Todo fue culpa de mamá
Le robo el macho a mamá, y resulta que tiene tremenda pija, pero mamá es buena y va a comprender .
Todos mis traumas empiezan por mi madre y su forma tan liberal de criarme.
Siempre fuimos muy humildes desde que tengo memorias, vivíamos en una casa usurpada que había estado abandonada bastante tiempo, se habían robado hasta las puertas y los cables de electricidad, en ese entonces mamá tenía un novio, quien trabajaba de albañil, un hombre alto delgado por el que nadie daba dos pesos.
Pero el se puso a cargo de arreglar la luz, y consiguió una puerta para la entrada, como solo había una habitación yo dormía en la cocina sobre un sofá, ya que la cama que compartimos siempre con mamá, ahora la ocupaba con su macho, colocaron cortinas en la puerta del baño y de su habitación, antes yo podía ver orinar a mamá desde la cocina, lo cual para mí era normal, pero en las noches me costaba mucho dormir porque se escuchaba con claridad lo que hacían en las noches, al principio era algo cuidado como evitando hacer ruido, pero con el tiempo mamá se desató y no me dejaba dormir con los alaridos que pegaba, también esos aplausos que hacían sonar sus cuerpos.
Mamá no es una mujer hermosa pero si roba miradas con sus caderas anchas y sobre todo sus tetas redondas, además es muy blanca para la zona en que vivimos, y a todo el mundo llamaba la atención su piel por lo que le dicen la gringa, mi padrastro nada de otro mundo, morocho alto y delgado, muy delgado diría para su profesión, pero sí tenía mucha fuerza ya que una noche se me ocurrió espiar y vi como levantaba a mamá como si no pesara nada, ver sus cuerpos desnudos en la penumbra brillantes de sudor me dejó muy impactado.
Cuando cumplí los 9 las cosas andaban bastante mal económicamente, y mamá se calzó una falda y me pidió que la acompañe a la despensa, allí escogió algunas cosas de la verdulería agachándose por demás para mí gusto y dejando ver gran parte de sus nalgas blancas, el tendedero, un gordo feo, estaba absorto mirándola, también le pidió un pedazo de carne para meter al horno, al momento de pagar mamá me sorprendió pasando detrás del mostrador, ví que hablaban bajito y luego se acercaron bastante entre sí, seguro el gordo la manoseo un rato allí detrás del mostrador, a los minutos mientras yo seguía tocando las frutas haciéndome el distraído, entró una señora y rápido mamá se pasó para adelante bajando la pollera, cuando fue a tomar las cosas el gordo le dió solo la verdura, mamá entendió que solo eso le daría y fuimos a casa.
A pasada una hora más o menos dijo que iba a buscar la carne mientras yo me quedé mirando los picapiedras, pero ni bien se fue yo me metí en su habitación estaba caliente aunque no sabía lo que significaba, me tire en su cama y sentía el olor a sudor de agua cuerpos se me paró el pito, pero ni sabía que hacer con eso, sin querer casi, revise debajo del colchón y me encontré con una revista porno, ahí comprendí lo que tanto gustaba hacer a mami, es vergonzoso decirlo pero empecé a hacer las posiciones que allí veía, e inconscientemente siempre imitaba la posición de las mujeres, arriba de la mesa estaba la bosql con las verduras y asomaba un pepino finito y largo, la curiosidad llevó a qué busque experimentar e intente meterlo en la cola, simulando que era un pene como los de las revistas, obviamente se me hizo imposible por más que lo chupe y me moje la cola con saliva, al cabo de más de una hora logré meterlo, pero escuché que mamá abría la puerta y me lo saqué rápido tirandolo tras la puerta, me dejó la cola lastimada y muy dolorida.
Mamá llegó casi dos horas después, muy sudada y solo quería bañarse, tenía mucho calor y no noto que estaba casi desnudo en su cama, se sentó en el inodoro rápidamente, y escuché cómo caía líquido primero y luego hizo caca, imaginé que se lo cogió a cambio de la carne, y la lleno toda de leche. Esa noche tuvimos una muy buena cena cuando llegó Pablo del trabajo, aunque mamá y él pelearon un poco y luego se reconciliaron en la cama como muchas veces había pasado.
Ese suceso me dejó pensando e imaginando muchas cosas perversas, y con el tiempo jugaba cada vez más seguido con el pepino o alguna zanahoria que encontraba en la heladera, me gustaba las que estaban más viejitas porque eran más blanditas, también me excitaba usar la ropa interior de mamá, la tomaba de la ropa sucia y me la ponía debajo del calzoncillo, andaba todo el día con eso puesto muy caliente.
Pero escuchar a mamá disfrutando con su macho me daba cada vez más curiosidad, mamá empezó a trabajar, se iba los viernes y regresaba los domingos, aunque hacía calor ella salía cubierta con un saco largo hasta los tobillos, yo me quedaba con mi padrastro quien me ignoraba o estaba en lo suyo, yo aprovechaba y me ponía su tanga, y cuando menos atención se prestaba, me metia en el baño a manosearme y meterme algo en la cola para dejarlo ahí mientras me masturbaba.
Un sábado que estaba muy caliente, quería un pepino para jugar y me fui a la despensa, el gordo estaba ahí por cerrar pero me hizo entrar antes de bajar la persiana yo buque un pepino pequeño y pretendía pagar con unas monedas que había encontrado, pero no me dí cuenta que se me había levantado la remera y se veía la tirita de la tanguita de mamá, el gordo empezó a darme charla y entre una y otra cosa paso por atrás mío y me apoyó su cuerpo, yo no dije nada, me calentó un poco debo admitir, no sé cómo fue y ni por qué me convenció de pasar a su casa que estaba en el fondo, pero sí recuerdo que una vez adentro me dió miedo por qué se me abalanzó y empezó a tocarme todo.
El me hablaba y decía cosas, pero yo estaba ido no escuchaba, me puso la mano sobre su pantalón para que toque su pija, me dió cosa por qué estaba muy dura, pero era muy pequeña, nada que ver con las de las revistas, me llevó a su habitación y me fue desnudando, yo no decía ni hacía nada, no tenía la fuerza, pero cuando me puso en cuatro patas sobre el colchón roñoso y sentí su lengua en mi cola, se me relajo todo, me dió una hermosa chupada de culo y encima me tocó el pito poniéndome bien a tope, me daba lamidas largas que abarcaban toda mi cola y después me intentaba meter la lengua bien adentro del ojete, en un momento frenó y me hizo girar, me puso frente a mí su pequeño pene, y yo hice lo único que se me ocurrió, lo metí en mi boca, al principio me reto por qué lo raspe con las muelas pero después encontré la forma para que le guste y a mí también me gustó, aunque tenía mucho olor a huevos, se la chupe torpemente pero aún así lo hice acabar, lo hizo en mi boca, me dijo que lo trague todo, y yo muy obediente junte la gota que me chorreo por la comisura de los labios, para mí era lo normal ya que en las revistas todas lo hacían, pero no pensé que tendría ese sabor tan particular. No puedo decir que me gustó sabor, pero si me calentó mucho hacerlo.
Ese día pasó solo eso, me fui asustada a casa y hasta mi padrastro se dió cuenta que algo andaba mal, me preguntó pero no dije nada, solo me metí en el baño a tocarme.
Pero a la semana volví por más, calculé cuando cerraba su negocio y el ni bien me vio sabía lo que buscaba, cerró el negocio sin decir una palabra y me llevó directamente a su habitación, cerró con llave por qué al vivir solo, arrendaba una habitación a un viejo y no quería interrupciones, se sentó en la cama y me sentó sobre sus piernas, me preguntó si estaba seguro de que quería que me coja, está vez entendí bien lo que me dijo, pero no dije nada, me agarró de la cara me beso en la boca me raspó con su barba un poco crecida, me encantaron sus besos me chupo el pecho como si tuviera tetas, los chupones eran fuertes, me dolían un poco, me desnudo y me comió el culo como solo él sabía hacerlo, me lleno de baba y después me puso a mamar de su pija, apestosa como a mí me gustaba, después me puso boca abajo y se subió sobre mi espalda y mi cola, me puso crema que sacó del cajón y me pasaba su pija por la cola, cuando encontró mi agujero me lo atravesó de una estocada dolió bastante pero por suerte era chiquito, fue como cuando me metí el pepino, y me preguntó si ya me habían cojido, le dije que no, pero que jugaba con el pepino e inicio el baiben, dolía y molestaba poquito pero el rose de mi pito con las sábanas me puso muy caliente, tanto que acábe antes que él, yo en sus sábanas y el dentro de mi cola, después me pidió que saque su leche delante de el, me limpio con una toalla y me mandó a casa.
Desde ese día nos hicimos novios, yo aprovechaba que Pablo no me ponía límites y pasaba casi todo el tiempo en la casa del tendero, a veces me cogía, a veces me besaba todo el cuerpo y a veces nos quedamos hablando en el living, ya conocía al viejo Luciano y si mi novio no estaba, yo entraba y me quedaba charlando con él hasta que mi novio me llevaba a su pieza a coger un rato, al gordo le calentaba que yo use ropa de mujer y me hacía poner polleritas cortas donde se me veía la tanguita y cosas así.
Un viernes en qué mamá se fue a trabajar, mi cola ya pedía su ración de sexo, cuando dije que salía, mi padrastro no me dejó, quedé muy indignada y enojada, yo proteste y me quise ir a la fuerza pero el cerro la puerta y no me dejaba salir, me dijo que ya sabía dónde andaba los fines de semana, yo entré en pánico, me amenazó con decirle a mamá, pero me extraño que no lo hizo antes, entonces escuché su oferta.
Me dijo que que si le chupaba la pija, él no decía nada, yo lo mire con asco, si tenés a mi mamá para qué querés que yo la chupe, replique, no se molestó en contestar y se empezó a bajar el pantalón, y repitió que si no le chupaba la pija me iba a coger a la fuerza además de decirle a todo el mundo que soy un putito, se me vino encima un poco violento, tenía mucho olor a alcohol, entendí que si no hacía lo que quería me podía ir mal, lo iba a hacer y después acusarlo con mamá, acepte su propuesta y se desplomó a mi lado en el sofá cama.
Yo me arrodille en el sillón y empecé por bajar el cierre ya que el botón ya se lo había abierto él, metí la mano y encontré algo peludo y todo húmedo, pegajoso inclusive, se sintió ese olor a macho, olor a pija, me hizo papilar el agujero del orto, termine de bajar su pantalón y realmente apestaba, no solo eso sino que era enorme, todavía estaba dormidita y ya se notaba lo inmensa que era, me agache a lamerla, y enseguida se puso muy dura, tanto que la cabeza no me entraba en la boca, solo la lamì por todos lados, era la segunda pija de toda mi vida y era hermosa, la chupe con devoción, pero cuando me preguntó si me gustaba, le dije que era asquerosa poniendo cara de asco, no quería que se confíe.
Apresar de que la chupe con esmero este tipo no acababa, lo masturbe bien fuerte y nada, solo intentaba tocarme la cola pero yo no me dejaba, me arrodille en el piso para seguir chupando y cumplir mi parte del trato, esa pija parecía que cada vez crecía más, encima largo mucho presenen y ese sí me gustaba el sabor, el quería sacarme el pantalón a toda costa y yo sólo accedí a bajarlo un poco, dándole un vistazo de mi culo entangado, se volvió loco cuando me vio puesta la tanguita, y se sorprendió de mi colita redonda, herencia de mamá, continue chupando hasta que me dijo que iba a acabar, recuerdo que a mamá también le avisaba y el terminaba acabando el la espalda de ella o en el piso, pero yo seguí chupando y cuando lo hizo, fue una cantidad tremenda, no llegué a tragarla y me chorreo por toda la cara, era como la manguera de un bombero soltando leche por todos lados de tanta precion, nada que ver con mi novio, que con suerte largaba un par de gotitas, mi sorpresa fue tanta que terminamos riéndonos de la situación, yo estaba recién bañado y ahora tenía que bañarme de vuelta.
Al otro día, todo fue normal en su trato pero yo notaba sus miradas, e intentaba disimular las mías, porque realmente estaba deseosa de comerme ese chorizo de vuelta, después de almorzar ví que se sentó en el sillón y me dijo que ya tenía que vaciar sus huevos, yo por mis adentros pensé, TODAVÍA TIENE MÁS LECHE, puse mi mejor cara de que no quiero pero me estás obligando y me arrodille a petearlo bien, y el todo el tiempo me intentaba convencer de que lo deje tocarme la cola, y yo no quería por qué si me sacaba el pantalón, me la iba a querer meter, y me iba a lastimar mucho con semejante monstruo, el no dejaba de insistir y yo cedí solo un poco, con la condición de que no intente meter nada, otra vez acabo largando una cantidad hermosa de semen, el cual trague en su mayoría.
Al volver mamá se metió como siempre a bañarse porque según decía estaba toda sucia, yo sospechaba que su trabajo no era de limpiar casas, pero no era mi problema, en la semana las cosas se calentaron porque cada vez que estaba fuera de la vista de ella, el me apretaba el culo o me tanteaba el agujero, yo lo miraba enojada pero con el tiempo se volvió un juego en el que yo le ponía dura la pija, mientras comíamos lo frotaba con los pies o se lo apretaba con la mano, y el terminaba haciendo chillar a mamá en su Habitación, mientras yo me conformaba con mi pepino cochino, una noche el termino de coger y se fue a mear al baño, pasando por al lado mío totalmente desnudo, yo rápido me baje mi bombacha y lo esperé en culo a qué pase de vuelta, Pablo no lo dudo y aunque recién había cogido se puso a besarme las nalgas, escuché cómo mamá roncaba y levante más la cola, él continúo lamiendo el agujero muy rico y apasionadamente, con lo caliente que me puso le permití que suba besando mi espalda hasta que sentí esa pija dura en mis nalgas, lo frene y amenace con gritar si intentaba meterla, el simplemente se dedico a frotarmela por la cola, haciendo movimientos de coito pero sin penetrarme, se sentía tan rico que terminamos acabando los dos mientras nos besábamos con lengua bien cochinos y transpirados por el calor.
Al otro día teníamos una complicidad mucho mayor, en un momento mamá se fue al patio a lavar la ropa y yo estaba en el baño, yo estaba sentada, se acercó y sacó su pija, le di unas lamidas para dejarlo bien caliente y escuchamos que mamá entró a buscar sus bombachas, él salió rapidito a dárselas, yo aproveché a limpiarme y me metí a la ducha, cuando él volvió al baño dijo con voz decepcionada , YA TE LIMPIASTE? , OBVIO contente, QUE QUIÑERIAS, LIMPIARME VIS JAJA?, le dije coqueta, ME GUSTARIA contestó, GUACALA QUE RICO dije divertida, se asomo a la ducha y saco su pija, me empezó a orinar en las piernas, yo me agache y le di unos sorbos, el clima de calentura reinaba en la casa, al ir a acostarnos le dije que lo esperaba de vuelta.
En la noche y como siempre le dió sexo a mamá pero fue más cortito, paso al baño y yo estaba jugando con el pepino en mi cola, el se sentó a mi lado lo movía suavecito, me levanté y con el pepino metido se la estube chupando un rato largo, fue bastante cochino porque aunque se labo, tenía mucho olor a concha, me incorpore para decirle al oído que tenía mucho olor y me comió la boca, fue tan rico que me fue llevando hasta estar el ensima mío y con su pija en la puerta de mi culo, el ronquido de mamá me saco del trance, y me saque antes de que intente meterme ese fierro enorme, gire para quedar sobre el y le dije que si se queda quieto probamos algo, se la chupe para dejársela bien babosa y volví arriba, yo solita me la apunte y empecé a empujarla para adentro, pero no es fácil por más que recién tenía el pepino, su pija era como una botella de Coca-Cola de 600ml y sumado al miedo que tenía de lastimarme, solo logré y después de mucho esfuerzo meter la cabeza, me estiraba mucho la cola y el dolor era bastante feo, ensima se me secaba la saliva y quedé quieta, no me quería ni mover.
Solo nos dedicamos a besarnos apasionadamente, la calentura decía que quería coger pero en cuanto intentaba moverme sentía que el culo se me descosió, cuando, lo masturbe en la parte que quedó afuera del agujero mientras me chupaba las tetitas y me besaba, hasta que acabo adentro, me pude desabotonar ese glande, y se me cayó la leche sobre él, le dije que ahora me tenía que limpiar el culo y el sin problema me puso en cuatro y me lo lamía, yo aproveché y me masturbe sintiendo bien rico en mi cola, pero no pude acabar porque escuché que mamá se despertó, o sea dejó de roncar, fue gracioso que en la mañana me desperté escuchando a mamá enojada, porque se la quiso chupar y la tenía sucia jajja.
Ese viernes no paramos de manosearnos todo el día, los dos estábamos muy caliente, él me decía que yo solita le iba a pedir que me coja, yo me reía y ni loca pensaba hacerlo, además ni a mamá se lo metes por el orto replique, y el me afirmaba que si, siempre le hace el culo, y que yo solo soy la miedosa, yo no le creía, mamá se empezó a preparar para ir a su trabajo, pero el bajo la cortina y se le fue encima y la acorraló en la cama, mamá se puso en cuatro y el atrás, yo no veía por donde la metía, pero escuché cuando mamá le empezó a decir que por ahí no, que la va a dejar muy abierta y los clientes se van a quejar, pero se notó que el la metió igual, mamá bufaba y el le daba bien fuerte hasta que ella se logró zafar y lo pateó para sacarselo de encima, ella se enojó mucho y se fue al baño enojada y con la pipeta roja grande.
Ahí entendí todo, mamá laburaba de puta y con el consentimiento de su marido, y la pipeta la usaba para limpiar su cola por dentro para poder atender a sus clientes sin parar, me quedé sentado frente a la tele y ella pasó rápido para el baño, su cuerpo en verdad que era muy bello, parecía una amazona, muy grandota, de tetas y culo enorme pero no era gorda, realmente preciosa y blanca, él se subió su shorts y salió sonriendo y me dijo viste que si le doy por el culo, y yo le dije que no porque ella no se dejó, el saco la pija y me dijo que tenía pruebas, todo el morbo se me subió a la cabeza, sentada como estaba se la olí desde la base, dónde tenía perfumito a pescado de la concha de mami, pero cuando me fui acercado al tronco empecé a percibir sus pruebas, su aroma era muy suave, tenía los huevos húmedos con flujo blanco y lo saboree pensando que era semen, pero ese líquido era de mamá, se sintió muy ácido y saladito, mi cabeza explotaba de calentura agarre su pija medio morcillona y me la intente meter en la boca lo más que pude, saber que saboreaba a mamá a través de su novio me calentó demaciado, la pija se fue endureciendo y su prepucio se retiro y cuando la saqué de mi boca sentí un sabor amargo y bastante intenso, también tenía.partículas de nose que, fue repugnante pero solo incremento la calentura, le pele la pija y mirándolo a los ojos le pase la lengua en todo el contorno del glande dejandolo bien limpio mientras el me miraba con una cara de baboso tremenda.
Mamá cerró la ducha y él se guardó la pija, se fue a su pieza junto con ella, yo quedé tan caliente que busque el pepino que use la noche anterior y estaba entre mis sábanas, fui a buscar algún lubricante, manteca o mayonesa me daba igual, pero me faltaba un preservativo para ponerle al pepino, ví la cartera de mamá en la mesa, allí adentro encontré un preservativo y un pomito sin nombre con una crema muy suave y espesa, imaginé que era su lubricante y me lo puse, cuando me metí el pepino fue una sensación hermosa, esa crema dejaba bien resbaloso todo y se sentía suavecito, ya no me importaba nada, ni que mamá esté a pocos metros en su habitación ni nada, me puse de costado en mi camita y me daba bien fuerte, hasta que salió y se dió cuenta de lo que pasaba, aunque yo estaba tapado con la sábana, solo me miró y fue hacia su cartera revisó y se dió cuenta que faltaba el preservativo, lo mandó a Pablo a comprar y él fue rezongando
Mamá ya estaba vestida, tenía puesta una minifalda muy corta, medias negras de red y una musculosa sin corpiño, me hizo sentar en el sofá y ella al lado mío, me dijo que me quería mucho y que sabía que me iba a pasar el finde a lo del carnicero, me dijo que ella estaba dispuesta a ayudarme a decidir, no entendía a decidir qué, pero mientras ella me hablaba muy dulcemente, sentí su mano que se abría camino entre mis piernas, fácilmente se encontró con mi pito duro saliendo por el costado de la bombacha, su bombacha, me empezó a acariciar muy dulcemente, me masturbo un poquito y finalizó diciendo que cuando vuelve hablamos bien, llegó Pablo y mamá salió porque llegó un auto a buscarla, yo no entraba en mi asombro, eran muchas cosas y muchas sensaciones juntas, me sentía como si estuviera ebria, era todo como una película.
Pero ni bien salió mamá me metí a su habitación, lo mire a Pablo y me baje el shorts, me acomode en cuatro patas sobre el costado de la cama y le dije, servite, él se paró y se puso atrás mío, se sorprendió de lo rojito que lo tenía y me la pasaba por la puerta como pincelandome, mi calentura me tenía impaciente, y le dije que la meta de una vez, él se rió y empezó a enhebrarme, aunque estaba bien trabajada me dolió, no obstante me costó mucho menos que cuando usaba solo mi saliva, me deslizó media poronga sin esfuerzo y empezó a moverse suave, yo apoyé la cara en la cama y con las dos manos me separé las nalgas lo más que pude, Pablo empujó sin parar hasta estar todo dentro mío, sentí sus huevos bien cargados contra los míos, solté las nalgas y se los acaricie como agradeciendo que sea tan cuidadoso, y mientras con una mano le acariciaba los huevos con la otra me tocaba yo el pito, estaba muy duro y según me dijo, eso hacía que le apriete mucho su pija, la sacaba hasta dejar solo la cabeza adentro y la volvía a meter toda, y aunque ya no me masturbaba, sentía que estaba por acabar, rompeme toda la pedí casi suplicando, y me relaje poniendo la cara de costado, ahí ví que mamá estaba en la puerta y con la mano debajo de su pollera, pero al verse descubierta se fue rapidamente.
Pablo empezó a hacer más fuertes sus embestidas y yo no podía callar mi garganta, de la que se me escapaban gemidos que venían de lo más profundo de mi interior, Él subió su pierna derecha a la cama y me pisó la cara y en esa posición subió la velocidad de la cogida, me daba tan rápido como a mamá, yo a esta altura gritaba con la boca bien abierta, era como un reflejo, abría bien la boca como si eso representará lo que se me abría el culo, ya no me tocaba el pito pero estaba super duro, mis manos solo podían apretar las sábanas, me agarraba con todas mis fuerzas para que sus embestidas no me lancen a través de la ventana, que tremenda cogida que me pegó ese wacho, aún hoy la recuerdo y me palpita el culo.
El clima se puso denso me costaba respirar, sumado a su pie tapando mi cara, me sentía muy sometida, como nunca antes y muy puta como mamá, su sudor caía en mi espalda como una lluvia pero él no frenaba su velocidad, mis tripas se revolvía de placer de sentirse tan llenas y a la vez parecía que me las arrancaría cuando se retiraba, todo era una revolución de sentimientos, sentí mi calentura desbordar, su pie olía feo pero más feo empezó a oler la habitación con tanto frenesí, cuando acabe y lo hice sin ningún tipo de rose, fue como si se me fuera el alma, inclusive varias lágrimas corrieron, no sé si de dolor, placer o simplemente el sometimiento de respirar esos pies asquerosos y secos, pero ya no pude tenerme en cuatro me fui deslizando hacia delante y el me tomo de la cadera dando bombazos que de dejaron las nalgas coloradas, para luego lanzarse sobre mi, asfixiando aún más, sentí su descarga caliente y abundante en mi interior, su cuerpo sudado sobre el mío, suavemente me quedé dormida con su pija adentro.
Me despierte y ya era de noche, sus ronquidos en mi oreja y su cuerpo sobre el mío, incluso su pija en mi culo, me moví un poquito y se salió, Pablo despertó enojado porque no quería que se salga, nos fuimos a lavar, pedimos comida y me hizo recibir al delibery en tanga, yo moría de vergüenza y el chico también, como yo terminé mi hamburguesa y ambos estábamos desnudos, comencé a comerme su pija, ahora sin necesidad de ocultar lo mucho que me gustaba, me esforcé a tragarla entera pero era imposible, me hizo doler la garganta y prácticamente le dejé los pelos de sus huevos bien lacio de tanto que los lami, ya con su pija bien dura y un par de cervecitas en su barriga me empezó a chupar el culo, me metía la lengua bien rico y me dejó toda babeada, me senté en de frente a él y empezamos a meterla, nos besábamos salvajemente, y creo que hasta me dolía más que antes, me faltaba mi cremita, cuando después de mucho trabajo tenía medio chorizo adentro empezamos a coger pero no tan fuerte, no duró mucho y me lleno la cola de leche, me alzo así como estábamos y antes que se le termine de bajar la saco para que yo expulse un poco de su leche y con ella me lubrico bien, ahora entraba y salía toda resbalosa, comenzó a detonarme bien el culo como solo el sabe hacerlo, me hacia cambiar de posiciones y me dominaba como si yo fuera su muñequita, cuando acabo yo estaba sobre el dandole sentones hasta el fondo, ahí me recibí de puta reventada, pero no paro ahí descanso unos 20 minutos y mientras yo jugaba con mi lechita que dejé caer en su pansa, se le volvió a parar y todo comenzó otra vez.
Para resumir me cogió 5 veces esa noche, mi culo ya no se cerraba, el último polvo ya estaba tan cansado que no me quería mover solo me puse de costado mientras él me seguía bombeando, acabo y me ordenó que no me saqué su verga del culo y así dormimos abrazados, cuando despertamos le dije si ya me podía ir a bañar porque estábamos tan sucios los dos que apestamos, el no me dejo ni mover, me dijo que quería ver si me preñe bien, empecé a sentir calentito en mi pancita, estire un poco mis piernas y mientras él me acariciaba la barriga con ternura se me empezó a hinchar, ahí comprendí lo que buscaba, era tan asqueroso como perverso, me estaba dando su primer meada del día toda adentro mío, con lo flaquita que estaba me quedó una pancita de embarazada hermosa, cuando terminó me dejó abotonada igual y luego me la saco muy despacio, y me sostenía las nalgas apretadas, me hizo mirar al espejo para que me vea embarazada, su cara era puro deseo, me hizo modelarle así y después nos metimos juntos en la ducha.
En la ducha me hizo largar toda mi carga, tenía como medio litro de orina, hilos blancos de semen y también algo de caquita, a él no le importaba nada, y a mí tampoco así que se la chupe bien aunque estaba toda pegajosa y después me cogió de vuelta en la ducha, era tremendo lo que se banca Pablo, un macho con todas las letras, todo el día cogimos, con intervalos de una hora o menos, y en la noche una buena sacudida y descansamos bien, al otro día otra vez estábamos cogiendo en la mesa ya era como las 6 de la tarde, y nos dimos cuenta que mamá no llego, casi siempre arribaba a las 8 9 de la mañana y ese día ya se había pasado, Pablo se cambió y salió a buscarla, cuando volvió mamá estaba toda golpeada y lastimada, casi desnuda y a Pablo se lo llevó la policía, lo que pasó después lo dejo para otro día si ustedes quieren seguir leyendo…

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