Últimas pajas con amigos
Últimas pajas que me hago con distintos amigos.
Luego de que encontraron a mi primito haciendo algo (nunca supe bien que) y le preguntaron ¿Donde aprendiste eso? Y respondiera: “de mi primo”… Mi tía tuvo una reunión con mi papá para contarle sobre el asunto. Mi papa nunca me dio detalles de la charla, pero si me dijo que “esas cosas no se hacían”.
Este relato será un poco aburrido ya que cuenta el ocaso de las pajas cruzadas, así que intentaré que sea de lectura rápida y si te has perdido de mis anteriores relatos, click en enlace.
NOCHE DE PELIS EN LA CASA DEL GORDO PALACIOS
Tenía amigos en el barrio en donde mi papá trabajaba, uno de ellos era L. Era 2 más años mayor con respecto a mi y fuimos amigos por varios años. Esa era la época de la luchita, en donde básicamente hacíamos juegos de lucha, nos tirábamos al piso y nos revolcábamos un poco, a veces quedamos en posiciones complicadas y en chiste nos apoyábamos un poquito, pero nada más, ya que él era una persona un poco seria y no teníamos tal nival de confianza hasta que una noche viene su primo de visita a quedarse a dormir en su casa y me invita ya que tendría la casa sola.
Cuestión que conozco al primo, buena onda, el primo 1 año mayor a L. Al terminar la peli nos vamos a su habitación. En una cama marinera me toca la parte de arriba y mi amigo con su primo en la cama de abajo.
Transcurre la noche entre risas hasta que apagamos las luces y nos quedamos en silencio hasta que al rato comienzo a sentir como se movía la cama y los otros 2 riéndose, empiezo a pensar que podría ser hasta que me preguntan si estoy despierto. Le respondo que si y me dice que se están pajeando, como invitándome a unirme, saco la cabeza de lado y le respondo: que por eso se movía tanto la cama, mi amigo riéndose sale de la cama y me muestra la verga. Tengo un vago recuerdo de como la tenía, era cortita pero gorda, en ese punto también se la veo al primo que era un poco más grande que la de L y ya no me quedó otra que pelar.
No estaba tan en onda después de lo que había pasado con mi primo, así que solo quedó en una paja grupal, cada uno con la suya.
Mientras tanto ellos hacían referencia como que era algo que hacían de forma habitual.
Si bien estuvo buena la experiencia, con L se repitieron algunas pajas ocasionales y nada más.
LOS BOY SCOUTS
Entrando los años 2000, con unos 13 añitos comienzo a ir a los Boy Scouts por insistencia de un amigo del cole. A los 3 meses me tocó mi primer campamento y entre los chicos de la carpa con los que me tocó no estaba mi compa (por suerte ya que él era muy introvertido y cualquier cosa que haga quedaba en la carpa, no se trasladaría al colegio) fuimos un viernes, todo muy bien, el sábado hicimos un montón de juegos durante el día y llegada la noche, la última ya que volveríamos el domingo, al momento de acostarnos, yo ya en mi bolsas de dormir, un pibito rubiecito, flaquito, unos 2 años mejor a mi mientras preparaba su bolsa de dormir, estando de espaldas a todos y parado tira “y que tal si nos hacemos una paja antes de dormir” mientras se da vuelta mostrándonos lo dura que tenía la pija.
Yo no podía creer el tamaño de la verga de ese nene y lo dijo de una forma tan natural como si ya lo hubieran hecho antes, en ese momento todas las miradas se posaron sobre el líder del grupo que estaba con nosotros en la carpa y dijo que NO.
En ese momento sentí que era un ritual que ellos tenían, que yo era el nuevo y que no habíamos llegado a ese nivel de confianza como para que me incluyan.
Así que el rubiecito meneaba esa poronga hasta que el líder respondió y un poco decepcionado guardo esa verga dura.
Como me hubiera encantado hacerme la paja con ese pinito…
Si bien la situación no se dió, yo estaba controlandome con el tema de la paja a raíz de lo que había sucedido con mi primo, no quería que mi amigo del colegio se enterara de lo que pasaba en la carpa (por si se comentaba fuera de ella) y que a su vez se enteren los chicos del cole, así que me dí media vuelta y me dormí.
A las semanas dejé los Scouts, pero es el día de hoy que recuerdo lo dura y parada que tenía ese nene la pija, increíble.
EL GAMER
Siguiendo con la cronologia, tenía un grupo de amigos del barrio con los que andábamos en skate, resulta que uno de ellos que era un par de años menor y llamaré “el gamer” me entero que le gustaba mostrar el pito.
Cuando me entero de eso, el morbo se me activó.
Un día viajando en colectivo, estando un poco vacío nos acomodamos y un amigo que se sentaba a mi lado se empieza a reír, haciendo señas para que mire al gamer que ya venía la verga afuera 🙂
Una vez confirmado el rumor lo empiezo a ver como un potencial compañero de pajas.
Comienzo ir más seguido a su casa que tenía una piscina grande, la mamá del gamer se acababa de separar y estaba buenísima, unas tetas impresionantes.
Ya entrado más en confianza cuando estábamos solos de chiste le decía “a ver, pela” y el chapón no tenía problemas en mostrarla o pegarse unas sacudidas. La cuestión es que era pequeña y gordita, nada que llame la atención.
El juego con este pibe se empezó a convertir en tirarle challenges. No importa si yo estaba solo con él o había 2 o 3 más del grupo, la cuestión era en alguna situación random decirle que pele y él hacerlo. Ejemplo: estábamos esperando el colectivo y era cuestión de decirle “pela” para que él se aleje un poco y lo haga, o estando de compras en el mercado decirle “sacala” y el chapón hacerlo. También funcionaba cuando a él se le paraba y nos lo comunicaba, a lo que la respuesta era “a verla” y que lo haga.
Si en alguna oportunidad le mostré mi verga dura como para tentarlo a una paja cruzada pero nunca se dio, todo se basaba en hacer esa gracia que les comentaba.
EL CARNICERITO
Luego mi papá se va a trabajar a la localidad de Lanus. A 2 locales de distancia hay una carnicería y mi papá se hace amigo del carnicero que tenía una mujer que era vieja pero tenía un culo impresionante, dos hijas mayores que también tenía un lomo impresionante (con unas caras de putas que las delataban) y por último un hijo unos años mejor que yo.
Para situarnos cronológicamente estamos en Junio 2000 ya que recuerdo escuchar la muerte de Rodrigo Bueno por la radio.
Cuestión es que me hago más amigo del carnicerito, me empieza a invitar a su casa mientras nuestros papas trabajaban, ya que vivían ahí cerca, una cosa llevó a la otra y la verdad que no recuerdo como terminamos hablando del tamaño de nuestros penes una tarde en su habitación y como estábamos solos, procedimos a mostrárnosla, recuerdo de que era pequeñita pero gordita y por supuesto hicimos algunas sesiones de pajas.
Al principio cada uno con la suya, hasta que en un momento me llamó la atención que él se la empieza a escupir para lubricársela. Era algo que nunca había visto antes y hasta me daba un poco de asco o no le encontraba el sentido, pero él insistía en que lo pruebe diciéndome que “era mucho mejor”. Si bien lo hice algunas veces para dejarlo tranquilo, más me gustaban las pajas cruzadas 🙂
Un día hablando con mi papá me comenta que el carnicero tenía un pequeño retraso (cosa que me parecía) y que había sido víctima de viola***n y que el otro tipo ya estaba preso. Recuerdo que abrí los ojos muy impresionado.
Así que al tiempo empecé a alejarme del carnicerito por si un día sus padres lo interrogaban y contaba lo que estábamos haciendo, con eso que le sucedió lo vi muy riesgo en ese momento el continuar.
Años después, cuando empecé a entender el tema de la lubricación me recordó al carnicerito y su insistencia de salvarse la verga, sumado a su viol***n, entendí que ahí lo aprendió. Anda a saber los petes que debió haber hecho el carnicerito…
CAMBIO DE ESCUELA
Llegan los 2001, cambio de escuela y tenemos un compañerito que le encantaba tanto la paja que se la hacía a diario en el pupitre. No le importaba que tanto compañeros o compañeras lo vean. Este pibe llamado G se sentaba en el fondo a matarse a pajas en plena clase.
Yo con el pibe me llevaba bien, escuchaba los comentarios de sus pajas, hasta que lo ví.
Era grande y gorda, pero fofa. Nunca la vi dura como un fierro, era bien blanquita y sin venas. Grande, pero aburrida y si bien el pibe se mega pajeaba, era más que nada para reírse, o pelaba cuando se lo pedían y él orgulloso la mostraba, pero nunca la vi la leche.
Ya para el 2002, mi último año en esa escuela, si recuerdo ir a su casa a hacer trabajos prácticos para la escuela y ya ir con el morbo de que algo más pasaría. Así era, en algún momento random o al terminar la tarea o él mismo pelaba o yo se lo iba insinuando o directamente le decía que se haga la paja.
Llegamos a hacernos la paja juntos en contadas ocaciones, pero cada quien con la suya. Como les dije, si bien la tenía grande y gorda (porque él era una persona alta) no me calentaba que siempre estuviera como flácida y me excitan las vergas duras. Tampoco había taaaanta confianza como para una cruzada.
VAMOS AL CINE CON MI PRIMO
Durante estos años mis tíos se terminaron separando y una noche mi tío me invita al cine que iba con mi primito, yo hacía años no lo vía y yo se me podía dura la pija de tan solo saber que él iba a ir. Recuerdo que fuimos a ver “La mansión embrujada” con Eddie Murphy, estrenada en 2003.
Desde que entramos al cine yo tenía ganas de que mi primo me la agarre, no hacía más que pensar las ganas que tenía de sacarla ahí mismo y que me pajee, el problema era que estaba mi tío.
Al terminar la peli fuimos al baño he intenté buscar que se de alguna situación, pero no hubo suerte.
Y esa fue la última vez que lo vería hasta 1 año después, en los 15 de mi hermana, pero prácticamente no tuvimos contacto y no lo volvía a ver hasta varios años después.
No se imaginan la cantidad de pajas que le dedique a ese hijo de puta, la de petes que me imagine que me hacia…
Hasta aquí el listado todas las vergas que he conocido, en el próxima capítulo CONOZCO LA CONCHA.
Espero que te haya gustado mi historia, que te hayas calentado, se te haya parado y te hayas pajeado.
Se agradece un comentario, un saludo.
TG: @cris_ricotero


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