Videochat del ENTRENADOR 2
Nivel 4.
“INVITACION PARA SESION DEL NIVEL 3 CON EL ESTUDIANTE DELGADO MIÉRCOLES A LAS 5PM. Moderador: ENTRENADOR (foto de una verga enorme y peluda) Usuario: ESTUDIANTE DELGADO (foto de una espalda baja delgada y unas nalgas muy pronunciadas)”
—¿Ves la foto del Usuario?, ¿Ves ese lunar en forma de mapa?
—Es como el lunar que tiene… que tiene Marcelo. ¿Mi hijo Marcelo?
…
Mi verga había perdido toda erección, mi trusa estaba completamente empapada y empezaba a salir una mancha en mi pantalón. No entendía y tuve que repetir.
—¿Mi Marcelo? Déjame ver bien esa foto —y en efecto, conozco el cuerpo de mi hijo, lo he visto bañarse, vestirse, ejercitarse. Era su espalda, su lunar en forma de mapa, justo donde comienzan las nalgas que heredó de su madre. —Es él
—Es él, y lo tiene que hacer.
—qué dices?
—Ricardo, tenemos que atrapar a este malnacido, y tú me vas a ayudar. Por nuestros hijos.
—Y cómo es que mi hijo masturbándose en línea va a ayudar a atraparlo, estúpido? —estaba rojo de la rabia.
—Yo puedo rastrearlo, la red de seguridad de la página no me lo permitió porque intenté rastrear desde mi usuario, pero si lo hago desde afuera hackeando una computadora logeada sé que puedo lograrlo en menos de una hora… Ricardo, tú entrarás desde mi usuario, mientras yo hackeo tu acceso desde mi computadora podré saltar los mecanismos de seguridad. Puedo hacerlo.
—¿Y mientras yo tengo que ver cómo mi hijo es obligado a masturbarse frente a cientos de hombres pervertidos?
—No lo veas si no quieres, solo mantén la laptop encendida y logeada… Entiendo lo que sientes, yo también estoy muy enojado con Carlos por permitir llegar esto hasta acá, pero somos sus padres, debemos sacarlos de esto, ayudarlos —mientras me servía otro whisky.
Simplemente me levanté, tomé todo el trago, estoy seguro que vio la mancha de precum en mis pantalones pero su atención se enfocó en el vaso de vidrio que estrellé en la pared.
—Pásame todo por whatsapp, mañana te escribo cuando esté en línea.
Está demás mencionar que no dormí nada. Algunas imágenes de Carlos y el dildo seguía rondándome, pero no había excitación, lo que sentía era una rabia e impotencia por pensar que mi Marcelo, mi hijo estaba en la misma situación: chantajeado y obligado. A sus 18 años debería estar disfrutando del sexo a plenitud, no siendo forzado. Todo el día en la oficina fue pensando en las opciones, busqué en internet asesoramiento legal para estos casos, pero al llegar al chat con un bot me detenía, ¿cómo se explica este tipo de situación?
Salí temprano y llegué a la casa a las 4:30, las zapatillas y la mochila de Marcelo estaban en el sofá y escuchaba la regadera. Siempre que llego a mi estudio se coloca una playlist establecida, enciendo mi laptop y lo veo asomándose por la puerta: 180 de músculos marcados, un cuerpo húmedo y suave libre de vello, todo su pecho y hombros llenos de mis mismas pecas como un vaso de leche con canela, su cara de tonto ingenuo estaba tensa del miedo de verme allí .
—Qué raro que estés tan temprano hoy, papi
—He tenido que venir por unos archivos y decidí seguir trabajando acá. Te molesto algún plan, pillín? —puse mi mejor cara de padre amigable pero por dentro quería abrazarlo y decirle que lo sabía todo y que no tenía que hacer nada de esto. Recordé que Jorge me dijo que ellos lo negarían, más por vergüenza que por miedo, y tenía razón, mi hijo se abría mas con sus amigas que conmigo.
—jejeje… en realidad un poco porque mañana tengo un examen super importante y pienso aislarme a estudiar. Por favor papá, no vayas a interrumpirme por nada del mundo, si?
—Qué raro, si yo no te molesto para nada.
—Ya sé, pero igual, el examen de mañana es muy importante para mi.
—Y tú eres lo más importante para mi, Marcelo.
—…ehm…, ok papi, estás muy raro, ya me voy —y se fue cerrando la puerta, luego escuché que cerró la suya también.
Casi me pongo a llorar, pero llegó el mensaje de Ricaro “4:50, loguéate para prepararlo todo”. Entré a la página, para qué les describo todo el menú que se ofrecía en el Home. Ingresé el usuario y clave, luego copié el link que me envió por whatsapp y enter, me llevó a una sala de espera de videollamada.
Ya habían 385 usuarios en espera, el participante era ESTUDIANTE DELGADO (foto de una espalda baja delgada y unas nalgas muy pronunciadas) y el moderador era ENTRENADOR (foto de una verga enorme y peluda), los únicos con permiso de transmitir video. Un mensaje de Ricardo “No la vayas a cagar. No escribas nada, no reacciones a nada, no detengas nada. Simplemente deja abierta la página, yo me encargo del resto”. Le pregunté si ya tenía acceso a mi computadora, y de repente mi puntero empezó a moverse solo, seleccionó el link de la página y empezó a escribir “Si, ya tengo acceso, en cuanto empiecen yo comienzo el rastreo”.
5 en punto y nos dieron entrada. La cámara de ENTRENADOR mostraba un pecho enorme, con pezones grandes, muy velludo; pero el de ESTUDIANTE DELGADO mostraba una pared verde clara y una cama matrimonial que reconocí inmediatamente como la de Marcelo, esto de verdad estaba pasando. Luego de unos segundos apareció mi hijo con unos shorts blancos y dorados, los de su entrenamiento en la Universidad, se sentó en la cama, miró a la cámara de forma inexpresiva.
—Buenas tardes usuarios, hoy tenemos nuevamente a nuestro ESTUDIANTE DELGADO para recibir sus clases. Saluda a todos por favor.
—Hola —con una risa casual y encantadora.
—Llega un poco tarde, pasa algo?
—No pasa nada ENTRENADOR, solo aseguraba que la puerta estuviera bien cerrada.
—Espera visitas?
—No ENTRENADOR
—Muy bien, chico. Apagó su celular, tiene los materiales de trabajo?
—Si ENTRENADOR, todo listo para mi entrenamiento.
Algo anda mal, la actitud de Marcelo no es precisamente la de alguien que está siendo chantajeado.
—ESTUDIANTE DELGADO, abra el paquete que se le envió —Tal y como había descrito Ricardo, una caja negra, dentro dos cajas muy distintas de tamaño entre sí— Para los que no han estado con nosotros anteriormente, nuestro ESTUDIANTE DELGADO ha sido sobresaliente en sus anteriores dos entrenamientos, por lo que hemos decidido promoverlo al NIVEL 4 de entrenamiento.
Mi hijo de repente levantó la mano
—Dígame ESTUDIANTE DELGADO
—ENTRENADOR, puedo comenzar con lo que ya he aprendido mientras usted explica?
—Tranquilo ESTUDIANTE DELGADO, sé que está emocionado por el examen de hoy, pero antes muestre el contenido de la caja más pequeña a nuestros usuarios.
Sacó un bote pequeño, amarillo y rojo, ya había investigado lo que era un Popper, así que sabía que se trataba de eso. Pero lo que no entendía era qué significaba todo esto: estudiante sobresaliente? Nivel 4? Esa sonrisita con la que mostraba el Popper?
Salgo de mis pensamientos cuando Jorge abre un archivo de bloq de notas y escribe en mi computadora: “Ya tengo todo listo, comenzaré el rastreo. Nos comunicamos por acá”
—Muy bien, ¿quién será el primer usuario en dar donaciones? —inmediatamente comenzaron a llegar por el chat —Vaya, creo que el ESTUDIANTE DELGADO no es el único impaciente por comenzar. DELGADO, por favor corresponda a nuestros usuarios y comience desde el nivel 1.
—Gracias ENTRENADOR.
Marcelo comenzó a tocarse los pezones lentamente, los frotaba y pellizcaba, los tensaba bastante. Se retorcía mientras lo hacía con una cara de placer y cerrando los ojos. Los gemidos comenzaron y a mi me empezó a dar la misma corriente en mis bolas que con el cuento de Carlos. No podía seguir mirando, me levanté de mi laptop y fui a la ventana de mi estudio a encender un cigarro, pero mientras lo fumaba, escuchaba los gemidos de Marcelo incrementando.
Mi hijo es apenas un joven de 18 años, tiene toda la energía sexual propia de esa edad, pero definitivamente los gemidos no parecían de un chico, parecían de una chica, se parecían a los que generaba su madre en nuestros juegos previos, cuando pellizcaba sus pezones mientras lamía su cuello. También le había heredado la sensibilidad sexual?
Terminé mi cigarrillo recordando el sexo con su madre, me sorprendí por la incipiente erección pero era recordarla. Antes de que comenzaran los problemas que nos llevarían al divorcio, el sexo era salvaje y natural, lleno de gritos y gemidos, por eso todos los cuartos estaban protegidos por materiales insonoros.
—Excelente, hemos recibido una donación de uno de sus admiradores. ¿Por qué no le muestra lo bien que hace el nivel 2?
Sabía lo que significaba, miraba la laptop desde atrás, incapaz de ver la pantalla, sabía que Marcelo comenzaría a introducir con lubricante sus dedos en su culo… no, si era igual que con Carlos, ahora se llamaba pequeña vagina. El silencio se llenó de gemidos, más femeninos. No quería seguir escuchando, ya estaba por salir de mi estudio cuando Jorge me llamó al whatsapp, pero cortó inmediatamente. Me acerqué a la laptop y lo vi, Marcelo tenía sus dos dedos índices dentro de su hoyo rosado y lampiño, tenso y sedoso, húmedo de lubricante. Cambié al bloq de notas y vi el mensaje de Jorge: “Pásame tus datos del router del wifi”. Corrí a donde estaba, tomé la fotografía y la envié por whatsapp. Corrí de nuevo y le escribí en el bloq “Ya te la envié” mientras maximizaba la pantalla del bloq. Jorge respondió “Perfecto, continuaré y te escribiré si necesito algo más” y cerró el bloq de notas, quedando solo la pantalla del videochat donde Marcelo ahora estaba introduciéndose tres dedos con su mano mientras con la otra lamía sus dedos con lubricante.
Un movimiento en mi silla me hizo dar cuenta que tenía una erección que dolía muchísimo, mi trusa la sentía húmeda, tanto o mas que la verga de Marcelo, tanto o más que su culo con lubricante, no, que su vagina con lubricante. Comenzó a gemir fuerte, incrementó la velocidad con la que se metía los tres dedos, salían y entraban con tanta facilidad y sin embargo su hoyo se veía tenso y rosado. Inconscientemente comencé a frotar la cabeza de mi propia verga, tenía el culo igual que el de su madre, igual de hambriento.
El mundo se congeló por minutos, se detuvo hasta mi respiración, lo único que seguía en movimiento era su lengua lamiendo su mano, su culo apretando sus dedos, mis dedos apretando mi verga…
—Excelente DELGADO, excelente como siempre
—Gracias ENTRENADOR —visiblemente agitado
—Ahora por favor, vamos con el nivel 3, abra el envase amarillo y necesito que inhale su contenido 5 segundos continuos en cada fosa nasal. Luego, continúe con lo que está haciendo.
Marcelo inhaló la cantidad que se le dijo, cerró el envaso y lo colocó detrás de el en la cama, vi como su cara y cuello se pusieron muy rojos, con sus manos recorrió su pecho y comenzó a bajar lentamente. Su verga palpitaba y lubricaba como con vida propia, pensé que la tomaría, pero ambas manos se fueron directamente a su hoyo, comenzando a introducir varios de sus dedos de forma alternativa. Gemía muy alto, contorneaba las caderas, sus músculos estaba muy tensos. Así estuvo por varios minutos estimulado por el Popper, mi cabeza daba vueltas, mi verga estaba empapando ya mi pantalón. No debo sacarla, ¿cómo voy a sacar mi verga viendo a mi hijo?
—ENTRENADOR, ¿puedo darle más?
—Cuidado ESTUDIANTE DELGADO, primer strike, recuerde que no puede hablar sin permiso… ¿Qué opinan nuestros usuarios? ¿Debemos dejar que inhale más? —Comenzaron a llegar varias donaciones y chats, todos querían seguir con el espectáculo— Parece que sí, pero no creo que sean suficientes donaciones, estoy buscando un usuario que de verdad quiera que esto continúe, sino tendremos que detenernos ESTUDIANTE DELGADO.
—No por favor —con cara suplicante—, por favor alguien, envíen algo grande.
Jorge abrió nuevamente la pantalla del bloq: “Envía un pago, mi tarjeta está en mi usuario, solo coloca la cantidad y dale enviar, debemos continuar” y cerró la ventana. ¿Cuánto? ¿Cuánto iba a enviar por seguir viendo a mi hijo meterse tres dedos? ¿Cuánto costaba la masturbación anal de Marcelo? ENVIAR
—Vaya vaya, parece que alguien está muy interesado en continuar, acabamos de recibir $100. ESTUDIANTE DELGADO, por favor inhale cuando requiera, pero sólo 5 segundo por fosa nasal y sólo una vez cada vez. Luego es libre de hacer lo que sienta correcto.
Correcto, nada de esto era correcto, ni lo que él estaba haciendo ni que yo lo estuviera viendo. Miré mi verga, la enorme mancha de precum en mi pantalón de vestir, como pulsaba por salir, las ganas que tenía de masturbarme mientras mi hijo inhalaba, se metía otro dedo, gemía como puta hambrienta, pedía más y más. Nada de esto era correcto. Esto duró lo que parecía una eternidad. De repente, después de inhalar por cuarta vez el Popper, se colocó en cuatro hacia la cámara con la cabeza descansando en la cama mirándome fijantemente suplicaba con los ojos mientras se metía cuatro dedos en la que debía ser la vagina más apretada y jugosa del mundo. No aguanté y desabroché mi pantalón, saqué mi verga y al sostenerla para comenzar a masturbarme me quedé helado con lo que escuché.
—Listo ESTUDIANTE DELGADO, ya tiene sus instrucciones, comience con el NIVEL 4.
Qué era el NIVEL 4, Jorge me había contado de CARLOS hasta el nivel 3. Sacó la otra caja del paquete… un dildo muy realista, una verga promedio, pero se podía ver cada vena y cada pliegue de esa verga. Pasó la cabeza lentamente por su hoyo en esa misma posición en 4 y comenzó lentamente a introducírselo. Mientras entraba, yo bajaba mi mano, mientras lo sacaba yo subía mi mano, ambos al compás.
—Excelente ESTUDIANTE DELGADO, siga así, lento, quiero que sienta cada centímetro de lo que está entrando… ¿Le duele?
—Un poco
—Inhale nuevamente… Y ahora, ¿le duele?
—Si, pero… me encanta, quiero más ENTRENADOR
—Ya no soy ENTRENADOR… Recuerda que en el nivel 3 su culo cambió a ser vagina? Pues ahora no soy su ENTRENADOR, cambiaremos el nombre. ¿Qué nombre le gustaría, ESTUDIANTE DELGADO?
—No lo sé… SEÑOR?
—No, muy impersonal
—AMO
—Aún no, mi pequeño DELGADO… ¿Qué dice el chat?
Y comenzaron a escribir mil cosas distintas: mi amor, rey, padre, tío… Me quedé de piedra, solté mi verga y yo mismo escribí PAPI
—ESTUDIANTE DELGADO, desde ahora me llamaras PAPI
Marcelo abrió mucho los ojos, miró fijamente a la cámara, parecía verme a través de ella.
—Si PAPI, puedo metérmela toda?
—Dime exactamente lo que quieres, DELGADO
—Quiero meterme toda tu verga PAPI
—Dónde, dime dónde
—¡PAPI, por favor! Quiero meterme toda tu verga en mi vagina, por favor
—Cógete con toda mi verga.
Marcelo empezó a meterse todo el dildo completo, lo sacaba y lo metía con una velocidad impresionante, su cara estaba llena de dolor y placer, gemía muchísimo, babeaba su verga generando un hilo de precum que llegaba a la cama, se contorsionaba con cada movimiento. Y mientras yo me masturbaba con una fuerza y velocidad similar a la cogida de mi hijo. Dios, que hermoso se veía en cuatro, sumiso, gimiendo como perra en celo siendo montada por su macho. Mi verga salpicaba precum por toda mi mano con mis movimientos, incluso apreté uno de mis pezones mientras me masturbaba viendo ese enorme hoyo, hambriento y goteando lubricante, libre de pelos, rosado, delicioso.
—ESTUDIANTE DELGADO, ya debemos terminar, casi llevamos una hora bebé.
—No por favor PAPI, no quiero acabar todavía o no voy a poder seguir gozando.
—Después seguiremos tu entrenamiento DELGADO, pero el NIVEL 4 ha sido cumplido con excelente calificación, es hora de terminar.
Marcelo seguía cogiéndose, yo seguía masturbándome, y de repente se abre una pantalla del bloq: “Ricardo, no dejes que terminen la transmisión, me falta poco para encontrarlo, necesito unos minutos más, haz algo, pronto”
En el caht escribí “Que se meta otra cosa, estoy dispuesto a pagar más”
—Espere ESTUDIANTE DELGADO, no acabe todavía, parece que tenemos una propuesta interesante. El usuario que acaba de escribir, ¿qué tienes en mente?
“Que se meta algo más grande, pagaré para que siga”
—Vaya vaya, parece que tienes un gran admirador DELGADO. ¿Qué tanto puedes pagar?
“Qué tanto se puede meter?” ¿Por qué escribía eso? El objetivo es solo que se quede más tiempo…
—Qué te parece $10 por cm? ¿Podrías pagar eso?
“Lo haré”
—ESTUDIANTE DELGADO, llegamos a una negociación. ¿Sé que esta no es tu primera vez metiendo objetos en tu vagina, cierto?
—No PAPI, ya lo había hecho con algunas verduras.
—Qué interesante. Quiero que vayas y busques lo más grande que consigas y regreses con eso, pero rápido.
—Si PAPI.
No, Marcelo tiene que pasar frente a mi estudio para llegar a la cocina. Estoy con la camisa desabrochada, con precum en mi mano y en mi pantalón, con un olor a sexo tremendo, no puedo dejar que entre al estudio. Cerré con llave y subí aún más alta la playlist. Regresé a la laptop y ya no estaba, escuché sus pasos en el pasillo, dirigiéndose a la cocina, volviendo, sus pasos en el pasillo nuevamente. Minutos después de la orden volvía a la cámara y mostró un pepino bastante largo, no tan grueso como mi verga ¿qué estoy pensando?.
—Mídalo ESTUDIANTE DELGADO… 20 cm, eso serían $200. Póngase en posición, pero no lo va a meter hasta que la donación haya sido completada.
Se puso en la misma posición, inhaló del Popper nuevamente, sus ojos ya estaban en blanco, su cara roja, su culo enorme y abierto directo a la cámara. En eso se hizo un zoom, veía a su vagina cerrándose cada vez más, palpitando vacía. No lo pensé y envié los $200
—Muy bien DELGADO, comienza, quiero que te metas todo el pepino, completo, no dejes nada por fuera.
Y comenzó, lento, no podía ver su rostro porque el zoom se centraba en su vagina comiéndose el pepino centímetro a centímetro, parecía no tener fondo. Sus gemidos parecían más llanto, suplicaba por más, suplicaba a su PAPI que lo cogiera, que se la metiera toda. De repente la totalidad del pepino estuvo dentro, el ano se cerró sobre el último pedazo.
—Ahora si DELGADO, acabé.
Mi hijo se sentó en la cama y comenzó a moverse como si se cogiera el pepino que estaba ahora en su intestino, se masturbaba la verga con una velocidad inhumana y ponía sus ojos en blanco. Me puse de pie frente a la laptop mirando a Marcelo. Yo gemía como un loco, vi que ENTRENADOR, ahora PAPI, también se levantó y sólo se veía su verga siendo masturbada, era enorme, aún más grande que la mía, con muchos pelos y un lunar en la base. Puso un short igual que el que había tenido Marcelo, blanco y dorado, y comenzó a acabar en él, Marcelo lo acompañó con un grito y una acabada que le salpicó semen en el cuello rojo y tenso, yo los acompañé acabando sobre mi pecho y mi abdomen.
Fue enrome y larga mi acabada, como nunca la había tenido, Dios, había dejado la mitad de mi ser en esa acabada. Poco a poco fui recuperando la audición y la visión. Veo que la pantalla del bloq se había abierto hace unos segundos con un mensaje de Jorge: “No Ricardo, no dejes que termine, me falta muy poco, cinco minutos más y lo tenemos” Pero el videochat había terminado y por mi acabada no me había dado cuenta.


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