• Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Últimos Relatos
  • Publicar Relatos
  • Relatos Eróticos
    • Categorías de relatos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando...
Heterosexual, Sexo con Madur@s

Don Pedro II

Continua la amistad formada por Don Pedro y mi hija. Yo intuyo que algo no es normal y debo descubrirlo.
Quince minutos pasaron y la puerta se abrio. Sofia ya salia vestida a como la dejé con don Pedro.

—Una disculpa, Ramón, pero no quiero que pienses algo malo, las cosas fueron bonitas y solo estuvimos jugando y comiendo helado.
—Hasta luego, Don Pedro, que tenga buen dia.
Fue mi respuesta. Intenté sonar algo molesto. Subí a Sofia al auto y arrancamos con destino a casa. No sabia ni qué preguntar o decirle para romper el hielo. Era yo el papá, tenia que decir algo para reprenderla.
—¿Por qué estabas desnuda?
—No estaba desnuda, papá. Solo me quité el pantalón y los calcetines
—¿Qué hiciste con Don Pedro?
—Jugamos y comimos helado, papi.Y estabamos jugando cuando llegaste tú.
Y guardé silencio. Ya no supe qué palabras articular. No sé si estaba enojado o dudoso de lo qué haya pasado ahi adentro.
—Ni una palabra a tu madre de esto
—Esta bien, papi
Y toda la semana seguí con muchas dudas. Le daba la vuelta a muchas ideas. No sabía si las intenciones de Don Pedro eran buenas. Un hombre tan viejo llevándose bien con una niña… era rarísimo.
De tantas dudas, el sábado siguiente no llevé a Sofia al parque. Ella me preguntó si iriamos y la engañé diciéndole que tenia bastante trabajo.
Algo muy esperado fue el mensaje de Don Pedro
«Hola, Ramón buenos dias. Los estaba esperando en el parque y no vinieron. Espero que todas las cosas estén bien y sobre todo que no haya alguna molestia de tu parte»
Vi el mensaje y dejé el teléfono nuevamente. Creo que al final de cuentas, sí estaba molesto. Dos horas después con el remordimiento, decidí responderle a Don Pedro.
«tuve mucho trabajo, Don Pedro. No es por molestia. No se preocupe»
Un minuto después tuve su respuesta
«entiendo, Ramón. Si me lo permites y estás de acuerdo, me gustaría volver a invitar a Sofi a casa. Te prometo que nos llevamos muy bonito, las cosas estarán bien. Me gustaría seguir conociéndola»
Cuando mi esposa salio a arreglar el jardín, aproveché para ir al cuarto de Sofia. Entré y la encontré jugando con sus muñecas.
—Hola, mi niña
—Hola, papi
—Dime la verdad, ¿la pasaste bien el dia que estuviste en la casa de Don Pedro?
—Sí, papi. Es un señor muy bueno. Me compró helado y estuvimos jugando en su cuarto. A mí me gustó estar con él.
Me quedé pensando…
—¿Te gustaría ir mañana nuevamente a su casa? Me dice que te invita de nuevo.
—Sí, sí, sí —se levantó con jubilo y me lo dijo dando saltitos de alegria.
—shhhh —la calmé—. Vas a hacer que tu mamá se enteré y no quiero que le digas nada. Si te pregunta, le dices que iremos al parque mañana  domingo.
—Sí, papito
—Sigue jugando, hija.
Pero no hubo ningún problema para salir al dia siguiente. Mi esposa no dio sospecha alguna y Sofia y yo salimos sin problema. Le había notificado a Don Pedro que llevaría a Sofia con el. Y nos fuimos directo hasta su casa.
—Ramón de verdad no sabes lo agradecido que estoy de que le hayas dado permiso de estar un ratito conmigo a Sofia —me dijo mientras nos acercabamos del auto a la puerta de su casa, donde nos esperaba.
—Hola, mi Sofi bonita —la saludó abriendo sus brazos efusivamente para abrazarla.
—Hola, Don Pedro —respondió mi hija y se dieron un besito en la mejilla.
Acordé regresar en un par de horas. Ambos entraron. Me dirigí a mi auto. Subí, arranqué y manejé dos cuadras. Me detuve aparcando en la acera. No estaba seguro si irme o esperar ahi las dos horas, aunque se me harían eterno el tiempo de espera. Yo tenia curiosidad y temor de que Don Pedro fuera a tratar mal a mi hija y no queria entregar malas cuentas con mi esposa asi que tomé una decisión.
Sali del auto y caminé rumbo a la casa de Don Pedro. ¿Y qué iba a hacer? ¿Tocar? No habian pasado ni veinte minutos. Pero los nervios me hicieron seguir caminando.
Llegué y me planté frente a su puerta. Como lo esperaba no se escuchaba nada. Era una locura de mi parte. Volteé a ver si algun vecino no me miraba sospechoso pero no habia nadie afortunadamente.
A continuación caminé para rodear la casa. No tenia ni idea de lo que estaba haciendo. En la esquina de la parte de atras vi tres escalones que bajaban y daban a una puerta. Su sótano, estoy seguro. «por favor que no esté cerrada» pensé. Tomé el pómulo, y giró.
Entré sigilosamente y cerré la puerta. Herramientas de trabajo para jardin colgados de los muros, costales, bolsas dobladas, etc., como se esperaba tener una persona normal en un sótano. Giré es una pequeña escuadra de un muro y ahi estaban las escaleras que ascendian a la planta baja de Don Pedro. Subí y pegué el odio a la puerta para escuchar algo. Nada. Tenia miedo de abrir y encontrarme directamente con ellos y ser descubierto. Se me caería la cara de vergüenza.
Un par de minutos pasaron y escuché la televisión encenderse a mi lado izquierdo y unos pasos subir escaleras. Creo que esta era mi oportunidad. Salí despacio y justo frente a mí me econtré con dos puertas de rendijas de un closet y sin pensarlo avancé, abri la puerta entrando y cerré. El closet estaba lleno de telas. Era mas que perfecto para mi escondite, además, podia verlo todo a traves de las rendijas de las puertas.
Y ahí estaba Sofía, en el sofá principal de la sala viendo la televisión, pasaban unas caricaturas y ella estaba tan concentrada que no me escuchó. ¡Qué bueno!
—Listo, esposita —dijo Don Pedro en voz alta. Venía bajando las escaleras—. Tu regalo está listo. Está en la camita. Sube, y ponte la ropita con calma. Yo te espero aqui.
Se acercó a Sofía tomandola de la mano y ayudándola a bajar del sofá.
—Sí, Don Pedro. Ahorita regreso. No cambie el canal
—No te preocupes, yo te espero viendo las mismas caricaturas.
Y Sofía se perdió escaleras arriba rumbo a la habitación. Don Pedro tambien se habia cambiado de ropa. Vestía elegante. Un pantalon oscuro, camisa blanca y un saco casual. Su panza sobresalía del saco pero se veia muy bien.
Pasaron 15 minutos y Sofia bajó. Estaba hermosa mi hija.
—Listo, Don Pedro ¿Cómo me veo?
Don Pedro se levantó del sofá y dio la vuelta para ver a Sofía
—Hermosa, mi niña. Te ves preciosa. Me gustas demasiado.
Sofía no vestia otra cosa mas que un vestido floreado, de escote pequeño redondo y los tirantes un poco gruesos. De largo le llegaba arriba de la rodilla, tapando los muslos y vestia unos huaraches con cintas doradas que brillaban bonito. Sus pies descalzos y uñas recortaditas la hacían ver espléndida.
—Ven aquí, mi pequeña esposita.
La abrazó y le dio un piquito en los labios. Entonces don Pedró se sentó en el sofá y puso a Sofia sobre el, sentados de frente para ver la televisión. Unos segundos después Don Pedro comenzó a darle besitos a mi hija, detras de su oreja, en su mejilla y bajó al cuello. La mano izquierda de Don Pedro subió para deslizar el tirante del vestido hacia abajo y asomó un tirante de un sujetador. Sofía aun no usaba sujetadores, pero al parecer don Pedro tambien le habia comprado ropa interior. Tambien deslizó ese tirante y el hombro de mi hija quedó libre de ropa, por lo que Don Pedro se dedico a darle besos a su hombro y posteriormente unas mordidas de juego y con la lengua lamía su piel. Mi hija no decia ni hacia nada. Estaba totalmente quieta.
—¿Quieres que vayamos a nuestro nidito de amor? —le preguntó Don Pedro.
Sofia asintió con la cabeza. Don Pedro la hizo girar, pero siguiendo sentada sobre él y le atascó un beso en los labios metiéndole la lengua. Un beso que Sofía respondió cerrando los ojos y dejandose llevar. No sabia que mi hija besara de esa forma. La mano derecha de Don Pedro comenzó a desabrochar los huaraches de mi hija mientras la seguia besando. Quitó el huarache derecho y le acaricio la planta del pie para posteriormente hacer lo mismo con el izquierdo. La tomó en brazos cargandola, y se levantó para avanzar, subir las escaleras, y escuchar cerrar la puerta de lo que era subir habitación.
Salí del closet. Intuitivamente subi los escalones tambien pero esta vez solo podia llegar al pie de la puerta. Ahora ya no podria ver nada. Pegué la oreja para poder escuchar. Nada…. Nada… Segundos después escuché unos pequeños gemiditos de Sofía.
—Ahora te voy a meter dos deditos como la vez pasada, mi niña. ¿De acuerdo? —dijo la voz de Don Pedro.
—Sí, Don Pedro, pero… ¿ya no me va a doler?
—tal vez sí todavia, pero ya será menos, y volverás a sentir rico despues, igual que la vez pasada.
—ojalá y mi papá no venga tambien como la otra vez
—yo espero que no, mi niña. Y esta vez daremos otro paso que te gustará.
Guardaron silencio. Eso significa que la vez pasada Don Pedro exploró la vagina de mi hija por primera vez. Y esta vez, al igual que la vez pasada, podia detenerlos. Solo era cuestion de tocar, o abrir, o salir y tocar el timbre para no dejar que le haga daño a mi hija. Pero no… algo no me dejaba moverme. Me mantuve ahí. En el fondo queria saber qué pasaba.
Unos minutos pasaron y los gemidos de Sofía comenzaron. Eran pequeños, muy cortos y suaves… pero entre mas pasaban los segundos los gemidos se iban haciendo mas largos y mas fuertes con esa voz aguda de niña.
—aah… aah… aah…
—¿Te sigue doliendo? —preguntó Don Pedro
—poquito… aah… pero ya siento… bonito Don Pedro… aah
—no te preocupes. Ahora voy a echarte salivita con mi lengua para que no te duela
—aaaah… Don Pedro…. —el gemido de mi hija se hizo mas fuerte. Y jadeaba mas. Una niña disfrutando de ese modo… ¿por qué lo estaba permitiendo? Sin embargo, creo que mi hija estaba pasando un rato agradable. Estaba seguro que Don Pedro estaba lamiendo entre las piernas a Sofia.
—Esto es lo que los esposos hacen cuando se quieren mucho… esto que vas a sentir se llama amor… y lo hacen seguido. Si te gusta podemos casarnos y te prometo todos los dias hacerte sentir bonito, Sofi.
—¿pero no me va a doler? —dijo la voz tierna de mi hija.
— No, mi amor ya no te va a doler. Tu vagina ya tiene bastante juguito y eso va a hacer que ya no te duela.
Escuché el sonido del cinturon, el sonido de los zapatos al salir… Don Pedro se estaba quitando la ropa.  Me imagino que mi hija ya estaba desnuda en la cama.
—Eso se ve mas grande que sus manos, Don Pedro. Me da miedo. —dijo mi hija. Estaba seguro que se refería al pene de Don Pedro
—pero no te va a doler porque está mas suave que mis manos. Ven, siente.
—Esta bien, sí se siente suave —le habia tocado el pene. Estaba seguro.
—Ok, vamos a hacerlo, mi amor. Manten tus piernitas abiertas.
—aaaah… Don… aaah… —gimió Sofia. Era claro que Don Pedro ya la estaba penetrando.—me duele, Don Pedro… aah
—iré despacio, mi amor.
Y el tiempo se me estaba haciendo muy lento. Escuché el chocar de la pelvis… estaba claro que Don Pedro había intensificado el vaivén, porque también los gemidos de Sofía pasaron de dolor a placer. Jamas pensé que una niña disfrutaria del sexo, y escuchar esos gemidos agudos me tenian petrificado. Sin querer… me empecé a excitar. Mi pene reaccionaba y ya estaba muy erecto. «qué carajo, Ramón. No puedes excitarte con algo asi, y menos cuando a la que tienen ensartada es a tu hija» pensé.
—aah, mi niña me tienes locoooo —gritó Don Pedro.
—aah… aaaah —gemia Sofia.
Me asusté de mi reacción y decidí alejarme a pasos lentos. Aunque no creo que me escucharan. Estaban muy concentrados. Bajé escaleras e intenté salir por la puerta principal pero tenia seguro asi que me fui por donde entré. Al salir me di cuenta del tiempo… solo habia pasado una hora, pero decidí esperarme el tiempo que me faltaba. Tenia que detenerlo todo. Eso debia hacer un padre, no sé que clase de padre soy al permitir todo eso.
Pasaron las dos horas y decidi acercarme ya con el vehiculo. Bajé del auto y toqué el timbre de Don Pedro.
La puerta se abrio y aparecieron los dos. Sofia ya tenía nuevamente la ropa que su mamá le puso. El vestido floreado habia sido reemplazado.
—Hola, papi —me dijo Sofia muy contenta, saliendo de la casa y corriendo a mis brazos para abrazarme. La cargué
—¿Cómo te portaste? ¿Te divertiste? —le pregunte mirandola
—me la pasé muy bonito, papi. Don Pedro me quiere mucho y hoy estuvimos jugando y me gustó mas que la ves pasada
—¿Ah si? ¿Y qué hiciste? —yo ya lo sabia, me dije a mi mismo.
—Estuvimos arriba jugando a las preguntas y muñecas —me dijo don Pedro interrumpiendo la platica entre mi hija y yo—. Ojalá y… le siga dando permiso de seguir viniendo a Sofia, Ramón… me gusta conocer su interior. Me agrada su hija. Como le dije, ella es…
—bonita… sí —le interrumpí completando su frase—. Ya vere, Don Pedro. Tambien Sofía debe portarse bien si no ya no habrá permisos.
—me portaré muy bien, papi.
—Hasta luego, Don Pedro.
—Hasta luego, Ramón. Adios, Sofi
—Adios, Don Pedro
Y Don Pedro le mandó un beso mientras avanzábamos al auto
1 Lecturas/12 mayo, 2026/0 Comentarios/por Michaelito88
Etiquetas: esposa, hija, madre, padre, parque, sexo, vagina, vecino
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Share on X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir por correo
Quizás te interese
Historia de Vanesa
El chantaje para una madre y su hija 02
Capítulo 7: De su hijo a su mujer (Durmiendo con Papá)
La amargada del departamento 5.
La sorpresa de Lucía
Travesura en el Bus (Versión 2)
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Buscar relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.470)
  • Dominación Hombres (4.502)
  • Dominación Mujeres (3.267)
  • Fantasías / Parodias (3.649)
  • Fetichismo (2.947)
  • Gays (22.905)
  • Heterosexual (8.888)
  • Incestos en Familia (19.235)
  • Infidelidad (4.705)
  • Intercambios / Trios (3.329)
  • Lesbiana (1.203)
  • Masturbacion Femenina (1.087)
  • Masturbacion Masculina (2.083)
  • Orgias (2.205)
  • Sado Bondage Hombre (478)
  • Sado Bondage Mujer (206)
  • Sexo con Madur@s (4.668)
  • Sexo Virtual (279)
  • Travestis / Transexuales (2.550)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.699)
  • Zoofilia Hombre (2.313)
  • Zoofilia Mujer (1.718)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba