Yo y mi abuelo en la ducha parte 2
Las interacciones con mi abuelo en la ducha dan un paso más y las cosas se ponen más interesantes .
Después de haber probado por primera vez aquélla verga que tanto había saboreado espere lo peor, pero lo que obtuve fue un tranquilo
– ¿Nada más eso? –
Yo muy obediente volví a meter esa verga a mi boca ahora no solo para probarla si no para chuparla y meter todo lo que podía en mi boca, la saqué y lamí de la cabeza a la base mientras masajeaba esos descomunales testículos que colgaban debajo.
Mi abuelo soltaba algunos suspiros involuntarios mientras separaba las piernas y flexionaba un poco las rodillas, definitivamente los estaba disfrutando y yo muchísimo más.
Comencé a chupar con más rapidez aquella cabeza que apenas cabía en mi boca mientras escuchaba la respiración cada vez más acelerada de mi abuelo. Hasta que sentí un leve chorro entrando a mi boca, era muy poco así que no desperdicié ni una gota (supongo que por su edad no eyaculaba mucho).
Después tomarme su leche limpie con agua los residuos de saliva me pare y le dije:
– Listo ya está limpio –
A lo que mi abuelo no contesto nada simplemente se giro un poco para seguir enjuagándose. Aproveche ese momento para masturbarme ahora yo mientras veía como la verga de mi abuelo se iba haciendo cada vez más flácida mientras el agua corría sobre ella, lance varios chorros como nunca lo había hecho los cuales alcanzaron a caer en la pierna de mi abuelo, aunque el no se dio cuenta.
Saliendo de bañar continuamos con la misma rutina de siempre, ponía crema humectante en su cuerpo y lo ayudaba a vestirse, todo esto sin decir una sola palabra de lo que había ocurrido.
Al día siguiente la dinámica fue la misma lave su cuerpo y después de lavar muy bien su verga tocó su limpieza especial, todo esto sin decir una sola palabra al respecto era como si todo eso no ocurriera.
Los días transcurrieron y en mi ciudad comenzó a bajar la temperatura. Durante una plática casual mientras nos encontrábamos en la sala mi abuelo me comentó que hacía mucho frío por lo que estaría bien que durmiéramos juntos, en cuanto escuché eso mis ojos se iluminaron, ya habíamos dormido juntos en muchas ocasiones pero sería la primera después de que avanzamos más en esa singular rutina de baño.
La noche llegó y nos alistamos para dormir. Nos metemos bajo las cobijas y mientras yo estaba jugando con mi celular el me platicaba alguna de sus historias de niñez que ya había escuchado una docena de veces, pero está vez la historia cambio un poco, se desvío del tema central para platicarme de cuando tenía mi edad y ya tenía varias novias y lo que más me sorprendió es que me contó que varios chicos lo habían buscado para darle placer a lo que el aceptaba porque a sus palabras, mientras lo hicieran bien no importaba quien fuera.
Mientras escuchaba esa historia no pude evitar excitarme y obviamente no podía quedarme así por lo que lentamente debajo de las cobijas comencé a estirar mi brazo para alcanzar su bulto sin decir nada el siguió con su historia como si nada pasara mientras comenzaba a masajear su verga por encima de la pijama, hasta que comencé a sentir como crecía y se enfurecía, metí mi mano debajo de la pijama para tomar su verga y comencé a masturbarlo debajo de las cobijas, así estuvimos un buen rato en lo que terminaba su historia la cual escuchaba atentamente mientras movía mi mano. Cuando termino la historia simplemente dijo que ya se iba dormir y se volteo

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