo que fueron litro, me limpie Yo: tengo que irme camionero: Ya sabes ese poto será solo mío, entiendes ¡Yo: Si, por que lo dices Camionero: Todos los camioneros y choferes quieren tu poto Yo: Si porque será Camionero. Porque se ve muy rico y hoy sé que es muy rico o te gustaría que otros lo prueben. No dije nada y Salí con los platos.
Cuando llegue a casa entregue los platos en la cocina, Mama, comió todo el señor Yo: Si mama todo lo que había se lo comió. Me fui al baño y vi en el espejo mi ano estaba muy dilatado, tremenda que se había comido en su primera vez, mis tetas estaban con las huellas de sus manos y mis nalgas muy rojas producto de los apretones de su manos. Que rico es ser maricon….Como serán los otros camioneros y choferes, todavía soy joven.

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