Como entrenar a tu hermanita
Al llegar ella arriba y girar hacia las habitaciones, su faldita se le levanto revelando que no traía calzones puestos….
En ese tiempo, era un estudiante universitario ordinario.
-¡¡Ya llegué!!- dije ese día al llegar a casa -¡¡Maldición, nadie me dijo que cancelarían las clases del sábado!!- susurre molesto mientras caminaba a la sala –los exámenes están cerca, voy a estudiar un poco. Si repruebo una sola materia, suspenderé.
En ese momento, apareció mi hermana Margarita (Maggie para los amigos). En ese tiempo tenía 10 años y estaba en 4° de primaria. Mi hermana era bajita, delgadita, de cabello lacio claro (casi rubio), ojos pequeños, nariz un poco ancha, boquita grande de labios delgados. Venia peinada con unas coletitas, una playera pegadita amarilla y una faldita con doble holán rosa que le llegaba a medio muslo; no llevaba zapatos. En un brazo traía cargando un peluche grande en forma de plátano humanoide (con brazos, piernas, lentes en forma de corazón, boca sonriente con la lengua de fuera, todo esto último bordado) y en una mano su Nintendo Switch.
-Bienvenido, ¿No tenías clases?- me dijo ella mirándome seria.
-Fueron canceladas- conteste un poco molesto aún.
-Ya veo.
Debido a nuestra diferencia de edad, apenas hablamos. Aunque, como se puede ver, ella es introvertida.
-Voy a estar ocupada, no vemos- dijo subiendo corriendo las escaleras.
-¡¡Oye!!- exclame sorprendido, ya que al llegar ella arriba y girar hacia las habitaciones la faldita se le levanto, revelando que no llevaba calzones puestos -¡¡un día de estos, me va a matar del susto!!
Momentos después, llegaba a mi habitación, y al entrar, me lleve una gran sorpresa.
-¿Por qué no vas a tu habitación?- dije molesto dejando mi mochila en mi mesa de estudio.
-¿Hm?- contesto mi hermanita mirándome de reojo, acostada boca abajo sobre mi cama jugando su video juego.
-Voy a estudiar para mis exámenes- dije molesto sentándome en mi silla de estudio.
-No debería haber problema si me quedo callada, ¿Verdad?- contesto mi hermanita girándose ahora boca arriba jugando su video juego y flexionando sus piernas.
-Estoy seguro de que harás ruido- dije molesto mirándola de reojo -¡¡Maldición!! ¿Por qué se pone a jugar un juego de luchas de entre todos los juegos? ¿Cómo es que no le daba vergüenza? ¿no es acaso una chica?- pensé.
-No es mi culpa que haga tanto calor- dijo mi hermanita tranquila jugando su video juego.
-Entonces solo enciende el aire acondicionado de tu habitación- conteste molesto.
-Mama dijo que era un desperdicio de energía tener ambos prendidos- contesto jugando su video juego y abrazando entre sus piernas su peluche de plátano.
-¿Estas bromeando?- dije tomando un vaso de agua que estaba en la mesa -Lo hace a propósito, ¿Verdad? ¡¡Al diablo con esto!! ¡¡hoy corregiré a esta mocosa!!- pensé.
En serio, si nuestros padres nos hubieran visto en ese momento… ¡¡Pensarían que estaba planeando algo raro!!
-¡¡Ha!!- grito ella de repente –ahh… me morí- agrego riendo arqueando su cuerpo, lo que hizo que la faldita se le subiera y dejara al descubierto sus largas piernas y su pequeña vagina.
-Buuh…- exclame sorprendido escupiendo el agua que había tomado.
-Hermano, eso es asqueroso- exclamo ella con cara de asco girando a verme.
-Es tu culpa por andar así. ¿Por qué no llevas nada?- conteste sorprendido tapándome la boca con el antebrazo.
-¿Qué hay de malo con estar así en casa?- contesto ella despreocupada volviendo a jugar su video juego.
-¡¡El problema no es como estas, es tu ropa!!- dije furioso –siempre te dijo que te pongas algo, ¿No?
-¿?- exclamo ella sin dejar de jugar su video juego al tiempo que se sentaba sobre la cama y se quedaba con sus piernas completamente abiertas.
-¡¡No pongas cara de… “¿Eh? ¿de qué estás hablando?” ya estas grandecita, deberías comportarte como tal. ¡¡Ya no eres una niña!!
Mi hermana dejo entonces su video juego en la cama y se puso de pie sobre la misma.
-No sé de qué hablas, si tengo algo puesto…- dijo volteando a verme al tiempo que tomaba su faldita y la levantaba un poco, suficiente para dejar a mi vista su vaginita.
-¡¡Tu!!- exclame furioso -¡¡hablo de tu ropa interior!!
-Ahhh, ¿Hablabas de mi ropa interior? Ahora mismo no las llevo- dijo desinteresada acostándose boca abajo sobre su peluche de plátano y tomando nuevamente su video juego –no es como si un chico pudiera entenderlo. Después de todo llevas bóxer. No sabes cómo nos sentimos.
-¿Eh? ¿Qué es lo que estas balbuceando?
-Me aprieta mucho por esta zona, ¿Sabes?- dijo seria dejando su video juego, acostándose boca arriba, separando bien sus piernas y tocándose su vagina –se siente como si la tela te estuviera ahogando y pica mucho en verano.
-¡¡No hagas ese gesto!!- dije sonrojado y molesto -¡¡Sinceramente creo que mi hermanita está loca!!- pensé.
-¡¡Esta sensación de libertad es increíble!!- dijo poniendo sus manos detrás de su cabeza y con sus pies tomando su video juego y flexionando sus piernas para verlo –y como estoy en casa, no importa si no las traigo.
-¡¡No!! ¡¡tienes que ponerte algo!!
-¡¡Bien!! Entonces préstame tu bóxer, hermano- dijo molesta poniéndose en cuatro sobre la cama y mirándome fijamente.
-¡¡Eso sería peor!!
-Dios… no quieres esto, ni aquello… ¿No te entiendo?- dijo frustrada dejándose caer boca arriba sobre la cama.
-Solo lo digo por tu propio bien… un pervertido podría agredirte, ¿Sabes?
-¡¡Esta bien!! ¡¡no es como si alguien quisiera atacar a una introvertida!!- dijo girándose y dándome la espalda, dejando sus nalguitas al aire –y no voy a salir sin mi ropa interior. No creo que exista nadie que se excite con una niña como yo.
-Solo te lo digo porque soy una buena persona- dije apenado ya con una fuerte erección -no puedo dejar que salga al mundo con esa actitud. ¡¡Seria demasiado peligroso!! Tengo que darle una lección… ¡¡La sociedad puede ser muy cruel!!- pensé.
-Hermano, ¿No ibas a estudiar?- dijo volteando a verme al tiempo que atrapaba entre sus piernas su peluche de plátano.
-No… ya no lo voy a hacer- conteste levantándome de mi silla.
Caminé hacia ella y me senté en la orilla de la cama.
-¿No vas a reprobar?- dijo concentrada en su juego.
-Eres muy directa- dije sonrojado mirando de reojo su vaginita.
-Solo te digo los hechos.
Maldito peluche de plátano: sus ojos quedaban a escasos milímetros de su vaginita, y su boca y lengua por su vientre. No puede dejar de verla como un pervertido… ella es tan adorable cuando mantiene su boca cerrada. No es que sea un ciscón, ¿De acuerdo? ¡¡Estaba siendo imparcial!!
-Umm… necesito farmear 200 mantos…- dijo seria acostándose boca abajo y jugando su video juego.
¡¡De verdad!! ¡¡aun no había notado que era criminalmente linda!!
-¡¡Te voy a enseñar lo aterradora que puede ser la sociedad!!- dije serio montándome sobre ella y quedando mi verga erecta a centímetros de su vagina -¡¡así que prepárate!!
-Hmm… adelante…- dijo sonriendo burlona –son 100 años demasiado pronto para que tengas el valor de hacer algo.
Sus labios se veían muy poco desarrollados y suaves… por alguna razón no puede apartar la mirada… no soy un lolicon, ¿De acuerdo? ¡¡Les juro que no lo soy!! ¡¡cualquiera tendría una erección al ver la vagina de una niña!! ¡¡es una reacción normal!! Sin más me quite de ella y ella se giró para quedar nuevamente acostada boca abajo. ¡¡En ese momento no me importaban las consecuencias!! La vagina de una niña… ¡¡Era la primera vez que la veía de cerca!! Yo también soy un hombre, ¿Saben? No debería estar tan indefensa. ¡¡Era como si me estuviera pidiendo que hiciese algo!!
-Estoy tratando de concentrarme, puedes guardar silencio- dijo seria y atenta a su video juego, quedando su vientre sobre su peluche de plátano.
-Lo que usted diga su majestad- conteste burlón.
Sin poder controlarme más, estiré mis manos y tomando sus labios vaginales con mis dedos, los abrí cuidadosamente. ¡¡Ohhh!! ¡¡era tan suave!! ¡así que las vaginas de las niñas son así de rosadas!! ¿Eh? Ella continuo en lo suyo sin prestarme atención. Maggie apenas se movía… ¿Se estaba aguantando? Lleve un par de dedos a mi boca y los ensalive con nervios. Supongo que debería seguir para averiguarlo. Acerqué mis dedos a su vagina y comencé a frotarle sus labios con suavidad. Abrí suavemente sus labios, quedando su parte interna expuesta…
-Vamos a frotar… justo aquí…- pensé excitado.
Volví a cerrarlos y ahora froté con suavidad su pequeño clítoris…
-¡¡Y un poco por aquí!!- pensé excitado -Ves, Maggie…- dije excitado frotando su clítoris –esto podría pasarte si sigues con tus tonterías. Se siente asqueroso, ¿No? Tienes miedo, ¿Verdad?
-¿Hmm?- exclamo ella extrañada sin quitar la vista de su video juego -¿Eh? ¿Qué haces?- dijo girando su cabeza para verme -¿No dije que te quedaras callado?
-¿Eh?- exclame sorprendido viéndola –oh, si… perdón.
¿Eh? ¿de verdad las chicas son así de insensibles? En esos momentos era virgen, así que no tenía idea… ¡¡Le estaba frotando sus partes privadas, pero estaba tan fría como una piedra!! ¡¿Acaso es ese tipo de chica?! ¡¿acaso es como un pez muerto?! Rápidamente me quite los pantalones, me monte sobre ella y coloque mi verga justo en la entrada de su vagina. ¡¡Era la única explicación que se me ocurría!! ¡¡ella estaba mojada, pero…!! ¡¡parecía que no se perturbaba con nada!!
-¡¡No te preocupes, Maggie!! ¡¡tu hermano se encargará de que aprendas a correrte!! ¡¡te voy a convertir en una mujer!!- pensé excitado.
Sin temor a nada, comencé a empujar hacia su interior.
-Guuuh- exclame excitado mientras mi verga iba deslizándose suavemente hacia su interior.
-¿Eh? ¡¡No me dropean mantos!!- exclamo ella decepcionada atenta en su video juego -¡¡Dios!! ¡¡este juego sabe cuándo necesito los ítems y no los suelta!!
Mierda… ¡¡Lo había hecho!! ¡¡Dios, su vagina era muy pequeña!! El 80% por cierto de mi verga había entrado sin dificultad en su interior. ¡¡Acababa de tocar su útero! Agarre entonces una de sus nalguitas y la jale hacia un lado suavemente.
-¡¿No se da cuenta de que se lo he metido?! ¡¿puede que este enferma?! ¡¡Necesito atenderla inmediatamente!!- pensé preocupado.
Agarré entonces sus nalguitas y las aplasté entre ellas suavemente. La vagina de Maggie se sentía increíble. ¡¡Estaba tan calida y apretada, me encantaba!! Sentía mi verga golpear su útero.
-¡¡Está dando lo mejor de sí solo para extraer cada gota de mi verga!! ¡¡finalmente me doy cuenta, aunque sea una niña, su vagina está muy desarrollada!!- pensé excitado.
-¡¡Hermano!! ¡¡deja de subirte sobre mí, estas pesado!!- dijo molesta girando a verme y soltándome un fuerte codazo.
-L-lo siento- dije sorprendido.
Ella volvió a colocarse en la misma posición y continúo jugando su video juego. Supongo que solo estimular la entrada no era suficiente para ella. Me estaba conteniendo porque aún era una niña, ¡¡Pero ya no lo iba a hacer!! ¡¡esto te le gustara!! Comencé a moverme con suavidad.
-¿Por qué no te rindes?- dijo ella fastidiada atenta en su video juego -¡¡Puedes dejar de empujarme!! Haces que me dé más calor.
-¡¡Mierda, eres una pequeña pez muerta!!- exclame molesto sujetándome firmemente de sus caderas y metiéndole toda mi verga entera.
-¿Oh?- exclamo ella sorprendida levantando un poco su cuerpo.
¿Eh? ¿acababa de gemir? ¡¡Su punto G estaba en lo profundo de su vagina!!
-Oye, ¿Qué fue eso?- exclamo sorprendida girando a verme –me asustaste.
-Waah, Maggie- exclame feliz relamiéndome los labios –así que, si sabes gemir, ¿Eh?
-¿Eh? ¿Qué es gemir?- dijo ella extrañada.
-Descuida, tu hermano se encargará de convertirte en una chica normal- dije feliz, sacándole por completo mi verga.
Sin decirle nada, la voltee boca arriba, le separe bien las piernas y volví a penetrarla de golpe.
-¡¡¿Oye?!!- exclamo ella mirándome sorprendida -¿Eh? ¿tu pipi está dentro de mí?- agrego levantando su cabeza para ver la unión de nuestros sexos.
-Las chicas tiene un agujero donde los hombres pueden meter sus amiguitos…- dije sonriendo excitado moviéndome con firmeza -¡¡Todo estará bien, confía en mí!!
Me tumbe sobre ella, lo que hizo que su cuerpo se contrajera sobre sí.
-¡¡No sé de qué estás hablando!! ¡¡sácalo!!- dijo ella molesta con sus piernitas aun lado de mis muslos mientras con sus manos sobre mi pecho trataba de quitarme de encima de ella.
-Bien, bien. ¿Qué te parece si te compro el juego que querías el otro día?- dije sonriendo excitado –solo dame un segundo, ¿Bien?
-¿Eh?¿ de verdad?- dijo ella sorprendida –bu-bueno, pero solo un ratito- agrego quitando sus manos de mi pecho.
-¡¡Bien, lo juro, será solo un segundo!!- dije sonriendo excitado.
La tomé de sus tobillos y le abrí con suavidad un poco más sus piernitas. Ella tomo su video juego, lo puso casi sobre su cara y continúo jugando. Yo continúe moviéndome con ganas y energía.
-Ah, ah, ah…
¿Comenzó a respirar más fuerte? No me creo que funcionara lo de comprarle un juego… ¡¡Como su hermano, estaba muy preocupado!! Durante varios minutos continúe así. Después le solté sus piernitas, levanté su playera y comencé a mamarle un pezón suavemente mientras le pellizcaba el otro suavemente también.
-Ah, ah…
¡¡Ese era el pecho plano de Maggie!! Coloque sus piecitos sobre mi pecho, ya que no llegaban hasta mis hombros, y continúe moviéndome con ganas y energía. ¡¡Ya no me importa ser un lolicon! ¿Por qué preguntas? Fácil, porque estaba estúpidamente excitado.
-Oye, ¿Ya terminaste?- dijo ella sonrojada bajando el videojuego y mirándome a los ojos.
-Solo un poco más, ya casi…- dije sonriendo excitado volviendo a abrir sus piernas y agarrándome firmemente de sus caderas.
-Ah, nm…
¡¡Parecía que lo estaba sintiendo, se había vuelto más sexy!! ¡¡ya no podía aguantarlo más!!
-¡¡Eres muy linda, Maggie!!- dije enamorado.
-¿Eh?- exclamo sorprendida.
-¡¡Maggie!!- exclame excitado moviéndome con mayor fuerza y firmeza.
-¿Nhaaa?- exclamo ella en shock.
La vagina de mi hermanita se sentía increíble. ¡¡Me iba a volver loco!! ¡¡mierda!! ¡¡siento que me corro!! Levantando su cuerpecito, comencé a correrme con fuerza y abundancia dentro de ella.
-¿¿??- exclamo ella en shock sintiendo como inundaba su pequeña vaginita de semen caliente y espeso.
¡¡Ohhh!! ¡¡estaba disparando mi semilla!! ¡¡en la vagina de mi hermana de 10 años!! Dispare como 6 chorros de semen espeso y caliente. ¡¡Era la primera vez que veía a Maggie hacer una cara como esa!! Ella tenía la mirada perdida, sonrojada, con pequeñas lágrimas en sus ojos e hilillos de saliva en su boca.
-Ah…- exclamo ella de placer.
Probablemente se sentía abruma por su primer orgasmo. Saque mi verga aun erecta, y un espeso hilillo de semen nos mantenía unidos. Después la tome de sus axilas y la levante de la cama como si fuera una muñeca. ¡Dios! ¡¡Maggie era tan ligera y pequeña!!
-¿Hermano?- dijo ella aun en shock mirándome.
-¡¡!!- exclame sorprendido.
Me senté en la cama y la hice sentar de golpe sobre mi verga, para después abrazarla con fuerza.
-¡¡Maggie!!- dije enamorado comenzando a moverme.
-¡¡Hermano, espera un momento!!- dijo ella sorprendida tratando de zafarse.
Sin darle tiempo a nada, con una mano sujete firmemente su cabeza para después besarla en la boca y meterle mi lengua hasta lo más profundo. Ella abrió grande sus ojos de sorpresa. Con una mano agarre una de sus nalguitas y comencé a moverla. Ella cerro sus ojos y comenzó a dejarse llevar. Me abrazo fuertemente con brazos y piernas sin dejar de besarme.
-Ah, nm, nm, fuaa…- exclamo ella.
Durante varios minutos estuvimos haciéndolo de esta manera. Después, separándonos, la hice que se levantara, se diera la vuelta y la volví a sentar sobre mi verga, quedo ella recargada sobre mi pecho. Metí mis brazos bajo sus piernitas y las jalé hacia su pecho.
-Hermano, eres muy rudo- exclamo ella muy excitada escurriendo saliva y los ojos entre cerrados.
-Maggie, ¿Cómo te sientes ahora?- dije excitado moviéndome con fuerza y energía.
-Ah, ah, ¡¡E-espera!! ¡¡mi cabeza da vueltas!! Por favor, más lento…
¡¡Era la primera vez que la veía así!! ¡¡me ponía muy duro!! Durante varios minutos estuvimos haciéndolo de esta manera. Después, bajándole sus piernitas, la hice que se pusiera nuevamente de pie, para después colocarla en cuatro, con su pecho sobre la cama, su cabeza acostada sobre su peluche de plátano y su cara girada aun lado. Sujetándome firmemente de sus caderas, volví a embestirla con fuerza y energía.
-¡¡Metí hasta mis pelotas dentro de tu vagina!!- dije excitado –Maggie, intenta decir… “Vagina”.
-Uhh, ¿Va-vagina?- exclamo sorprendida mirándome de reojo.
¡¡Bien, me iré al infierno!!
-¡¡Una niña mal hablada como tú se merece una corrección!!- dije excitado.
-Ah, nm, ¡¡No sé de qué hablas!!- dijo ella sujetándose fuertemente con ambas manos de su peluche de plátano y girando su cabeza para morderlo -¡¡hermano!! ¡deja de meterlo en mi vagina!! Ah…
¡¡Mierda!! ¡¡hacer que una niña diga esas cosas!! ¡¡es muy excitante!! Aumente entonces la fuerza de mis movimientos.
-¡¡Hermano!! ¡¡por favor, detente!!- exclamo excitada.
-¡¡Ya casi termino!! ¡aguanta!!- dije extasiado.
-Noo, espera…
-¡¡Genial, atrape una pez muerta de 10 años!!- exclame corriéndome nuevamente con mucha fuerza y abundancia dentro de ella.
-Nhaaaa…- exclamo ella corriéndose también.
Fuertes chorros de semen salieron disparos de mi verga para irse a incrustar en lo más profundo de su vaginita. Al terminar, lenta y pesadamente comencé a salirme de ella.
-¡¡Lo hiciste muy bien, Maggie!!- dije feliz mirando su vagina escurriendo de semen y todo su cuerpo temblando ligeramente.
Días después…
-Entonces, ¿Vas a aprobar los exámenes?- dijo mi madre seria desde la cocina.
-Creo que estaré bien… espero…- conteste nervioso sentando en el sillón de la sala.
Desde ese día…
-¿Desde cuándo son tan cercanos?- dijo mi mama extrañada mirándome.
-¿Eh?- exclame nervioso girando a verla con mi hermana sentada sobre mi regazo jugando su videojuego -¡¡Esto es lo normal!!
Nos hemos hecho mucho más unidos, aunque sigue igual de fría…
-¿Hm?- exclame sorprendido al sentir que me jalaban sutilmente de mi camisa.
¡¡Ya no lo es!!
-Hermano, hay un juego nuevo que quiero comprar- dijo volteando a verme sonrojada, girando su cuerpo, levantando su faldita y mostrándome su vagina -¿Qué piensas?
-¡¡Oye, tu!!- exclame sorprendido.
-¿Dijiste algo?- dijo mi mama extrañada.
-No, no es nada…- conteste nervioso volviendo a colocar a mi hermana en posición –está bien, pero que sea cuando papa y mama no estén, ¿Bien?- agregue en voz baja en su oído.
-Si- dijo ella sonriendo atenta a su videojuego.
Ósea… sé que es por mi culpa, creo que la cague.
Fin.
Hola a todos. Aquí les traigo un nuevo relato, espero que sea de su agrado.


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