Raúl – putito privado día 1
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Soy Raúl y mi relato sucedió cuando tenía alrededor de 7 años, yo era un niño blanquito, con buenos muslos, culo paradito, cabello castaño y labios rosaditos, en ese tiempo yo iba muy seguido al ciber que estaba a dos casas de la mía pues mis padres salían a trabaje desde la mañana hasta muy entrada la noche el punto es que ahí jugaba mucho con un chico que tenía 12 se llamaba Luis, en una ocasión Luis me dijo «Raulito ven siéntate aquí» mientra se daba unas palmadas en sus piernas y yo aun inocente me senté y el se puso a jugar mientras yo veía, en ocasiones me tocaba las piernas pero yo no decía nada porque se sentía muy rico, al ver eso él me levanto el short y empezó a tocar suavemente mi muslo yo sentía como se me ponía la piel de gallina cuando hacía eso, era tan rico y yo empecé a mover mi culto hacia atrás sobandolo contra él, sentí como su verga se ponía dura entonces el metió su mano bajo el short para tocar mi culito hasta que de la nada el simplemente se levantó y me dijo que de tenía que ir a su casa, luego de eso no lo vi durante un par de días y cuando lo volví a ver él me dijo había pagado una cabina privada en el ciber y que lo acompañará, yo me emocione y lo seguí entonces él me dijo quieres ver algo? Le respondí que si y el puso pornografia, yo me quede viendo extrañado durante un buen rato hasta que él me dijo quieres hacer lo del video? yo le dije que sí entonces él se bajo el pantalón y vi que ya tenía la verga dura era grande, venosa aún la recuerdo bien se veía tan deliciosa y dura, bueno siguiendo con la historia él me dijo ven lamelo, yo me acerque empecé a lamerlo sabía salado pero no desagradable, pase mi lengua por el largo de su verga, por la cabeza hasta que él me dijo que lo metiera en mi boca a lo que yo hice caso y empecé a meterlo en mi boca y chuparlo, él se excito tanto que sujeto mi cabeza y empezó a moverse cogiendome la boquita mientras yo lo miraba con los ojos lagrimeando pero no era miedo se sentía muy rico que usara mi boca hasta que la alarma de que tiempo se había acabado sonó y me dijo vamos a tu casa, yo asentí luego salimos y nos fuimos a mi casa, llegamos y luego fuimos directamente a mi cuarto y cerró la puerta con seguro, luego empezó a besarme metiendo su lengua en mi boca jugando con la mía, me dijo los labios mojaditos con nuestra saliva, luego me quito la ropa me acostó en mi cama y me abrió las piernas, empezó a meter su lengua en mi ano, moviendola y mojando, era tan rico yo sujetar su cabeza y le pedí que siguiera que no parara, luego el empezó a meterme la verga yo grite porque al inicio dolía pero no había quien me escuchara y él fue metiéndola poco a poco hasta que la metió toda, estirando mi ano estuvimos un buen rato así mientras me besaba hasta que empezó a moverse primero fue lento se sentía raro pero conforme él lo hacía mas rápido se sentía mas rico llego al punto en que su cadera chocaba con mi culito y el ruido sonaba en la habitación, yo gemia pidiéndole más mientras lo abrazaba mientras tenía mis piernas abiertaas, quería que me siguiera metiendo su verga no había sensación mas rica que su verga entrado y saliendo, estirando mi ano, el me decía «eres mi putito, mañana vendré y volveré a metertela, vendré siempre aprovechando que estas solo dame tus llaves, así que tu esperame desnudo en tu cama con las piernas abiertas» yo sin saber el significado en ese entocnes le dije mientras gemia «si lo seré, seré tu putito… Solo…. Sigue haciendo esto, quiero más, más fuerte» mientras enroscaba mis piernas al rededor de él y de un momento a otro el empezó a moverme mas rápido y el sonido se intensifico hasta que de la nada el paro y sentí como algo caliente entraba en mi, mi espalda se arqueo y empecé a mirar hacia atrás, se sentía tan bien, tan caliente y rico, luego el saco su verga y son un «pop» en ese momento sentí como su semen salía de mi ano y por curiosidad tome un poco del semen y lo metí en mi boca, tenía un sabor entre salado y dulce era rato pero rico y adictivo, quería mas así que metí su verga en mi boca y empecé a chuparla sacando hasta la última gota de su semen y limpiando su verga, luego de eso él se fue diciéndo qué volvería al día siguiente y yo me quede echado en mi cama sudado, con mi culito lleno de semen y chorreando mirando el techo.
Este ha sido el primer día de mi história en otro momento volveré y seguiré contando


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