El amor imposible entre un tío y una sobrina
Hola muy buenas a todos los lectores hoy les contaré como mi sobrina y yo mantuvimos una historia de amor. Es mi primer relato y es cien por cien auténtico, no esperen un relato rápido ya que hay que poner muchas cosas en contexto y en su primera parte será triste, pero sin contar toda la historia n.
Hola muy buenas a todos los lectores hoy les contaré como mi sobrina y yo mantuvimos una historia de amor.
Es mi primer relato y es cien por cien auténtico, no esperen un relato rápido ya que hay que poner muchas cosas en contexto y en su primera parte será triste, pero sin contar toda la historia no será verosímil.
Empezaremos contando que mi hermana y yo somos mellizos ella se llama Marta y yo me llamo David.
Marta era muy guapa morena de ojos verdes pelo negro buen cuerpo 1,70 altura y unos 55 kilos de pechos grandes que resaltaban a primera vista y culo redondito y firme, y yo era también Moreno, pero de ojos marrones 1,84 de altura y 70 kilos.
Mi madre quedó embarazada a los diecisiete años de un hombre mayor y casado que en cuanto se enteró que estaba embarazada desapareció.
Nos criamos en una barriada pobre de Madrid, en los años ochenta en aquella época en Madrid corría la droga y mi madre abusaba de sustancias poco después murió de una sobredosis cuando teníamos cinco años.
Y nos criamos con nuestra abuela materna Marcela, tuvimos muchísimo amor y cariño, pero pocos recursos aun así salimos adelante.
Crecimos y mi hermana era muy buena estudiante, yo más rebelde y pésimo estudiante y cuando cumplí 18 me enrolé en un barco mercante y me fui de España.
Mi hermana de lo contrario como era muy buena estudiante consiguió becas y estudio una ingeniería, allí conoció a Javier otro estudiante de ingeniería se enamoraron, él era de una familia muy adinerada y por ese motivo no veían con buenos ojos el noviazgo de su hijo con mi hermana aun así unos años después se casaron.
Tenían una vida buena con buenos trabajos y muy bien acomodados.
A mí tampoco me iba mal después de unos años en barcos mercantes acabé viviendo en Colombia, allí encontré la felicidad que me había faltado en mi niñez y adolescencia.
Me encantaba su gente su gastronomía su clima sus mujeres, para mí era un paraíso. Monté varios negocios y todos me fueron bien.
Normalmente viajaba una vez al año durante tres semanas a España a visitar a mi hermana mi cuñado amigos de la infancia, mi hermana me dejaba una habitación de invitados en su casa, tenían una casa preciosa a las afueras de Madrid con piscina, se nos notaba que les iba bien.
Un día recibí una llamada de mi hermana dándome la buena noticia de que estaba embarazada, me alegré mucho iba a ser tío, a los nueve meses después nació una preciosa niña la cual le pusieron el nombre de Martína.
El tiempo fue pasando y nuestras vidas también y sin ningún tropiezo pasaron once años yo seguía yendo todos los años de vacaciones a España, seguía quedándome en casa de mi hermana.
Allí crecía feliz Martina siempre que estaba en España la consentía le hacía regalos la llevaba a parques de atracciones y le compraba todos sus caprichos, no tenía más familia así que no me importaba gastar plata en ella.
Y llegó el trágico día me acuerdo que era un 15 de junio sonaba mi teléfono, era madrugada vi en mi teléfono que era una llamada de España pero no conocía el número, me acuerdo que le di a colgar pensando que ya me volverían a llamar, pero volvieron a llamar insistentemente, al final descolgué el teléfono y una señorita empezó a contarme que tenían a una menor en custodia, y que si me podía hacer cargo de ella, no entendía nada dónde estaba mi hermana y su marido me explicaron que había habido un accidente ,que no podían explicarme mucho más en ese momento.
Que mi sobrina pasaría a servicios sociales en las próximas 48 horas sino me hacía cargo de ella.
Sobresaltado y aún somnoliento le contesté que estaba en la otra parte del mundo, pero que sí que enseguida me pondría en marcha hacia allí.
Pero aún no entendía porque mi hermana y su marido nos hacían cargo de Martina, Colgué el teléfono, intenté llamar al teléfono de mi hermana el cual no daba señal y lo intenté también con el de Javier el cual tampoco daba señal.
Me vestí y me fui a la computadora a buscar un vuelo rápido para España.
De pronto volvió a sonar el teléfono era otra llamada de España descolgué me llamaban de la jefatura de la Guardia Civil para comunicarme que mi hermana y Javier habían tenido un accidente de tráfico volviendo de cenar y que lamentablemente habían fallecido.
Se me cayó el teléfono al suelo caí de rodillas y empecé a llorar desconsoladamente, me pasaron a una mujer la cual intentó tranquilizarme por teléfono y diciéndome que tenía que volver a España cuanto antes ya que mi sobrina me necesitaba.
Treinta horas después llegué a Madrid, bajé del avión, recogí mi equipaje y con un calor de Justicia justo iba a empezar el verano.
Me dirigí a recoger a mi sobrina, en la Dirección de Asuntos Sociales que me dijeron. Cuando llegué me estaba esperando un asistente social tras hablar con ella él varios minutos y que me explicara la situación por fin pude ver a Martina, vino corriendo y se me abrazó al cuello fuertemente y estuvimos llorando durante largo tiempo, recogió algunas pertenencias y nos fuimos de allí.
Al llegar a casa de mi hermana, se nos hacía un mundo estar allí y le dije que recogiera ropa limpia y nos fuimos a un hotel al centro.
Al día siguiente los mejores amigos de Marta y Javier, un matrimonio y vecinos se habían encargado de preparar todo el funeral.
Nadie de la familia de Javier vino ya que él en su día al casarse con mi hermana lo desheredaron y no quisieron saber nada de él de mi hermana y de su hija.
Pasamos el día como pudimos ya que fue muy triste tanto el entierro como el funeral en la iglesia, nos fuimos a nuestro hotel y allí sacando fuerzas de donde no las tenía e intentando animar a mi sobrina de 11 años.
Le propuse ira cenar y después de pedir la comida casi no la tocamos, estábamos muy cansados y tristes de todo el día y volvimos a nuestro hotel teníamos, una habitación con dos camas ya que ella no quiso tener una habitación para ella sola, le dije que sí se quería duchar me dijo que sí que entraría ella primero y yo le comenté que luego iría yo cuando terminara, escuchaba el agua caer pero también escuchaba a Martina sollozar, habían pasado como 25 minutos y di unos golpecitos a la puerta preguntando Martina estás bien?
Ella al principio no contestó me impaciente y volvía a preguntar, entonces Martina contestó tío me encuentro mal, pregunté si podía pasar, hubo un silencio durante unos segundos y luego me contestó que sí , entre y me la encontré sentada debajo de la alcachofa de la ducha desnuda y llorando me acerqué a ella con mucho cuidado y cariño, apague el grifo cogí una toalla la puse de pie y allí me di cuenta que mi sobrina ya empezaba a desarrollar tenía unos incipientes pechos unos buenos pezoncitos y su conchita tenía ya una buena mata de pelito.
Todo esto sin pensar nada sexual, la sequé la ayudé a ponerse el pijama y la acosté en su cama estuve tranquilizándola por largo rato hasta que se quedó dormida.
Me dirigía al baño para poder ducharme y cuando estaba a punto de entrar,
Martina me pidió que no me fuera si podía meterme con ella en la cama le dije que me tenía que duchar que venía a sudado a lo que ella contestó que por favor necesitaba que la abrazase, cambie la dirección me quité la ropa y me quedé con mi bóxer me acosté con ella la abrazaba por la espalda en esa postura estuvimos varias horas hasta quedarnos dormidos.
A la hora del amanecer ya saben lo que les suele pasar a los hombres o por lo menos a mí, mi erección matutina aún estaba pegado a Martina con mi pene encajado entre sus glúteos me aparté rápidamente antes de que ella se despertara.
Entonces aproveché y fui a ducharme con tremenda erección y sintiéndome muy culpable por la situación prendí el agua y lo puse lo más fría que pude para tranquilizarme salí del baño y ya estaba despierta Martina.
Ese día tendríamos la lectura del testamento de sus padres.
Allí nos presentamos a media mañana en unas oficinas y estábamos ella y yo nada más, nos hicieron pasar a un despacho y empezaron a leer el testamento.
Martina…. hija de don Javier …. y doña Marta …. culto los apellidos por cuestiones obvias.
Heredará una casa en el distrito… Libre de cargas. la cantidad de dinero X unos fondos y ETFS más los seguros de vida de don Javier y doña Marta por valor X y que no podrá recibir hasta que no cumpla veintiún años, siendo su tío don David… Su guardia y custodio y podrá administra lo bienes hasta que martina llegue al periodo de veintiún años.
Luego empezaron conmigo, don David recibirá todos los meses una cuantía para el sustento y cuidado de Martina dado que es el único pariente cercano que tendrán la tutela y la patria potestad de Martina así tendrá plenos poderes en lo económico y en las cuentas de Martina hasta la edad de veintiún años.
Adjunto una carta de doña Marta dirigida a Don David.
Mi hermana me explicaba en la carta que yo era el pariente más cercano y que sería el idóneo para criar a su hija hasta que tuviese la edad que por favor la cuidasen mucho y otras cosas que se quedan en mi intimidad.
A mis 38 años me veían con mi sobrina a mi cargo y la dificultad de educarla no sabía ni por dónde empezar.
Empezamos por ir a una psicóloga hicimos terapia de grupo los dos juntos y por separado, me aconsejó que intentaremos seguir con la rutina de siempre.
Luego la directora del centro académico donde iba martina, ya que era fin de curso y había faltado a los últimos exámenes no puso impedimento comprendió la situación y la pasarían de curso sin ningún problema y luego por los padres de algunas amigas del colegio de mi sobrina para que me diesen consejos de crianza a una adolescente.
Creía que lo había hecho todo bien menos una cosa y fue preguntarle a ella.
Martina que siempre habría sido una niña muy alegre y risueña y muy avispada e inteligente incluso demasiado paso edad, me dijo que no quería volver a vivir en su casa que todo les recordaba a sus padres, yo le dije que yo no tenía ninguna propiedad en Madrid, el único techo que teníamos era el de casa de sus padres fallecidos, a lo que ella me contestó que por qué no nos íbamos a Colombia.
Yo lo había pensado, pero en ningún momento lo había verbalizado ya que la psicóloga me recomendó que lo mejor sería seguir la rutina de siempre, es verdad que yo iba a tener que viajar durante un tiempo a Colombia y seguramente me tendría que llevar a Martina para acomodar todos mis negocios, pero esto lo cambiaba todo.
Así que después de hablarlo mucho decidimos que nuestro futuro sería irnos de España y que en el futuro volveríamos para que ella pudiese estudiar universidad o lo que ella quisiera.
Empacamos parte de sus cosas le dije que no se preocupase que allí compraríamos todo lo que necesitara nuevo, yo andaba bien económicamente y a ella le había dejado una fortuna.
Llegamos a principios de agosto la acomode en mi casa era un piso de soltero con solo un dormitorio ya que a mí no me hacía falta más, pero le comenté que pronto buscaríamos un mejor hogar con más dormitorios para que tuviese intimidad.
Martina empezaba a recuperar su habitual buen humor y alegría e hizo un comentario tranquilo tío en esta cama estaremos bien los dos es muy grande y luego esa soltó una risita, yo le sonreí y le dije sí la cama es muy grande estaremos cómodos hasta que encontremos algo mejor.
Se acercaba el día de su cumpleaños iba a ser el primer cumpleaños sin sus padres, cumpliría 12 años y no quería que estuviese triste le propuse que después de comprar ropa y enseres personales y matricularla en el próximo curso podría enseñarle Colombia.
Y es que cuando fuimos al colegio privado al que iría nos dimos cuenta que no empezaría hasta primeros de enero, ya que al colegio tiene el calendario A y no podía empezar a mitad de curso, entonces me tocaría atender y entretener de Martina durante seis meses, yo pensaba que empezaría pronto y solo tendría que llevarla y recogerla al colegio pero ahora iba a tener mucho tiempo con Martina, a ella desde luego no le importo nada en este tiempo se había apegado mucho a mí prácticamente estaba todo el día conmigo.
Así que decidí pasar un par de semanas en la playa y que mejor sitio que Cartagena alquiler una casa cerca de la playa con piscina.
Llegamos aquella casa y a mi sobrina le encantó y la verdad es que era una casa preciosa con mucha luminosidad, le comenté que por la mañana iríamos a bucear y que por las tardes tomaríamos y jugos y salir a cenar a ella le parecía fantástica la idea estaba entusiasmada por fin empezaba a ver a La Martina que recordaba.
Llegó la hora de ir a dormir le enseñé su cuarto puso una mueca, pero no dijo nada le pregunté si no le gustaba su cuarto y ella dijo que sí que era muy bonito lo dejé estar y después de cenar era hora de descansar cada uno fuimos a nuestra habitación.
Eran como las doce de la noche y yo ya estaba dormido, cuando noté que Martina se acomodaba en mi cama me levantaba el brazo para que la abrazara y dormir de cucharita estaba cansado y no dije nada.
Con los primeros rayos de sol me desperté y ahí estaba ella dormida y yo con mi erección de siempre me desacoplé de ella ya que estaba otra vez con mi miembro bien acomodado entre su culo, me giré intenté no pensar en ello para que mi pene volviera a su estado natural y seguir durmiendo un rato.
Martina me despertó diciéndome que había que desayunar que había que ir a bucear, preparé unos huevos con Bacon terminamos y nos dirigimos a un sitio donde nos llevarían en lancha a pasar el día buceando fue fantástico vimos cantidad de peces peces ángel peces loro peces mariposa Martina estaba encantada parecía que empezaba a dejar atrás todo lo sucedido.
Llegamos a las cinco de la tarde y estábamos exhaustos pero aun así había que salir cenar le dije que se pusiera guapa que era iba a llevarla a un sitio muy bonito a cenar que al día siguiente era su cumpleaños se emocionó mucho se puso un vestidito blanco precioso cortito verdaderamente se veía que iba a ser un adolescente muy guapa me recordaba mucho a su madre mismo tono de piel dos grandes ojos verdes una sonrisa encantadora y claramente se notaba que iba a tener un pecho grande y ya tenía un buen culo redondito formado parecía tres o cuatro años mayor de sus 12 años.
Le comenté que se veía muy guapa y que aquí en Colombia iba a tener que vigilarla muy de cerca porque iba a tener muchos pretendientes, Martina ruborizo y me dijo tío que va en España no me mira a ningún chico, yo solté una carcajada y le comenté que aquí en Colombia los chicos son más atrevidos y más calientes, a lo que Martina aún se puso más colorada y me dijo que no estaba interesada en críos que a ella le gustaban más mayores, yo le pregunté más mayores? como cuanto de mayores? ella dijo mayores que yo, y cambio de tema rápido y me dijo que yo también iba muy guapo llevaba un traje de lino camisa blanca pantalón color blanco.
Le dije que nos apuráramos que el Uber estaba esperándonos fuera, nos montamos en la parte trasera y en cuanto arrancó el vehículo Martina me dio la mano yo la tomé como una muestra de cariño.
Pero el conductor hizo un comentario qué linda pareja qué hacen, supongo que por la Dirección irán a cenar al restaurante de esa calle, es un sitio muy bonito para enamorados, yo le fui a responder que éramos tío y sobrina ,pero cuando empecé a hablar martina alzó más la voz que yo dijo sí nos queremos mucho, yo miré a Martina a los ojos y puse una mueca de sorprendido acto seguido se acercó a mi oído y me dijo que le parecía muy divertida la situación y que dejásemos que el conductor pensase así.
yo empezaba a estar un poco desconcertado, pero le seguí el juego, cinco minutos después llegamos al destino el chófer abrió la puerta a Martina y se le quedó mirando de arriba a abajo, detrás de ella salí yo.
Nos dio las buenas noches le di una propina y acto seguido dijo espero que la noche sea muy bonita para la pareja, a lo que Martina dijo seguramente lo sea.
Entramos al restaurante y la verdad que casi todos los comensales eran parejas de enamorados, nos acomodaron en una mesa y dos camareros también nos trataban como si fuéramos una pareja, ahí me di cuenta que igual no había sido la mejor de las ideas ir a cenar aquel restaurante, pero Martina le hacía mucha risa que todos pensará que éramos novios y no corregía a nadie.
Cenamos estupendamente y volvimos a coger otro Uber y ella repitió la misma maniobra me cogió de la mano, pero este chofer no dijo nada, llegamos la casa y le dije a Martina que era ahora de dormir, que por la mañana haríamos una excursión a ver la isla de tierra bomba y qué pasaríamos todo el día allí.
Me metí al baño a cepillarme los dientes y cuando salí me encontré a Martina acostada en mi cama le pregunté porque estaba allí me contestó que si duerme sola sufre de pesadillas y que necesita que la abrace para poder dormir.
Yo me senté al borde de la cama y le dije que teníamos que hablar seria mente que no me importaba dormir con ella alguna noche, pero que tenía que comprender que yo era un hombre adulto y ella empezaba a ser una mujer, que a los hombres les pasan cosas por las mañanas y que éramos tío y sobrina, que ella estaba a mi cargo por muchos años.
Martina sonrió y dijo sin tapujos ay tío no te preocupes ya sé que se te levanta la polla por las mañanas y no me importa, a mí se me quedó una cara de entre incrédulo asustado.
Y lo único que se me vino a la mente fue pedirle perdón a Martina, me contestó que, aunque tuviese 12 años sabía perfectamente de sexo que ya había visto pollas en Internet y que alguna amiga suya del colegio ya había follado.
Yo seguía en shock, como la noche que cumplía 12 años estamos teniendo esta conversación, ella siguió argumentando que le gustaba dormir conmigo porque así no sufría de pesadillas y no conseguía dormir toda la noche, y que lo de mi polla en su culo por las mañanas le hacía sentir mariposas y le gustaba mucho.
Yo intenté decirle que esto no estaba bien, ella se puso de pie en la cama y vino a darme un abrazo y me dijo que estaba todo bien y que por favor era tarde que la dejase dormir conmigo esa noche que al día siguiente hablaríamos más del tema.
Yo no sabía que contestar, y como un zombi me metí en la cama apagamos las luces y se acurruco para que la abrazase en cucharita.
No habrían pasado más de dos o tres minutos cuando Martina con su culo empezó a pegarme golpecitos sobre mi pene. típica señal de cuando duermes con una pareja te está pidiendo que la cojas.
Yo me quedé inmóvil como haciéndome el dormido, pero mi pene empezó a reaccionar empezó a crecer Martina lo notaba y de repente noté como empezaba a rozarse y restregarse contra mí y ahí la oí por primera vez gemir diciéndome tío te necesito quiero que esta noche me hagas el amor.
Por la ventana entraban los rayos de la luna hay cosas que los hombres no pueden resistir y a mí todos mis remordimientos y muros se me vinieron abajo, entonces la giré me puse encima de ella y nos dimos nuestro primer beso apasionado.
Ella era algo torpe besando, pero me encantaba la inocencia con lo que hacía, le dije que se lo haría con mucho amor y cariño seguimos besándonos durante unos minutos.
Deslicé mi mano hacia su conchita metí los dedos debajo de sus braguitas empecé a acariciarla a lo largo de su rayita, Martina gemía y me decía, pero tío que me haces como me gusta, yo seguía trabajando su coñito el cual estaba ya empapado jugaba con su clítoris y ya lo tenía gordito también le comía los pezones iba de un pecho a otro y ella se retorcía de placer, le pregunté si alguna vez había follado.
Me dijo que no que era virgen entonces le dije que tendríamos que ir muy despacio porque si no le podía hacer mucho daño.
Solo asintió, hay que reconocer que lubricaba mucho Martina se notaba que estaba muy excitada y yo también tenía mi verga a ful.
Quería que esa noche fuera especial para ella, no tendría ansias de penetrarla solo quería que disfrutará esa noche.
Terminé de quitarle todas las prendas y dejarla totalmente desnuda y acto seguida ella se sentó y me bajó los bóxer como un resorte mi pene salió disparado mirando al techo y ella exclamó un wow qué polla tan bonita tienes tío puedo tocarla asentí con la cabeza y como con vergüenza fue a tocarla con la mano.
A mí ya me habían desaparecido todos impedimentos y penas y le dije que la iba a enseñar muy bien, la acerqué le cogí la mano y le dije como debía de agarrarme la verga que no tenía que tener miedo y le enseñé como tenía que pajearme, Martina tenía los ojos como platos se veía que era una adolescente muy sexual.
Estuvo como unos minutos investigándome y apreciando el tamaño de mi pene, no voy a mentirles y decirles que tengo un pene descomunal pero no está mal unos 18cm la media supongo, pero para una mujercita de 12 años lo vería gigante.
Aquella noche era suya y dejé que me explorara a fondo.
La volvía a tumbar y empecé a masturbarla despacito acariciaba su clítoris y con mi dedo meñique empezaba a puntearla ella gemía y gemía.
Le comenté que le iba a hacer algo que le iba a gustar metí mi cabeza entre sus muslos de allí empecé a comerle el coño jugaba con su clítoris y succionaba sus labios externos e internos metía mi lengua en su cavidad de, pronto vi que empezaba a arquear la espalda y a convulsionar estaba teniendo su primer orgasmo.
Quedó exhausta eh inmóvil en la cama le pregunté como estaba y solo llegó a alcanzo a decir sin aliento, es una que pasada me ha encantado.
Yo aún seguía con la polla dura, mi primer pensamiento fue que me iría al baño a masturbarme y descansar y sería suficiente por hoy.
Martina se puso de rodillas en la cama y dijo tío ahora te toca correrte a ti, dime cómo puedo hacer para que tú también termines.
Ahí me di cuenta que Martina aparte de una mujercita preciosa y sexual también se preocupaba por mis necesidades, le dije que se acercara a mi pene y que empezase a masturbarlo como le había enseñado antes, dijo que había visto vídeos y películas en Internet y que podía intentar comerme la polla.
Yo no dejaba de sorprenderme con esta chiquilla le di un par de instrucciones y ahí estaba succionándome mi glande, no tardaría mucho en correrme y le dije que tuviese cuidado que enseguida soltaría mi leche, ella se separó un segundo y me dijo que tenía muchas ganas de ver cómo sabe a y siguió mamando empecé a tener los cosquilleos y las convulsiones antes de eyacular y empecé a rellenarle la boca.
Creo que ella no esperaba tanta cantidad y empezó a sobresalirle por las comisuras, le comenté que, si no podía con toda la escupida en el baño, pero se adelantó y trago casi toda mi leche, le pregunté qué tal si le gustaba el sabor ella dijo que sí que era raro pero que no le desagradaba el sabor.
Estábamos demasiado cansados como para bañarnos, nos quedamos los dos desnudos abrazados y nos dormimos.
Serían como las siete de la mañana abrí mis ojos y me embargo un sentimiento de incredulidad y remordimiento, que acababa de hacer la noche anterior como podía haber sido capaz de tener sexo con mi sobrina de doce años.
Aún somnoliento me dirigí al cuarto de baño estaba todo sudado de la noche anterior, prendí el agua de la ducha me metí dentro y mientras me caía el agua reflexionaba sobre las consecuencias que tenían nuestros actos, qué futuro nos depararía a partir de ahora en mi cabeza eran mil preguntas.
Escuche como me decía Martina buenos días me giré y venía totalmente desnuda hacia mí me preguntó si podía entrar a la ducha.
Tenía claro que todas mis dudas y pesares no eran las de Martina, a ella no parecía afectarle para nada el sexo de la noche anterior, es más se le veía más exuberante sexi y guapa que nunca, no me dio tiempo ni contestar y ya estaba entre la pared y yo.
El agua caía sobre su melena, mis ojos se perdían desde su cuello a su cola no me lo podía creer que aquella mujercita me estuviese volviendo tan loco.
Martina me sacó de mi trance diciéndome que le pasara el gel de baño, empezó a enjabonarse y en un momento dado me dijo que, si podía darle jabón por la espalda, así lo hice empecé por su cuello sus hombros su espalda y ya no pude resistir y bajé a su culo, me entretuve y estuve un rato masajeándolo, de pronto una risa y Martina dijo creo que mi cola ya está bien limpia, yo también rey y dije si parece limpia.
Se volvió hacia mí yo ya tenía la verga dura, recuerdo que dijo tu pajarito también tiene que quedar limpio cogió un poco de gel en la mano y empezó enjabonarme todo el pene haciendo un sube y baja, cómo podía ser que aquella chiquilla tan joven supiera satisfacer a un hombre.
Le dije que se aclarada el jabón y yo hice lo mismo, apagué el grifo salimos de la ducha y le dije que había provocado a la bestia, que a un hombre no se le puede provocar tanto.
Ella sonrió y comentó que ya era hora de que le quita el virgo, la cogí en brazos la llevé a la cama le abrí las piernas me acerque a ella y empecé a rozarle la puta de mi verga desde su ano a su clítoris de vez en cuando me paraba y le daba golpecitos haciendo chocar mi capullo con su clítoris, le dije que llegaba el momento y que se lo haría despacito, empecé metiéndole poco a poco la cabeza de mi verga parecía que entraba, y cuando llevaba unos centímetros introducidos en ella me topé con su himen.
Hasta el momento todo había ido bien, le dije que cogiera aire que le dolería un poco presioné y por fin rasgo su himen metí más de media polla dentro, un grito de dolor salía de la boca de Martina y unas lágrimas recorrían sus mejillas logró a decir que como podía doler tanto.
Me quedé inmóvil y le dije que eso solo sucedía la primera vez, que después no le dolería tanto, aun así, le dije que tenía que metérsela toda hasta el fondo para que su cavidad se acostumbrase.
Asintió con la cabeza y unos segundos después empecé un mete saca lento pero profundo miré hacia abajo y vi el pene manchado de flujo y de sangre de Martina.
Parecía que se iba acostumbrando y empecé a aumentar el ritmo me incliné sobre ella y empecé a besarla con mi mano derecha y le acariciaba el pecho y uno de sus pezones y por fin empezaron a aparecer sus primeros gemidos, mi polla ya entraba entera y profunda, estuve así durante unos minutos y Martina estaba gozando de su primera cogida entonces quise cambiar de postura era hora de que la follase fuerte.
El agarre de los tobillos y la puse al ras de la cama le levanté las piernas hacia mis hombros puse la punta de mi pene a la entrada de su coño y ahora la iba a follar de verdad introduje mi polla en ella de una sola embestida grito de dolor y satisfacción.
Le daba embestidas fuertes y profundas martina no podía parar de gemir con mi dedo pulgar acariciaba su clítoris, ya no le dolía nada fui aumentando y aumentando mi ritmo Martína empezó a convulsionar era la primera vez que se iba a correr con una polla dentro yo también estaba a punto del Éxtasis.
Martina empezó a correrse se movía de un lado a otro parecía poseída, yo no aguante más saque mi verga de dentro y empecé a regarla con mi semen, el primer chorro fue a sus pechos y los demás perdieron fuerza uno cayó sobre su abdomen y otros sobre su monte de Venus.
Caí rendido al lado suyo y le cogí de la mano estuvimos unos segundos callados respirando fuerte y recuperándonos, por fin abrió la boca para decir que ni en sus mejores fantasías habría imaginado tener una primera vez tan genial.
De pronto sonó el celular miré la hora en mi reloj y eran las 8:30 supuestamente a las nueve nos venían a recoger para hacer la excursión, descolgué el teléfono y era para confirmar que venían a buscarnos en una hora les di el ok Colgué y le dije a Martina que nos teníamos que duchar, pero esta vez rápido que nos venían a buscar para la excursión.
Fin de la primera parte.
En las siguientes contaré como transcurrió los siguientes días en Cartagena nuestra vuelta a casa y los meses siguientes.


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