Empecé ser otra persona
Me ganó la soledad, pero sabía que para el amor no estaba preparada aún..
Hola chicos, sigo mi relato anterior, con ese cliente empecé a tener sexo 1 o 2 veces por semana, me buscaba a la salida de la facultad y directo al motel, no les niego, pude haber dicho que no desde el principio, pero de tanto hacer masajes y pajas a los clientes, todos los días estaba con muchas ganas, sólo con él pasé el límite de acceder al sexo, aunque tenía muchas ganas de estar con otros, me mantuve fiel a mi misma y me propuse sólo estar con él y eso se mantuvo por cerca de 6 meses, tenía yo 21 años y lo que menos quería es ir saltando de pene en pene, él tiene su novia, yo desde que estuve con alguien, me acostumbré a sólo sexo, Maxi no fue mi novio, sólo tuvimos sexo, me desvirgó y le estoy muy agradecida por la paciencia que me tuvo, y agradecida también por haber perdido la virginidad con un buen tamaño, eso me facilitó estar con otras personas sin problemas después.
En fin, estaba aún siendo buena niña, no me veía con una lista de penes a esa edad, solo estuve hasta ese entonces con 5 y quería mantenerme fiel siempre.
Llegó un día en que teniendo sexo con el cliente, me preguntó «el anal te gusta?», solo le miré y la verdad, me causaba cierto placer, había tenido como 7 veces anal en mi vida, le respondí «si, aunque mucha experiencia no tengo, pero las veces que tuve a excepción de la primera vez, me gusta», esa primera vez con Maxi fue fatal, casi un mes me dolió, le conté a Oscar mi cliente «la persona con la que perdí la virginidad la tiene enorme y no fue muy placentero para mi tenerlo adentro», «eso es normal las primeras veces» me dijo y seguido me preguntó «ya estuviste con dos hombres al mismo tiempo?», dudé en responder, sentí que quería probar algo conmigo y le contesté «si, una vez», «y te gustó?» me preguntó, recordé esa vez con Maxi y su amigo y le respondí «la verdad, no estuvo mal, si, me gustó, pero eso no está bien», me dijo «pero, en tu trabajo no te proponen eso?», le respondí «vos sos el único cliente con quién me acuesto», «es difícil creerte eso» me dijo, «seguro te gusta alguien más» dijo, «no te niego, me gustan algunos, tienen buena pija y eso suele excitarme aunque no llego al sexo, me gusta»
No entendía el por qué me preguntaba esas cosas, y siguió «te animarías a estar conmigo y otra persona?», me salí de él, me vestí y noble respondí, sólo le pedí que me lleve a casa, no dijo nada y ya en auto, me pidió disculpas, en el fondo realmente quería volver a hacerlo con dos y le dije «respecto a tu pregunta, podría ser en ciertas condiciones, cómo sabes, no me ato a nadie y tal vez si la situación se da, puede que acceda», sonrió y no dijo más nada.
A los dos días de esa charla, volvió a buscarme de la facultad, ésta vez fue acompañado de otro hombre, César se presentó, «quieres ir a un cumpleaños?» me preguntó Oscar, «cumpleaños?, de quién?» le pregunté y César me respondió «el mío, vamos a cenar, tomar algo y estar en casa», «no iré con ustedes, no te conozco y aparte debo estudiar para el examen del viernes», me rehusé desde el vamos, entonces me dijo Oscar que pasaríamos entonces a tomar algo y charlar, nos fuimos a una estación de servicios y después de un par de cervezas, volvimos a subir al auto, realmente yo estaba ya algo entonada, pero disimulaba, me volvieron a insistir en ir al cumpleaños de César y me negué de vuelta, se callaron y seguimos, no me llevó a casa, me dijo que le llevaría primero a César y después me acercaría, acepté y cuando llegamos, yo ya estaba muy mareada, se me subió la bebida y quería ir al sanitario, le pregunté a César «puedo usar tu baño?», «si, sin problema» respondió y bajamos, Oscar se bajó también y nos subimos al departamento de César, todo normal hasta ahí, entré al baño, hice lo que debía hacer y salí, en la sala, Oscar ya se sirvió más tragos y me pidió que tome con ellos un rato y que después me acercaría, le dije que sólo uno y ya que me lleve, «si, solo uno para brindar por César»
No sé qué pasó, ya estaba mareada yo, pero ese trago me tumbó, Oscar estaba a mi lado en el sofá, yo estaba recostada por él, César se fue a traer más bebida y Oscar se desabrochó el pantalón y me pidió que le chupe, «nooo, vamos, llévame a un motel y luego a casa» le pedí, pero sin darme cuenta, me puse entre sus piernas y le chupé, olvidé por completo el lugar dónde estábamos, Oscar me sacó toda la ropa ya, cuando me miré ya estaba con las tetas afuera y sólo quería vestirme e irnos a un motel, me calenté mucho, nos besamos y ya yo estaba totalmente desnuda, rápido me puse la chomba que tengo, es el uniforme de fisioterapia, me llega hasta medio muslo, no quería que César me viera así desnuda, guardé mí jeans y mi ropa interior, así podía sentarme sobre Oscar disimuladamente, eso hice y estábamos comiendo hasta que llegó César de vuelta y quedé quieta sobre Oscar, sentada sobre sus piernas, obviamente César sabe que tengo algo con Oscar, algo así cómo su amante y cada tanto me movía, tenía su pene adentro, César no se dio cuenta que me senté con el pene adentro, yo sólo esperaba que se vaya al baño o algo así para salirme de Oscar para que no pille lo que pasaba, llegó ese momento y cuando me salí, justo César miró hacia nosotros y vió el pene de Oscar afuera de su bragueta, no dijo nada.
Era la primera vez que yo actuaba de esa forma, estaba que suspiraba, sentía cosquillas en mis pezones y la entrepierna, César me sirvió más el trago, tomé y pasé mis límites, yo veía que ellos estaban esperando algo de mi, pedí ir de vuelta al baño y me toqué, estaba mojadísima, el alcohol hizo efecto, me froté un rato en el baño y sentía que estaba por llegar y tocaron la puerta «estás bien?» me preguntó César, «si, todo bien» respondí entre que quería gemir y suspirar, abrí la puerta y César se me abalanzó y me apretó por la pared, me besó y correspondí, directo llevo su mano a mi entrepierna «wow!!!, estás re mojada» dijo, ahí lo único que quería es salir en irme a casa o al motel con Oscar, tenía miedo que nos vea y se enoje, pero siempre fue su plan compartirme por lo que sentía, «soltame» le dije a César y le empujé, me apretó más y me puso en el bolsillo su tarjeta, «cuando quieras llámame» me dijo, no dije más nada, solo me salí del baño y fui a la sala a pedirle a Oscar que me lleve ya directo a casa, «qué pasó o que?» me preguntó, «nada, solo ya quiero irme, ya me siento mareada y quiero dormir», sin embargo, me tranquilizó y me hizo sentar de vuelta, me sirvió más y tomando le conté «tu amigo se quiso propasar conmigo y a mi así no me gusta», «en serio me decís?» preguntó, «si, me besó a la fuerza en el baño y me tocó la entrepierna» le dije, yo creí que me defendería él, pero solo sonrió y me dijo que no pasa nada.
Yo quedé asustada, si bien quería sexo, no me sentía a gusto así, no era mí estilo que un hombre me vea cómo objeto nomas, aunque César no me desagradaba, no quería estar andando así, no me sentía yo misma, pero la bebida ya estaba haciendo efecto y me daba miedo que termine yo aceptando eso.
Volvió César y me levanté para despedirme, buscó mi boca al despedirme y me tomó de la nuca y me besó frente a Oscar, yo creí que Oscar iba a reaccionar, pero eso no pasó, dejó que me bese a la fuerza y me enojó, entonces yo misma me acerqué de vuelta a César y le di tremendo beso, les cuento, yo ya estaba borracha y les confieso, me sentí vulnerable y a la vez, ya destapada para lo que sea, mi trabajo es de contacto, masturbar a según lo que pide el cliente, con decirles que froté clítoris a clientas por pedido y hacerlas llegar, pensé mucho si me daría el gusto de abrirme, cuando besé a César, no terminó ahí, fue intenso, pero no caí después, tampoco tuve sexo al salir con Oscar, me atajé y comporté acorde a mi decencia, lo menos que quería es quedar cómo puta, pero me atajé, aún queriendo, me atajé.
Salimos ya con Oscar y no me llevó a casa, me llevó directo a un motel, apenas bajamos me colgué por él y lo besé apasionadamente, le desnudé y le chupé hasta que se vino, nunca había tragado semen aparte de Maxi y me tragué el semen de Oscar, la bebida me hizo perder miedo, incluso, todas las veces, yo con anticonceptivos siempre, teníamos sexo con preservativos, esa vez le dejé que me lo haga al natural.
Estando con Oscar, recibí un mensaje, no sabía quién era, «vos quién sos?» escribí, «soy César, Oscar me dio tu número, espero no te moleste» contestó, «estoy ahora ocupada sobre Oscar» le respondí, «avísame al terminar si quieres» me respondió.
Oscar ya me dejó en casa después y pasaron días después, realmente me gustó César, es muy lindo, «hola, qué tal estás?» escribió, no respondí enseguida, «puedo llamarte?» siguió su mensaje, yo toda decente le contesté «hola, en qué te puedo ayudar?», me respondió que quería verse conmigo, «si no me busca Oscar a la salida de la facu, podemos vernos un rato» respondí, «dale, paso a buscarte, quiero mucho sólo hablar contigo y disculparme» respondió, «dale, te aviso si no viene hoy, pero le voy a decir que pasarás a buscarme, está bien?» le escribí, «dale, sin problema, yo ya le dije si podía verme contigo» respondió, «quedamos así entonces» le escribí, «sos extremadamente hermosa» fue su mensaje siguiente, «gracias» le contesté, «no sos para un día, sos para toda la vida» me escribió, por primera vez en mi vida sentí que realmente alguien quería algo serio conmigo, le envié carita sonriendo y me contestó con un corazón.
No niego, me gustó eso, no se lo dije, conociendo a Oscar, pensé que su amigo sólo me cortejaba para cojer.
Llegó la hora de la salida de la facu, pregunté a Oscar si me buscaría y me dijo que estaba con una amiga, «llegamos recién al motel y no empezamos aún » me respondió, no le contesté más nada, o sea, yo no era su única amante, tampoco era yo su esposa, le escribí a César «hola, libre de por vida ya hoy y siempre», «me encanta eso, paso a buscarte entonces?» preguntó, «si, tengo hambre, llévame a cenar» le contesté, «en 20 minutos llego» respondió, «dale, te espero» contesté.
Les cuento chicos, yo estaba más que dispuesta a que me lleve a un motel César, me enojó lo de Oscar, no sé ni por qué, yo sabía que estaba casado y era su amante, o mejor dicho, su objeto sexual, su desahogo.
Llegó César, se bajó y me abrió la puerta del auto, me llevó un ramo de rosas con bombones, ese gesto me gustó muchísimo, en el camino, me trató cómo una princesa, me preguntó por mi día, prácticamente me estaba cortejando y me encantaba, aparte de hermoso era muy atento y cariñoso, yo no estaba acostumbrada al cariño, era sólo besar, desnudar y cojer, me sorprendió, no creí que tenía buenas intenciones porque obviamente, sabía que me acostaba con su amigo, pero no le importó y me cortejo tal cómo se corteja para enamorar.
Mi modo calentura y que me llevaría a un motel después de la cita, cambió totalmente, me mostré cómo lo que soy con él, desde esa primera cita, me porté como la persona que soy, honesta, dejando de lado que sólo soy una chica a quién la gente le ve para llevarla a la cama, le correspondí todo, «me encanta este detalle» le dije, «vos te mereces todo» me respondió.
Me llevó a cenar, todo el tiempo se comportó cómo si fuese su novia, al salir, yo estaba dispuesta a que me lleve a su departamento o a un motel, pero me llevó a casa, era una persona diferente, no aquella que me apretó en el baño, «en serio no quieres llevarme a otro lado?» le pregunté, «no, ganas no me faltan, pero yo quiero algo serio» me dijo.
Tardamos más en su auto que en el restaurante, nos besamos mucho, pero no trató de tocarme ni nada de eso, me sentí muy bien con él, luego seguimos escribiendo ya con trato de novios, me encantaba, me enamoró y estaba dispuesta a ser su novia, le conté mi vida, mis relaciones obviando los detalles para no pecar de indiscreta, le dije que no tuve novios en el sentido de sexo, que solo eran personas pasajeras, sexo solamente, no dijo nada, solo me decía que yo era hermosa y que quería ser parte de mi vida, «vas por buen camino» le escribí, también le dije «creí que al salir me llevarías contigo a tener intimidad», «eso solo hacen si no te valoran» respondió, me sonrojé de seguro y desde esa vez, terminó el hacer pajas a los clientes, bueno, salvo una excepción que pasó por calentura con un brasilero, pero no fue infidelidad, no era aún novia de César, pasó porque me gustó su pene y haciendo masajes, me senté sobre él hasta que eyaculara, solo fue una vez.
Pasando ese episodio malo, César me sacaba a cenar, a actividades que tenía, me preguntaba cosas de mi pasado, le conté todo.
Un día me pidió ser su novia y acepté, esa misma noche por fin fuimos a su departamento, apenas entramos, él estaba como que me respetaba demasiado y entre besos le saqué el pene y le chupé, estaba muy duro, lentamente fui sacándome la ropa, me besó toda, me chupó la vagina como nadie lo había hecho nunca y a la par, metía sus dedos en mi ano, me encantaba todo, me entregué en alma.
Después de esa vez, teníamos sexo casi todos los días, llegaba a orgasmos tremendos, antes sólo gemía bastante al llegar con otros, pero con él, gritaba de placer, no la tiene grande, pero me encantaba por lo dulce que era conmigo.
Un día, me preguntó si me cuidaba y le contesté «obvio que si, no quiero sorpresas», me rogó que deje de hacerlo, que él quería un hijo conmigo, estaba cegada y accedí a no protegerme más, pero por más que estábamos juntos, no quedaba embarazada, tenía retrasos si, pero luego me bajaba hasta un día en que no me bajó, quedé embarazada, él feliz y yo con miedo, tenía 22 años y era aún muy nena para eso.
Me cuidó todo el tiempo, a veces buscaba tener sexo y él no quería para no afectar el embarazo, un día me bajó de vuelta cómo cuagulos y perdí al bebé, me sentí muy vulnerable y él, lejos de apoyarme, me empezó a ignorar, seguíamos siendo novios pero ya no era el mismo, casi ni me tocaba, apenas me besaba, yo le sentía muy mal, pero no era culpa mía, yo hice todo lo que le medico me decía, no sé qué pasó, me hice análisis y en mí todo estaba bien, él volvió a ser el dulce de antes, pero ya no me celaba, incluso me presumía delante de los hombres sin sentir nada aún cuándo me miraban con deseo.
Una noche, estando en intimidad con él, me preguntó cuál era la fantasía que yo tenía sexualmente hablando, recuerdo que estábamos tomando y le contesté «qué fantasía tenés vos?», «quiero verte con otras personas», quedé muda pero estaba enamorada y le respondí «depende de la otra persona», «quiero que hagas porno con otras personas» dijo, quedé pensando y callada, me agarró una desazón, cómo me iba a pedir semejante cosa??, ya supe que debía ir alejándome de él, quién te ama no te pide esas cosas (continuará)



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