5 años mi prima y ya era puta de primera
Aquí cuento lo sucedido el día que mi primita se dejo llevar por la lascivia que la embargaba, ella era de 5 años y yo de 23, yo ya le traía ganas y ese día se convirtió en el mejor día de mi vida, el día en que todas mis fantasías se hicieron realidad. Ella jamás olvidaría el día en que yo la inici.
Recuerdo ese día como si fuese ayer… ella era la primita favorita, y siempre tuvo una afinidad por mí, recuerdo esos días en que ella se me acercaba y me abrazaba, o aquella vez en que yo a escondidas le dediqué un beso a la distancia jugando con la fantasía y ella me lo respondió. Tengo tantas cosas que contar que empezaré por aquí: Xhunashi era la pequeña más hermosa que se puedan imaginar, morena y delgada en un cuerpo pequeño y encantador, vestida de un encanto que la envolvía en un aura intrigantemente angelical… o endiablado, yo quedaría atrapado por su aura y sin darme cuenta el destino nos tendería la trampa más hermosa en la que quedaríamos envueltos de por vida.
Fue tan simple como esto, un día como otros, yo de visita con mis tíos. Mis primos acostumbraban jugar videojuegos los fines. Y yo solo encontraba allí un espacio en el que ella podía abrazarme, acercarse, buscarme y pretenderme cual hermanita enamorada de mi juventud y de esos tiempos idilicos… Día de domingo, nadie en casa, decidí que ese día sería el día, yo la tocaría sin más espera, y así fue.
Ella estaba en el sofá y yo viendo la televisión, en ese momento me despertó un deseo animal y cumpliría todas mis fantasías. Tenía planeado acercarme, ella se encontraba distraída y yo me senté a su lado, le tiré una sonrisa tramposa y sin más cual depredador a su presa extendí mi mano y la introduje entre sus piernas. Recuerdo su cara cuando sintió mis manos en su intimidad, ella hizo una mueca deliciosa pero su sonrisa no desapareció, seguía allí, me miró y abrió sus piernas invitándome a entrar de nuevo, yo me volví un sátiro despiadado y volví a ella metiendo mi mano entre sus piernas otra vez zampandole un beso en la boca sintiendo la adrenalina de que mis primos aparecieran por ahí o de que mi despistada tía regresara a casa.
El día pasó y yo de vuelta en mi hogar esperaba con ansias volver a verla. Y así fue, volví con mis primos y como siempre ellos sin darse cuenta de tremenda osadía mía con su querida hermanita. Ya ahí en el cuarto, la miré de reojo preguntándome si recordaba ese momento, cual sería mi sorpresa cuando mi pequeña primita de 5 años me buscara a parte para que yo la cambiará, le pregunté si se acordaba y ella me contestó que no, yo sabía que sí, mientras le bajaba las bragas para cambiarla pude hacer con ella lo que quisiera, y así fue… la tomé de la cadera y ahí, ardiendo yo y desnuda ella comencé a besarla, ella como cualquier niña a su edad (entre falsedad y asimilación) me preguntó: «¿Porqué me besas?, yo tan caliente como un toro en brama le dije que porque la amaba, ella solo rió. Ese día casi termino metiéndosela pero no, las cosas evolucionarían solas y más pronto que tarde esa pequeña zorrita de 5 años terminaría zampada contra mi miembro lujuriosamente más pronto que tarde…. pero esa es otra historia.

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