Dianita y su Cámara web.
Benditas sean las cámaras web y las chiquillas exhibicionistas..
Si deseas un mejor contexto sobre este relato, te recomiendo mucho leer los anteriores relatos en mi perfil.
6 de la mañana, dianita y yo no habíamos dormido nada, ella se encontraba algo decepcionada del encuentro anterior porque Javier nunca volvió y javicho se quedó dormido. A pesar de que hicimos el amor como salvajes, se quedó con muchas ganas de seguir exhibiendose y que la comparta.
Dianita se trepo sobre mi que estaba tumbado en la cama mirando al techo casi a punto de dormirme, y mientras frotaba sus deliciosos y grandes pechos contra mi pecho y con una mano frotaba mi miembro, me miro fijamente a los ojos y con una sonrisa torcida me dijo:
Dianita: Esos maricasfueron una decepción, estoy segura que se tienen ganas entre ellos. Espero que no se les ocurra contarle a nadie lo que pasó ayer y no me voy a arriesgar con nadie más de este pueblo, mi amor te tengo una petición.
Lucas: Jajajajaja, Princesa, compréndelos, estaban muy ebrios… Pero dime: ¿Cuál es esa petición?, sabes que yo haría todo por ti.
Mientras le decía eso, diana deslizaba su pequeño cuerpo por encima del mío hasta que su boca rozó con la mía, yo le di un tierno besito, pero, acariciaba esas redondas nalgas, las separaba y las Apretaba, tentaba su huequito con mis dedos y ella ya frotaba su pelvis de arriba hacia abajo contra mi vientre y con una parte de mí polla.
Diana: Quiero hacer lo de la camarita en internet, pero, no quiero estar sola, pero tampoco contigo. Quisiera hacerlo con alguna otra persona.
En ese momento no supe qué sentir, por una parte, sentía que me hacía de lado y yo ya no le era suficiente, Que el haberle permitido exhibirse, haber dejado que la tocaran, incluso que le laman el coño y que ella hasta chupe la polla a otros dos tipos, Había sido un tremendo error.
Que cara abre puesto que ella abrió los ojos muy grande, dejó de frotarse contra mi polla y con desespero me dijo:
Mi amor perdóname, creo que no me expliqué bien, obviamente no quiero hacer nada sin ti, tú estarías ahí junto a nosotros porque sé que te gusta mirar, y todo sería bajo tu estricto consentimiento y si tú estás de acuerdo, me encantaría que te nos unieras. Sería un gran show y yo la pasaría riquísimo y te aseguro que tú también. Te juró mi amor que jamás haría nada que te lastime y nada sin ti porque tú eres mi todo. Y ya tengo pensada a esa persona, es alguien que no vive aquí, es de mente abierta y sé que hace mucho me tiene ganas y no te preocupes no es para nada competencia para ti.
Perdonad la larga introducción, pero, ya sabéis que me gusta dar el contexto de nuestro amor.
Pasaron un par de semanas en los cuales no pasó nada extraordinario, hasta que dianita me dijo que el sábado sería el día indicado, que salga de casa por la tarde y ella me llamaría al móvil para volvera casa. Me preocupo un poco que quiera la casa sola por unas horas, pero, decidí confiar en ella.
Como a las 6:00 de la tarde, recibí un SMS que decía: Mi amor, esto te va a encantar, ven.
Llegué como un Rayo al departamento, al entrar, encontré a Dianita en el sofá grande con la minifalda que le regalé, una blusa blanca con una corbata roja que le hacía juego a la falda ya que esta tenía algunas líneas rojas, traía dos coletas y como dos pompones arriba de ellas, De hecho, parecía como el peinado de Sailor Moon.
Con esa carita se veía totalmente como una colegiala de verdad, en otros relatos os he contado que si no fuera por sus enormes pechos, realmente parecería una preadolescente.
Tenía la laptop o computadora portátil, como sea que se llamenn, sobre la mesa de centro, tenía un par de botones de la blusa abiertos, cuando entré me vio y me hizo un gesto de silencio y apuntó al sofá pequeño para que me siente ahí.
Desde mi asiento a mí no se me podía ver ya que me encontraba a un lado, cuando ella dijo: Cositas, tengo visita, no hagan bulla para que no se dé cuenta y disfruten.
En ese instante, de la habitación salió una rubia preciosa de ojos azules como el mar, pechos casi tan grandes como los de Dianita, unas piernas de infarto, unas nalgas grandes paradas, redondas y firmes, deliciosas, una cintura estrecha, aproximadamente 1.65 de estatura, labios carnosos.
Ella vestía una calza blanca muy transparente que dejaba ver una tanga de color azul muy chiquita, que se le metía entre la raya del coño, también traía un top muy pequeño y escotado del mismo color de la tanga, yo me quedé con la boca abierta mirándola embobado, al pasar por mi lado, me guiño un ojo.
Traía dos vasos de coca cola en las manos y como buena actriz, se sentó al lado de mi novia y empezaron a conversar de trivialidades mientras se le acercaba cada vez más y más cómo acosándola. Mi dianita me lanzaba miradas furtivas de vez en cuando.
Esta chica se llamaba Lucero y conoció a dianita en la facultad pero en otra sala, de pronto la rubia Quito el vaso de Coca Cola a mi novia de la mano, la puso sobre la mesita, tomó las mejillas de mi princesa y le estampo un beso muy apasionado, lo que me dijo Dianita Qué le traía muchas ganas aquella persona era muy en serio.
Lucero casi se la comía entera, le chupaba los labios, se los mordía, podía ver como su lengua entraba en la boca de Dianita, por momentos alcanzaba a ver sus lenguas frotándose, yo tenía la polla empalmada.
Sentía un poco de celos por la manera en la que se besaban, pero el morbo era mucho más, en un momento la rubia ya tenía las manos dentro de la blusa de Dianita, sentía la respiración agitada de ambas.
dianita Empezó a quitarse la blusa mientras Lucero comenzó a bajar por su cuello besándola hasta llegar al nacimiento de sus pechos, llevó sus manos a la espalda de mi dulce novia y desabrochó su sujetador liberando esas hermosas montañas, Lucero se alejó un poco y se quedó mirándolas con mucho deseo, dianita tenía los ojos cerrados y se mordía el labio inferior.
Lucero como caníbal se lanzó desesperadamente a morder y chupar las tetas de Dianita, Podía ver cómo le estiraba los pezones con los dientes y los labios, mientras con las manos la rodeaba por la cintura apretandola contra ella.
mi dianita estaba en éxtasis, ni siquiera podía abrir los ojos, pero en un fugaz y felino movimiento, levantó el top de la rubia liberando sus también grandes pechos redondos y firmes con pezones rosados, pequeños pero muy hinchados.
Empezó a acariciarlos, a apretarlos y a estirar sus pezones mientras cruzaba su pierna sobre la de ella, estaban muy pegadas.
Lucero dejó de chuparle las tetas, levantó la cabeza, miró a Dianita y empezó a Besarla nuevamente en la boca, ahora ambas se abrazaban y se apretaban fuertemente. Dios mío, ver esas cuatro tetas enormes pegadas con esos pezones prácticamente besándose, estrujándose las unas contra las otras, moviéndose de arriba a abajo con ambas muchachas bañadas en sudor, con la respiración Agitada fue glorioso.
Lucero se volvió a separar, quedó mirándo a Diana como loca, empujó a dianita para que caiga de espaldas en el sofá, le levantó las piernas y empezó a Besarlas.
Besaba sus muslos por dentro y por fuera como si fueran las piernas más deliciosas que vio en su vida, se las acariciaba desde las nalgas hasta los pies. Dianita Tenía la minifalda hasta la cintura.
Cuando Lucero con sus besos llegaba a la entrepierna, dianita le dijo Espérate… Tengo que contarte algo, pero Lucero estaba demasiado excitada y no quería esperar así que, miro la computadora y en voz alta dijo: Sé que estás transmitiendo en vivo y me encanta, cojio por detrás de las rodillas a Dianita, la movió de lado apuntando su entrepierna justo a la Cámara, se puso de lado, de un tirón arrancó la tanga y hundió su cara en medio de su rosado coñito.
Mi dianita lanzó un grito de éxtasis muy fuerte, tomó sus propias tetas y empezó a apretarlas muy fuerte, se jalaba los pezones, los torcía y los doblaba.
Yo ya me sobaba el miembro por encima del pantalón, se podía ver claramente como la lengua de Lucero entraba profundo en el coño de Dianita, Succionaba su clítoris, lo mordía, ponía su boca justo en su entrada y succionaba como si quisiera sacarle todo el jugo, subió las piernas de Dianita hasta hacer que esta misma mantenga sus piernas elevadas con sus propios brazos, dejando expuesto todo el culito y coñito de mi novia hacia ella y hacia la Cámara web.
Esta vez, Lucero metió dos dedos en el coñito de Dianita Mientras chupaba su clítoris y con un estruendoso gemido, mi dianita se vino abundantemente mojando toda la cara de Lucero, el sofá, y el teclado del portátil, incluso la pantalla.
Cuando vimos la transmisión resubida pude ver todo lo que decía el chat en esos momentos, estaban como locos, querían más, decían que guarra la rubia, como le gusta a la morena.
Lucero se incorporó, la tomó del pelo violentamente y le metió una teta en la boca, mi dianita empezó a chuparle las tetas como loca también.
Parece que la obsesión de Lucero por las tetas de Dianita era tal que, se sentó en ellas y literalmente empezó a follarse con las tetas de mi dulce princesa, se frotaba mientras tiraba del pelo de Dianita, Esa mujer era muy flexible. Imagínatelo lector, ella tenía un pezón de dianita metido en su coño y estaba agachada hacia ella haciendo que dianita le chupe sus enormes tetas.
Parece que la posición fue algo incómoda porque bajo y realizó las clásicas tijeras, dianita empezó a leer el chat y este le pedía a dianita que le devuelva el favor a Lucero. Dianita se incorporó, empujó a Lucero al cillón para comerle el coño, pero Lucero la levantó como una muñeca de trapo, la colocó con las piernas en el respaldar de El sofá y con la cabeza colgando por debajo del asiento, justo a la altura del teclado de la computadora, entonces cruzó la pierna por arriba de su cabeza y se sentó en la boca de Dianita, la volvió a agarrar del pelo violentamente y empezó a restregar su coño contra la boca de mi novia.
Ella empezó a ahogarse, Lucero estaba como poseída mientras el chat aplaudía y exigía una forma de recompensar monetariamente, pero como conté antes, no activamos nunca la opción de propinas ni pagos, no pasaron ni dos minutos cuando Lucero se vino abundantemente en la cara de Dianita Quién Toció porque se estaba ahogando al tener la cabeza colgada, prácticamente Lucero la estaba violando, yo estaba a punto de estallar, ambas empezaron a reír después de ese momento, las dos se acomodaron completamente desnudas abrazadas pegando sus bocas de costado juntando sus mejillas, sentadas en el sofá hablándole muy sucio al chat, mi dianita dijo:
Dianita: ¿Os a gustado?… Aún no termina.
Ambas chicas giraron hacia mí y dianita me hizo un gesto con el dedo para que me acerque.
CONTINUARÁ…

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