Con mi padrastro
Es real.
A mis 9 años ya había experimentado muchas cosas con otros hombres, y aun así sentía que nada me llenaba más que el morbo que le había agarrado a la idea de tener algo con un familiar, después de tanto ver porno.
Una noche estaba viendo porno y, en la habitación donde yo dormía, también dormían mi madre y mi padrastro. Él estaba dormido en una hamaca, con las piernas abiertas, marcando un bulto enorme en su short deportivo. Entonces apagué mi laptop y me acerqué a tocarle el bulto.
Recuerdo que tenía muchísimo miedo; sentía frío, nervios, temblaba. Ahora ya sé que era por la adrenalina y el morbo. Fui acercando la mano lentamente hasta que logré tocarle la verga, pero pareció sentir que lo había tocado. Mi mano no alcanzaba a abarcar todo, y aun así él no hizo nada. Por el miedo, lo dejé y me acosté en mi cama.
A los minutos él se levantó, fue al baño, luego apagó todas las luces y se acercó a mi oído y me preguntó:
—¿Me tocaste la paloma? (así le decimos en mi país a la verga o al pene)
Yo le dije que no, y él insistió:
—Sí, me estabas tocando la paloma.
Y yo repetí que no. Entonces me dijo:
—¿Vas a volver a hacerlo o le digo a tu mamá?
Y así fue: me fui con él hasta otra habitación para tocárselo, pero no se le paraba. Intentó penetrarme, pero lo tenía flácido. Y a pesar de ser un señor de 40 años, estaba bien conservado: era fuerte, alto, y su verga, aun flácida, era grande. Pero no sé por qué no se le paró esa vez.
—
Recuerdo que así estuvimos un tiempo, por las noches: él intentando dominar su pene para que se le parara, pero no lo lograba. También le dijo a mi mamá que necesitaba una habitación aparte conmigo, y así fue: ahora dormíamos solos en la misma habitación, solo que yo en la cama y él en la hamaca.
Hasta que un día —creo que eran las 6 o 7 de la tarde, antes de cenar— me dijo que pasara a la habitación. Llegué y estaba con su verga erecta, full, y como nunca la había visto así, me puse a chuparla. Me di cuenta de que no me alcanzaba toda, apenas su cabeza gorda, pero igual hacía el intento. Esa fue la primera vez que se la chupé.
Pero la primera vez que él me penetró no fue idea de él, sino mía. Recuerdo que le tocó dormir con mi hermano menor en la sala, y ya estaban todos dormidos. A eso de las once de la noche fui a buscarlo, y estaba roncando. Y como un ternero con su madre, me puse a chuparle la verga mientras dormía, y él no despertaba. Así estuve hasta que quise más, entonces intenté sentarme sobre él para metérmela. Así fue durante mucho tiempo, y claro, de tanto estimularme el ano, poco a poco se fue abriendo hasta que logré meterme la verga de él mientras seguía dormido. Sí sentí un dolor horrible, pero eso me emocionó muchísimo, porque llevaba tanto queriendo eso.
Entonces lo desperté como pude, porque es un hombre grande. Lo levanté, lo guié hasta el patio trasero de la casa y lo desnudé, porque no estaba desnudo, y le pedí que me la metiera. Y pues me agarró como un toro: fue rico, doloroso y muy, muy wow, porque me dolía de lo gorda que estaba, y en cada enviste me levantaba. Sudamos, y él acabó dentro de mí. Yo, con las últimas fuerzas que tenía, me fui al baño a expulsar todo, y luego me dormí muy, muy feliz.
Tengo mas experiencias mucho miedo de contar…

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